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Historia 115328 — capítulo 15

Jsjskjsdkdjifk. Joder finalmente traigo el capitulo! Casi llegando al final </3 Confieso que me da tristeza pero todo tiene un fin! >.< Este cap, es cortito! T.T Tengo muchas tareas, & no me da tiempo de escribir mucho en estos días, espero les guste!(: 


Me llamo James Sirius Potter, y tengo 20 años. Soy Auror, o al menos pretendo serlo, y estoy en entrenamiento. Mi novio Scorpius Malfoy, tiene 18 años, y acaba de terminar sus estudios en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Y en realidad tiene un gran problema, o como él mismo le llama "La cuestión".

No sabe a ciencia cierta qué es lo que desea hacer, y por más que intento ayudarle, termina poniéndose de mal humor y encerrado en su habitación. Hoy llegué temprano a la Mansión Malfoy, desde que me llamase, y hace más de una hora que hablamos sobre lo mismo sin llegar a un acuerdo que en verdad le deje conforme. A veces puede ser demasiado exagerado e incluso exasperante.

-¡Que te he dicho que no! - Gritó Scorpius, balanceándose en la cama, que casi termina cayéndose de ella - Me gusta el Quidditch, pero no quiero ser un profesional del deporte.

-¿Por qué no? Con ese cuerpo… - Indiqué con una sonrisa traviesa, pero me interrumpió.

-¡James concéntrate! - Gritó. - No quiero nada de sexo, hasta que decidir esto.

-¿Sin… sexo? ¡No hablas en serio!

-Pero claro que es en serio, imbécil. Estamos hablando de mi futuro. Tú serás un increíble Auror, y yo no pienso quedarme en casa como la linda esposa que limpia y cocina, ¿Sabes? - Dijo él.

-¿Dijiste esposa? - Ronroneé. Cuando la imagen del rubio sexy con un lindo mandil de cocina a lo muggle, esperándome con la comida lista.

-¡No! Joder, no es lo que quise decir - Declaró, volviendo su vista a la ventana - Quise decir que no pienso quedarme sin hacer nada mientras tú cumples tu sueño.

-Ya, lo entiendo. Cálmate, ¿vale?

-¡¿Cómo quieres que me calme?! A estas alturas ya debería haber elegido una carrera - Gritó. Lo jalé de los hombros, hasta recostarlo en mi regazo - No sin antes darle un corto beso en los labios - Y comencé a acariciarle el cabello.

-Vale, vale. Estás muy estresado últimamente por ese tema, y ya casi ni pasamos tiempo juntos - Dije.

-Lo sé, y lo lamento, Jamie. Es que en verdad es importante para mí - Indicó. Y yo sabía que lo era, pero llevábamos meses sin hacerlo, ¡MESES! Y era demasiado frustrante ni siquiera poder insinuárselo sin que se escandalizara por completo.

-Ya lo sé, Scorp. Pero aún tienes tiempo y no tienes que decidirlo justo ahora si no estás seguro - Hablé, volviéndolo a besar en los labios. Esta vez en beso más largo, y cálido. Nos abrazamos por un momento y  después nos quedamos un rato en silencio, yo con la vista fija en la pared y Scorpius mirando de nuevo hacía la ventana.

-No, no es así. Tengo 18 años, tengo que decidirlo ahora.

-¿Qué es lo que te gusta? 

-Qué me des duro.

-¡No sobre eso! - Exclamé, enrojeciendo a más no poder, sentí mis mejillas arder con gran intensidad.

-Lo sé, sólo quería enloquecerte - Dijo con una risita.

-Pero sí ya estoy más que loco por ti, rubio del demonio - Dije, y le besé.

-Y yo por ti - Aseguró con una sonrisa - Pues me gustaría ser Auror como tú, pero en realidad no me gustan mucho las Artes Oscuras.

-¿Entonces? - Pregunté, alzando una ceja.

-¡Pociones! Eso si me encanta, como a mi padre.

-Entonces serás un buen Pocionista, como Severus Snape - Dije.

-¡Oh, sí! Papá habla mucho de él, siempre lo admiró - Comentó sonriente - Quiero ser como él cuando sea mayor.

-Entonces ya lo has decido ¿No?

-Creo. Pero la cuestión es…

-¡Nada de cuestiones! Me tienes exasperado desde hace meses con todo este asunto, sé Pocionista y listo. Necesitamos tiempo juntos, y no me digas  que no - Gruñí, sentándolo sobre mis piernas.

Scorpius sonrió, y me echó los brazos al cuello, para darme un corto y dulce beso. Que me encendió de inmediato. Comencé a acariciarle la espalda y él posó sus manos en mi nuca a la vez que me besaba de manera aún más demandante.

-Ya te extrañaba, niño travieso - Susurré entre beso y beso.

-¿Travieso, yo? ¡Sí soy un angelito!

-Un angelito del demonio… ¡Endemoniadamente sexy! Serás mío esta noche Scorp, y nadie lo impedirá - Exclamé a la vez que le sacaba la ropa y seguía repartiendo besos por todo su cuerpo.

Después de meses d abstinencia finalmente estaríamos juntos. Lo follaría hasta la inconsciencia, hasta que ya no pueda más…

-Te amo Jamie.

Y yo a ti, Scorp.