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La Segunda Generacion conoce a la Tercera...¡Socorro! — capítulo 6
-¿QUEEEE? ¿EL NO ESTABA MUERTO?-grito todo el Gran Comedor al ver a Cedric.
-Nop, fingió su muerte-respondió Alby con una sonrisa.
Harry estaba con una sonrisa también. ¡Con Cedric de testigo, al fin iban a creerle que Voldemort regreso!
Cedric miro a todos y se fue a sentar a la Mesa de Huflepuff, esta vitoreaba como locos hasta que Mcgonnagal salió del trance en que se metió al ver a Cedric vivo y se puso a gritarles que se callaran.
Nadie podía creerlo. Cedric Diggory estaba vivo, en carne y hueso.
-Diggory, ¿cómo es posible que estés vivo? Todos vimos tu... cadáver.-dijo un chico de Ravenclaw, Rolf Scamander.
Cedric le sonrió.
-Como dijo Alby, fingí mi muerte. Cuando vieron mi cadáver en realidad estaban viendo una copia mía inmóvil. Cuando me lanzaron la maldición asesina en el cementerio, ¿lo recuerdas, Harry?-dijo dirigiéndose al niño que vivió, este asintió. Cedric continuo-en realidad me habían lanzado un Desmaius que configuraron para que pareciera una luz verde.
Me desmaye y minutos después aparecí recostado en el piso de una habitación negra sin ventanas. Por la puerta aparecieron dos hombres encapuchados, supuse que eran mortifagos. Uno era bajito y el otro alto y flaco. Este ultimo me dijo que no tratara de escapar o me lanzaban un crucio-todos lo miraron apenados- el bajito saco su varita e hizo aparecer una bandeja con comida, me recordaron la amenaza y se fueron.
-Pobre Cedric-murmuro Hermione- secuestrado por mortifagos…
Con el paso de los días pasa a lo mismo: venían los tipos, me recordaban la amenaza, dejaban comida y se iban. Por meses estuve pensando que ocurría en Hogwarts.
Pensaba que me iba a volver loco. Azkaban comparado con ese calabozo no tenía mucha diferencia. En ese momento se me ocurrió un plan para escapar. Al día siguiente aparecieron los mortifagos de nuevo. Antes de que se fueran les pregunte porque hacían eso. El bajito balbuceo unas pocas palabras que no pude entender y el mortifago alto me respondió que su señor se lo ordenaba y que no tenían elección. El mortifago alto salió mientras que el mortifago bajito se quedo.
Camine un par de pasos hacia él y este levanto la varita temeroso. Me dijo que no me acercara. Yo no le hice caso y seguí avanzando hacia él. Cuando estuve a cinco centímetros de él, se le cayó la varita de las manos. La tome del suelo y le apunte al mortifago. Él se desmayo. No creía mi suerte, hasta que repare que el segundo mortifago no tardaría en venir.
Apunte hacia la puerta y grite:-¡Bombarda Máxima! La pared y la puerta se destruyeron en mil pedazos. Salí sin hacer ruido, subí las escaleras y me encontré en la sala de estar de una casa que jamás había visto. Divise la puerta y corrí hasta ella. El mortifago alto me había visto y me ataco. Al final pude desarmarlo y salir por la puerta. Me aparecí en un bosque y vi a una chica con pelo rubio acercarse. Era Alby.
Ron interrumpió el relato de Cedric.
-¿Que hacia Alby ahí?
-Una larga historia. Después la contaremos.-dijo Alby-Sigue, Cedric-añadió viendo a Cedric.
Me pregunto quién era y le dije mi nombre. Alby también me pregunto qué hacia ahí, yo le conté toda la historia y se quedo impresionada. Le dije que necesitaba ir a Hogwarts de inmediato. Me dijo que ella también iba a Hogwarts con unos amigos. Fui con Alby hasta un prado y me presento a sus amigos. Alby le mando una mirada a Cedric que decía: "No digas sus nombres, se presentaran después". Cedric asintió.
Ellos me llevaron a Hogwarts a pie, allí me dijeron que ellos eran de la tercera generación y que viajaron en el tiempo por error. Tenían que hablar con Dumbledore para regresarlos a su tiempo. Alby, una chica y otro chico que todavía no diré sus nombres aparecieron en el despacho del Profesor Dumbledore con los otros mientras que yo me había quedado en el prado de nuevo. Alby me había avisado que cuando viera un destello de luz verde intensa me apareciera en Hogwarts. Yo le dije que en Hogwarts no se podía aparecer o desaparecer. Ella me sonrió y me dijo que le habían pedido al Profesor Dumbledore que dejar a un amigo aparecerse en Hogwarts. Así vine hasta aquí.
Todos se quedaron con la boca abierta por el relato de Cedric.
-Ahora, señor Diggory, es hora que vea a sus padres para explicarles lo sucedido.
Por la puerta aparecieron Amos Diggory y su esposa.
-¿Para qué nos llamaste, Albus?-dijo el señor Diggory.
-Si les dijéramos que su hijo está vivo, ¿cómo reaccionarían?-pregunto Alby viendo a Cedric disimuladamente.
-Como si me hubieran dicho que el que no debe ser nombrado esta muerto: felicidad absoluta.
-Ojala-pensó Harry y... bueno, y todo el Gran Comedor, excepto algunas serpientes.
Alby miro a Cedric y este la miro interrogante. Ella asintió. Cedric se paro.
El señor y la señora Diggory no podían creerlo. Ahí estaba su hijo "supuestamente" asesinado por el vasallo de Lord Voldemort.
Corrieron a abrazarlo. Todo el Gran Comedor miraba enternecidos la escena.
-Como... ¿cómo es posible que estés vivo, Ced?-pregunto Amos después del abrazo.
Cedric les conto toda la historia que había contado.
Los tres Diggory's se fueron a sentar a la Mesa de Huflepuff.
-Bueno, por hoy ya basta de presentaciones-comunico Dumbledore. Todos soltaron un bufido. Amos y su esposa vieron a Dumbledore confundidos.
-La tercera generación ha venido por accidente y se están presentando, señores Diggory-explico Dumbledore respondiendo a la silenciosa pregunta de Amos y su esposa.
-¡Todos a dormir! ¡Y mañana a primera hora en el desayuno seguiremos con las presentaciones!-dijo Dumbledore. Todos empezaron a irse lentamente. De repente Dumbledore recordó algo:- ¡Como mañana dedicaremos todo el día a las presentaciones, no se dictaran clases!
Todos aplaudieron a Dumbledore menos Hermione, que quería tener clases.
-Los de la tercera generación e invitados dormirán en la sala de los menesteres-agrego viendo a Sirius, Remus, Tonks, Los Weasley (Molly, Arthur, Bill y Charlie) Fleur Delacour, Los Malfoy (Lucius y Narcissa) y Los Diggory.
Todos se fueron del Gran Comedor con una sonrisa en cada rostro.
Los profesores se dirigieron a sus habitaciones con una sonrisa aun más ancha.
Dumbledore se retiro del Gran Comedor con la sonrisa más grande de todas.