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Historia 114342 — capítulo 18
Astoria estaba en su habitación, tirada en la cama tal como le dijo Ron que lo hiciera. Remordimiento estaba llenando su cabeza, sabía que no había sido buena idea contarle a Ron el secreto de Draco. No era que el rubio se lo hubiera contado de buena gana. Aun recordaba cómo fue que se entero.
Fue una noche agotadora, las bebidas que tomaron los dejaron tan ebrios que apenas podían sostenerse. Draco llevaba a Astoria del brazo ayudándola a seguir. Cuando hubieron llegado a la habitación del rubio, ella comenzó a seducirlo, quería que le hiciera el amor. No quería que el recuerdo de las caricias de Ron la abrumara. Necesitaba saber que lo que Ron le hacía no era nada comparado a lo que le podía hacer Draco.
-No creo que estés en condiciones Astoria - Draco ya había tumbado a la rubia en la cama y comenzaba a quitarle los zapatos - debes dormir y que se te pase esa borrachera.
-En mis planes no está incluido dormir amor - la rubia se puso de pie dándole un beso a su prometido - te necesito Draco.
-Eso no es bueno - dijo el rubio jadeando al sentir las manos de la chica recorrer su cuerpo - no es bueno sentir que me necesitas. Tú no puedes amarme.
-Con el tiempo - le susurro al oído. Draco siempre le decía lo mismo ¿Acaso era un ser despreciable al cual nunca alguien podría amar? - se que lograre hacerlo, así como se que tú lo harás.
-No quiero amarte Astoria - se puso de pie y se metió en el baño.
Astoria se sentía humillada, Draco no era capaz de tocarla ahorita ¿Por qué estaba ebria? No lo sabía. Dio un manotazo al viento ignorando la escena anterior y se dejo caer en la cama hasta que se quedo profundamente dormida. Ahora tendría que quedarse con las ganas y Ron aparecería en sus sueños. La rubia no podía dejar de soñar las manos del pelirrojo recorrer su cuerpo. La forma en la que la besaba y le hacía el amor.
Ya era de madrugada, estaba a punto de amanecer. Astoria abrió los ojos lentamente, la luz que comenzaba a colarse por la ventana le nublaban la vista. Movió uno de sus brazos a un lado y sintió el cuerpo de Draco recostado al lado de ella. La rubia nunca supo en qué momento Draco salió del baño y se digno a acostarse. Ella se levanto ligeramente tocando su cabeza, la resaca estaba a punto de hacer presencia en su cuerpo. Volteo a ver a Draco y lo vio arder de fiebre. Sudor comenzaba a descender de su cabeza hasta su cuelo. Lo zarandeo un poco para despertarlo.
-Draco… - le dijo dándole palmadas en el espalda - Draco despierta.
-¡No! - parecía que el rubio estaba teniendo una pesadilla. Su cara angelical se convirtió en una de terror - ella no.
Astoria se alarmo, ella no era buena haciendo que el rubio se despertara, pero ahora tenía una pesadilla y tenía que sacarlo de ella. Se hinco en la cama y se puso a horcadas en el. Comenzó a darle ligeras cachetadas en las mejillas para ver si así podía despertarlo.
-Despierta Draco - lágrimas de desesperación comenzaron a salir de sus ojos. El rubio no presentaba ningún cambio, seguía jadeando y la rubia temió lo peor - por favor.
-Lo que sea menos ella - la fiebre comenzaba a aumentar. El sudor era inagotable, ojeras comenzaban a marcarse debajo de sus ojos - lo que sea…
De pronto Draco abrió los ojos bruscamente, su mirada estaba oscura. Abrió los ojos como plato, fue como si hubiera salido de un transe. Tomo las muñecas de la rubia y apretaba con fuerza.
-¿Draco? - Astoria comenzaba a jadear de dolor, el rubio estaba presionando con más fuerza y comenzaba a dolerle el brazo. Como si quisiera rompérselo - Draco me estas lastimando - apenas y pudo articular palabra.
-¿Qué estás haciendo arriba de mi? - su voz era fría, como cuando estuvo de mortifago al lado de Voldemort. Por un momento Astoria sintió miedo por lo que pudiera hacerle - ¿Te has quedado muda? - tenía mucho tiempo que no escuchaba a Draco hablar así. Negó con la cabeza y solo así él la soltó.
-Estabas teniendo una pesadilla - dijo con miedo. Draco aun la observaba. Se limito a bajarse de encima del rubio. Se sentó sobre sus piernas sobándose las muñecas - solo quería despertarte.
-¿Una pesadilla? - Él abrió los ojos como plato, tenía el ceño fruncido - ¿Dije algo?
-Si - la rubia veía incrédula a su prometido - decías algo muy extraño.
-¿Qué dije? - Draco la tomo de nuevo de la muñeca, pero esta vez no apretaba con tanta fuerza - Dímelo Astoria.
-Solo entendí algo así como - Astoria bajo la mirada. En realidad tenía mucho miedo de lo que pudiera pasar - pero era solo una pesadilla ¿Cierto? - pregunto con un aire de esperanza. Alzo su mirada y vio como Draco la observaba detalladamente.
-Era mi madre - dijo hablando inconsciente de lo que decía. Se sentía vulnerable, nunca le había pasado - nunca - solo la muñeca de la chica bruscamente - júrame que nunca en tu vida lo vas a mencionar - la volvió a ver fríamente, como si la estuviera amenazando - a nadie.
-¿Mencionar que? - la rubia pudo ver como Draco se estremecía.
-Olvídalo - el rubio se puso de pie donde fue al ropero. La rubia no pudo distinguir que era, pero Draco había sacado algo de aquel sitio y lo bebió. Sus hombros comenzaron a cuadrarse y comenzó a respirar serenamente.
Cuando amaneció, Draco salió de la cama y se fue directo al baño. No fue sino hasta que Astoria se aseguro que su prometido abrió la llave del baño se puso de pie. Fue directo hasta el ropero y comenzó a remover hasta que hayo el sitio donde Draco había sacado unas horas antes un frasco. Lo tomo entre sus manos y leyó la etiqueta. Estuvo a punto de tirarla al leer el contenido.
Siguió removiendo las cosas de aquel cajón y hayo la imagen dibujada de una especie de animal que ella nunca había visto en toda su vida. Astoria era una mujer muy curiosa y no se quedaría tranquila hasta que averiguara que era eso y porque se relacionaba con la poción que Draco bebía. Fue corriendo hasta su abrigo de donde saco su varita e hizo una réplica idéntica de aquel dibujo.Dejo el original donde estaba y la copia la guardo en su abrigo.
Cuando el rubio salió de la ducha vio a Astoria recostada con cara de terror. Él tenía una toalla cubriéndole de la cintura para arriba y con otra toalla se iba secando su cabello.
-¿Cómo te sientes? - Draco le preguntaba como si no recordara lo que paso hace unas horas.
-Supongo que bien - hasta la resaca se le había olvidado - solo tomare una ducha y me iré. Tengo un almuerzo con Dafne.
-Aja - Draco alzo un hombro mostrando indiferencia. Fue directo a su vestidos y minutos después salió ya arreglado para ir a trabajar - ¿Quieres desayunar? - la rubia aun seguía en la cama y solo se limito a negar con la cabeza.
-No gracias - volteo a ver el ropero y se aseguro de que todo lo había dejado tal como estaba - ya tengo que irme - salió corriendo de la cama tomando todas sus pertenencias.
-¿No te ibas a dar una ducha? - Pregunto el rubio confuso, se encogió de hombros - como quieras - un Malfoy nunca le rogaba a una mujer - te veré hasta mañana. Esta noche tengo una cena con Theodore Nott y su esposa Luna Lovegood y como se que no te cae bien, pues no te invito.
-No te preocupes - la rubia ya estaba lista para desaparecer. Se acerco temerosa a Draco y le dio un beso de despedida antes de sacar su varita y desaparecerse.
La rubia salió de sus recuerdos cuando vio a su elfo domestico irrumpir en su habitación. La criatura hizo un ademan de reverencia antes de comenzar a hablar.
-El joven Malfoy está aquí señorita - dijo con respeto el elfo, con la cabeza gacha.
La familia de Astoria era una de las mejores familias de sangre pura de todo Londres. Y por ser como eran, era obvio que tendrían a montones de elfos domestico sirviéndoles. Astoria nunca lo había tratado mal como lo hacían sus padres o su hermana, pero tampoco bien. Para ella, esas criaturas se le hacían indiferentes.
-Pásalo - la rubia tomo un frasco que le había dado Ron bebió su contenido hasta el fondo. El elfo asintió y salió de la habitación.
De pronto comenzó a sentir que sus fosas nasales se llenaban de líquidos. Era una poción para enfermarla. Su mirada se volvió llorosa y apenas podía respirar. Esto sí que era un buen resfriado. La puerta se abrió dejando ver a Draco Malfoy.
Draco veníade traje, volteo a ver a todoslados. La habitación de Astoria era tan infantil. Aun estaba pintada de rosa y tenía unos cuantos peluches regados, como si la niña no hubiera pasado los trece años.
-Draco… - dijo Astoria con voz cansada, realmente parecía enferma y hasta ella se sorprendió - que bueno que llegaste - comenzó a toser y se llevo un pañuelo a la boca.
-¿Qué quieres Astoria? - Pregunto de mala gana Draco - no tengo todo tu tiempo. Tengo una reunión en la oficina y no se puede posponer. Así que se rápida.
-Draco… - la rubia tenia ordenes de distraer lo mas que pudiera a Draco antes de que él llegara y le enseñara su perdición - necesito… - tosió un poco más, exagerado podría decirse - necesito informarte algo.
-¿De qué se trata? - por un momento, Draco se alarmo al ver así a la rubia. Ella no era enfermiza y ahora si se veía muy cruel.
-Él ya lo sabe… - dijo antes de desmayarse.
-¡Astoria! - Draco corrió a tomar a la rubia entre sus brazos, la fiebre le comenzaba a subir - Astoria - le dio pequeñas palmadas en las mejilla - ¡Necesito a un elfo! - grito desesperado.
La puerta se abrió y dejo ver a la última persona que Draco se imaginara que estuviera en la casa de Astoria.
-¿Qué haces tú aquí? - dijo el rubio con desprecio.
-¿Asombrado?
-Pensé que no llegarías - Ginny estuvo más de diez minutos esperando a que llegara Hermione para poder almorzar - le dio un beso en la mejilla y volvió a sentarse - pedí un poco de queso, si no te molesta.
-No te preocupes - la castaña se quito su abrigo y lo dejo en el respaldo de la silla antes de sentarse - supongo que con lo del bebe te da más hambre.
-Si es insoportable -a la pelirroja rodo los ojos llevándose un trozo de queso a la boca - espero no engordar mucho.
-Creo que te veras hermosa - dijo Hermione con ensoñación - una mujer embarazada siempre se ve hermosa.
-Después bajar tantos kilos es el problema - a Ginny ya comenzaba a notársele un pequeño bulto en su vientre.
Llevo sus manos al vientre y comenzó a acariciarlo con amor, nada le daba más emoción que tener un bebe con Harry Potter, la persona de la cual siempre estuvo enamorada. Una noches, después de hacer el amor con Harry se metió al baño diciendo que iba a tomarse la poción anticonceptiva. Cuando estuvo dentro se quedo sentada en la taza del baño viendo el frasco.
¿Realmente Harry la amaba tanto? ¿Entonces porque no le pedía matrimonio? Esos pensamientos la abrumaban un poco. Se supone que ya llevaban su tiempo como novios y Ginny le había dado todo, ella necesitaba ya formalizar lo que venía siendo su relación. Después de meditarlo un poco tiro la poción a la tasa. No quería que Harry pensara que lo hacía para que se casaran de inmediato pero así de cierta forma aseguraría su futuro.
Pero el azabache no lo tomo tan mal, de hecho se puso tan feliz con la noticia, lo único que le preocupaba era decirle a la familia. Pero ya que lo habían hecho, ahora si disfrutarían cada momento de su embarazo hasta que nazca el bebe.
-Siempre has sido de cuerpo delgado Ginny - el mesero ya les había llevado la carta y Hermione ya estaba analizando lo que iba a pedir.
-Sí pero no es normal que quiera comer demasiado - dijo la pelirroja rodando los ojos - pero ahora no importa lo que como - dejo el menú de lado y vio seriamente a la castaña - ¿Me quieres decir como esta eso de que tienes una relación con Draco Malfoy y le contaste primero a Harry?
-Wow - Hermione se quedo sorprendida, la pregunta de la pelirroja le cayó de golpe - vaya Ginny - se levanto su cabello en una coleta, comenzaba a acalorarse - esto es…
-Es una tontería Hermione - dijo la pelirroja alzando sus manos al aire - no lo de tu relación - ya comenzaba a hablar un poco más calmada - me alegra que te des una nueva oportunidad - le señalo al mesero lo que iba a pedir y Hermione hizo lo mismo - ¿Pero Malfoy?
-Lo mismo me dijo Harry - Hermione estaba muy sorprendida. Su amiga hablaba sin parar - y te diré lo mismo que a él.
-Te escucho - dijo la pelirroja cruzándose de brazos.
-No les pido que entiendan eso - Hermione se recargo en la silla - ni yo misma lo entiendo - le dio un sorbo a su margarita que dan en ese lugar de cortesía - pero Draco ha cambiado y con él me siento de maravilla.
-¿Estas enamorada Hermione? - esa pregunta fue como si le arrojaran un balde de agua fría ¿Amaba a Draco Malfoy? La verdad no lo tenía claro.
Era seguro que se sentía protegida cuando estaba con él. Le había dicho que lo quería, pero ¿Lo amaba? Hermione siempre ha tenido claro la diferencia entre querer y amar. Frunció el ceño y se encogió de hombros.
-No sé si lo amo Ginny - desvió su mirada hacia la calle donde pasaban cientos de magos - solo sé que me siento diferente cuando estoy con él.
-Tal vez después llegue el amor - Ginny alzaba las cejas divertidas. De pronto se acordó del enojo que tenía con Hermione - ¿Y por qué se lo contaste primero a Harry? - dijo frunciendo el ceño.
-Pues… - la castaña comenzaba a balbucear. Entonces el enojo de Ginny no era que anduviera con Draco, más bien que le haya contado primero a Harry - a él lo vi primero.
-Esa no es escusa Hermione - el mesero ya había llegado con sus comidas. Ginny fe la primera en probar - me sentí decepcionada - tal parece que el embarazo la pone sentimental.
-Oh por Dios - Hermione se puso de pie al ver a su amiga triste y la abrazo - sabes que tú eres mi mejor amiga y que siempre te voy a contar todo. Lamento habérselo dicho primero a Harry, pero no es ningún pretexto.
-¿Estás segura? - dijo la pelirroja haciendo pucheros.
-Completamente - Hermione le dio un beso afectivo en la frente y después volvió a su asiento.
-¿Vas a comerte esa trozo de queso?
-Déjate de tonterías y dime que estás haciendo aquí - Draco seguía sosteniendo a Astoria en sus brazos cuando llego la persona a la que mas odiaba.
-Creo que yo tengo algo con lo que estas realmente familiarizado - Ron hablaba con ironia.
-¿No se dé que me hablas Weasley? - Draco acomodo bien a la rubia en su almohada y se puso de pie encarando al pelirrojo - un pobretón como tú no tiene comparación con un Malfoy.
-Creo que te equivocas - Ron miraba con desprecio al rubio - lo tenemos, pero creo que no es momento de mostrártelo ahorita.
-No es algo que me interese - rodeo al pelirrojo dispuesto a salir de la habitación - encárgate de ella.
-Astoria despertara muy pronto - Ron aprovecho que Draco estaba tan cerca para meterle la diminuta caja en el bolsillo de su túnica - solo esta fingiendo. Ella es tan… - cerro los ojos buscando la palabra correcta - dramática.
-Tal parece que la conoces tan bien - dijo el rubio con desprecio - se me hacia raro - le dio una palmada en el hombro a Ron - ¿Pero cómo? Si son amantes.
-No cantes victoria Malfoy - Ron estaba enfurecido. Draco Malfoy lo sacaba de sus casillas completamente - Hermione regresara a mi tarde o temprano.
-Lo que tú y Granger hagan no me importa - Draco se molesto, le había prometido a Hermione no decir nada por el bien de ella, pero ahora venia el pelirrojo y le decía eso y lo que más le molesto fue que la comadreja hablara con tanta seguridad.
-Como si no supiera que tú la estas enredando - le escupió el pelirrojo con odio. Draco solo hizo cara de indiferencia aunque por dentro quisiera gritarle que si era cierto y que ella nunca lo iba a dejar por irse con un ser tan miserable como él.
-¿Te molesta Weasley? - Draco evito hacer una escena donde salieran peleándose a golpes, sabía que a Ron lo hacían molestar mas las palabras, sobre todo si se burlaban de él - Hermione no es ninguna niña.
-Te tragaras tus palabras Malfoy - Draco era más alto que Ron, pero eso no impidió que el pelirrojo lo enfrentara - se que todo esto lo haces para buscar un beneficio. Pero tú mismo lo has dicho. Hermione no es una niña y tarde o temprano se dará cuenta de la clase de tipo que eres.
-Mira quien viene a darme clases de moral cuando el que la engaño fuiste tú.
Eso fue lo que más molesto a Ron, saco su varita dispuesto a atacar al pelirrojo cuando un elfo entro en la habitación viendo la escena de dos personas encarándose y su ama tirada en la cama desmayada.
-¿Qué le ha pasado a la señorita Astoria? - Pregunto la criatura entrando en la habitación para ir con su ama - ¿Qué le han hecho? - les pregunto a los dos acusándolos con el dedo.
-Pregúntele a la comadreja esta - se adelanto Draco señalando al pelirrojo con desprecio - él es el que se acuesta con ella - y salió de la habitación desapareciéndose.
Ron se quedo rojo de la furia. Volteo a ver al elfo con odio - ¡Salga de aquí! - le ordeno como si fuera su amo, el elfo lo conocía y tenia ordenes de la rubia de hacer todo lo que le pidiera, pues no era la primera vez que Ron estaba en esa casa - y no se te ocurra mencionarle nada a nadie.
-¿Qué le paso a la señorita? - pregunto el elfo con lagrimas en los ojos, le humillaba tener que recibir órdenes de un traidor a la sangre.
-Nada que te importe - dijo el pelirrojo con desprecio - pero si quieres saberlo. Astoria no tardara en despertar y estará bien.
El elfo se puso de pie y salió de la habitación sollozando. Cuando estuvo fuera, Ron cerró la puerta con su varita y se acerco a la pelirroja donde le esparció dos gotas de una poción en la nariz. La rubia comenzó a abrir los ojos lentamente.
-¿Qué fue lo que me diste? - fue lo primero que le pregunto al pelirrojo cuando lo vio - de repente me desmaye.
-No podía arriesgarme a que me traicionaras - Ron se sentó en la cama y comenzó a desabrocharse la corbata - ibas a decirle a Malfoy acerca del plan. Por eso te desmayaste.
-¿Pero por qué? -a la rubia se le dificultaba respirar.
-Te lo repito, no podía arriesgarme - termino de zafarse la corbata - así que la poción tenía algo para que en cuanto se te fuera ir la boca de más te desmayaras de inmediato.
-Me das miedo Ron - dijo la rubia con terror en la cara - tu no eras así.
-Soy capaz de lo que sea por recuperar lo mío - Ron ya no miraba a la rubia. Su mirada estaba concentrada en la alfombra del suelo.
-¿Le pusiste la caja? - ese era el plan. Ron tenía que llegar cuando Draco estuviera para poder darle su regalito, como lo llamo el pelirrojo a aquella aberración.
-Lo hice - Volteo de golpe a ver a la rubia y ella se estremeció con la mirada de Ron. Como si estuviera poseído - Draco Malfoy aprenderá a no meterse conmigo.
¡¡Hola!!
Chic@s se que les prometí ya darles más detalles de lo de la caja… pero estaba yo comiendo cuando esta idea se me vino a la mente. Tenía pensado que Ron llegaba a la mansión y le enseñaba a Draco el contenido de la caja… pero la idea no me convenció. Así que lo plantee así, espero les guste… les puedo adelantar que solo falta en el siguiente capítulo la reunión con Zabini, una pequeña fiesta donde participa Harry y lo ultimo Dramione que veremos antes de que el plan de Ron de resultado. Espero poder actualizar mañana.
Besos