La madre de mis hijos — capítulo 8
Todo lo que necesites sólo yo lo puedo dar todo lo que tú quieras yo lo tengo
PXNDX (Mi muñeca)
Las princesas no llegan tarde, son los demás los que llegan temprano…
Parte 1
Scorpius no lograba entender lo que sucedía a su alrededor, primero su papá le había contado a tía Pansy su secreto… ese que él tenía prohibido contar incluso a su madre… y él que se habían esforzado tanto en guardar el valioso secreto de su padre para que su padre fuera a contárselo a tía Pansy, con lo chismosa que es tía Pansy… al menos eso es lo que solía decirle padre cuando le recomendaba ser discreto… aunque él aún no lograba comprender que era eso de ser discreto.
Luego él había ido con tía Pansy a tomar leche y justo cuando por fin estaba convenciendo a su tía de darle un pedazo de pastel alguien había comenzado a gritar - Ya viene, ya viene- a él le hubiera gustado saber quien venía pero ninguno de los adultos se tomo de molestia de explicarle nada… Los adultos empezaron a gritar como locos y corrían en todas direcciones como si estuvieran hechizados.
-Las puertas- grito Draco- abran las puertas- volvió a gritar, pero su voz fue opacada por los gritos de dolor de la castaña- ¡Mi mujer va dar a luz, alguien que la atienda!,¡ Ayuda por favor, alguien que la ayude!- gritaba Draco - ayúdela, ¿no ven que va tener a mi hijo?- siguió gritando el rubio mientras los pocos ocupantes de la sala de espera de San Mungo lo observaban con una mezcla de diversión y malicia; ver un Malfoy actuando de esa forma era todo un espectáculo.
La enfermera hizo un movimiento con la varita y al instante apareció una camilla donde la castaña fue depositada con delicadeza, un medimago apareció al lado de Hermione y se apresuro a revisarla mientras dos enfermeras empujaban la camilla por el pasillo y lo introducían a una habitación- Lo siento señor pero usted no puede pasar- dijo la enfermera por sobre los gritos de Hermione cuando Draco intento seguir a Hermione al interior de la habitación.
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¿Acaso usted no sabe quién soy yo? Yo Draco Malfoy y esa bebé que esta por nacer es mi hija, tengo que entrar- replico el exslytherin dejando salir a su antiguo yo; la modulación de su voz, la expresión de su rostro y su mirada de desprecio habrían hecho retroceder a cualquier otra persona pero la enfermera se limito a sonreír, ese no sería el primer ni el último padre que intentaba intimidarla…
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Señor Malfoy, usted no puede entrar ahí, es mejor que espere aquí y lo llamaremos cuando llegue el momento- respondió la mujer tranquila ahogando un suspiro.
Draco enrojeció de rabia, llevo despacio la mano hacía la varita que descansaba en el bolsillo de su traje; el hechizo Imperius seguramente estaba justificado en una ocasión como aquella; pero se detuvo al notar el calor de una pequeña manos que intentaba aferrarse a la suya- ¿Mamá?- pregunto el pequeño Scorpius con el temor reflejado en sus grises ojos, Malfoy relajo su expresión ante la presencia de su hijo y tomo al pequeño de entre los brazos de Pansy.
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Todo está bien Scorpius, tu mami y el doctor pronto van traernos a tu nuevo hermanito- respondió el rubio tratando de lucir lo más clamado posible- Pansy por favor podrías…
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¿Llamar a los amigos de la sabelotodo? Lo siento "papi", pero no estoy interesada en ayudar a reunir al trío de oro- replicó la mujer con fastidio.
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En realidad iba a pedirte que cuidaras de Scorpius pero llamar a San Potter no es tan mala idea, seguro que Hermione apreciaría que informara a sus amigos, eso me ayudaría a ganar muchos puntos con ella…
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Buenos, pues tú verás. Yo me llevaré a Scorpius a mi mansión por esta noche y lo traeré mañana para que conozca a su "hermanita"- dijo Pansy poniendo énfasis en la última palabra.
Harry se dejo caer sobre la silla de la sala de espera al lado de su esposa, llevaban más de una hora esperando que alguien les dijera algo, cualquier cosa… no se suponía que las cosas fueran así, el parto de Hermione se había adelantado y sorprendentemente Malfoy había enviado una lechuza informándoles del feliz acontecimiento.
Draco lucía bastante nervioso; peinaba su cabello con la mano hacía atrás una y otra vez, su rostro estaba pálido y desfigurado por la preocupación y amenazaba con abalanzarse sobre la puerta de la habitación de la castaña en cualquier momento, lo cierto es que todos estaban nerviosos. Ginny no podía parar de comerse las uñas y cada cinco minutos preguntaba si ya había nacido la bebé…
La puerta de la habitación se abrió dejando ver al medimago; Draco, Harry y Ginny se levantaron de las sillas todos a la vez conteniendo el aliento a la espera de alguna noticia- ¿Quién es el padre? - pregunto el medimago, Ginny ahogo un suspiro y Harry abrió los ojos como platos cuando vio a Ronald Weasley caminando hacía ellos desde el final del pasillo.
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Yo- se apresuro a responder el rubio hinchando el pecho de orgullo- yo soy el padre de la bebé.
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Señor Malfoy puede pasar ahora…
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Espere un momento- se escucho la voz de Ron- él no es el padre, el padre soy yo- grito el pelirrojo con malicia.
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¿Qué haces tú aquí?- replicó Draco lanzando una mirada suspicaz a Harry y Ginny.
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Ron por favor no es el momento- se apresuró a intervenir la Weasley menor.
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No voy a permitir que este intento de mortifago este cerca de mi hija- dijo Ron amenazante moviendo la mano peligrosamente hacía su varita.
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Ron, baja esa varita- dijo Harry en tono conciliador- vamos Ron, no es el momento para un duelo.
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Pues yo no pienso permitir que tú molestes a mi mujer y a mi hija con tu presencia- repuso Draco caminando hacia la puerta.
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Tú no vas a entrar ahí- grito Ron con la varita apuntando directamente al pecho del rubio- no hay forma de que permita acercarte a mi hija.
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Ronald estúpido idiota, baja esa varita ahora- se escucho la voz de Hermione desde la habitación. Draco empujo al doctor y entro en el cuarto cerrándole la puerta en la cara a pelirrojo que intento seguirlo pero fue detenido por la mirada asesina de Ginny.
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¿Cómo demonios te enteraste?- grito Ginny; Ron retrocedió unos pasos acobardado ante la mirada acusatoria que su hermana había heredado de su madre.
-Se trataba de una falsa alarma, pero el parto ya está cerca… solos unos días más; a veces suceden estas cosas en especial con las madres primerizas. Lo que su esposa ha sufrido son contracciones uterinas de parto falso o contracciones de Braxton Hicks.
Hermione parecía cansada y algo avergonzada, sentada sobre la cama mientras acariciaba su vientre con movimientos circulares; Draco se acerco a ella y noto que la niña estaba muy quieta en el vientre de su madre- Lo siento yo pensé…- balbuceo la castaña
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No tienes por qué sentirlo- se apresuro a decir el rubio acercándose a ella con tono protector- todo va a estar bien mi amor.
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Nada va a estar bien con ese idiota montando guardia ahí afuera, cuando va a entender que no lo quiero cerca- replicó Hermione respirando agitada.
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Señora… ¿Malfoy?- dijo dudoso el medimago- cálmese por favor, debe estar tranquila…
-¿Cómo te enteraste?- pregunto Ginny con el mismo tono que su madre usaba para interrogar a sus hermanos cuando cometían una travesura muy, muy estúpida.
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Fui a visitarlos y Dobby…
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¿Dobby?- exclamo la pelirroja molesta mientras esquivaba los intentos que su hermano hacía para por entrar en la habitación de la castaña - le advertí que debía quedarse callado; Harry debes hacer algo con ese elfo, ¿es que acaso no puede quedarse callado?
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Ginny por favor déjame entrar, es mi hija la que está naciendo ahí dentro… debo estar con ella…- suplicó Ron intentando poner su mejor cara de niño inocente.
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Ronald, Hermione ya te dijo que la hija que espera no es tuya ¿Por qué insistes en esto?- replicó Harry
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Ustedes no lo entienden, no voy a perder a Hermione ni a mi hija por culpa de un pequeño error…
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¿Un pequeño error?, ¿te parece que engañar a Hermy acostándote con Lav Lav es un pequeño error? Ni tú eres tan idiota como para creer esa mentira- grito Ginny perdiendo la poca calma que el quedaba- Casi estoy feliz de que el padre de esa niña sea Malfoy.
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Ella solo dijo eso por que está molesta, Evangelina es mi hija- repuso Ron
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¿Evangelina?- preguntaron Harry y Ginny a la vez.
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Si, mi hija se va a llamar Evangelina Weasley; ya lo he decidido
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¿Y tú crees que Hermione va a aceptar que tú escojas el nombre de su hija?- replicó la pelirroja al borde un colapso nervioso- como puedes ser tan cara dura
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¿Y por qué no? ¿Evangelina es un buen nombre, verdad?- pregunto Ron expectante pero no obtuvo ninguna respuesta.
Sé que es corto pero no quise dejarlos sin actualización este fin de semana así que aquí me tienen… amaneciéndome para escribirles este capítulo, agradezco todos los comentarios
¿Y tú cual crees que sea el mejor nombre para la pequeña princesa?
Cuidense
Como recompensa les dejo un adelanto del siguiente capítulo:
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Doctor, viene... la niña viene- grito Hermione
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Le digo que mi hija va a nacer esta noche doctor, lo sé… - le interrumpió la castaña
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Vamos señor Malfoy, tomes las tijeras y corte el cordón - le animó el medimago entregándole las tijeras- Draco se quedo absorto observando a su pequeña hija, la princesita de los Malfoy estaba enrojecida, lloraba con fuerza y lucía cansada, se veía hermosa con unos pequeños mechones de casi blanquecinos que adornaban su cabeza, tenía los ojos cerrados y Draco supo que en cuanto los abriera, cuando ella lo mirara fijamente estaría perdido.