La madre de mis hijos — capítulo 7
Dices tú que no te gusta que te ruegue luego me pediste que... me arrodille a tus pies , ya sabias que lo haría pues no existe cosa que me detenga para hacerte sentir bien Pxndx
Tía Pansy
-Quédate conmigo- pidió ella en un susurro mientras se abrazaba con fuerza al cuerpo del rubio- por favor quédate conmigo.
- No puedo, sabes que no te amo y tú mereces algo mejor que una relación vacía- replicó el llevando sus manos hacía las de ellas que rodeaban su espalda en un apretado abrazo.
- No me importa, no lo quiero… solo quiero estar contigo- sollozo la mujer forcejeando con él en un ridículo intento de mantener el abrazo.
- ¿Es que no entiendes que yo jamás podría amarte?- pregunto él sin alzar la voz, logrando que ella aflojara su agarre, por un momento el silencio invadió la sala haciendo que solo el sonido del fuego al crepitar en la chimenea fuera audible.
- ¿Por qué? ¿Acaso no soy lo suficientemente hermosa? Soy una sangre pura, mi familia me ha educado para esto… para ser tu esposa- refuto la mujer dejando que una pequeña lagrima escapara y se deslizara por su mejilla.
- Eres hermosa Pansy y cualquier mago que escojas como tu compañero se sentirá orgulloso de amarte…
- Pero tú no, no importa cuánto lo intente o lo mucho que lo desee… tú nunca podrás amarme- dijo la mujer quitándole la palabra al rubio; suspiro derrotada y enjugo la lagrima que había escapado traicionera.
- Lo siento Pansy pero no puedes seguir engañándote, yo no te amo y seamos sinceros tú tampoco sientes nada por mi- replicó Draco libre al fin del abrazo de la que en otros tiempos fuera su amiga y algo más.
- ¿Qué sabes tú de mis sentimientos?- grito ella al borde de la histeria- ¿Desde cuándo te importa lo que sientan los demás?
- Pansy por favor se razonable- pidió el rubio.
- Sabes que amo a tu hijo y él a mí, que más te hace falta… puedo darte ese hermanito que Scorpius tanto desea… porque tienes que hacerlo todo tan difícil involucrando a los sentimientos- replicó ella airada caminando hacía la mesa en la que descansaba una botella de whiskey de fuego.
- Ambos sabemos que yo no soy el hombre que amas- replicó Draco acercándose a ella despacio-Pansy quiero lo mejor para ti y sé que yo no lo soy…
- Pero podrías serlo- lo interrumpió ella llenando un vaso con el líquido ambarino.
- Sabes que tú y yo no podríamos representar una farsa tan grande; no sin lastimarnos el uno al otro-razono el exslytherin.
- ¿Entonces no hay forma en la que pueda detenerte?- pregunto ella dándose por vencida mientras le ofrecía la bebida.
- No, debo encontrarla Pansy… sé qué debo hacerlo aunque no sepa el por qué- sentencio Draco antes de beber el contenido de su vaso en un solo trago.
-¿Y no me dirás quien es ella?- interrogo la mujer alzando su copa hacía él.
- No, lo sabrás cuando sea el momento…
La mujer reprimió una sonrisa traviesa al recordar su último encuentro con Draco; fuera quien fuera la desconocida que pretendía quitarle a su adorado Draco, ella se encargaría de hacerla pagar por su atrevimiento. La mansión no podía lucir mejor, había ordenado a los elfos preparar los platos favoritos de sus rubios consentidos, mientras se apegaran al plan todo iría bien… o al menos eso creía Pansy.
Hermione lucía nerviosa, con la mano derecha sostenía la mano de Scorpius con firmeza y con la izquierda se aferraba al brazo de Draco como si se le fuera la vida en ello. Draco se había encargado de escoger el vestido, el peinado y de que todo en ella luciera perfecto pero eso no la hacía sentir mejor, su regreso a Londres era algo que le hubiera gustado retrasar por más tiempo… además una con una ex de su futuro esposo no era algo que quisiera hacer. Draco la interrogo con la mirada y ella se limito a sonreír; era una heroína de la guerra contra Voldemort, una simple cena en casa de Pansy Parkinson no iba a intimidarla…
Malfoy tomo la sonrisa de su castaña como una señal y llamo a la puerta, un mago vestido con una túnica negra los invito a pasar y los condujo al salón donde se suponía que la exslytherin los esperaba para disfrutar de una cena intima… en lugar de eso se encontraron con las miradas sorprendidas de varios pares de ojos.
La dueña de casa se abalanzo sobre el rubio estrujándolo en un apretado abrazo- Draquito… no sabes cómo los he extrañado - exclamo Pansy besando las mejillas de Scorpius- Mi adorado principito, te divertiste en el viaje… ¿tú padre cuido bien de ti?- dijo dirigiéndose al niño.
-Se suponía que esto sería algo entre tú y yo- la reprendió el rubio con mirada furiosa.
- Se suponía que hoy me presentarías a la madre de tus hijos- refutó la morena pestañeando en un intento de lucir inocente y de pronto cambio el semblante a uno más severo- ¿Granger? ¿La sabelotodo, rata de biblioteca amiga de carajarada Granger?; ¿me cambiaste por ella? ¿por una impura? Esto debe ser una broma ¿verdad?- susurro Pansy al oído del rubio tomándolo por el brazo mientras sonreía nerviosa para los demás invitados.- Como comprenderás mi querido Draco estoy bastante- se detuvo durante unos segundos y escudriño con la mirada a Hermione - sorprendida con tu elección… pero creo que no te quedo de otra ¿no?. Quien lo hubiera pensado que la comelibros…
Hermione estaba furiosa, como se atrevía esa mujer a llamarla de esa forma delante de Scorpius y a insinuar lo que estaba insinuando, abrió la boca para decir algo pero la presión de la mano de Draco alrededor de la suya, la detuvo.
-
Pansy, no pongas a prueba mi poca paciencia- amenazo el rubio.
-
Ni tú menosprecies lo que una mujer despechada es capaz de hacer- respondió ella sonriente mientras intentaba tomar a Scorpius en brazos.
-
Mamá- lloriqueo el pequeño, negándose a aceptar los brazos de Pansy y aferrándose a la mano de la castaña.
-
No me mires a mí, no quiere despegarse de su madre - se burlo en Draco.
-
Lo siento Pansy pero "mi hijo"- dijo Hermione poniendo énfasis en sus palabras- está muy a gusto como está ahora y te agradecería que no andes de resbalosa con mi futuro esposo-Malfoy compuso una mueca divertida pero se vio obligado a reprimir una sonrisa cuando ambas mujeres fijaron su mirada asesina en él.
-
Sorpius ven conmigo… comeremos pastel- le ofreció Pansy al pequeño y continuo intentando separarlo de la castaña.
-
No puedes darle pastel a esta hora- se quejo la castaña cuando el pequeño aflojo el agarre de su mano sonriéndole a Pansy.
-
Deja de ser pesada, Granger. Un poco de pastel no va a hacerle daño- refuto la morena- pero… si tanto te molesta entonces creo que… mejor me llevo mi rubio consentido a beber una copa- ella tiró del brazo de Draco y antes de que este pudiera negarse se vio arrastrado por su amiga hacía la fiesta y perdió de vista a Hermione entre la multitud.
Draco fue prácticamente lanzado dentro de la habitación y segundos después la puerta se cerró de golpe con tanta fuerza que hizo tambalear los cuadros de la pared; Pansy respiraba entrecortadamente intentando calmarse, conto hasta diez y pensó en su lugar feliz pero nada parecía funcionar - ¿Granger? ¿Hermione Granger? Por Merlín Draco en que estabas pensando- grito con voz tan aguda que el rubio pensó que se quedaría sordo- Una impura y no cualquier impura, la amiga de la comadreja y el pobretón. Además está embarazada… embarazada- grito chillando aún más fuerte.
Draco puso los ojos en blanco y luego pregunto- ¿Terminaste?
- No, nisiquiera es el principio, ¿estás sufriendo algún tipo de crisis?; ¿qué demonios estabas pensando? No puedes casarte con ella, ella no puede ser la madre de tus hijos- repuso Pansy en tono berrinchudo
-¿Por qué?- replicó él con indiferencia.
-
Por que no es correcto, porque ella no es como nosotros…
-
No ella no es como nosotros… es algo especial- susurro el rubio.
-
¿Draco ese bebé es tuyo? ¿te casas con ella por que está embarazada?- pregunto la mujer esperanzada
-
Es una niña, es mía y no, no me caso con ella por que este embarazada me caso con ella por que…- Malfoy se detuvo a mitad de la frase sin atreverse a continuar, aún no podía admitirlo para sí mismo y le costaba decir lo que tenía que decir en voz alta frente a ella - por qué no sabría cómo seguir sin Hermione… - soltó vencido- por que la necesito a mi lado.
-
Draco Lucius Malfoy ¿Estás hablando en serio?
-Más de lo que te imaginas -reconoció el rubio
Antes de que él pudiera evitarlo Pansy volvió a estrujarlo entre sus brazos mientras sonreía como psicópata- Oh, mi rubio consentido está enamorado… enamorado, enamorado- canturreaba Pansy
-
Ya, ya basta … suéltame, suéltame- se quejaba el rubio pero ella parecía no escucharlo.
-
Tenemos que empezar a escoger las invitaciones y buscar un vestido que luzca perfecto en ella con esa pancita… Esta será la boda del año…
-
Oh, vamos Pansy… suéltame de una vez- grito Draco- nunca he entendido tu bipolaridad, pensé que planeabas matarme con ese abrazo- dijo cuando ella finalmente aflojo su agarre.
-
En un principio estuve tentada, no lo niego pero tú leoncita se me echaría encima ¿verdad Granger? - dijo volteándose hacía la puerta para abrirla dejando al descubierto a la castaña con el pequeño Scorpius de la mano- Es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas, pensé que McGonagall había enseñado modales a los Gryffindor.
-
Hermione- fue la primera palabra que salió de la boca del rubio.
-
Vamos Scorpius; ven con tía Pansy … tus papis necesitan tiempo a solas- dijo guiñándole un ojo al rubio- no voy a darle pastel así que puedes quedarte tranquila Granger. Te advierto que espero que cuides muy bien de ellos… o yo misma me encargaré de molerte a Crucios… ¿comprendiste?
Draco y Hermione se miraron fijamente a los ojos al uno al otro, ninguno se atrevía a decir nada… el rubio abrió la boca pero antes de que pudiera hablar, el sonido del grito de la castaña lo alerto- Ya viene, ya viene- repetía Hermione mientras se acariciaba el vientre.
-¿Ya viene, quien viene?- se pregunto Draco sin comprender, cuando finalmente la compresión inundo su cuerpo una sonrisa boba adorno su rostro.
- Por Merlín… ya viene… ya viene- grito el también mientras tomaba a la castaña entre sus brazos.
¿Saben quien viene?
Gracias por los comentarios...
Dedicado a bam_potty