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Pequeños momentos de Lily Evans y James Potter — capítulo 7
-Evans, ¿Te casarías conmigo?-
"Una palabra puede ser más potente que una lluvia de misiles. Porque una palabra, dicha o no dicha, gritada o susurrada, puede desatar una revolución"
El largo vestido color blanco le cubría el cuerpo, marcando sus curvas delicadamente, dejando ver las pequeñas pecas que recorrían sus hombros, esas que James amaba con locura.
Una sonrisa traviesa se formó en sus labios ante el recuerdo del merodeador, de su merodeador.
Todavía podía recordar con exactitud el momento en que le pidió fuese su esposa, esa noche cuando ambos escaparon a la muerte por los pelos.
Las maldiciones volaban de un lado para el otro, los gritos de dolor era aturdidores, las explosiones no cesaban. Todo era un completo caos, y allí, en medio de este, se hallaba Lily con el rostro cubierto de heridas y los cabellos pelirrojos completamente enmarañados.
Varita en alto lanzaba maldiciones a diestra y siniestra, protegiendo a algunos y atacando a otros. El corazón le latía con fuerza, el pulso le temblaba, la adrenalina la recorría en grandes oleadas.
Podía ver mortífagos por doquier, magos que trataban de ayudar, personas heridas, miembros de la orden, aurores. Pero no lo veía a él y eso la preocupaba.
¿Dónde estaba?, su corazón se había vuelto un manojo de nervios desde el momento en que lo perdió de vista. Tras darle un beso fugaz él se había esfumado dejándola con el corazón en la boca.
Esquivó una maldición y lanzó otra, evitando que un mortífago atacara a una bruja de cabellos negros y mirada penetrante que le sonrió agradecida, Lily movió la mano indicando que estaba todo bien y entrecerró los ojos, buscando a James con la mirada. Pero él no aparecía.
Más maldiciones se sucedieron, lanzó muchos hechizos, el tiempo pasaba y cada vez su preocupación era mayor…hasta que algo sucedió.
De entre las personas, corriendo a toda velocidad y medio malherido apareció James Potter, Lily soltó un suspiro de alivio y se acercó corriendo a su novio que acababa de esquivar una maldición asesina por muy poco.
-¡Potter!-Chilló alterada, señalándolo acusadoramente con el dedo-¡¿Dónde diablos te había metido?!-Exigió al tiempo que su rostro se tornaba del mismo tono que sus cabellos-¡¿Piensas que es bonito desaparecer así como así?! ¡¿Cómo crees que me sentía?!-Los sermones de la chica seguían, pero el merodeador le sonrió con inocencia.
-Evans, ¿Te casarías conmigo?-Preguntó, cortando su monólogo.
-¡En cuanto vuelvas a hacer algo como…!-Se cortó en seco, pestañando un par de veces, lo miró de lado y abrió la boca para luego volver a cerrarla-¿Qué dijiste?-Preguntó al final.
-Te pregunté si queres ser mi esposa-Respondió él con una sonrisa traviesa, una de esas que ella adoraba.
- Si-Respondió, atontada.
James la tomó de la cintura y, mientras conjuraba un protego a su alrededor le dio un dulce beso en los labios, ignorando la batalla que seguía a su alrededor.
Los ojos color verde esmeralda de Lily destellaban felicidad cada vez que recordaba ese mágico momento.
-Llegó el momento, Pelirroja-Murmuró una voz a su lado, levemente burlona.
Lily puso los ojos en blanco, Sirius no iba a cambiar jamás.
-Nunca pensé que viviría un momento así-Comentó mientras tomaba al hombre del brazo, este rio.
-Ni yo-Aseguró-Nunca le tuve fe a Cornamenta, ¡Pero mira!-Señaló a la chica con sus brazo-Se va a casar con vos… ¡Increíble!-
Lily asintió, nerviosa, había llegado el momento.
-¿Vamos?-Preguntó en un hilo de voz, apretando el brazo de Sirius.
Comenzaron a caminar con dirección al altar y por un momento la melancolía cruzó por el rostro de ella, extrañaba a su padre, hubiera querido hacer ese recorrido junto a él. No es que Sirius fuese una mala compañía, ¡Adoraba a ese perro pulgoso!, pero siempre había soñado con su papá en ese momento…desde niña.
Soltó un suspiro, apartando esos pensamientos de su mente, formó una sonrisa en sus labios y levantó la mirada de a poco, disfrutando del tan ansiado momento, saboreándolo con lentitud, queriendo grabar cada insignificante detalle en su memoria por siempre.
Sus ojos, inevitablemente, se cruzaron con unos del color del chocolate, con unos ojos que a pesar de que tardó en notarlo siempre había amado con locura. Su sonrisa se ensanchó sin que ella lo notase, como siempre le pasaba cuando James estaba cerca.
Un cálido y suave rubor inundó sus mejillas al notar la sonrisa que adornaba el rostro de James, al notar todas las miradas sobre ella. Nunca le había gustado ser el centro de atención, pero en ese momento parecía solo tener ojos para él y para nadie más.
¡Quién diría!, parecía imposible que estuviesen allí, a punto de casarse, pero como dice el dicho "Del odio al amor hay un solo paso". Y eso, Lily Evans lo podía asegurar, sin ninguna duda.
-¡Y pensar que yo nunca te creí, Cornamenta!-Dijo Sirius, soltando una risa a la vez que se frenaban frente a él, James sonrió, perdido en los ojos color verde esmeralda de Lily.
-¡Oye!-Protestó, cuando las palabras hubieron llegado a su cerebro-Siempre me dijiste que tenías una fe absoluta en mi-Siguió, al parecer consternado.
Sirius rodó los ojos, como si se tratase de algo más que obvio.
-Ya es hora de que aprendas a mentir-Se acercó a James, como un niño pequeño que va a contar un gran secreto-Y más si pensas casarte con la pelirroja-Susurró.
-¡Escuché eso!-Protestó Lily, pegándole un leve manotazo al mejor amigo de su futuro marido.
El señor vestido con una túnica blanca que estaba parado tras una pequeña tarima carraspeó ligeramente, dando por terminada la charla de los amigos.
Sirius les guiñó un ojo antes de colocarse a un lado de James, tomando su lugar como padrino.
-Damas y caballeros-Comenzó el hombre, mientras James y Lily intercambiaban miradas nerviosas-Estamos aquí reunidos para celebrar la unión de dos personas maravillosas…-
Lily estuvo a punto de bufar ante lo último, <<¿Desde cuándo nos conoce?>>, tuvo que contenerse para no hacer esa pregunta en voz alta. Si por ella y James fuese, se hubieran casado en medio de un campo, los dos solos.
Pero, había ciertas tradiciones que Dorea Potter quería respetar y Lily, como buena nuera que debía ser, aceptó todas y cada una sin rechistar, con una sonrisa en el rostro.
No es que no le gustase la boda, es solo que hubiera preferido algo más íntimo. Tampoco era que Dorea fuese una mala suegra, de hecho era todo un encanto de mujer y trataba a la Lily como si fuese su propia hija, solo que había ciertas tradiciones que ella consideraba algo anticuadas.
-Entonces, James Potter, ¿Aceptas por esposa a Lily Evans?-
Lily apenas pudo reaccionar ante la pregunta, ¿Cuánto se había perdido?, por la cara de James pudo notar que él estaba tan ido como ella.
Dedicándole una sonrisa tranquilizadora y un leve guiño de ojos apretó levemente su mano, indicándole que ambos estaban igual.
-Si, acepto-Murmuró James atropelladamente, aunque por fortuna su distracción pasó por puro nerviosismo.
El morocho depositó el anillo en la mano de ella, dedicándole una sonrisa encantadora.
-Y tú, Lily Evans, ¿Aceptas por esposo a James Potter?-
-Si, acepto-La pelirroja sonrió, depositando el anillo en la mano de él.
-Entonces los declaro unidos de por vida-Finalizó el señor, sonriéndole a los recién casados.
Sus ojos se encontraron, diciendo todas esas cosas que no sabían como decir. James tomó a Lily por la cintura y le dio un beso en la punta de la nariz, para luego acercar sus labios hasta su oído.
-Felicidades, señora Potter-Susurró, provocando un estremecimiento en ella.
-Te amo, Potter-Respondió Lily antes de plantarle un beso en los labios.
-Y yo a vos, Evans-Susurró él.
¡Hola!
Sí, debía actualizar ayer pero esta semana estoy con pruebas y ¡Es estresante!
Además ayer me levanté muuuy temprano y estaba cansada así que les dejo el capítulo hoy (:
Ufff...hay algo que les tengo que decir, y no es muy lindo :S
No, no se preocupen que no es que valla a dejar la historia ni nada así.
Es que hace unos días potterjyj (A quién le agradezco un MONTÓN) me dejó un comentario con el link a una historia que se parece mucho a esta...
Si, es posible que me estén plagiando.
Dejé un comentario en dicha historia y voy a esperar a que la autora/o me contesté y bueno...espero podamos solucionarlo así porque no quiero tener que llamar a los moderadores...
¿Ustedes tienen algún consejo para darme al respecto?
Porque en verdad no se que hacer :S
Me siento mal, es decir, sabemos que estas cosas pasan ¡Pero nunca pensé que me iba a pasar a mi!
Y en todo caso no estoy COMPLETAMENTE segura de que sea plagio.
Es eso todo por hoy (:
Muuuuchos besos,
Paz