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Primrose Everdeen — capítulo 15
Al igual que antes habré salido del tronco unas dos horas antes.
Estaba muy segura que los profesionales tenían su campamento cerca mío, y que por lo tanto tampoco yo no estaba alejada de la Cornucopia. Decídi caminar hacía el lado opuesto al que había hecho los ultimos dos días; tenía miedo, pero era necesario.
Seguramente Haymitch aún no me había ayudado por tres posibles razones: "Porque los Juegos recién comienzan, Haymitch está borracho o directamente no tengo patrocinadores" me solía decir. Posiblemente eran todas las opciones anteriores.
Sonó un cañonazo, por lo tanto me aleje de la zona en la que me había quedado a pensar.
Al pasar un buen rato, no sabía que hora era, pero al juzgar por la posición del sol seguramente eran las doce; estaba alerta con mi cuchillo en la mano.
Me detuve un instanté, a escuchar... Ese bello sonido que salía de sus picos me hacía recordar a mi padre y a mi hogar; su voz era tan bella que los sinsajos se paraban a escucharlo y luego repetir sus notas. Me hacían sentir bien, mientras manoseaba el sinsajo en mi pecho...
La posición del sol indicaba seguramente las una o las dos, cuando mi estomago crujía y mi garganta me suplicaba unas gotas de agua, pero lo unico que podía hacer para satisfacer esas necesidades era masticar hojas.
"Encontré un milagro" pensé cuando me tope con lo que más me servíria en ese momento. Cañas de Azucar.
Las cañas de azucar eran plantas un poco exoticas para el Distrito 12; pero Katniss de vez en cuando las encontraba en una parte del bosque. Con su jugo agridulce se hacía la azúcar (algo que era exesivamente caro en el distrito). El liquido me servíria, por lo tanto tomé una, la corté y con mi desesperación tomé hasta que me di cuenta que tenía que almacenarlo.
Tuve una gran idea. Decídi cortar cuatro cañas, para ser rapida. Podía usar el liquido como alimento y la caña como armamento.
"Me merezco un premio Haymitch..." - decía felizmente de mi misma.
Mientrás cortaba la tercera caña escuché un ruido fuerte, a armas chocando una y otra vez. Tapé las cañas cortadas con hojas secas y fuí a investigar.
No me había dado cuenta pero a poco menos de quinientos metros, estaba la pradera con la Cornucopia y el campamento de los profesionales.
Los observabá detrás de un arbusto.
Las chicas se reían y Marvel y Cato peleaban con lanza y espada. Lo peor erá que competían por diversión.
Cato terminó derrotando a Marvel. Y el tributo caido se levanto y le lanzó una severa mirada, pero se fue a sentar.
- ¿Alguien más para la lista?
No le prestaban mucha atención.
-
¿Nadie? De seguro que puedo derrotar a todas. - dijó en un tono egoista.
-
Así que eso crees. - rió Glimmer. - Compitamos entonces. Nosotras tres contra tí.
Se lanzaron severas miradas, al parecer era común entre los contrincantes...
Las tres chicas se pararon y escogieron un arma. Glimmer optó por un sable, Clove por unos cuchillos y la chica del 4 por una lanza.
Los cuatro comenzarón la pelea. Hacían lo más que podían pero no podían rebajar a Cato.
Primero perdió la chica del 4, aceptó su derrota y fue a comer con Marvel.
Glimmer y Clove al parecer no se llevaban bien, ya que casi cambian de idea sobre el enemigo, y estaban por batirse entre ellas.
La peleá duró un largo rato. Cato se ponía rojo, pero no paraba.
Glimmer caé. Cato le poné un pie que la hacé caer y la apunta con la espada.
Clove y Cato no paraba, al contario, se entusiasmaban. Llegaron hasta un instante donde ambos pararon y comenzarón a reír.
-
¿Te rindes? - preguntó Cato.
-
¡Claro que no!
-
¿Entoncés?
-
Si quieres seguimos. - dijó empuñando devuelta el cuchillo, intentando recuperarse.
-
No, dejalo. - respondió Cato. - Estoy cansado.
Tiró la espada y fue a comer. Clove atrás le insistía, pero termino decayendo ya que se abalanzó sobre la comida junto a él.
Lentamente me fuí alejando. Ya sabía con que podrían asesinarme.
Volví con mis cañas, las tomé y me large de allí.
Llege al tronco y puse dentro unos montones de ojas secas para sufir menos el frío.
Con el cuchilló saqué el liquido de todas las cañas y lo almacené en un taper (lo pudé llenar por completo). Luego me puse los guantes y comenzé a tallar una caña.
No quisé parar, pero la noche se acercaba. Observaba mi provisiones y entre ellas: mis anteojos de sol, eran raros de verdad, ¿para que servírian?
Jugeteé con ellos hasta durante la noche mientras tomabá unos pequeños sorbos del liquido agridulce de caña. Me los puse en medio de la oscuridad, podía ver todo con claridad; era magnífico, por lo cuál seguí con mi projecto.
Tallé la madera hasta convertirla en una "lanza" liviana y perfecta para mi tamaño (eran 50 cm.). No era filosa, pero me servíria.
No me permitía dormir, ni llorar. Tallé otra caña más pequeña. Esta, la había cortado completamente dejandola de diez centimetros y había comenzado a sacarle la madera por dentro para dejarla hueca, pero no había terminado.
Por ultimó guardé la caña de diez cm. y una maderita a la cual le había dado forma de bol en la mochila verde.
Más tarde desperte gracias al sonido del Capitolio. Los muertos de hoy eran la chica del 6, con la que Flinn había hablado y el chica del 9.
Hubó un instante donde estaba dormilando cuando sentí a los profesionales volviendo al campamento. Me quedé quieta, sin decir nada.
No esperaba algo como eso al tronco comenzó a entrar una araña tan grande como la entrada a mi refugio. Era asquerosa: peluda, por todo el cuerpo era marrón con sus patas verdes y largas, su opistosoma era violeta (significaba que allí guardaba su veneno) y por ultimo tenía colmillos largos.
"Malditos Vigilantes. Maldito Capitolio..."
Ese muto era un Eractedonnera, en el 12 nunca hubo. Sé que su veneno es mortal si se deja picar fuertemente, ya que he escuchado historias sobre los distritos que se dedicaban a cultivar y estos mutos aparecían en sus campos, provocando heridas dolorosas y graves, alusinaciones o hasta la misma muerte.
Me acechaba, quisé tomar mi lanza, pero el muto estaba sobre ella. Me quede quieta, ya que con eso al parecer se calmaba. No podía salir, allí estaban los profesionales.
"Obviamente los Vigilantes quieren ver acción sobre tí" me dije.
Me pusé lentamente mi mochila. Intenté sacar mi lanza de abajo suyo, pero la criatura fué más rápida y me mordió justo en mi antebrazó derecho.
Me la saqué de encima inmediateamentey le dí con la lanza. Su liquido pulpurá salió a chorros.
Grité como nunca, gimiendo de dolor. Pero no podía quedarme ahí.
Salí y corrí como pude sosteniendome el brazo, pero no miré ni una sola vez para atrás.
-
¡Mirén allí esta la enana! - escuché gritar a Marvel.
-
¡Me la pidó yo! - gritó inmediatamente Glimmmer. - ¡Te mataré!
Seguí corriendo, sintiendo que me perseguían.
Al parecer Glimmer no tenía su arco; pero si me llegó un cuchillo de Clove.
Justamente fué lanzado a mi hombro derecho, seguramente tenía una herida muy grave, pero por lo que se no me penetró fuertemente.
- ¡Te dijé que era mía! - insistió Glimmer.
Ni siquiera podía darme esperanzas de que no ibá a morir. Solo me gritaba a mi misma que corriera.
- ¡Se nos escapa! - gritó Cato.
Me lanzé en un montón de hojas, me escondí allí. Llegaron a mi costado, a unos veinte metros. Me buscaban alterados.
La herida del hombro me estaba matando de dolor.
"Distraelos". Vi una piedra en el piso, la tomé y la lanzé lo más lejos que pude con mi brazó estable; hacía mi costado derecho que estaba a más altura.
-
¿Escucharon eso?
-
Sí. Es de por allí.
Todos se acercarón a la zona donde la piedra cayó, buscandome.
"Corré". Me levante denuevo lo más rapido que pude. El relieve era en caida, por lo tanto a mi me daba ventaja de sobra.
Los árboles se volvían violetas y sus hojas amarillas y el suelo era gris verdoso. Mis alusinaciones comenzaban, pero seguía corriendo.
-
¡Se nos va!
-
¡Ven aquí! ¡Maldita rata!
Fué cuando el relieve fue en mi contra. Caí, rode y rode hasta que caí en un pequeño charco de barro y lodo, (qué gracias a mi mente era verde).
"Es tú fin, Prim. No te muevas. No puedes hacer nada. Se termino todo..." me decía.
Venían por mí, corriendo emocionados, pero yo estaba tirada sin mostrar ningun tipo de movimiento.
Pasaron unos instantes.
Justo sonó el cañonazo.
-
Lastima... Quería matarla. - comentó Glimmer.
-
Pués. Ya lo esta. - respondió Cato. - Vamonos.
-
La flor, ahora marchitada... - se burló Glimmer.
Escuché sus pasos alejandose.
Tirada aún allí, me hacía mil preguntas. "¿Y ahora qué? ¿Por fin seré feliz? Pronto estaré en casa." Mis pensamientos me mentían o no, no lo sabía... "Si, en casa. Estaré con mi padre, cantando y junto los sinsajos también.".
Comenzaba a escuchar a los pajaros.
"Junto los sinsajos tambien..."
:`( No se depriman por lo que acaba de pasar, yo tambien me desepcione, pero van a ver que este no va a ser el ultimo cap. va a haber más, pero no diré de que.... Ya lo sabrán, pero si quieren saberlo por favor NO DEJEN LA HISTORIA ACÁ (es una advertencia). Sigué pero no diré como... Ya verán, asi que sigan la historia, se los ruego. Besos! #Lunna PD: Seguramente subiré el prox cap hoy o mañana.