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Primrose Everdeen — capítulo 17
A mi alrededor, en todas partes, nos atacaban. Eran moscos (seguramente mutos), no eran muy grandes pero tenian un aspecto gris que no me hubiera gustado saber cual era la razón. El ruido que provocaban al zumbar, me aturdía los oídos.
¡VAMOS PRIM! - me gritaba Rue, que intentaba provocar que despierte de mi insomnio. - ¡PRIM!
Reaccione. Al hacerlo rápidamente, el hombro me daba un dolor parecido a puntadas bien fuertes y el antebrazo me quemaba, me pedía que me rasque.
Comenzamos a bajar del árbol con una gran dificultad, ya que los "mutos" (aún no sabía si lo eran) nos atacaban apoyándose en nosotras.
Rue me ayudó en todo momento a bajar; y para cuando yo ya estaba en el piso irritada por los molestos bichos, ella cayó del árbol.
Me acerqué a ella, apartando a la peste de mi cara y alrededor mío. Por suerte, estaba viva, pero media inconsciente.
Como pude la tomé y la lleve arrastras. No pesaba tanto, pero mi hombro gemía de dolor y era como sí agonizara, pero me negaba a dejar a nadie en el camino.
El antebrazo... No podía soportar el dolor.
Los malditos bichos seguían junto a mí. Atacada por insectos, mi nueva y única compañía en peligro y con miedo de estar otro día más en la arena.
Al parecer los insectos no hacían daño, pero si molestaban de forma irritante. Creó que su función era volvernos locas o hacernos caer con un mal pie, como a Rue.
Cuando me dí cuenta, me había desorientado.
"Genial. Otra función, hacerte perder"
Obviamente no iba a lograr ir a ningún lado con los insectos, tenía que distraerlos. Por alguna razón estaban junto a nosotras ... Qué podría ser...
Llorando descontrolada, buscando una respuesta y con la peste entrándome ya por la boca, todas las partes de mi cuerpo y agonizando de dolor por mis heridas.
No podía verme en un espejo, pero como usualmente lloraba, seguramente mi cara estaría roja.
"Se Katniss. Se fuerte." Las palabras resonaron fuerte en mi cabeza. Antes cuando me había planteado esta idea no la respetaba. Ahora era mi momento.
Directamente de un momento a otro, pasé a estar dura como piedra, sin refegarme ni una sola lagrima.
Me toqué la trenza que estaba llena de los bichos que me daban asco.
"Bien. Sigue adelante."
Una ardilla. Por esa razón me dí cuenta; a esta no la atacaban y si, la habían visto.
Como la mayoría los mutos del Capitolio, solo perseguían la carne humana.
Busqué algún factor que me indiqué alguna forma de cambiar mi olor y el de Rue.
Rue parecía estar despertando.
Al rato vi un arrolló muy pequeño, me acerqué a él.
"El agua no cambiará mi olor, pero si el lodo."
Tierra. Abrí mi mochila y saqué los cuencos de caña.
Con los bichos atacandome aún más y Rue despertando. Ponía el agua en la tierra, los mezclabá y tiraba el resultado arriba de nosotras.
Recién ahí cuando los bichos se comenzaban a alegar de a poco y Rue ya estaba consciente volví a notar mi dolor. Ardía y quemaba como nunca antes, se había abierto.
Sin casi ya ningun insecto, me quede quieta y caí al piso. Estaba consciente, pero no podía continuar.
Un largo tiempo después; Rue llego a mi,.
-
Gracias. - murmuró.
-
No hay de que... Te la debía.
Rue me llevó a un pino bajo y me ayudo a subir. Allí me reviso, y como yo creía, se había abierto. No pudimos hacer más que ponerme unas hojas mojadas del arroyo para calmarme.
Bebímos agua, llenamos las cantimploras y nos acurrucamos en el árbol, aunque fuera de día.
Luego de unas horas de estar acurrucadas intentando no pensar en el dolor, le dije:
-
Rue ¿extrañas tu hogar? - necesitaba hablar de eso.
-
Sí, demasiado. Los extraño a todos... Y a mi familia.
-
¿Sabés algo Rue? Te aprecio, mucho.
Creó que ya era mi nueva familia.
- Yo también Prim.
Luego salío el otro tema que necesitaba charlar.
-
Y creés que... ¿tengamos...? - no me salían las palabras.
-
¿Oportunidad de ganar? - pregunto interesada.
-
Exacto.
Oportunidad. Siempre tenemos un poco, talvez la suerte no este de nuestra parte, pero todos tenemos algo. Aunque sea poco. - comentó. - Así decimos en el once, o al menos digo yo.
Comenzamos a reír.
"¿Hacé cuanto que no me escuchaba reír?"
- Nunca lo había pensado así.
Sonrío.
Lo que resto del día, aunque me doliese, seguí en mi proyecto de la cañas y termine la caña de 10 cm. hueca, para lo dardos.
Mientras hacíamos nuestro trabajo cantabamos distintas melodías, y aprendiamos algunas de la otra. Terminamos inventando una, mientras yo cargaba tres de los dardos con la hiedra venenosa. Ellos vienen por mí. Las hojas viejas vuelan con ritmo al viento, los pajaros ya no cantan, tu risa no se escucha más... Pero pasé lo que pasé, contigo estaré... Hasta que el sol ya no esté.
Talvez no fuesé la melodía más bella, pero al estar en nuestra situación nos identificaba.
Nos quedamos despiertas juntas, acurrucadas en el árbol, sin escuchar ningún cañonazó. Eso significaba que los Vigilantes, pronto iban a tramar algo.
Ya de noche vimos el simbolo del Capitolio en el cielo y el himno. No hubo ningún muerto.
-
¿Cuántos quedamos?
-
A ver... Nosotras, los cinco profesionales, la Comadreja del cinco, la chica del ocho. le chico del 3 y Flinn. Somos once.
-
No no, te falta Thresh. Mi compañero. - comentó.
-
Bueno, entonces doce. Pronto los Vigilantes nos haran algo, aún somos la mitad.
Rue asintío.
- Duerme. - me dijó. - Haré el primer turno.
No me importo. Le di mis gafas y me dormí a pesar del terrible ardor.
No quería soñar pesadillas denuevo, pero no tuve mucha suerte.
Soñe con Flinn. Ya era un adulto, le dió un beso a sus dos hijos, un ñino y una niña, con ojos celestes (eso me resulto extraño) y luego fue a trabajar a las minas.
Era feliz, sin haber ido a los Juegos. Hablaba con sus compañeros y yo lo veía realmente bien. De pronto se escucha un cañonazo y todos corren. Flinn no puede, la ola de humo gris y ceniza llega hasta el, y suena otro cañonazo. Había muerto...
Me desperte del susto.
-
¡AHHH!
-
No grites. - dijó Rue. - ¿qué te paso?
-
Una pesadilla. ¿No murió nadie?
-
No... - dijo extrañada. - Pero, ¡mira lo que nos acaba de llegar!
Inmediatamente noto lo que tenía en las manos. El primer paracaídas que veo.
- Dios... ¡Un milagro! - exclamé.
De a poco ambas nos largamos a llorar; por lo menos una de nosotras dos tenía algún patrocinador.
-
¿Para quien de nosotras será? - pregunté.
-
No lo sé. Averiguemoslo.
Luego de unos tantos intentos, logramos abrirlo.
Dentro de este había: un tarro de medicina y comida, dos patas de pollo con puré de calabaza y unos pequeños panes.
Luego vimos un papel, lo leimos:
Prim: La medicina es para la herida en el hombro. Sacate el veneno del brazo inmediatamente. Rue: Pasate la medicina por lo raspones, te mejorará. Van bien. Usén sus armas.
-
H. y C.
-
¡Es para ambas! - exclamamos al mismo tiempo, llorando.
-
¡Gracias Haymitch! - grite al cielo.
-
¡Gracias Chaff! - grito Rue imitandome.
Primero comimos una de las patas de pollo, los panes y guardamos el resto.
Rue me paso la medicina por el hombro, ni bien me la puso, me recorrió un escalofrió por el cuerpo que luego hacerme sentir bien y relajada.
Luego ella se lo puso en las rodillas, codos y otras partes. No lo había notado, pero tenía raspones graves.
Por ultimo, mi antebrazo... (que me ardía)
-
¿Qué hacemos? - preguntó.
-
Bueno... Si no me equivoco, - no quería decirlo. - me tienes que cortar...
-
¿¡Cortar!?
El brazo no, pero me tienes que hacer una rajadura por todo el antebrazo y luego tenemos que sacar el veneno apretando. - dije. - Así hacemos con los mineros.
A Rue le costó pensarlo, pero termino aceptando.
Le dejé mi brazo y miré hacía otro lado, mordiendo en cinturón para que el dolor no llege a los nervios.
Al rato, sentí el intenso dolor que me provocaba el cuchillo atravesandome la piel, y yo agujereando el cinturón...
Ni bien termino, me miré.
Casí me descompongo. Tenia una rajadura de cuchillo por casi toda la zona y el veneno salía gracias a los apretones de Rue.
Estaba en un gran peligro, podía morir.
Yo mordía, mordía y mordía, mientras veía la sangre en el pasto... A Rue le asustaba, pero yo le indicaba que continue.
Finalmente, ellá no pudó sacarme nada más.
Me sentía debil, sin fuerza, desorientada.
Escuche a Rue hablar.
- Hoy no, pero mañana te pasaremos la medicina.
Terminé desmayandome o eso creo.
Otra vez, Gracias Rue!! Perdonenme lectores si no les gustan, ahora mis caps. en los juegos (es más dificil en la arna :S). Así que si es así, por favor digame sus opiñiones. Se los ruego!!! GRRR!! En uno o dos días, van a pasar las cosas interesantes. La canción que invente, un día de estos la voy a subir a YouTube para que escuchen como sería!! :P Y para más adelante, van a aparecer Katniss, Peeta, la madre y otros! Gracias por la idea, AN3L The Phoenix!!! :D Por favor, sigan leyendo y comentando!!!! #Lunna PD: Siisisis! Ya llegé a las 1418 lecturas, 30 comentarios y 38 usuarios que la pusieron en favoritos!!! Muchas gracias a todos y todas! ;)