Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 114342 · de

Historia 114342 — capítulo 24

Hermione dormía profundamente, él solo podía observar su cara al hacer muecas de dolor. La castaña comenzaba a jadear entre sueños y él se acercó a ella, le toco la frente para después pasar a acariciar sus mejillas y pasar uno de sus dedos en el contorno de su boca. Su piel era tan suave como siempre quería recordarla. Las ojeras que días antes vio habían desaparecido.

La castaña se estremeció al sentir contacto en su piel y él aparto su mano rápidamente. De nuevo se quedó profundamente dormida y Draco aprovecho para recostarse a su lado, pasando el brazo por su cintura atrayéndola más a él. Respiro el aroma de su cabello, a pesar de ser un lugar donde solo hueles a pociones, su cabello siempre huele a flores. Draco apoyo su barbilla en el hombro de Hermione y no pudo evitar que una lágrima saliera de sus ojos. Ya no podrá tenerla así en mucho tiempo hasta que las cosas se arreglen. Pero las palabras de Luna aun le taladraban la cabeza, él también esperaba que no fuera demasiado tarde. Muy pronto comenzó a dormir al lado de su castaña. Ahora solo lo podrá hacer así.

-No es necesario usar eso Harry - Hermione estaba de pie, ya con su ropa puesta y esperando a que la dejaran salir cuando su mejor amigo Harry Potter llego con una silla de ruedas muggle - me puedo sostener por mí misma.

-Lo siento Hermione, es por tu seguridad - Harry ya tenía puesta la silla detrás de Hermione. La castaña rodo la silla y se acercó de nuevo a la cama donde esperaba nunca más volver a estar, recogió su abrigo y pudo oler el aroma de Draco. Meneo la cabeza de un lado a otro convenciéndose de que eso era absurdo - vámonos ya - camino con sus cosas en mano y volteo a ver a Harry quien aún seguía parado sosteniendo la silla - no pienso salir de San Mungo con eso Harry Potter.

El azabache se encogió de hombros - Supongo que tendré que regresarla - Hermione asintió con una sonrisa en su rostro. Harry bajo la mirada y cuando la alzo volteo a ver a su amiga con diversión y soltó la carcajada - era broma Hermione - le dijo agarrándose la barriga del dolor que le causaba la risa - le dije a Ginny que caerías y no te ibas a subir.

-Eres un tonto Harry Potter - le reprocho la castaña acercándose y le dio un golpe en el pecho - sabes bien que detesto los hospitales - tomo a su amigo de la mano - vámonos ya.

-¿A dónde iras primero? - Harry tomo con gusto la mano de su amiga, ya listo para desaparecerse.

-Iré a mi casa, tomare una buena ducha para después ir a la oficina - Hermione sonrió medio de lado al recordar que puede y vea a Draco en la empresa. Aunque el rubio le dijo que no era necesario estar todos los días ahí - mañana se van Blaise y Pancy e irán a despedirse - dijo con resignación.

-¿No pueden ir en la noche a tu casa? - Harry se llevaba muy bien con la pareja de Slytherin y prefería verlos en casa de Hermione, evitando la presencia de Malfoy - podemos hacer una cena para despedirlos.

-Ellos especialmente me dijeron que irán a la oficina - Hermione bajo su mirada para que Harry no viera la lagrima que quería salir - tenemos una reunión y después nos invitaron a cenar. Le informaron a Ginny

-Tal vez se le paso - y los chicos se desaparecieron llegando a la casa de Hermione.

Había un letrero enorme con un BIENVENIDA A CASA HERMIONE y de la cocina salió Ron Weasley con unas golosinas, las favoritas de la castaña.

-Hola Hermione - el pelirrojo le tendió las golosinas a la castaña - me alegro que estés aquí. Quise ir a verte al hospital, pero alguien tenía que hacerse cargo del negocio. Bienvenida a casa - Hermione frunció el ceño ¿Quién le había dado las llaves? Ron pareció entender el gesto de la castaña - le pedí a tu portero que me abriera, te quería dar una sorpresa - añadió rápidamente - espero no te molestes.

-No Ron - Hermione le sonrió de lado - gracias por el cartel y las golosinas - tomo la caja de dulces en su mano.

-De nada - Ron volteo a ver a Harry triunfante - hola Harry ¿Iras a la oficina hoy? - le pregunto con duda en sus palabras - hay una reunión programada con Zabini.

-Tengo que estar ahí Ron - Harry tomo asiento en el sofá - Hermione la reunión es en una hora.

-Cierto - Hermione dejo la caja de dulces en su mesa de centro - los dejo unos minutos en lo que me baño - añadió rápidamente - sírvanse lo que quieren - señalo la cocina - lo que quieran, no tardo - y se metió corriendo a su habitación cerrando con llave.

-Qué raro - le dijo Harry a Ron con el ceño fruncido - tú no eres de estos detalles y hasta cartel hiciste.

-Hare lo que sea por reconquistar a Hermione - Ron venia de la cocina con un vaso de jugo - y ahora que ya no está con Malfoy, tengo las de ganar.

-¿Sabías lo de Malfoy? - pregunto Harry confundido. Que él supiera, nadie sabía más que él, Ginny, Blaise y Pancy.

-Me entere por mi cuenta - Ron se encogió de hombros, pero ya tenía un as bajo la manga - ¿Por qué no me lo dijiste Harry? - con esto sabía que tenía las de ganar con su mejor amigo - me dolió enterarme por otras personas y no por ti.

-Este… - ahora le tocaba a Harry estar nervioso - no era algo de lo que yo tuviera que informarte - el azabache se puso de pie para ir por jugo

  • será mejor que no hablemos de esto en frente de Hermione.

-Ella estará bien - Ron termino de beberse su jugo y dejo el vaso en la barra.

Hermione salió de la ducha, al ver a Ron en su casa sintió furia, no por verlo ahí, si no porque ella hubiera preferido ver ahí a Draco. Ya tenía que empezar a hacerse a la idea que Malfoy era un cretino y que todo lo que vivieron quedaría solo en recuerdo. ¿Qué hare? Le preguntaba a su subconsciente nada mas de acordarse de que lo vería hoy en la reunión con Blaise y Pancy.

Se sentó en su cama aun con la toalla de baño puesta. Estaba untándose crema en las piernas cuando volteo a ver la rosa que le regalo Draco y ella tan felizmente le había puesto un hechizo para que no se marchitara. Ahí también estaba la nota que le dejo al lado de la rosa. Hermione se alzó y tomo la nota y la flor en sus manos. Leyó la nota una, dos, tres veces sin poder entender cómo fue que Draco permitió que se enamorara demasiado de él. Arrugo la nota y la tiro al suelo junto con la rosa.

-Incendio - pronuncio con lágrimas en los ojos - Aguamenti - dijo cuándo los obsequios ya estaban demasiado encendidos, no quería incendiar su casa.

Fue a su vestidor y saco un traje de dos piezas, acorde a la reunión de hoy. Ya no sentía debilidad en el cuerpo. Rápido se vistió y fue directo al espejo donde se puso maquillaje muy discreto, con su varita se secó el cabello y después se hecho la poción alisadora. Ya que su cabello estuvo acomodado en perfectas ondas, Hermione tomo unos pendientes y se los coloco en la oreja. Ahora si ya estaba lista para ir a la oficina. Dispuesta a enfrentar lo que fuera. Se dirigió a la puerta y giro el picaporte, iba caminando por el pasillo cuando sintió como se mareaba, tuvo que sostenerse de la pared para no caer. El mareo no tardo y Hermione se estabilizo, cuando llego a la sala le sonrió a Harry y Ron.

-Estoy lista - dijo Hermione señalando su ropa de trabajo - ¿Sucede algo? - observaba a los dos chicos con el ceño fruncido.

Y es que el ambiente que se había tornado después de Ron le mencionara a Harry lo de Malfoy se volvió tenso, cada quien estaba en su asunto y no como Hermione recordaba verlos siempre.

-No es nada Hermy - dijo Ron rápidamente con una sonrisa dibujada en los labios - te ves hermosa - le sonrió a la castaña - será mejor que nos vayamos, la junta no debe tardar en empezar.

-Ok los veo en la oficina - añadió la castaña viendo con el ceño fruncido a Harry, incitándolo a que le dijera que ocurría.

-¿Puedes aparecerte sola? - le pregunto Ron con preocupación en el rostro. Hermione asintió con una mirada de fastidio y se desapareció dejando a Ron y Harry - te sigo hermano.

-Señorita Hermione - Tinna se puso de pie y se acercó a tenderle la mano a su jefa - que gusto verla de nuevo por aquí ¿Cómo se encuentra?

-Muy bien Tinna, gracias - la castaña le sonrió. Realmente se sentía tan bien estar de nuevo en la oficina - ¿Algún pendiente?

-Creo que son muchos señorita - la mirada de la secretaria se clavó en Harry Potter - buenas tardes señor Potter - saludo amablemente.

-Hola Tinna - Harry le tendió la mano a la secretaria para saludarla - Ron se fue a su oficina - le dijo a Hermione - vayamos a tu oficina a hablar Hermy.

-¿Les llevo café? - Ofreció amablemente la joven secretaria - el señor Zabini aviso que ya venía para acá.

-Gracias Tinna - Hermione se acercó a la puerta de su oficina y tomo el picaporte - y un café me caería muy bien - entro a la oficina con Harry pisándole los talones - ya extrañaba mi lugar - suspiro Hermione. A ella le encantaba su oficina - ponte cómodo Harry - le dijo mientras ella colgaba su saco en el perchero - quiero pedirte un favor Harry.

-Lo que quieras Hermy - le contesto sonriente el azabache de ver como su amiga sonreía.

-Si Malfoy está en la junta - su mirada se volvió triste de nuevo - no quiero que estés a la ofensiva - Harry iba a recriminar cuando Hermione añadió rápido - ten en cuenta que es socio y debemos dejar las cosas personales de lo laboral.

-Lo hare solo por ti - acepto a regañadientes - pero no esperes que sea cortes con él. Simplemente prefiero ignorarlo.

-Sera lo mejor - la puerta sonó de pronto - adelante - señalo Hermione y Tinna se dejó ver con una charola y dos tazas de café - ponlas en la mesita de centro Tinna, gracias.

-De nada señorita - la joven ya se iba cuando se dio media vuelta - el joven Malfoy me ha pedido que le entregue esto - saco de su bolsillo una nota y se la dio a la castaña.

Hermione lo tomo con desgana mientras Harry fruncía más el ceño

  • gracias Tinna, puedes retirarte - la secretaria salió de la oficina y Hermione dejo la nota en el escritorio dudando si leerla o no.

-¿No la abrirás? - pregunto Harry señalando la nota.

-No lo sé Harry - Hermione se llevó una de sus manos a la barbilla ¿Qué quiere ahora? Le pregunto a su subconsciente - pero si te interesa - añadió con año rancia - ábrela tú y ve que dice.

-¿Segura? - pregunto Harry ya acercándose a la nota. Hermione asintió y Harry tomo la nota para leerla en voz alta - Esperando que ya se encuentre mejor, mis mejores deseos. Draco Malfoy - Harry aventó la nota al suelo - que patético - dijo con frustración - ¿Y así no quieres que no esté a la ofensiva Hermione? - el azabache de dejo caer en el asiento - ruégale a Merlín que no lo haga.

-No vale la pena Harry - hablo la castaña con un suspiro lleno de tristeza - es lo que un socio haría - de nuevo la puerta sonó y entro Tinna.

-La sala de juntas ya está lista y el joven Zabini con la señorita Parkinson han llegado - anuncio la secretaria - ya no les dio tiempo de tomar su café - dijo viendo sus tazas sin tocar.

-No te apures Tinna - le dijo Hermione amablemente - ya lo tomaremos cuando termine la junta - se puso de pie y Harry igual que ella.

Hermione tomo del brazo a su amigo y ambos salieron de la oficina para dirigirse a la sala de junta. Adentro ya estaban Pancy y Blaise, los chicos le sonrieron a la castaña.

-Vaya, creo que el color te ha regresado - aseguro Pancy abrazando a Hermione - me alegra que estés bien.

-Gracias Pancy - Hermione se acercó al moreno y Pancy se quedó saludando a Harry - hola Blaise.

-Qué alegría verte bien Hermione - el moreno tomo a la castaña por la cintura y la alzo dando pequeñas vueltas - te ves increíble. Nos diste un gran susto.

-No es para tanto - decía Hermione mientras reía. De pronto se quedó en callada al percibir el aroma de Draco. Blaise la dejo en el suelo. Ya él y Pancy sabían de su reciente ruptura y aunque no lo entendían, tenían que apoyarlo.

Draco estaba de pie en el marco de la puerta con los brazos cruzados. Todos los presentes en la sala se le quedaron viendo. El rubio venía con su traje, tan elegante como siempre, pero tenía barba. Para Hermione lucia realmente guapo, rápido aparto su mirada de él

Sin embargo, Draco ignoro a todos los demás, su mundo solo giraba alrededor de Hermione, no podía quitarle la mirada de encima. Estaba tan hermosa como siempre, el traje que traía le favorecía y le hacía lucir sus tan bien torneadas piernas, esas piernas que él acaricio montones de veces. Vio como la castaña iba directo a su lugar en la mesa de juntas con indiferencia, seguida por Harry. El azabache dejo de sonreír y al igual que Hermione, fue a su lugar.

-Hola Draco

  • fue Pancy la que rompió la tensión que ocasiono la llegada del rubio - que bueno que llegas - saludo a su amigo de un beso - quizá podamos empezar ya ¿No? - le pregunto a Hermione.

-Ron aun no llega - replico la castaña con la mirada en el folder de los informes que tenía en la mesa. Hermione quería evitar voltear a ver a Draco y sentir más dolor del que ya siente - tenemos que esperarlo.

Draco se molestó al instante de que Hermione mencionara a la comadreja, pero su yo interior le recordó que él se buscó lo que tenía. Saludo de un apretón de manos a su amigo Zabini y se fue a su lugar, quedando de frente a Hermione, se sentó y siguió con los brazos cruzados con la mirada fija en la castaña.

Hermione sentía como la penetraban esos ojos que tanto adoraba, era muy notorio su nerviosismo, comenzó a mover los papeles hasta que sintió como Harry la tomaba de la muñeca y le daba un ligero apretón. Hermione alzo la mirada hacia su amigo y le sonrió. Tanto Blaise como Pancy se sentaron de un lado. La joven pareja estaban platicando muy juntitos.

Draco se cansó de estar viendo a Hermione y que ella no levantara la mirada hacia él. Se tuvo que levantar muy de mañana dejando sola a Hermione. Ya tenía días en los que no podía dormir y solo con ella, aunque no lo supiera, podía dormir tranquilamente. Le encantaba sentir su cuerpo pegado al suyo… sus pensamientos fueron interrumpidos en cuando entro la comadreja a la sala de juntas.

-Lamento la tardanza - se disculpó el pelirrojo desabrochándose los botones de su saco y se sentó, a un lado de Hermione, ganándose una mirada asesina del rubio - podemos empezar.

-No podíamos esperar sin ti Ron - le dijo Hermione sonriéndole al pelirrojo. Era obvio que quería darle celos a Draco, y se los dio, esto hizo que el rubio se pusiera rojo de cólera

  • lamento mi ausencia - ahora se dirigió a todos los presentes en la sala - supongo que ya estás listo para firmar Zabini - cada uno de los presentes en la sala tomaron su folder, donde se encontraba una copia del contrato que definía el cierre de su trato.

-A eso he venido linda - bromeo el moreno - si me permites el papel - Hermione le tendió el contrato original - espero y no quieran verme la cara de tonto - bromeo nuevamente

  • porque me caso en unos meses y no quiero dejar a mi esposa ni a mis hijos sin patrimonio.

-Todo está en orden Zabini - era la primera vez que Draco hablaba desde que llego - yo mismo redacte el contrato.

-Pues con más razón lo reviso - reclamo el moreno. Tomo su pluma y firmo - creo que sería todo - le dio a Hermione el contrato y ella le sonrió - yo quisiera quedarme a cotorrear un momento más con ustedes - se puso de pie y le tendió la mano a su prometida - los veo esta noche en mi casa. Pancy es la que ha cocinado.

-¿Para esto me hicieron venir? - pregunto Ron rodando los ojos - solo firma, los invita a cenar ¿Y eso es todo? - Harry le dio un codazo y Hermione le lanzo una mirada despectiva, cosa que alegro a Draco.

-Solo era para que después no dijeras que no te tomamos en cuanta - le regaño Hermione con el ceño fruncido. Se puso de pie alisando su ropa, eso mato a Draco, porque él quisiera tocar su cuerpo una vez más - gracias por todo Blaise, nos vemos esta noche.

Abrazo al moreno y después a Pancy. Ron salió de la sala de juntas indignado y Harry se puso de pie para despedirse ya que tenía entrenamiento. Blaise y Pancy se despidieron y Draco se quedó solo con Hermione. La castaña estaba dispuesta a salir cuando sintió como Draco le tomaba de la muñeca haciendo que ella sintiera esa corriente eléctrica que sentía cada vez que él la tocaba.

-¿Cómo te sientes? - le pregunto Draco en un susurro.

-Muy bien gracias - Hermione de un tirón se zafo del agarre de Draco - tengo cosas que hacer - y salió del lugar dejando a Draco frustrado. El rubio dio un golpe en la pared ocasionando que un cuadro se cayera al suelo.

¡¡Hola!!

Les dejo mi regalo de cumpleaños. Espero les guste. Les puedo decir que en el siguiente capítulo Draco no aguantara las ganas y besara a Hermione!!

Ya no digo más… espero actualizar mañana. Gracias a las que me felicitaron en su comentario, me la pase increíblemente bien y la fiesta sigue otro rato. Nos leemos mañana.

Besos :)