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Historia 114342 — capítulo 23
-Llevas más de diez minutos ahí sentado y no quieres hablar nada - Hermione hablaba lo más firme que su organismo le permitía. Se sentía dolida, pero también estaba enojada con Draco.
Desde que llego, el rubio no dijo nada, se limitó a encogerse de hombros y observar la habitación detalladamente, hubo un momento en que su mirada se encontró con la de Hermione, quien lo observaba detalladamente, pero no pasó de ahí, una simple mirada.
Draco estaba conteniendo el impulso de abrazarla y decirle cuanto la amaba. De prometerle que él arreglaría las cosas y así podían estar juntos nuevamente, pero no podía hacerle eso. Prefería mil veces que Hermione se alejara de él a que siguiera sufriendo por su maldición. Tenía que lastimarla para que ella no quisiera saber nada más de él, pero no podía. Había algo que no se lo permitía, necesitaba tenerla cerca de él para que le diera fuerzas y pudiera encontrar la cura a todo. Volteo a verla y se recrimino en su interior ver como sus ojos se inundaban de lágrimas y ella no las dejaba salir, Hermione se estaba haciendo la fuerte.
El rubio se acercó sigilosamente y tomo las muñecas de Hermione dándoles un ligero apretón, ella gimió de dolor ya que aún estaba débil pero sentir el contacto de él en su piel hizo que sintiera los mismos espasmos de siempre. Una corriente eléctrica la recorrió haciendo que ella se ruborizara al sentir la mirada de Draco sobre sus labios. Hermione pasó su lengua en sus labios, ahora resecos por la medicina y Draco no pudo contener más el impulso y la beso.
Sentir sus labios fue como estar en la gloria. Draco tomo la cabeza de Hermione con una mano y la acerco hacia él profundizando el beso, Hermione gimió al sentir los labios del rubio presionando los suyos y él aprovecho para introducir su lengua. Era un beso lleno de deseo por ambas partes. Draco se apartó de ella bruscamente y la vio a los ojos con mirada fría.
-Nada mal - dijo Draco con indiferencia.
-¿A qué te refieres? - Hermione no daba crédito a las palabras del rubio. Tanto tiempo ansiando esos labios y ahora que los probaba él no parecía ¿Conforme? Era la palabra que buscaba Hermione.
-Que no besas nada mal - Draco no podía mantenerle la mirada - solo vine a decirte algo y me voy.
Hermione se quedó anonadada, simplemente no podía articular palabra alguna, le estaba costando trabajo asimilar las palabras del rubio - ¿Y bien? - Hermione no quería mostrar dolor alguno, si Draco quería ser indiferente, ella también lo seria.
-Dejare la empresa - dijo de golpe - he estado moviendo los papeleos para que pase a ser tuya solamente. Dejare de ser tu socio.
-¿Y puedo saber por qué lo haces? - pregunto Hermione con un nudo en la garganta tratando de reprimir las lágrimas que querían salir.
-Porque no puedo estar más tiempo junto a ti - decir eso le dolía, pero le dolía mas ver la cara de Hermione - ya obtuve lo que quería y de nada me sirve seguir en tu empresa.
-¿Lo… - Hermione trago saliva - lo que querías?
-Así es - Draco asintió fríamente - solo necesito que firmes unos papeles.
Paso un rato de silencio incomodo por ambas partes. Hermione comenzaba a procesar la reciente información que le daba su ¿Pareja? Aun no sabía si lo eran. Draco tenía su mirada clava en la ventana de la habitación que daba hacia la calle. El cielo ya estaba oscuro.
-¡Mírame! - ordeno Hermione con un nudo en la garganta. Draco volteo a verla y pudo ver su enfado - ¿Qué era lo que querías?
-El ministerio aun me tenía vigilado - se calló por un momento pensando si hacia bien las cosas o no - tenía que ganarme su confianza de nuevo para que pudieran firmarme ya mi libertad. Sin nada de vigilancia y papeleo cada semana.
-¿Y nada mejor que hacer una obra de caridad a la gran heroína Hermione Granger? - Su voz sonaba con ironía y eso le dolió fuertemente a Draco - dime una cosa ¿Acostarte conmigo también funciono?
-Digamos que fue lo mejor - Draco levanto una ceja con indiferencia. Vaya que estaba siendo gran actor, de no ver la cara que ponía Hermione, ni el mismo se la creía.
A la mente de Hermione se le vino el recuerdo de aquella vez en la que Draco le dijo que haría una obra de caridad ayudándola, pero ¿Dónde quedo su confesión en china? Cuando le dijo que desde siempre la quiso ¿Formaba parte del plan? Y ella se la creyó como una tonta. ¿Y lo de vivir juntos? Seguramente eso también formaba parte de todo. Vaya que Draco Malfoy seguía siendo una vil serpiente. Un golpe en la puerta de la habitación interrumpió el silencio.
-Las visitas se han acabado - informo una enfermera - tiene que salir joven Malfoy - Draco saco su varita y de golpe lanzo un hechizo haciendo que la puerta se cerrara con seguro.
-Mandare los papeles mañana para que los firmes - fue lo último que dijo antes de ponerse de pie.
-No voy a firmar - sentencio Hermione.
Draco se giró de golpe y se le quedo viendo con el ceño fruncido - tienes que firmar Hermione - le dijo casi suavemente. Rápidamente se reprochó.
-Tienes un contrato Malfoy - oír de nuevo como mencionaba su apellido y no su nombre hizo que Draco sintiera un golpe que le dio de lleno en el corazón - y tienes que cumplirlo.
-Pero las clausulas dicen…
-Las clausulas dicen que no puedes quebrar el contrato hasta después de un año - el rubio no recordaba haber leído eso - si leyeras y analizaras todo bien te hubieras dado cuenta y no te hubieras tomado la molestia de hacer tanto papeleo - fue como si Hermione penetrara su mente y leyera lo que estaba pensando - supongo que eso te dará puntos extras. Hermione le alzo una ceja.
Draco abrió la boca como si quisiera decir algo ¿Por qué no leyó el contrato bien? Claro porque no podías dejar de mirarla, lo regaño su subconsciente - de acuerdo - no le quedaba de otra. Tenía que alejarla pero ella no le estaba poniendo las cosas fáciles. Claro Hermione Granger nunca lo hará - pero si leí que no estoy obligado a estar todo el día en la oficina. Tengo que atender los negocios de mi padre.
-Estas en todo tu derecho de hacerlo - dijo la castaña rodando los ojos. Una lágrima la traiciono y comenzó a salir, rápidamente se la limpio con el brazo - pero tienes la obligación de asistir a cada una de las reuniones - Hermione tenía muy en alto la frente.
-Asistiré a cada una de ellas - replico levantando ambas cejas y salió de la habitación cerrando de golpe la puerta.
Hermione solo vio como Draco se iba rápidamente, sin mirarla a los ojos para que ella identificara si le mentía o no. Sus palabras le taladraban fuertemente en el corazón. Estaba muy dolida, pasaron unos minutos más hasta que pudo llorar todo lo que se contuvo mientras hablaba con Draco. ¿Cómo fue tan tonta para caer en la trampa de Draco? No, para ella no era Draco, de ahora en adelante era Malfoy.
Muy pronto sintió como el aire comenzaba a faltarle, el pecho estaba comprimido a causa de dolor, su respiración se volvió más agitada y lo único que pudo notar fue como los aparatos a los que estaba conectada, comenzaron a sonar más y mas fuerte y de pronto la habitación estaba llena de enfermeras y uno que otro medimago. La vista ya la tenía nublada y falto muy poco para que fuera nula. Hermione se desvaneció completamente.
-Theo tenemos que hacer algo, no podemos dejar que Draco cometa una barbaridad - menciono Luna tendiéndole una taza de té a su esposo. Theo estaba en su despacho revisando unos papeles de la empresa de los Malfoy y no dejaba de darle vueltas al asunto de Draco - ¿Me estas escuchando? - dijo Luna moviendo la mano de un lado a otro intentando captar la atención de su marido.
-Lo… - Theo dio un respingo - lo siento amor - agradeció el gesto de la rubia al llevarle una taza de té y vaya que la necesitaba. Le dio un sorbo y noto como la lengua se le quemaba con el líquido- un poco caliente.
-Supuse que necesitabas algo que te hiciera despertar - dijo Luna encogiéndose de hombros - necesitamos hacer algo - fue y se acomodo en el regazo de Theo - no podemos dejar que Draco cometa la mayor estupidez de su vida.
-Lo hizo cuando se unió al bando de Voldemort - Theo nunca pudo soportar la idea de unirse al bando oscuro, si lo hizo fue porque su papa prácticamente lo obligo. Sin en cambio, Draco no lo dudo cuando el mismo Voldemort de lo propuso - tuvo elección.
-No quiero que empieces a mortificarte por los errores del pasado - Luna le dio un suave beso en la punta de la nariz - no sabes lo que sentía Draco en ese momento, tal vez actuó por impulso y es lo que quiero hacer ahora.
-O tal vez ya lo hizo - Theo era demasiado observador y ágil en sentidos, así que se percato rápido de la presencia del rubio en su casa. Era muy temprano para que viniera y siempre toca la puerta.
Luna se levanto de su regazo y la imagen que les mostraba Draco era de temer, una lágrima se le resbalo por la mejilla al ver así al rubio.
-Oh Draco - susurro la rubia - ¿Qué te paso?
Draco hizo una mueca irónica de lado, como si la vida ya no le importara en absoluto. Anoche después de dejar a Hermione destrozada se apareció directo en un bar muggle en el centro de Londres. Pidió una botella de whiskey de las más caras y la bebió toda hasta que una joven se le acerco. Era idéntica a Hermione, cabello castaño y alborotado, ella solo le dijo HOLA cuando Draco se le abalanzo a besarla, pero no pudo seguir, porque no eran los labios que a él le gustaba besar, no era la misma entrega a la que estaba acostumbrado, así que mando al diablo a la chica y se bebió otra botella. Le dio demasiadas vueltas al asunto y comprendió que no podía vivir sin ella. Que Hermione era la única que lo hacía sentir en paz.
Pero después medito y ya no quería que ella sufriera, por eso se alejaba de ella, aun que no podrá hacerlo en la oficina. Se tendrán que ver cada que haya junta, tendrá que sentarse en frente de ella y evitar por todos los medios no mirarla cuando se muerde el labio, sabe que si lo hace no aguantara las ganas de ir hasta donde está y besarla, sin importarle que la oficina este llena.
-Lo ha hecho - susurro Theo con cara de preocupación.
Draco Malfoy había llegado a su sala, con el cabello enmarañado y sin afeitar. Tenía unas ojeras muy notables y sus ojos estaban rojos a causa del llanto. Theo solo recordó verlo así el día en el que a Lucius Malfoy lo encarcelaron en Azkaban después de ser detenido en el ministerio.
-¿Cómo que lo ha hecho? - Luna volteo a ver con una mirada asesina a su esposo exigiendo una respuesta - tienes que estar bromeando.
-No estoy bromeando - Theo levanto una mano señalando a su amigo, que se había quedado parado en el centro de la sala con la mirada triste y vacía - tan solo ve el aspecto en el que viene.
Luna negó con la cabeza y se fue directo a donde el rubio, lo tomo por los hombros y comenzó a zarandearlo - Draco ¿Qué paso? - se le quedo mirando hasta que Draco la abrazo y comenzó a llorar. Theo se unió al abrazo, a Luna le resbalaron mas lagrimas de ver el estado en el que se encontraba Draco, solo faltaba ver a Hermione.
-Tengo que verla día a día - dijo Draco después de un momento - no he podido desprenderme de la empresa y la veré diario. No creo poder soportarlo.
Theo se aparto de golpe y Luna lo hizo suavemente, llevando del brazo a Draco para que se sentara en el sillón - Es lo menos que podías esperar por ser tan precipitado - le dijo Theo con el ceño fruncido - entonces ya hablaste con ella y le destrozaste el corazón ¿Cierto?
-Se hizo la fuerte - Draco bajo la mirada y recordaba la actitud que tuvo su Hermione la noche anterior - se que será fuerte y podrá soportar todo.
-Creo que Hermione también soportaría saber lo que te pasa - le susurro Luna, sabía que se avecinaba una discusión pero tenía que decirle. Ya era hora de que Draco Malfoy entendiera razones - ella no te hubiera dejado en ningún momento Draco - le tomo la muñeca y le dio un ligero apretón - sin embargo tú la dejas cuando ella está enferma y necesita más de ti.
Draco aparto su muñeca y levanto su mirada hacia la rubia. En ella había ironía y reproche. Le reprochaba que le dijeran sus verdades - No puedo seguir arrastrándola a esto - Draco negó con la cabeza limpiándose las lagrimas - ya mucho daño le he hecho física y emocionalmente para que tenga que morir por mi culpa.
-¡Es que Hermione no va a morir solo porque tu creas que un maldito demonio te ha maldecido! - Theo se había quedado callado y solo observaba a su esposa regañar a su mejor amigo, pero el pesimismo de Draco lo exasperaba - entiende de una jodida vez que Hermione te ama, tú la amas y tienen que estar juntos.
-Estaremos juntos hasta que rompa esta maldición - Draco ya había consultado con su ex compañero en el bando oscuro e iba a luchar para romper con la maldición. Pero hasta entonces, él estará alejado de Hermione - solo hasta que este seguro que no tengo nada la buscare y estaremos juntos.
-Esperemos que no sea demasiado tarde - Theo se puso de pie y se fue a su despacho donde azoto la puerta.
-No te molestes con Theo por favor - le pidió Luna con suplica en los ojos - son los mejores amigos y no por una cosa tengas que discutir.
-Últimamente discutimos por todo - le dijo Draco bajando la mirada de vergüenza - se que él quiere ayudarme, pero no necesito de nadie para poder lograr mi cometido. Tengo que hacerlo por mí mismo, si no las cosas no funcionaran.
-¿Y qué es lo que harás? - pregunto Luna. Si algo caracterizaba a la chica es que nunca se quedaba con las dudas.
-Ahora es algo que no puedo decirte - Draco alzo la vista y tomo las manos de Luna entre las suyas. Desde que la rubia se caso con su mejor amigo, ha encontrado apoyo en ella y ahora se recrimina a sí mismo por molestarla cuando iban al colegio. Quien iba a pensar que a la persona a la que considerabas la más loca de la escuela, acabara siendo un gran apoyo en tu vida - pero muy pronto lo hare. Solo necesito hacer algo y si esto funciona - Draco resoplo haciendo que un mechón de cabello le cayera en la frente - nunca más me separare de Hermione.
-¿Qué fue lo que le dijiste? - pregunto Luna con preocupación en el rostro. Draco de inmediato supo que hablaban de Hermione.
-Le dije que tenía que ganarme la confianza del ministerio para que me pudieran dar mi libertad - le dijo Draco con un tono de vergüenza tomando su cara entre las manos - ella es tan ingenua que se lo ha creído.
-Pero se supone que tú tienes la libertad desde hace más de un año.
-Pero ella no lo sabía - tan solo de acordarse de la cara de Hermione cuando le dijo eso, Draco no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lagrimas nuevamente - Hermione… - trago una bocanada de aire - Hermione dedujo solita que yo solo la utilice a ella y a su empresa para poder lograr lo cometido con el ministerio.
-Estas consciente de que esto cambia mucho la imagen que Hermione tenía de ti ¿Cierto? - le pregunto Luna observándolo con detalle. Draco apretó la mandíbula y solo asintió - será muy difícil que logres reconquistarla después.
-Tengo que poder - susurro Draco para sus adentros.
-¡Malfoy, ese hijo de perra! - Harry caminaba de un lado a otro en la habitación de Hermione con Ginny mirándolo con ojos de plato.
Esta mañana, cuando Harry y Ginny llegaron a visitar a Hermione, la encontraron tirada en la cama con tremendas ojeras y con los ojos hinchadísimos después de tanto llanto. Los médicos lograron estabilizar su presión, pero no durmió en toda la noche. Tenía las palabras de Draco taladrándole el pecho. Hermione tuvo que contarles todo y ahora Harry estaba que quería estallar.
-No vale la pena Harry - dijo Hermione entre sollozos, Ginny la tenía tomada de la mano - logro lo que quería. Supongo que todos actuamos bajo conveniencia.
-¡Pero no de esa forma! - Harry hablaba como si estuviera ideando algo - esto no se quedara así. Tienes que correrlo de la empresa. Anula el contrato, porque no quiero verlo rondando cerca de ti.
-No puedo hacerlo Harry - Hermione bajo la mirada.
-¿Por qué no Hermione? - Fue Ginny la que pregunto ya que Harry se había detenido en seco y veía a su amiga con la boca abierta, como si quisiera articular palabra - no es bueno para ti tenerlo cerca.
-El contrato vale por un año - no era mentira cuando se lo dijo a Draco. Estaba dolida, pero su enojo ganaba más y no por las tonterías del rubio ella termine perdiendo lo poco que ha incrementado en este tiempo. Gracias a él. El dolor en su pecho regreso tan solo de mencionarlo - perdería demasiado al cancelar el contrato - volteo a ver a Harry con dolor en la mirada - tendremos que ver a Malfoy en todo lo que resta del año.
-Tú no vas a verlo - sentencio Harry poniéndose al pie de la cama - estaría bien que te trasladaras a las oficinas de Nueva York.
Hermione no podía creer lo que Harry le decía. Ella necesitaba estar en Londres, nunca ha viajado fuera del continente, solo con Draco ¿Por qué siempre aparece Dra… Malfoy? Se recrimino a si misma. De todas maneras, no puede abandonar Londres. Siempre ha estado aquí y las oficinas de Nueva York están muy bien controladas.
-No… - Hermione se saco el respirado de la nariz y reto a Harry con la mirada - no pienso abandonar Londres solo por no tener que ver la cara de Malfoy - su respiración era agitada. Rápido se volvió a poner el respirador y comenzó a calmarse.
-Pero Hermione…
-Nada Harry - Harry no era su padre para que le diera ordenes - me quedare aquí. Mi empresa me necesita y aquí estaré. Podre tolerar el ver a Draco Malfoy diario.
-Esto no es algo que se pueda tomar tan a la ligera Harry - Ginny volteo a ver a su prometido con enojo - Hermione ya es lo bastante mayor para decidir qué hacer de su vida.
-¿Estás segura Hermione? - Harry ya sabía que enfrentarse a su novia y a su mejor amiga era todo un caos y él nunca ganaba - si cambias de opinión…
-No lo hare Harry - Hermione volteo a ver a la pelirroja con complicidad.
-Buenas tardes - el medimago encargado de tratar a Hermione entro con una sonrisa triunfal a la habitación - ¿Ya como se encuentra señorita Granger?
-Un poco mejor doctor - Hermione esperaba buenas noticias.
-¿Hay alguna novedad? - pregunto Harry como buen hermano alarmado.
-Lo cierto es que sí - el medimago tomo el archivo de Hermione y lo reviso - debo confesar que me sorprende mucho su caso señorita Granger - le lanzo a Hermione una sonrisa corta - ya no tiene ningún tipo de virus en su organismo. Tal parece que así como llego, se fue.
-¿Y lo de la presión? - ahora fue el turno de Ginny de preguntar.
-Supongo que la señorita Granger tuvo un impacto muy fuerte ¿Me equivoco? - Curiosamente el medimago tenía lentes en forma de media luna y tanto Harry, Ginny y la misma Hermione se acordaron de Dumbledore, por su forma de hablar, de sonreír y decir las cosas - pero no es nada de que alarmarse. Mañana mismo podrá salir de aquí y regresar a sus actividades normales.
-Supongo que ya no necesito esto - Hermione se arranco el respirador. Todos en la sala rieron ante tal acto.
-No lo necesita señorita Granger - el medimago dejo el archivo de Hermione en su lugar - los veré mas tarde - y salió de la habitación.
-¿No te parece genial Hermy? - Ginny ya tenia abrazada del cuello a su amiga - ya mañana sales ¿Qué es lo que haras?
-Regresar a la oficina - dijo la castaña con un soplido - tengo cosas pendientes y la pobre de Tinna ha de estar patas arriba - y sabia que regresar a la oficina, implicaba ver a Draco.
¡¡Hola!!
¡¡Lamento la tardanza en actualizar, pero la escuela me ajetrea… les dejo este capítulo, mañana es mi cumple y si me dan chance les subo dos capítulos para compensar la tardanza!! Pff se que much@s siguen queriéndome matar por hacerle esto a la pareja. Bueno eso es todo, los leo mañana.
Besos J