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Domestique a su Merodeador. 2.0 — capítulo 2
2
Cuando todos maquinan planes en el Gran Comedor.
El ruido metálico de los cubiertos se coordinaba rítmicamente en el Gran Comedor como una orquesta sinfónica. El cuchillo de Alice Stone dejó escapar la nota "La" cuando realizó con brusquedad la bisección de un waffle.
-¿y bien? ¿Ya acabaste de escribir la carta?- preguntó Alice después que el trozo de waffle resbaló por su esófago. Lily asintió satisfecha.
-Te la leeré para que me des una crítica constructiva.
Starkey:
Sé que en el pasado tuvimos nuestras diferencias pero he decidido dejarlas a un lado porque tengo una propuesta de negocios que podría ser de tu interés. Antes de que dudes de mis intenciones, te prometo que no tengo planeado acercarme a ti para denunciar tus transacciones clandestinas. Y te aseguro que mis promesas valen mucho.
Nos vemos a las 5.00 pm en el Lago Negro para hablar con más calma de este asunto.
Un saludo.
Lily Evans
-¿Qué te pareció?- preguntó Lily cuando dio su lectura por finalizada.
-No lo sé. Tal vez hubiera sido suficiente con citarla en el Lago. Todo ese rollo de olvidar las diferencias del pasado hace que la carta suene un poco…- Alice se tomo unos segundos intentando encontrar a palabra adecuada-… hostil.
Lily soltó un suspiro, como si escribir esacarta hubiera sido demasiado agotador.
-¿Entonces la vuelvo a hacer?- pero antes de recibir respuesta, Alice se la arrebato con brusquedad y la guardó presurosa en un sobre amarillento.
-¡Espera! ¿Pero qué…?
-Mira atrás de ti- Madison Stuart y Mary McDonnald hicieron acto de aparición en el Gran Comedor. Madison, quien normalmente era atractiva hasta la punta del dedo meñique, traía un aspecto deplorable. Sus ojos estaban hinchados y enrojecidos, el cabello era una maraña de nudos, y su nariz tenía una tonalidad rojiza. Mary McDonnald le daba palmadas comprensivas en la espalda mientras la guiaba a la mesa de Gryffindor. Parecía una enfermera intentando infundirle ánimos a un paciente.
-Buenos días- saludó Lily a Mary y Madison.Como respuesta, Madison soltó una especie de lamento.
-Buenos días- respondió Mary tomando asiento y sirviéndole un waffle a Madison. El rostro de Alice se crispó de asco. No entendía porque Mary se comportaba tan maternal cada vez que Madison tenía uno de sus berrinches.
-Buenos días- masculló Alice guardando el sobre en el bolsillo de su túnica.
-¿Qué traes ahí?- La mirada de águila de Madison se clavó en las iniciales C.Sgrabadas en el sobre.- ¡¿No me digas qué es para…
-Catherine Stone, mi madre- interrumpió Alice con naturalidad. Sonrió con malicia- ¿Acaso creías que era para…
-No digas su nombre- bufó Madison amenazando a los presentes con un tenedor. Alice rió internamente.
-Sinceramente creo que deberías ir a algún grupo de terapia- sugirió Alice- ¿Qué tal A.E.D.S.B.?
-¿Qué es eso? Son muchas iniciales- observó Mary, quien ya casi cortaba en trocitos el waffle de Madison.
-Asociación para Exnovias Despechadas por Sirius Black.- explicó Alice observando como el rostro de Madison se coloraba por la ira. - Tú podrías ser la fundadora.
-Que graciosa eres Alice- rió nerviosamente Lily agitando la mano- Es sólo una bromita Madison, no le hagas caso. - Pero Madison estaba tan furiosa que parecía que iba a lanzar una horda de tenedores sobre Alice.
Lily se paró abruptamente y jaló a Alice de la manga de la túnica.
-Nosotras nos vamos a la lechucería- informó Lily obligando a Alice a que se pusiera de pie.
-¡Pero no he acabado mi waffle!- replicó Alice.
-Tu madre se muere porque le envíes esa carta. Lleva días sin saber de ti- Lily se llevó a rastras a Alice hasta que las dos salieron del Gran Comedor.
Dos estudiantes siguieron a Lily y Alice con la mirada: James Potter y Severus Snape. Cada uno en esquinas opuestas del GranComedor, sin imaginarse que el otro observaba a la pelirroja desaparecer.
-Canuto es momento de repasar el plan de hoy- informó James en el tono que usaría un estratega militar.
-¿Repasar? ¡Sirius Black tiene todo bajo control!- saltó Sirius devorando un waffle con bestialidad.
-Insisto.
- James se quitó con discreción una migaja que le tiró Sirius-No pueden haber errores en tu encuentro conStarkey...
-No deberías mencionar su nombre. En Hogwarts las paredes escuchan.- Sirius miró a ambos lados de la mesa de Gryffindor como si esperara encontrar un espía escondido.
-Exageras Canuto- James apartó los platos con brusquedad y asentó un pergamino- Paso uno: Irás a la guarida de Starkey.
-¿No podrías acompañarme?- preguntó Sirius.
-¿Acaso le tienes miedo?-James levantó ambas cejas y sonrió con malicia.- El rompe corazones Sirius Black le teme a una chica.
-No es así- replicó Sirius indignado.
-Es una bromilla. No puedo acompañarte porque tengo una cita pendiente con Minnie McGonagall- explicó James Potter- Al parecer mi puesta en escena no fue de su agrado.
-Pues que mal gusto tiene, porque yo todavía me sigo riendo por lo de los calzoncillos englobados- Sirius dejó escapar una especie de ladrido.
-Paso dos: Presentarle la propuesta de la fiesta, SIN mencionar que planeo declararme a Evans- prosiguió James ignorando el chiste de los calzoncillos.
-¿Por qué no podemos decirle nada de Evans?- preguntó Sirius.
-Porque Starkey y Evans no se llevan bien. - explicó James- Paso tres: Cerrar el trato. Paso cuatro: Comenzar a planear la fiesta.
-¿Ese es todo el plan?- cuestionó Sirius- Hasta un niño de tres años lo pudo haber ideado mejor. ¿Además cómo piensas pagar?
-¿Pagar?- cuestionó James enrollando el pergamino.
-Ella siempre tiene un precio y en este caso creo que será uno bastante alto…- el flashazo de una cámara destanteó a Sirius y James.
-A él no Bozo. El artículo sobre las "dañadas emocionales a manos de Sirius Black" es en dos semanas- lo reprendió Rita Skeeter sacando su vuela-pluma. Bozo tomo otra foto, apuntando esta vez a James Potter.
-¡Hey! ¿Acaso pretendes dejarnos ciegos?- exclamó James. Bozo ignoró el comentario y sacó otra fotografía.
-Deberías sentirte alagado Potter. Gracias a mí estarás en la portada del *Oráculo estudiantil.-*Rita Skeeter tomó asiento en la mesa de Gryffindor- Pensaba hacerte una entrevista conjunta con Evans, pero ya que ella no está en el Gran Comedor tendré que conformarme sólo contigo.
-¿Alguien lee ese periódico?- Sirius uso un tono mordaz. Rita enarcó ambas cejas y frunció los labios.
-Lo leerán si tu amigo está en la portada- replicó Rita- Primera pregunta: ¿De dónde sacaste esos enormes calzoncillos englobados? ¿Creíste que Evans te consideraría más atractivo si los usabas?
-No tengo tiempo para esto- James se puso abruptamente de pie- Tengo una cita importante.
-¿Irás a comprar algo?- continuó Rita con el interrogatorio.James la miró confuso- *"Ella siempre tiene un precio y en este caso creo que será uno bastante alto"-*citó Rita. James y Sirius la miraron con una mezcla de horror al descubrir que Rita los había estado espiando
-Te dije que las paredes escuchan- murmuró Sirius indiscretamente.
-Nosotros nos vamos- declaró James. Los dos merodeadores se dieron la media vuelta bajo la mirada encolerizada de Rita y abandonaron el Gran Comedor.
Rita Skeeter no se iba a dar por vencida. Últimamente las ventas del Oráculo estudiantil estaban en números negativos y seguían yendo en picada. Si continuaba perdiendo podía dar por cerrada su imprenta, el profesor Flitwick ya se lo había advertido. Una historia sobre James Potter enmarcado la página principal del periódico era su última esperanza.
-Vamos Bozo.- Rita le hizo una seña a su asistente-Esta guerra apenas comienza.
Rita Skeeter salió como un torbellino del Gran Comedor escoltada por su fiel Bozo. Estaba tan absorta en la ola de pensamientos negativos y ruines que la azotaban, que se dio de bruces contra Severus Snape.
-Fijate en tu camino, bola de grasa - escupió Rita.
Severus Snape la fulminó con la mirada. Si no hubiera tenido una urgencia tan apremiante, habríaplaneado una deliciosa venganza en contra de esa periodista de cuarta categoría.
Ignoró los poco elaborados insultos de Rita y continuó su camino hacia la biblioteca. Él también estaba maquinando sus propios planes.
Cuando Severus Snape se convierte en un excelente lector de runas.
Severus Snape se sintió internamente agradecido con el profesor Slughorn. Éste le había dado un pase ilimitado ala sección prohibida luego de explicarle que lo usaría únicamente para propósitos académicos.
Madame Pince le lanzó su recelosa mirada de buitre. Odiaba a los favoritos de Slughorn con sus repugnantes pases ilimitados. Sólo eran una excusa más para alejar a sus bebes de papel de sus arrugados brazos protectores.
-¿Qué libro buscas?- gruñó Madame Pince.
-Lenguas muertas y asesinas- recitó Snape. Madame Pince frunció el entrecejo con suspicacia- Es sólo para propósitos académicos.
Madame Pince no contestó. Se dio la media vuelta y se perdió en los pasillos de la sección prohibida. Al poco rato apareció con un libro de pasta mohosa envuelto en sus garras afiladas.La bibliotecaria entregó el libro con brusquedad innecesaria.
-Lo quiero de vuelta sin ningún rasguño - amenazó Madame pince. Severus rodó los ojos y fue a ocupar un asiento en la biblioteca.
No tenía mucho tiempo, la clase de pociones empezaba en 10 minutos y no podía darse el lujo de llegar tarde. Saco de su mochilaun arrugado trozo de pergamino que había encontrado entre sus útiles escolares. Lo habría considerado un apunte viejo de Runas antiguas si no fuera por el símbolotrazado en la esquina: la marca tenebrosa.
Abrió el ejemplar de Lenguas muertas y asesinas en una página al azar y lo hojeó hasta encontrar lo que buscaba.
Escrituras Malditas.
Este medio de comunicación no solamente se caracteriza por transmitir un mensaje a travésde una simbología retorcida. Su función principal es maldecir a la persona que recibe el escrito si ésta no cumple con el contrato o acuerdo que se establece en dicho mensaje.
Los caracteres para interpretar esta escritura se presentan a continuación…
Severus extrajo pluma y tinta de la mochila. Se dispuso a descifrar el mensaje.
Si eres astuto y de carácter escrutador,
Leer este texto no será un obstáculo.
En la primera cara de este triangulo
Tu habilidad en duelosserá un detonador.
Encuentra un fuerterival y sal vencedor.
Ocultar tu identidad vendrá en los cálculos.
Y laderrota romperá nuestro vínculo.
Tienes hasta el siete o considérate traidor.
¿La primera cara del triangulo? Se debía referir a la prueba inicial. Tendrían que retar a alguien a un duelo y éste no podía descubrir su verdadera identidad. No sonaba tan complicado.
Era evidente que no tenía opción. Si no cumplía quedaría maldito por el mensaje. Demasiado truculento e innecesario ya que Severus Snape no estaba dispuesto a fallar.
Revisó su reloj de muñeca. La clase de Slughorn ya había empezado. Metió apresuradamente el libro, el trozo de pergamino, la pluma y la tinta en su mochila. Salió tempestivamente de la biblioteca maquinando quien sería el estudiante que retaría para su primera prueba.
Cuando James Potter y Lily Evans se lamentan en clase de pociones.
Las clases de pociones para cursar el éxtasis generalmente tenían pocos estudiantes. El grupo de este año no era la excepción. De Hufflepuff estaba Davey Gudgeon, de Slytherin Severus Snape y Daniel Avery, de Ravenclaw Claire Starkey y Marlene Mckinnon y de Gryffindor Lily Evans, Alice Stone y James Potter.
-¿Cómo van los entrenamientos Potter?- Davey Gudeon le dio una amistosa palmada en la espalda. - Espero que Gryffindor esté preparado para el partido de la próxima semana porque ya aposté tres galeones que no pienso perder…
James Potter pensóseriamente en atorar un bezoar en la garganta de Davey Gudeon y callarlo de una buena vez. Su reciente encuentro con Lily Evans en las oficinas de Minerva McGonagall había arruinado su buen humor. Para empeorar, ellatenía que compartir esa clase con *él. ¡*Y al estúpido de Davey sólo se le ocurría hablar de Quidditch!
James soltó un ruido indefinido mientras deseaba que alguno de los merodeadores ocupara el lugar de Davey Gudeon. Remus y Peter eran una bazofia en pociones y Sirius se consideraba demasiado brillante como para tomar una materia tan tediosa*.*
-Al parecer la Señorita Starkey y el Señor Snape no nos acompañaran hoy- se lamentó Slughorn bamboneando su enorme trasero de morsa por todo el aula. Como si hubiera realizado un encantamiento convocador, la puerta se abrió y Severus Snape apareció en el umbral.
-Disculpe el retraso Profesor- masculló Snape, quien detestaba ser educado con los profesores.
-No hay problema Señor Snape. Apenas íbamos a empezar- Slughorn caminó hacia su escritorio todavía contoneando sus partes traseras. Snape tomó asiento junto a Avery quien le dedicó una de sus sonrisas burlescas.
Slughorn sacó una ampolleta con una sustancia grumosa como la avena cuajada.
-¿Alguien puede decirme que es está poción? - la mano de Lily Evans se levantó más rápido que una snitch en juego.
-¿Señorita Evans?- preguntó Slughorn con una dulzura inusitada.
-Poción multijugos- contestó la pelirroja.
-Excelente. 10 puntos para Gryffindor- exclamó Slughorn satisfecho- Ya que ustedes se encuentran en un nivel sumamente avanzado, he decidido que podemos practicar con pociones que implican mayor dificultad. Dedicaremos este mes a crear una Poción multijugos.
-¿Este mes?- cuestionó Davey Gudeon.
-La poción multijugos tarda aproximadamente un mes en prepararse- explicó Slughorn un poco ofendido por la interrupción- Calculo que para 31 de Octubre ya debe estar lista.
-"El 31 de Octubre, otro pendiente más para esa fecha"- pensó James Potter. Si Starkey hubiera asistido a pociones, hubiera considerado interceptarla después de la clase y cancelar el trato.
-Ahora saquen su ejemplar de Moste Potente Potions*-*todo lo que necesitan está en mi armario privado.- indicó Slughorn.
James abrió hojeó el libro hasta llegar a la página. Rogó que las ilustraciones de personas con expresiones de dolor por haber ingerido la poción multijugos fueran imaginaciones del autor.
-12 crisopos que se han guisado por 21 días- leyó James- "Genial, me pasaré tres semanas cocinando crisopos"- se lamentó.
Caminó hacia el armario de Slughorn y se cruzó con Lily Evans quien ya llevaba sus crisopos en la mano. Miró sus ojos verdes y se le cortó el aire por un segundo.
-Con permiso- logró balbucir. James se sintió confundido al ver como las mejillas de Lily se ruborizaban ligeramente.La pelirroja se fue a su asiento sin dirigirle una palabra.
-"Tonta, tonta, tonta"- se reprendió Lily Evans a sí misma. Dejó que los crisopos se desparramaran en la mesa y la expresión de Alice se contrajo de asco.
-¿Qué son esas larvas verdes?- preguntó Alice nauseada.
-Crisopos- contestó Lily sin muchos ánimos- Toma tu ración antes de que se escapen.
-¿Todo bien? Parece que te tragaste una bolsa de grajeas bertie bott sabor cerilla- observó acertadamente Alice.Lily dejó escapar un ruido indefinido mientras prendía su caldero. - Esto es sobre Potter…
-¿Lo quieres decir más alto? Está sólo a unas mesas de nosotros- masculló Lily.
-Déjame adivinar…¿A McGonagall le pareció buena idea que los dos cumplieran su castigo juntos?- Alice levantó las cejas repetidamente.
-Me sorprenden tus dones adivinatorios.- dijo Lily burlonamente- ¿Seguro estás en la clase correcta? ¿No estarías mejor leyendo tazas de té o las líneas de las manos?
-Mi ojo interno está demasiado desarrollado para necesitar esos métodos insulsos- Alice agitó la mano dándose aires y rió- ¿Entonces por eso estás más rara que de costumbre?
-En parte… - contestó Lily- La pelirroja suspiró.
Ese lunes 1 de octubre, la profesora McGonagall citó a James Potter y Lily Evans en su oficina. Luego de reprenderlos por su comportamiento inapropiado, los sentenció a ordenar el papeleo de los últimos siete años que el Colegio había estado acumulando. Después de ver las montañas de pergaminos y carpetas que se alzaban imponentes en un aula abandonada, Lily calculó que terminaría esa ardua tarea cuando sus hijos asistieran a Hogwarts. Pero lo que fue la cereza del pastel, fue que McGonagall decidió ponerlos a trabajar juntos para que aprendieran convivir como personas decentes, es decir, sin que James estuviera pidiéndole a gritos una cita y sin reacciones violentas propinadas por Lily.
Lily estaba apoyada sobre una fría pared lamentando su destino próximo, cuando escuchó una voz que le puso los pelos de punta.
-¡Hey Evans! - saludó Potter. - ¿A si qué castigo doble?-pasó una mano sobre su cabello dejándolo más revuelto que nunca. Lily frunció el entrecejo.
-Potter
- musitó en modo de saludo. Se dio la media vuelta pero una mano se aferró en su muñeca. El corazón le dio un vuelco al sentir esa calidez inusitada- ¿Se te ofrece algo?
-No entiendo porque estás tan molesta- observó James todavía sujetándola.
-Si no hubieras realizado ese numerito en el Gran Comedor no tendríamos que pasar este castigo- sentenció Lily- Ya no podemos seguir así. Tú planeando locas maneras para invitarme a salir y yo perdiendo los estribos.
-Entonces acepta salir conmigo. Dime que sí- susurró James. Lily tragó saliva con nerviosismo y se soltó bruscamente de la mano de James.
-Me asfixias. Ya tenemos que dejar esto. - fueron las últimas palabras de Lily Evans.
Y en parte era verdad. Lily fijó su mirada al fondo del aula y vio que James Potter tenía serios problemas quitándole la piel a su serpiente arbórea africana.
Lily suspiró. James la dejaba sin aire…
Cuando Claire Starkey recibe a un invitado.
Muchos estudiantes creían que Claire Starkey había perdido la chaveta. En parte no podríamos culparlos ya que la chica tenía actitudes bastante excéntricas.A Claire le gustaba divertirse, aunque su significado de diversión era diferente al de la mayoría.Ella realizaba actividades que involucraban adrenalina y muchas emociones. Al principio se metió al equipo de Quidditch de Ravenclaw pero la sensación de riesgo no le fue suficiente así que fundó su clandestino. Traficaban productos que en Hogwarts no eran permitidos y realizaba encargos imposibles. Siempre y cuando obtuviera una comisión a cambio.
Ese día Claire Starkey recibió una inesperada sorpresa al ver que Lily Evans necesitaba de sus servicios. Leyó la carta recostada en su cama y una sonrisa se pintó en su rostro.
-Que ternura. Es toda una novata- comentó Claire. La Ravenclaw jamás recibía cartas de sus clientes ya que podían ser interceptadas con facilidad y generalmente la citaban en aulas vacías, no en un los jardines a plena luz del día. - Se ve que es su primera travesura.
Claire Starkey se acercó al tocador y recogió su cabello en una coleta. Buscó su mochila y achocó sus útiles velozmente. Llegaría tarde a pociones.
-¿Dónde dejé mi ejemplar de Moste Potente Potions?
- refunfuñó para sí misma.- Es verdad- tronó los dedos. Había estado experimentando en su guarida la noche pasada. Había dejado el libro asentando.
-*Locomotor cama-*elmueble se levantó y una trampilla apareció debajo. Claire Starkey la abrió para luego deslizarse en el tobogán que ocultaba.
Apareció en una especie de bodega. Había apiladas cajas de whisky de fuego, ingredientes para pociones, jaulas vacías, extrañas antigüedades, entre otras cosas.
-Con que estabas aquí- dijo Claire tomando su ejemplar de pociones. Lo guardó en su mochila mientrasle pareció escuchar un crujido. - *¡Petrificus totalus!-*apuntó rápidamente hacia una esquina.
Se escuchó un fuerte golpe cuando el cuerpo que encantó se estrelló con violencia. Claire se acercó hacía la dirección del ruido y descubrió a Sirius Black debajo de una capa de invisibilidad. Claire entornó sus ojos castaños y sonrió como solía hacerlo cada vez que veía a Sirius.
-Al parecer no llegaré a pociones- murmuró Claire.
Si Sirius Black había entrado a su guarida significaba que una aventura muy divertida estaba por avecinarse.