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La Segunda Generacion conoce a la Tercera...¡Socorro! — capítulo 7

Capitulo 8: Momento Draco&Hermione

Eran las 4:00 de la mañana y una chica con pelo castaño y ojos también castaños llamada Hermione Granger se movía en su cama incomoda. Todavía seguía pensando en lo que había pasado. Las presentaciones, la hija de Dumbledore, Cedric Diggory vivo…pero sobre todo algo: Su hijo. Serpens Malfoy. No podía creer que se había casado con Malfoy, de seguro él había tomado un filtro amoroso para enamorarse de ella. Además, Malfoy estaba de novio con zorra de Pansy Parkinson.

Tenía que olvidarse de él inmediatamente.

Una lagrima resbalo por su mejilla. En ese momento Hermione perdió todo su orgullo y empezó a llorar.

En uno de los cuartos de Slytherin, un rubio platinado de ojos grises estaba sentado en su cama, pensando. Sus compañeros de habitación dormían profundamente. Draco Malfoy ladeo la cabeza sin creer lo que había pasado ese día. ¿El, un hijo con Granger, la sangre sucia?

-Mejor que no te tortures mas, Draco. ¿Quieres hablar?

El aludido movió la cabeza y se encontró con Blaise Zabinni sentado en su cama, al igual que el. Draco asintió pesadamente.

-Mira Draco, ¿recuerdas lo que me dijiste hacia algunos días?

Malfoy asintió. Lo recordaba perfectamente.

…Flash Back…

Malfoy caminaba por los pasillos con aire altanero hacia su clase de DCAO con Umbridge. De pronto siente que se choca con alguien.

-Disculpa, yo no…-empezó a decir Granger.

-Apártate de mi camino, sangre sucia.

Granger levanto la cabeza y se encontró con los ojos grises de Malfoy. Sin pesarlo, por puro instinto, ella le pego una cachetada y se le quedo viendo, en espera de su próximo movimiento. Draco se agarro el lugar donde Hermione le había golpeado. Le dolía muchísimo.

-Maldita sangre sucia-mascullo entre dientes. Le tomo las muñecas violentamente a Hermione y la aprisiono entre su cuerpo y la pared.

-¿Porque hiciste eso, Granger?-le pregunto enojado.

-T-tu m-me lla-llamaste san-sangre su-sucia-dijo Hermione tartamudeando por el miedo.

-Bueno, Granger, entenderás que no puedo dejarlo pasarlo.

Ella asintió y trato de zafarse de las manos de Draco en su muñeca. Este se enfureció y pensó la manera de castigarla mientras ella forcejeaba.

Encontró un castigo muy efectivo, pero a la vez peligroso. Si lo intentaba saldría con algo peor que una cachetada. Seguramente Granger iría directo a contárselo a Potter o Weasley, pero que importaba.

Acerco su cabeza a la de Hermione, tomo valor y la beso. Hermione abrió los ojos de par en par y trato de romper el beso. A medida que pasaban los segundos Hermione dejo de forcejear y puso sus brazos en el cuello de Malfoy, que no creía lo que estaba haciendo Hermione. Raramente, le estaba gustando ese beso…los labios de Granger contra los suyos…

-A ver Draco, baja a tierra. ¡Es una sangre sucia y amiga de Potter y Weasley!-le dijo una vocecita en su mente. El no le hizo caso. Estaba disfrutando demasiado.

Decidió seguirle el juego y puso sus manos en la cintura de ella. Después de unos minutos se separaron sonrojados a más no poder. Hermione se alejo de Draco.

-No se lo digas a nadie, Granger, a nadie. En Hogwarts no hay secretos-le advirtió Draco y salió corriendo hacia el baño de chicos.

No podía ir a la clase de Umbridge así, con ese revoltijo de sentimientos en su mente. Llego hasta en el baño de chicos y se encontró a Zabinni allí dentro. El se le acerco.

-Hermano, ¿Qué demonios te paso en la cara?-dijo Blaise viendo la marca de la paliza en la mejilla de Malfoy.

-Granger. Igual me vengue.

-¿Y qué hiciste esta vez? ¿Ponerle pies de pato, cuernos de toro o dientes de castor? A no, esos ya los tiene-dijo Blaise riéndose.

-La bese.

Blaise abrió los ojos como platos.

-¿Besaste a Granger, a la sangre sucia?

-Si-dijo Draco sin ganas- y lo más raro es que me gusto…-esto lo dijo en tono bajo, pero eso no impidió que Blaise lo escuchara.

-¿Qué dijiste, Malfoy? ¿Te gusto el beso?

-¡Si, me gusto, Zabinni! ¿Tienes algún problema?-grito Draco enfurecido mirando a Blaise.

-Amigo, ¿no te estará gustando Granger, verdad?-pregunto Blaise preocupado por la reacción de su amigo.

-¿A mí? ¿Gustarme una sangre sucia? ¡Si claro!-dijo con sarcasmo- ¡Y las vacas vuelan!

-Tengo que ir a Encantamientos. Te veo luego.-dijo Blaise saliendo del baño cantando:- ¡A Malfoy le gusta Granger, a Granger le gusta Malfoy!

…Fin Flash Back…

-Sí, lo recuerdo perfectamente.

-Y ahora te enteras de que vas a tener cuatro hijos con ella. ¡Hubieras visto la cara de tu padre cuando se entero!-dijo Blaise.

-Y ahora no sé con qué cara voy a ver a mi padre mañana.

-Oye, ¿no deberías hablar con Granger y decirle lo que sientes por ella?- le pregunto Blaise.

Draco suspiro. Tenía que hacerlo. Se levanto de la cama de un salto.

-¿Sabes que, Zabinni? ¡Por primera y última vez en tu vida, me diste un plan decente!

-¡Hey! No soy tan malo haciendo planes… bueno, tal vez unpoco…

Draco salió por la puerta y dejo a Zabinni hablando solo. Fue hasta el retrato de la Dama Gorda y dijo la contraseña. Longbottom debería ser más ordenado con respecto a ese papel con las contraseñas para que no cayera en manos equivocadas.

Miro la Sala Común. Era exactamente igual a la suya, solo que toda decorada con rojo y dorado. Subió las escaleras y abrió la puerta de la habitación de las chicas lentamente.

Miro a su alrededor. Ni rastros de Granger. Vio algo moverse en la oscuridad y saco su varita. Avanzo y vio un bulto acurrucado en una cama. Era Granger. La zarandeo.

-Granger…Granger…Granger por favor despierta…

Hermione estaba por dormirse, cuando oyó alguien que susurraba su nombre. Abrió los ojos y se encontró con la cara de Malfoy a 15 cm de la suya. Dio un grito ahogado.

-¿Qué crees que haces aquí, Malfoy? ¿No ves que esta es la habitación de las chicas de Griffindor, Huron?-dijo ella en un susurro. Se levanto y se dispuso a golpear y sacar de ahí a Malfoy, pero él fue más rápido y la tomo por la muñeca.

-Sígueme-susurro él.

Hermione obedeció y lo siguió. Malfoy hizo aparecer una escoba y se subió a ella. Malfoy le hizo el ademan a Hermione de subirse con él. Ella negó con la cabeza aterrorizada. Le tenía un miedo irracional a las escabas y a las alturas.

-Por favor…

Hermione suspiro y se dijo que ya era hora de enfrentar su miedo. Se subió con Draco y saltaron por la ventana.

Hermione cerró los ojos y espero el contacto con el suelo. Pero no ocurrió.

Estaba volando. Y con Malfoy. En la escoba de Malfoy. Se pregunto internamente que estaba haciendo. No supo contestar su pregunta. La escoba doblo y Hermione se aferro a la cintura de Draco. Se sonrojo al máximo.

Aterrizaron cerca del Lago y dejaron la escoba a un lado. En ese momento Hermione reparo en que estaba con solo un camisón por arriba del muslo. Malfoy parecía no darse cuenta.

Los dos se sentaron en el pasto y en la atmosfera reino un incomodo silencio.La luz de la luna se filtraba por todos los costados del lago. Hermione se decidió a romper el incomodo silencio.

-¿Para qué me trajiste aquí, Malfoy?

Draco trago saliva. Ahí iba la parte difícil.

-Para…conversar.

Hermione arrugo el seño. ¿Conversar sobre qué?

-¿Conversar sobre qué, Malfoy?

-Sobre…sobre Serpens.

El rostro de Hermione se endureció. No sabía que responderle.

-Serpens…es hijo mío y… tuyo. Sé que todavía te cuesta asimilarlo pero…

Hermione lo corto en seco.

-Malfoy, ¿tu quieres que el nazca o no? Decídelo ahora.

-Sí, quiero que nazca. Pero ese tema ya está solucionado, ahora quiero hablar de otra cosa-dijo Draco.

-¿De qué?

-De…nosotros.

-¿De nosotros? Si nosotros no somos más que enemigos.

-¡Hermione, en el futuro somos esposos! ¡Tal vez ahorano seamos más que enemigos que no pueden verse, pero en un futuro no muy lejano seremos marido y mujer! ¿Entiendes?-grito Malfoy hartándose de la situación.

-Lo entiendo, Malfoy, lo entiendo. ¿Entonces, podemos irnos ya?-dijo Hermione calmadamente. Sin esperar respuesta se paro y camino hacia la escoba.

Draco no lo aguanto más.

-¡Me gustas, Hermione, me gustas! ¿Contenta?

Hermione paró en seco. ¿Malfoy, el Huron Malfoy, había dicho…que la amaba? ¿No era que estaba saliendo con Parkinson?

-Malfoy, tu estas saliendo con Parkinson. Además, ¿crees que me voy a creer que tu gustas me mi, de una sangre sucia?

-Yo no estoy saliendo con Parkinson. ¡Ella se lo invento! ¡Todo el mundo sabe que es mentira!-grito Draco indignado levantándose y caminando hacia Hermione.

-Yo…yo…yo creí que tu… que tu…estabas saliendo con Parkinson…-tartamudeo acercándose lentamente hacia él.

-¿Cómo voy a salir con ella, si me gustas tú?-pregunto Draco acercándose hacia Hermione. Sus caras estaban separadas por apenas medio centímetro.

-Tú también me gustas, Draco-dijo ella sacando sus sentimientos a relucir. Draco sonrió y corto la distancia entre ellos.

Hermione sintió los labios de Malfoy presionando contra los suyos dulcemente. No podía creer que estuviera pasando lo que siempre soñó en sus más locos sueños.

Draco y Hermione se separaron y se miraron a los ojos sin importarle nada más.

-Señorita Granger, ¿me concedería el gran honor de ser mi novia?-le pregunto Draco a Hermione haciendo una pose ridícula. Hermione rio, feliz.

-Por supuesto, señor Malfoy-respondió ella.

Y juntos caminaron hacia la escoba. La montaron y regresaron a la habitación de Hermione. Antes de que Draco subiera a su escoba de nuevo y se perdiera en el amanecer que se asomaba por la ventana, se dieron un dulce beso.

Draco se fue y Hermione se acostó en la cama con una sonrisa de oreja a oreja.

Esa noche había sido única. Definitivamente.