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Historia 115328 — capítulo 16
Jshjddsjsdjdljk Beno si me he tardado & lo lamento u.u Tuve muchas tareas estos días & poca inspiración .-. De a poco estoy actualizando mis historias & por fin lo hago con esta :'3 James & Scorp viviendo juntos? ¿Como será? xd sjdkjdkdfl la idea de este capitulo fue gracias a una platica con mi amiga sobre que pasaría si Scorp fuera adicto al chocolate >.< JOJOJO'Espero que les guste O
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¡Lo odio! ¡James Sirius Potter es un inepto! Horas y horas revisando nuestras posibles "casas" y aún no se decide por ninguna. Hace más de una hora le dije que con ganas elegía una, y me ignoró… ¡Me ignoró!
Quizá mamá tenía razón, vivir con los Potter iba a ser un jodido desastre. Mamá estaba vuelta loca cuando le dije que su hijo (guapo, sexy, inteligente y joven, por cierto) de 18 años se mudaba con su novio. Mi padre casi me lanza una imperdonable del puro coraje que le causé, pero terminó cediendo, supongo que su reciente amistad con Harry Potter tuvo que influir en esa decisión.
-¿Ya podemos irnos? - Cuestioné con enojo.
-Pero si aún no decidimos - Protestó James.
-¡Porque tú no has querido! Te dije que muchas me gustaban, y te pusiste a poner peros - Grité.
-Ninguna me convence - Indicó él, frunciendo el ceño - Quiero que sea perfecta para nosotros.
-Por el simple hecho de vivir ambos en ella, ya es perfecta. Lo demás sobra - Dije.
-Lo sé, amor. Pero quiero que la ames - Insistió.
-La que sea, cualquiera, yo la amaré porque viviré contigo ¿No es eso suficiente?
Vale, yo me quería ir de ese sitio lo antes posible. Ya no aguantaba más el horrible día de mierda que estábamos teniendo. Y James parecía divertirse de lo lindo, tonto Potter.
-Vale, me convenciste. Elije la que quieras, y esa compraremos - Dijo. Yo con una enorme sonrisa asentí y elegí la primera que encontré, firmamos y nos fuimos de la tienda. Esas malditas cosas muggles de "bienes raíces" eran un fastidio, además de que no entendía nada de ello.
Convencí a James de pasear un rato, argumentando que pasar horas en aquella tienda me habían fatigado terriblemente, él como de costumbre accedió. Me llevó a un parque que estaba cerca de ahí, y nos sentamos a comer unos helados.
-Odio la vainilla - Murmuré, mientras le daba un lametazo a mi helado, pues se estaba derritiendo muy rápido debido al sol.
-¿Entonces porque lo pediste de ese sabor? - Se quejó James, que tenía uno del mismo sabor.
-Porque de ese lo has pedido tú - Me excusé. Y me acerqué lentamente a besarle en los labios.
-Mmm, sabes a vainilla.
-Qué asco - Gruñí, James soltó una carcajada al ver mi rostro.
-No te quejes tanto, Scorp. O te saldrán arrugas.
-¡Sí, claro! Entonces ya no vas a querer a este viejo arrugado y deforme - Indiqué.
-¡No digas eso! Aunque seas un viejito arrugado te voy a amar - Dijo él.
-Sí, eso dices ahora.
-¡No empieces, Scorp! Pareces una esposa - Gruñó, dejando caer su helado en un bote de basura, le pasé el mío con una mueca de asco y también lo tiró.
-¡Yo no parezco una esposa, mierda! Deja de decir eso - Grité. Odiaba que James usara esa expresión para referirse a mí.
-Vale, entonces ¿Nos vamos? - Dijo, poniéndose de pie.
-¿A dónde? - Cuestioné, poniéndome de pie para seguirle el paso.
-A dónde quieras. Hay que divertirnos ¿Quieres? - Dijo con una de esas sonrisas que me ponían a temblar las rodillas.
-Vale. - Respondí sonriendo también. Andamos un buen rato hasta que tras ir a un cine muggle, fuimos directo a nuestra nueva casa que ya estaba lista para ser habitada.
Era bastante grande, con dos habitaciones, cocina, sala, baño y cocina con comedor. No se comparaba con la inmensa Mansión Malfoy, pero era muy hermosa. Tenía colores claros y vivos, lucía muy Gryffindor, pero aún así me encantaba aquel decorado sencillo y acogedor.
-¿Y qué te parece? - Me preguntó con una sonrisa.
-¡¡Me encanta!! Es muy hermosa, James - Le contesté con sinceridad. Él sonriendo se acercó y me besó.
-Me alegro mucho - Indicó - ¿Vamos a dormir? Se ha hecho muy tarde.
-James…
-¿Qué ocurre?
-Quiero un chocolate.
-¿Qué? ¡No inventes, Scorpius! Ya es hora de dormir - Se quejó, caminando hacía la habitación que ya estaba arreglada y con nuestras cosas.
-¡No me importa! Quiero chocolate ahora.
-¡Pues anda tú a buscarlo! ¿Vale? Yo estoy muy cansado - Insistió, metiéndose entre las cobijas, le seguí y me acomodé a su lado.
-¡No! Quiero que lo traigas para mí, Jamie - Dije con voz llena de dulzura, o al menos eso creí.
-¡No me jodas, Malfoy! - Gruñó y dándome la espalda se dispuso a dormir.
Aunque yo seguía con las ganas de un maldito chocolate y no podía pegar un ojo por más que lo intentara.
-¡¡JAMES!! - Grité, logando que del susto se cayera de la cama.
-¡¿Qué carajos pasa contigo?! - Cuestionó, algo desorientado y volviéndose a sentar en la cama a mi lado.
-¡Quiero un puto chocolate! - Exclamé.
-¿Sigues con esa tontería? ¡Scorp, ya son las dos de la mañana! Duerme de una vez - Dijo.
-Quiero chocolate, Jamie. Y no puedo dormir - Dije, a la vez que me acercaba para besarle. Un beso que logró llenarse de pasión y deseo, nuestras lenguas luchaban por el control y no se dejaban vencer, cuando finalmente James logró tomar el control, como de costumbre.
-Cierra la boca y duerme - Musitó sobre mis labios.
-¿Me traerás chocolate? - Cuestioné bajito.
-Te haré el amor, ¿Eso es mejor, no? - Indicó, recostándome sobre la cama, y poniéndose él encima de mí.
Por un momento todo fue completo silencio, mientras nos besábamos y nos acariciábamos. Entonces James comenzó a besarme el cuello y yo no pude evitar comenzar a soltar pequeños gemidos, que no llegaban a gritos como en veces anteriores.
-James…
-Scorp, ¿No quieres? - Preguntó mirándome fijamente, era obvio que se dio cuenta que no estaba tan excitado como a ambos nos hubiera gustado.
-¡Claro que sí, es sólo que…!
-¡Mierda, está bien! Iré por tu puto chocolate y después regresaré a hacerte el amor hasta partirte en dos, tonto rubio - Exclamó James, poniéndose de pie para salir de la habitación en busca de mi chocolate. Entonces sonreí. Me traería chocolate, y cierta parte de mi anatomía dio un brinco de excitación pura….