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Historia 114342 — capítulo 19
-Señorita Hermione - Tinna estaba en el marco de la puerta de la oficina de la castaña.
Hermione no estaba de muy buen humor que digamos. Toda la mañana no se había aparecido Draco por la oficina porque fue a ver a Astoria quien se decía terriblemente enferma, pero ya había tardado demasiado y de cierta forma los celos la invadieron. Volteo a ver a su secretaria con el ceño fruncido.
-¿Qué sucede Tinna? - su mal humor era notorio. La joven secretaria se encogió de hombros un poco apenada.
-El joven Zabini y la señorita Parkinson están en el vestíbulo. Me han pedido que los anuncie.
-Hazlos pasar - Hermione sonrió un poco. Dejo de lado sus cosas y se puso de pie alisándose la ropa y acomodando su cabello - Tinna - la muchacha ya estaba dando media vuelta cuando oyó la voz de su jefa.
-Si señorita - dijo con la mirada gacha. Hermione ya había hablado con ella mucho tiempo de que no se tenía que cohibir con ella. Que Hermione siempre la apoyaría y que le gustaría que hubiera más confianza entre ellas. Pero tal parece que Tinna no quería entender.
-¿Malfoy ya ha llegado? - pregunto esperanzada a que su secretaria le dijera que sí.
-No señorita - toda ilusión de Hermione desapareció con esa respuesta - ha llamado y dice que no cree poder presentarse a la junta con el joven Zabini, pero que ya lo contacto a él diciéndole donde ir después de la junta y quiere que usted vaya.
-¿Por qué no me lo dijiste antes? - pregunto un poco molesta. Todo el día preguntándose qué pasaba con él y ahora venían y le decían que ya había hablado.
-Voy colgando señorita - los nervios en la joven Tinna eran muy notorios.
-Que pasen Blaise y Pancy - le indico a su empleada - Harry estará esta tarde. Pon un lugar más en la sala.
-¿Estará el joven Ron?
-Él no - Hermione se sentía aliviada por ese aspecto. Una cosa era hacer las paces con Ron, pero otra muy distinta seria confrontarlo con Draco ahora que estaba Blaise en la ciudad - le he dado el día libre.
-De a cuerdo señorita - Tinna salió de la oficina cerrando la puerta tras ella.
Un momento más tarde entraron Pancy Parkinson y Blaise Zabini tomados de la mano. Hermione les tendió los brazos, era bueno que ellos dos llegaran a alegrarle el día después de lo inoportuno que fue Draco.
-Creo que Hermione me recibió mejor que mi propia madre - dijo Blaise observando detalladamente la oficina de la castaña - para ser una gran empresaria esta oficina no es ideal.
El lugar no era tan grande como la de Blaise, pero Hermione se sentía completamente cómoda, tenía lo que necesitaba y ella misma la había decorado a su gusto. Draco también le hizo esa observación, de hecho la del rubio era más grande que la de ella y tenía un estilo inigualable.
-Deja mi lugar de trabajo en paz - dijo Hermione haciéndose la ofendida - ¿Por qué dices lo de tu madre?
-Le falo un poco para lanzarle un cruciatus ahí mismo - fue Pancy la que sonrió. Ya esta dirigiéndose a la licorera de Hermione a servirse un trago - le dijo que como se atrevía a regresar después de tantos años y ella con el Jesús en la boca por no saber nada de él.
-Como si me quisiera - Blaise se quito su saco y se dejo caer en el sofá - Draco quiere que nos apuremos para ir a un lugar que reservo para nosotros.
-Es un desconsiderado - Pancy le tendió una copa a Hermione y otra a su novio - ¿Qué es eso de no presentarse acá con nosotros?
-Lo mismo digo yo - Hermione noto el hermoso anillo que estaba en el dedo de Pancy. Dejo su copa en el escritorio y llevo ambas manos a la boca ahogando un grito - Oh por Merlín ¿Es lo que me imagino?
-Así es - Pancy le tendió la mano para que la castaña pudiera admirar detalladamente la argolla - la noche en que nos despedimos de ustedes me la dio.
-Ya se me hacia raro que me dejara beber tanto - dijo Blaise en tono de burla ocasionando que Pancy le pellizcara el brazo - pero ya te dije que te amo.
-¿En serio? - le pregunto Pancy levantando una ceja incrédula. A Hermione le divertían ese tipo de escenas.
-Claro - Blaise se puso de pie y abrazo a su nueva prometida por la cintura - si no, no te lo hubiera pedido.
-Me da mucho gusto por ustedes muchachos - Hermione les sonreía a los dos. Por fin Pancy estaría tranquila, ahora si Blaise sería solo de ella.
La puerta se abrió dejando ver a Harry Potter. El azabache venia de traje, estaba un poco agotado, ya que en la mañana tuvo entrenamiento pero le prometió a su amiga estar ahí para que conociera y tratara mejor a Blaise Zabini.
-¡Harry! - tal como lo hacía cada vez que lo veía. Hermione se abalanzo a su amigo y lo abrazo - me da mucho gusto que estés aquí. Creo que no será necesario que los presente ¿Cierto?
-Claro que no - Harry se acerco a Blaise y a Pancy y les tendió la mano a cada uno - es un placer verlos muchachos.
-Creo que ya no eres nada de lo que eras en el colegio Potter - dijo Zabini sonriendo. El moreno aun tenia a Pancy abrazada por la cintura - eres más… - se quedo pensativo buscando la palabra correcta - ¿Formal? - su sonrisa era enorme y todos sabían que estaba siendo sarcástico - ¿Dónde quedo el Harry Potter entrometido?
-Lo mismo me pregunto yo Zabini - Harry le sonrió. Hermione tenía razón, no había peligro estar con ellos - ¿Tu y Pancy…
-Estamos prometidos - dijo orgullosa la Slytherin mostrando su anillo - nos casaremos muy pronto.
-Pues felicidades - dijo Harry llevando ambos brazos a los costados de su cuerpo.
-Podemos pasar ya a la sala de juntas - informo Hermione en la puerta.
-¿Y Malfoy? - Harry noto que él único que faltaba ahí era Malfoy y Ron, pero suponía que su amigo pelirrojo no se prestaría para estar en una sala llena de serpientes.
-No asistirá - dijo Hermione decepcionada. Porun momento llego a olvidarse de Draco con la noticia del compromiso de Blaise y Pancy - tenia asuntos que tratar, pero se disculpa con todos - la castaña sonrió levemente a su amigo.
-Pero nos espera saliendo de aquí - Blaise ya estaba tomando su saco para salir de la oficina con Pancy de la mano - estas invitado Potter.
-¿A dónde? - Harry iba arrastrado por Hermione, no entendía a que se refería el moreno.
Draco había reservado mesa en un conocido antro del Londres muggle. Justo esa noche le tenía una sorpresa a Hermione y quería que fuera especial. Después del incidente que tuvo esta mañana con Ronald Weasley no quería que le arruinaran los planes nada ni nadie.
Estaba en su mansión alistándose para la gran noche que tenía planeada. Fue en busca de su túnica donde saco la varita. Draco no noto que en el otro bolso había una caja. Salió de su habitación y se fue a las afueras de la mansión para poder desaparecerse. Ahora se sentía mucho mejor, con la poción que tan fielmente le conseguía su amigo Theo se estabilizaba las veinticuatro horas del día para poder tomar una nueva dosis. Tenía una sonrisa que irradiaba felicidad. Estaba listo a dar otro paso en su vida y nadie lo iba a detener.
Hermione, Pancy, Blaise, Harry y Ginny llegaron al lugar donde los cito Draco. Luego de la reunión que tuvieron donde Hermione le mostro a Blaise el tipo de producto que ofrecían, Harry salió corriendo de la oficina y fue por Ginny para invitarla a salir. Ahora que sabían que estaban embarazados, Harry no le prestaba mucha atención, mas bien le cuidaba cualquier cosa del embarazo y eso a la pelirroja le irritaba demasiado.
Ginny se llevo gran sorpresa al vera Blaise y a Pancy, por un momento estuvo a punto de sacar su varita pero vio como su amiga les sonreía y ahora su prometido también.
El lugar donde los cito Draco era demasiado elegante. Quedaba a escasos minutos de la casa de los papas de Hermione y ella lo conocía bien. Pancy y Blaise ya estaban entrando en ambiente y eso que todavía no entraban.
-Buenas noches - dijo el cadenero dirigiéndose a la castaña - el joven Malfoy ya los espera.
-Draco ya tiene contactos en el mundo muggle - Pancy estaba sorprendida, pero le hacía gracia lo que su amigo hacia - estas con un buen hombre Hermione. Y más si se mueve así de rápido - le dijo guiñándole un ojo.
El cadenero les abrió paso y los cinco chicos entraron al lugar. Harry y Blaise tuvieron que pasar por una revisión por parte de los policías. Mientras a las chicas las dejaban pasar rápido, solo les revisaron su bolsa con un sensor. Ginny se quedo estática al ver lo que hacían esos artefactos muggle.Seguro su papa estaría fascinado nada mas de verlos.
Cuando cruzaron la puerta se encontraron con un lugar abarrotado de gente, la música era muy movida y ya había personas bailando. El lugar estaba lleno de luces neón dándole un toque especial al antro. Una mesera se acerco a ellos y les indico el camino hacia donde estaba el rubio. Tuvieron que pasar entre toda la gente. Harry llevaba a Ginny de la cintura para protegerla de que la apachurraban y Pancy jalaba a Blaise del brazo para que el moreno no se desviara. Hermione era la única que iba sola pero no tardaría mucho en estar así porque pronto vería a su rubio.
Por primera vez desde que Draco comenzó a trabajar en la empresa de Hermione y después de que se volvieron amantes. Hermione dejo de verlo todo un día. Fue una jornada demasiado larga, ya ansiaba la hora de poder verlo de nuevo, sentir sus brazos rodeando su cintura y poder inhalar el aroma que el desprendía y ahora no tendría que cohibirse porque iban Harry y Ginny. Ahora podía estar como siempre con Draco.
Iba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta que ya habían llegado a donde estaba el rubio. Tal como lo imagino, Draco había reservado el lugar VIP, un lugar donde nadie los molestaría, estaba un poco más arriba de la pista de baile.
Draco la observada, sus manos estaban apoyadas en el barandal, ya no tenía saco, solo una camisa sin corbata y con dos botones desabrochados mostrando un poco su pecho. El cabello no lo traía como de costumbre peinado hacia atrás, esta noche en especial lo traía alborotado haciendo que se viera sexy.
Primero subió Harry con Ginny y los siguieron Blaise y Pancy. Cuando Hermione alcanzo a subir los escalones se encontró a Blaise saludando a Draco con un abrazo y después el rubio se desprendió de su amigo para abrazar a Pancy pero su mirada estaba postrada en Hermione. La recorrió de arriba abajo admirando su belleza. Pancy le decía algo al oído y él le sonrió juguetonamente. Saludo a Harry y a Ginny de la mano y cuando dejaron de asediarlo cruzo el espacio que lo separaba de la castaña. La abrazo por la cintura levantándola un poco del suelo. El rubio busco sus labios y la beso.
Hermione espero mucho tiempo para poder probar de nuevo esos labios que tanto la estremecían, ansiaba saborear el sabor de su boca. Harry hizo un ruido para interrumpir a la pareja, pero a Draco no le importo. Él solo quería besar a Hermione, no la vio en todo el día y la había extrañado demasiado. Sus labios eran suaves y tenían un sabor exquisito.
-¿Qué vamos a pedir? - dijo Zabini alzando la voz. Al igual que Harry, el también ya se había cansado de esas demostraciones que ofrecía la pareja siempre que estaba junta.
Poco a poco, Draco fue separando sus labios de los de Hermione. Cuando lo hizo, aun la tenia abrazada, acaricio su mejilla con una mano y le quito un mecho de cabello que le caía en la frente.
-Hola - le susurro Draco con una sonrisa dibujada en el rostro.
-Hola - Hermione sonreía con felicidad. Por fin estaba en los brazos de Draco y no quería despegarse de ellos.
-Espero me hayas extrañado - le dijo Draco besándole la punta de la nariz - porque después de esta noche, no te daré tiempo de que lo hagas de nuevo.
-¿Les parece bien whiskey? - Zabini se interpuso entre los dos haciendo que los demás rieran por atreverse a eso, después de la mirada asesina que le lanzo Draco.
-Whiskey está bien - dijo Hermione divertida - a Ginny pídele una soda, no puede beber.
-¡Ginny! - grito el moreno dirigiéndose a la pelirroja. Ginny estaba acomodándole el cuello de la camisa a Harry cuando la espanto el grito de Blaise haciendo que diera un brinquito - ¿Puedo llamarte Ginny? - la pelirroja asintió riendo - tu mama Hermione me ha pedido que no te ordene a ti soda porque no puedes beber ¿Puedo saber el motivo?
Pancy rodo los ojos, no entendía la confianza con la que el moreno ya comenzabaa tratar a los que siempre fueron sus enemigos en la escuela. ¿Pero que le podía hacer? Blaise siempre ha sido así y así como era lo amaba.
-Estoy embarazada - dijo Ginny con una sonrisa en los labios.
-Entonces solo soda para la señorita - le dijo tendiéndole la carta al mesero. Se separo de Draco y Hermione quienes seguían abrazados y fue a sentarse a un lado de Harry y Ginny sentando en su regazo a Pancy - vaya Potter, me sorprendes.
-Déjalo en paz cielo - Pancy le dio un codazo.
-Es que en serio - el moreno tomo la mano de Ginny - solo espero que se parezca a ti.
Todos rieron al escuchar el comentario de Blaise, hasta Harry que aun se sentía cohibido con su presencia.Luego de un rato de convivir y de reír todos con las ocurrencias de Blaise las luces se apagaron. En el área donde se encontraban los jóvenes magos. Las chicas se alarmaron.
Harry y Ginny estaban sentados en un sofá y Blaise y Pancy en otro, a pesar de ser lugar para dos, Pancy seguía en el regazo del moreno. Hermione y Draco estaban frente al balcón que daba vista a la piscina del lugar. Hermione llevaba poco rato sentada en el regazo del rubio, después de que él se lo pidiera.
-¿Qué demonios pasa? - dijo Blaise molesto, ese tipo de cosas lo irritaban, se suponía que pagaban por un buen lugar y eran los únicos que no tenían luz que los ambientara.
-Tranquilízate Zabini - le dijo Draco regañándolo - espera un poco.
-¿Qué sabes tú Draco? - Hermione giro un poco su cabeza para ver al rubio, aun que no podía a falta de luz.
La música seguía sonando y la gente ni si quiera notaba que el lugar donde se encontraban los magos no tenía luz que los alumbrara. Draco comenzó a besar el cuello de Hermione, haciendo que a ella se le erizara la piel. Hermione alcanzo a escuchar como Harry le preguntaba a Ginny como se sentía. Su amigo sería un buen padre.
-Nada - le dijo el rubio apartándole un mechón del cabello de la oreja para poder besarla.
-Esto es para usted señorita Hermione - un hombre se había acercado a ellos y le tendió un sobre a la castaña. Ella dudo un poco, pero Draco le susurro al oído que lo tomara.
Cuando el mesero se hubo ido, Hermione abrió el sobre. No era un sobre tal cual. Al abrirse el pergamino se ilumino, todo esto era cosa de magia. Draco le hizo señas a todos que no hablaran nada y los demás se limitaron a asentir. Las mujeres un poco más extrañadas y llenas de curiosidad se inclinaron un poco para ver que tenía Hermione.
Hermione noto que el pergamino estaba en blanco pero letras iban apareciendo poco a poco, reconoció la letra del rubio inmediatamente y una sonrisa se le escapo de su boca.
Una vez te dije que te quería solo para mí. Te quiero Hermione Granger y nada me complacería más que dejaras tu pequeño apartamento para que vivas conmigo.
¿Aceptas?
Hermione sonrió, doblo el pergamino a la mitad y se puso de pie tomando las manos de Draco para que él se levantara. El rubio lo hizo sin ningún problema y abrazo a Hermione por la cintura. La castaña estaba nerviosa, esto era dar otro paso en su vida, ahora el vivir con Draco era un compromiso más fuerte y no podía evitar sentir temor de que la relación que llevaban no fuera la misma, pero una parte de ella le decía que aceptara porque con él se sentía protegida y sabia que no le iba a faltar nada.
Draco la observaba con detalle. Hermione ya lo había pensado mucho tiempo. Cuando la castaña acerco los labios al oído y le susurro el ACEPTO fue como si mil mariposas revolotearan en su interior. Se recrimino un poco por ser tan cursi, pero Hermione le hacía sentir eso y más día a día, noche a noche y ahora no quería separarse para nada de ella. La apretó más fuerte contra sí y le dio un beso cargado de pasión y felicidad. Las luces comenzaron a alumbrar de nuevo. Cuando la pareja se separo voltearon a ver a sus amigos.
Ginny estaba con los ojos llenos de lágrimas pero con una sonrisa enorme, Hermione pensó que había alcanzado a leer lo que decía el pergamino. Pancy sonreía y le hacía señas a Draco felicitando. Los únicos que tenían cara de ¿Qué está pasando aquí? Eran Blaise y Harry. El azabache miro a Hermione pidiéndole una explicación y Ginny fue la que le dijo. Al principio Harry frunció el ceño pero al ver la mirada y la sonrisa de su amiga no le quedo de otra que aceptarlo.
Blaise se acerco a Draco y lo tomo por el codo.
-¿Qué has hecho Draco Malfoy? - le dijo entre molesto y divertido. Al parecer no entendía nada y pensaba que el rubio trataba de aguadar la noche.
-Nada - Draco tomo subebida y le dio un sorbo con una sonrisa en la boca sin dejar de observar a Hermione - Hermione y yo viviremos juntos.
-Primero yo me comprometo con Pancy - Blaise hablaba como si estuviera analizando bien las cosas - después tú te vas a vivir con Hermione - le dio un trago a su bebida moviendo la cabeza de un lado a otro - y para variar Potter embarazo a Ginny. En serio estas chicas nos dieron algo.
La mesa de los magos estallo en carcajadas. Luego de la sorpresa de Draco siguieron con la fiesta. Blaise había tomado a su pareja y la saco a bailar. Harry hizo lo mismo con Ginny, a pesar de que le pelirroja estaba embarazada aun conservaba esa energía que tanto la caracterizaba. Draco y Hermione observaron un rato como bailaban los demás hasta que el rubio la saco a bailar también. La noche paso tan rápido y todos se divirtieron.
Blaise como de costumbre, salió demasiado ebrio y Pancy lo ayudaba a incorporarse. Tomaron un taxi que los llevaría a su hotel. Ginny iba muy bien al lado de Harry, la pareja comenzó a caminar buscando un lugar donde desaparecerse, ahora que Ginny todavía podía.
Por su parte, Draco tomo a Hermione en sus brazos alzándola del suelo y ella soltó un grito ligero. Se desaparecieron y llegaron a la mansión Malfoy.
-Desde hoy vivirás aquí - le dijo Draco susurrándole al oído.
-Pero mis cosas… - Hermione no pudo continuar porque los labios de Draco callaron los suyos en un beso. El rubio volvió a tomarla en brazos u la subió a su habitación.
La dejo en la cama donde él se posiciono arriba de ella y comenzó a quitarle la ropa. Hermione le ayudaba con la de él e hicieron el amor. Lo hicieron lo más lentamente que pudieron, disfrutando cada uno con el contacto a través de las caricias, los besos y las mordidas seductoras que llegaban a darse.
Draco despertó, sentía como una voz lo llamaba pidiéndole que se acercara. Lo primero que hizo fue voltear a ver que Hermione estuviera bien. La castaña dormía plácidamente, aun dormida se veía hermosa. Tenía una sonrisa que le dibujaba en sus labios.
-Ven Draco - dijo aquella voz que tanto espantaba al rubio - sácame de aquí.
Fue como si aquella voz tomara posesión de los sentidos de él. Draco se puso de pie y se coloco su bata. Comenzó a caminar hacia su túnica que tenía colgada en el perchero. Era como si estuviera bajo el efecto de la maldición imperio. Una parte de él se negaba a seguir caminando, pero otra lo obligaba a caminar. Draco supo donde tenía que ir.
-Ya estas más cerca -aquella voz la escuchaba cada vez más cerca - necesito estar fuera de nuevo.
Draco hizo una mueca de terror. Ya había llegado a donde estaba su túnica, metió la mano donde Ron había puesto la caja y la saco. Era una diminuta caja de madera, Draco la reconoció de inmediato. Solo que esta estaba muy pequeña, al estar en contacto con la palma del rubio comenzó a hacerse un poco más grandetomando su estado natural.
Una luz oscura comenzó a salir de la caja, Draco la tenia sostenida en sus manos que temblaban. No había marcha atrás, esto era su fin de nuevo. Una ola de humo se apodero de la habitación en forma de remolino hasta que la figura se incorporo. Era tal como la recordaba tan tenebrosa, con esa mirada que era capaz de matar a alguien con tan solo proponérselo.
Cuando la figura estuvo ya incorporada, puso sus manos al frente y observo detalladamente que no le faltara una mueca macabra que imitaba lo que era una sonrisa se dibujo en su rostro.
-Que gusto verte de nuevo Draco - su voz era arrastrada por el odio y áspera. El rubio sintió como su piel se erizaba de puro terror- ¿No te da gusto volver a verme?
-Rahab… - dijo Draco en un susurro. El miedo se apodero de él tenía que protegera Hermione.
¡¡Hola!!
Estuve a punto de no actualizar hoy. A noche me fui de fiesta y la cruda moral no me dejaba estar, pero no podía fallarles, les dejo un nuevo capítulo, espero les guste. Ahora ya sabemos un poco más de lo que trama Ron. Sé que es casi nada, pero en el siguiente capítulo ya lo sabrán con exactitud.
Besos J