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Falling Skies: Sobreviviendo — capítulo 6
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Anne ¿algo que reportar? - preguntó Tom Mason a la doctora
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Nada, no hay pacientes pero preveo que llegara alguno por el resfrío
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Sí, necesitamos conseguir la forma de tener electricidad para el calor
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Podríamos dormir juntos - le susurró Anne acercándosele
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Eso me encantaría - Tom sonrió pícaro antes de besarle
Su relación había avanzado mucho en ese tiempo aunque aun se siguieran escondiendo de los demás. Y el profesor de historia tenía razón en algo. Pronto haría mucho frio y quizás necesitaran la energía que todavía no podían producir. Desde la muerte de Jamil, no habían encontrado a nadie para ese trabajo. Aunque Pope podría hacerlo si es que tuvieran más confianza en él. Ya habían pasado tres días desde la noticia del nuevo viaje y mañana deberían empacar todas las cosas. Anne estaba en ese momento clasificando los frascos y medicamentos. Tom miró el lugar y vio una foto en un escritorio café pulcro, era una foto de un señor con sus hijos en el gran cañón. Un doctor con su familia, lo más probable, muertos.
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Me gustaría visitar el Gran Cañón. Matt siempre quiso ir
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Yo fui allí con mi hijo - sonrió al pensar en el antiguo recuerdo - Decía que quería ser un superhéroe para saltar por el acantilado y volar.
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Lo siento
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No tienes porque sentirlo después de todo, no es culpa tuya - sonrió tristemente y Tom la besó antes de irse para terminar sus propias tareas.
Salió y vio que en los pasillos siguientes la gente se movía por todos lados llevando cosas. Su hijo Hal estaba hablando con Maggie en una de las motos, un rato después se tuvieron que despedir y siguieron sus caminos pero siempre mirando por el hombro para ver al otro. Un nuevo par de tortolitos del amor. Sintió para sí mismo por esa pareja. Le haría bien tener una nueva pareja después de lo que paso con Karen. Más allá los pequeños ayudaban en lo que podían a los mayores. Su propio hijo, Matt, estaba transportando una caja con comida para un camión. Cuando él lo vio lo saludo feliz, tambaleando la caja. Orgulloso le alzó un pulgar y lo dejo tranquilo con su tarea. Todavía no había visto a Ben, eso le preocupaba un poco pero no debería ser un problema. En instantes estuvo frente la carpa de Weaver donde algunos pocos oficiales escuchaban sus órdenes. Cuando ellos se fueron pudo observar lo cansado que se veía, con algunas arrugas más en su cara. Y eso que no es que tuviera pocas
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Al parecer estas muy ocupado - le dijo divertido por la mueca que el otro le dirigió
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Cállate Mason, tenemos mucho trabajo por delante. Tu hijo, Hal y su escuadrón han dicho que está despejada la carretera por lo que no habrán problemas
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Pero también hay que lidiar con los Skitters de más allá y la misma gente que se puede encontrar.
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Por eso descansaremos en algunos pueblos que hay cerca. Obviamente ya revisados. Los demás se están preparando y los camiones están listos. Mañana, meteremos dentro las cosas más importantes y al día siguiente, temprano partiremos. Eso sería todo. Ve a revisar que todo esté bien
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Lo haré pero antes - Tom se aclaró la garganta y se acomodó la correa de la pistola - No estarás pensando en ir a Washington, DC…
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No. Iremos a Washington, solo Washington. No creerás que iré a una casa blanca vacía. No. Iré a allá por los reportes de resistencia y una conexión buena con Canadá.
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Ahh, yo creía… no importa. Pero sabes que no resistiremos si vamos allá
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No. Por eso iremos a una reserva donde descansaremos y nos repondremos. De allí llevare un pequeño escuadrón o algo. Todavía no lo he pensado. Mejor sigamos con el plan más fácil y sencillo. Sobrevivir
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Ok, iré a revisar lo que falte. Que tengas buen día - hizo su saludo militar y se retiró.
Al salir revisó que todos hicieran su trabajo. La práctica lo había hecho mucho más sencillo, por lo que estaban todos a tiempo. Al pasar por un pasillo pudo por fin localizar al hijo faltante que no había visto antes. Ben estaba con Romina, ambos llevaban cajas. A ella casi se le cae una pero Ben la atrapó a tiempo y en ese breve momento se tocaron las manos. Sonrieron tímidos y rieron ante el pequeño accidente. Siguieron su camino riendo y charlando. Jamás pensó en que su hijo mediano saliera con alguien. Muchos, en realidad, casi todas las personas se apartaban de él, y con su mirada triste y sombría no ayudaba mucho. Pero como padre había notado el cambio en su hijo. Más feliz, más activo, más saludable. Se dirigió a su habitación a dormir al pensar en lo feliz que lo hacía que estuviera haciendo algo tan normal como salir con chicas. Tal vez no todo sea como antes, pero podían rescatar algo de normalidad en toda esta locura. Felizmente descansado y despreocupado cerró los ojos y se durmió.
Me he demorado un poco y esta un poco fome pero el siguiente habrá mas acción. Comenten si les gustó