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Pequeños momentos de Lily Evans y James Potter — capítulo 6

-La primera vez-

"La esperanza esta hecha de futuro"

El otoño siempre había sido su estación preferida, si alguien alguna vez le hubiera preguntado por qué quizás no lo supiera con certeza, pero si sabía que algo de esa estación le resultaba atractivo. Quizás el hecho de ver las hojas de los árboles caer con gracia, acurrucada en su cama de la torre Gryffindor, quizás el agradable clima, o quizás solamente le gustaba.

Una sonrisa se formó en sus labios mientras cepillaba sus largos cabellos color rojo intenso, sentada frente al espejo de su habitación. Tomó un pequeño broche en forma de corazón que su abuela le había regalado cuando era niña, ese broche que contenía una preciosa piedrita color  verde esmeralda, como sus ojos. Colocó el broche en su cabello, sujetando un pequeño mechón hacia un lado, sabía que James amaba cuando llevaba el cabello de esa forma, de hecho solía decírselo muy a menudo, más de lo que ella deseaba.

Observó su rostro con lentitud, repasando cada detalle, para luego sonreír con calma y dejar a un lado el cepillo. Su mirada se desvió hacia afuera, el otoño había llegado ese día y eso le encantaba.

Alisó el vestido color beige que llevaba, ese vestido que le había regalado Alice hacía al menos dos años pero que nunca había tenido la oportunidad adecuada para utilizar.

<<Es un vestido especial, para una persona especial y para un momento especial>>, le había dicho Alice cuando se lo entregó, con una sonrisa pícara en el rostro, como si hubiera sabido la historia que ese vestido viviría años después.

Sonrió de lado, divertida, quizás al final su amiga tuviera razón.

Tomó la pequeña cartera de mano que descansaba sobre la cama, y echándole una última mirada a la desierta habitación cerró la puerta.

Si alguien tiempo atrás le hubiese contado de su futuro, seguramente se hubiera echado a reír para luego decir que eso era completamente imposible. Pero allí estaba, demostrando que hasta lo imposible puede ser posible.

Porque, ¿Cómo fue que  ella, Lily Evans, terminó siendo la novia de James Potter?

Una completa locura para muchos, un hecho de esperarse para otros tantos, un milagro para James, un sueño inesperado para Lily.

Pero eso poco le importaba en ese momento, mientras caminaba hacia el séptimo piso donde debía encontrarse con su novio para celebrar sus seis meses de noviazgo. <>, la información parecía sonar extraña en su mente, todavía recordaba a la perfección cuando aceptó ser la novia oficial de James, todavía recordaba a la perfección la completa sorpresa en el rostro de todos.

Sonrió, a pesar de que al principio le resultaba aterrador que todos hablasen de ella, diciendo que al final solo sería un más en la larga lista de James Potter, al final terminó por mandar a todos al demonio, al fin y al cabo ella sabía lo que él sentía, de otra forma nunca lo hubiese aceptado.

Observó a ambos lados del pasillo, parecía desierto. Extrañada comenzó a acercarse a un gran tapiz de Barnabás el Chiflado dónde una pequeña lechuza color chocolate que le resultaba extrañamente conocida se movía de un lado para otro, como si esperase a alguien.

Se acercó más y pudo reconocer a Peggy, la lechuza de James, el animal al verla voló a toda prisa hasta apoyarse sobre su hombro y extenderle la pata donde llevaba atado un pergamino amarillento sujetado con una cinta color rojo.

<Pelirroja, te espero dentro, no me falles>, esas simples palabras que contenía la nota dejaron perpleja a la chica, sin saber a que hacía referencia.

Pero antes de que tan solo pudiera decir algo una gran puerta de madera antigua se materializó frente a sus ojos. Parpadeó un par de veces, como para asegurarse de lo que veía.

Aún algo confundida apoyó su mano sobre el picaporte y lo giró con lentitud hasta abrir la gran puerta y encontrarse con un inmenso prado lleno de árboles con hojas amarillentas, tal y como a ella le gustaba.

-Llegaste-Murmuró una cálida voz en su oído mientras dos brazos fuertes la abrazaban por la cintura.

James depositó un beso en su mejilla para luego hundir el rostro en su cuello, inhalando su perfume a lirios, ese que tanto amaba sentir.

Lily le acarició los cabellos, desordenándolos más que de costumbre, como al final había terminado por admitir que adoraba.

Se mantuvieron en silencio por unos minutos, abrazados, solo disfrutando del paisaje y de sentirse así de cerca, inhalando el perfume del otro, disfrutando del contacto.

-No conocía este lugar-Murmuró la pelirroja sin separarse de él.

James sonrió de lado antes de responder.

-Nadie lo conoce, Ly-

Ella se volteó extrañada, con la curiosidad en cada una de sus facciones, como siempre que no lograba comprender algo.

-Esta es la sala de los menesteres, también conocida como la sala que va y viene o la sala de los requerimientos-Movió la cabeza, señalando a su alrededor, ella parecía confundida, nunca había escuchado ni leído nada de dicho lugar-Solo pocos, por no decir casi nadie, la conocen, son muchos los que a lo largo de la historia se han encontrado con la sala, quizás incluso la mayoría de los que habitaron el castillo solo que nadie nota sus cualidades, o casi nadie al menos-

-¿Y cuáles serían dichas cualidades?-

-Esta sala, pelirroja, pude ser lo que quieras si tan solo sabes como pedírselo-

Ella abrió los ojos como platos, parecía una completa locura lo que él decía, incluso para una bruja.

-¿Lo que quiera?-Indagó, dudosa.

-Lo que quieras-Afirmó él-Claro a excepción la comida-

Lily desvió la mirada hacia la gran mesa blanca que rebosaba de comida y levantó una ceja, sin comprender. Él se sonrojó levemente.

-Bueno, los elfos me ayudaron-Sonrió con inocencia mientras se despeinaba los cabellos, ella puso los ojos en blanco.

-Al menos sé que no voy a morir intoxicada-Bromeó mientras tomaba asiento.

-¡Oye!-Protestó James mientras la seguía.

La cena transcurrió en total normalidad, o al menos en la normalidad que puede transcurrir una cena en la que participan Lily Evans y James Potter.

La pelirroja lo miró de reojo, mordiéndose el labio inferior  mientras lo hacía, él levantó la mirada y le sonrió, con esa sonrisa que solo tenía para ella, con esa sonrisa que era capaz de dar vuelta el mundo de ella.

James dejó los cubiertos sobre el borde del plato y se levantó, cubrió a su novia con sus brazos protectoramente y le dio un beso en la mejilla, inhalando su aroma.

-No quiero que pienses que te estoy presionando-Murmuró casi en un susurro, provocando que ella se estremeciese.

-No es lo que pienso-Aseguró aunque su voz no parecía para nada segura.

  • Lily, sé que todo parece estar planeado para terminar así, pero no vamos a hacer nade que no quieras-La cortó él, firme pero sin quitar ese todo dulce, como si acariciara cada palabra.

Ella se mordió el labio inferior, como cada vez que estaba nerviosa, como cada vez que lo tenía demasiado cerca.

-Solo…dejemos que las cosas fluyan, ¿si?-

Los ojos de la pelirroja estaban bañados de una luz especial, una luz que James nunca antes había notado, pero una luz que le resultaba completamente fascinante.

-Te amo-Murmuró, tomando a la chica de la cintura y acercando sus labios a los rosados de ella.

-Y yo a voz, mi merodeador-Respondió Lily, acariciándole la mejilla con la yema de sus dedos.

De a poco, con calma, como si fuese en un vuelo lento se fundieron en un beso dulce, un beso tierno.

Lily podía notar como le temblaban las piernas, como las mariposas revoloteaban sin parar en su pansa. Pero estaba segura de lo que haría, estaba segura de que quería ser completa y totalmente de él, y que él lo fuese de ella.

Más besos se sucedieron, él la recostó sobre la blanca cama con delicadeza, como si temiera romperla con un solo movimiento inadecuado.

-Confío en vos-Le susurró Lily al oído mientras él le retiraba el vestido con delicadeza.

James sonrió apenas y posó sus labios sobre los de ella, sin saber que decir.

Esa noche estrellada fue testigo de su mágico amor, fue testigo de la primera noche de pasión de las que más adelante vería muchas.

¡Hola!

Bueno, les dije que iba a actualizar cada martes y acá estoy...a pesar de que tendría que estudiar para una prueba de biología pero a decir verdad odio la biología xD

En fin, ¿Qué les pareció el capítulo?

Les iba a dar más detalles, a hacer la cosa un poco más fuerte pero me puse a pensar y me pareció que no daba para el fic, no sé, pero viene todo tan tierno y dulce que poner una escena fuerte me pareció un poco desubicado...

Igual, si quieren una escena de ellos más fuerte, tengo un one que capaz les gusta (: es "Solo para ti"

Y...no me acuerdo si escribí otra escena de ellos así pero bueno xD

En fiiiiiiiiiin, me voy despidiendo ¡Hasta el martes que viene! (:

Besos,

Paz