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Primrose Everdeen — capítulo 33
Se escuchaban a los pájaros cantar melodiosamente, mientras los rayos de sol inundaban el bosque por los huecos entre las ramas de los árboles, y la Cornucopia estaba allí brillando con nuestra medicina.
Mi respiración se agito y la de Flinn tapó la mía.
-
¿Qué haremos? - pregunte mirándolo.
-
Fácil. Tú te quedas y estamos a salvo.
-
Quiero ayudarte, y no verte morir... - dije anhelando poder colaborar.
Me negó con la cabeza.
Escuchamos pájaros volar bruscamente y doblamos devuelta nuestra vista a la pradera. La chica del 5, que no había visto desde él principio de todo eso, corrió a la Cornucopia, tomo la mochila y corrío. Llego a la otra punta del bosque,
-
Ahora o nunca. - dijo, doblando la vista hacia mi y volviendo su mirada a la pradera.
-
Flinn...
-
Protégete, se inteligente.
Salió corriendo. Jamás había sentido tanto miedo.
Estaba a mitad de camino de la Cornucopia cuando vi a Marvel entrar corriendo hacia él por un costado, a tal vez 200 metros a mi costado derecho.
Lo iba a matar cuando los dos estén allí. Tenía que salir.
Tiré una de las dos mochilas al piso, recuerdo que era la que sentía más liviana. Me largué a correr.
Recuerdo haber localizado a Flinn, a unos 5 metros de la Cornucopia y con Marvel siguiéndolo muy cerca con una espada.
Me fui acercando con mi corrida asustadiza y brusca en al que no sabía bien que hacer. Vi a Clove entrar...
"Estamos muertos..." pensé en el instante donde me paralicé. Me quede quieta. A los segundos reaccione y seguí corriendo con tropiezos de ves en cuando.
Clove se acercaba rápidamente y Flinn peleaba con Marvel. Estaba nervioso, más de lo normal.
Llegue.
Tome mi cuchillo y lo lancé a Marvel.
Le dé en la espalda, pero no le provoco nada grave. Este le hizo un tremendo tajo a Flinn en la pierna. Se tiro a gemir al piso. Se volteo hacía mi.
Se lanzó a mí y me tiro al piso.
Tenía su horrible sonrisa a dos centímetros de mi cara. Tenía mi cuchillo en la mano, alzó sus manos empuñándolo para clavarlo en mi pecho.
Me quede sin aliento. No podía sacar mi cara boca abierta de su sonrisa. Había matado a Glimmer, quería vengarse.
Termino su camino al cielo con el cuchillo y estuvo por clavármelo, pero Clove se le lanzo y comenzaron a luchar en el piso al lado mio.
Me aleje a rastrar.
"¡Flinn! ¿¡Dónde estas?!" pensé. Luego lo vi a 2 metros mio tomándose de las piernas y gemir.
Me acerque arrastrándome hasta llegar a su cara.
-
Flinn...
-
Estoy bien. - dijo gimiendo entre dientes. - ¡Vamos! No te quedes aquí.
Asustada negué con la cabeza. Me paré y fui hasta la mesa, tomé nuestra pequeña mochila.
Marvel me ataco nuevamente. Me tomo del cuello y me alzó.
Por suerte había metido la mochila por mi muñeca ya que me dio la posibilidad de poner mis manos apretando las suyas.
Emitía pequeños sonidos. Era la segunda vez que alguien me ahorcaba, y por su odio sentía que era más rápido.
Como pude clave mis uñas en sus manos y me solté.
No podía recomponerme de un momento a otro. Estaba tirada en el piso como si fuera un bollo cuando me vio y me dio una patada al hígado.
Me había dado suerte y escuche a Flinn gritar, lo quise mirar pero me siguió otro golpe un poco más leve que el anterior.
Vi dos grandes brazos que lo agarraron por detrás. Marvel asustado se soltó y se dio vuelta.
Cato. Estaba muy deteriorado, más flaco y pálido con múltiples heridas sobresaltando por ya no poder más.
Mi cara se ilumino al ver la cara del grandote "gruñéndole" al chico del 1.
Marvel no espero nada, le clavo su espada en la parte donde le haría menos daño en el estomago, pero seguía siendo mortífero.
- ¡¡NO!! - grito Clove, que no sabia muy bien donde estaba.
Suspiro y unas lágrimas salieron de sí. Conteniendo todas sus fuerzas, Cato con su aliento vivo tomo a Marvel por la chaqueta y lo lanzó. Este se paró y tomo amabas mochilas, las del 1 y 2.
Iba a salir a correr, pero Flinn lo agarro por la pierna y cayo al piso. Por último le clavo un cuchillo en la pierna que tenía en sus manos. Marvel grito, se lo saco y salió corriendo.
Un rápido cuchillo de Clove le dio en la espalda, pero siguió.
Cato cayo de rodillas al piso y Clove se abalanzo arriba de él para poder llorarlo.
Me puse pálida, me pare y tropezándome llegue a Flinn. Lo tomé, lo ayude a levantarse y antes de irnos doblamos la vista a la pareja del 2.
Clove que estaba encima de Cato nos miro, y al parecer amenazantemente. Sus ojos enojados y suspirando a la vez me daban pena, pero no dije nada.
- ¡VAYANSE! - nos grito.
Le quería ayudar y Flinn lo notó al ver mi cara y me susurro al oído.
- Ya no hay nada que hacer Prim... - dijo. - , hiciste lo que pudiste.
Clove notó mi cara deseándole lo mejor, doblamos y nos fuimos.
En medio del camino, me encontré con una de mis marcas y tuve una idea mientras suspiraba por lo mejor de mi compañero.
Supe a donde ir ya que no estaba tan lejos. Mi viejo tronco. Lo lleve ahí y lo recosté dentro.
Teníamos pocos recursos. Un cuchillo, una espada, el cajad con dos flechas y el arco roto nuevamente, mis dardos y muy pocas cosas como vendas, una cantimplora y una ardilla, entre otros.
Jamás había visto a Flinn peor. Tenia todo el cuerpo ensangrentado por la pelea de espadas con Marvel y lo peor de todo era su pierna izquierda en la que no pude hacer nada. Respiraba agitadamente ya que sus heridas, la mayoría, eran profundas. Mis posibilidades de curarlo eran terriblemente cortas.
Comencé a llorar al ver mis manos llenas de sangre.
- Calma Prim... - dijo con su voz tuerta y machacada. - Verás que...
¡PUM! El cañonazo lo interrumpió y nos miramos a la cara. Cato.
Me pasaron por la cabeza todos los momentos que pase con Cato. Malos y buenos.
- Calma. - dijo. - Estamos juntos...
Me acosté junto a él y apoye mi cabeza que se mancho con sangre en su pecho.
- Eres muy valiente, Prim. - dijo acariciándome el pelo. - Jamás vi alguien que evolucionara tanto por los Juegos, y menos siendo la más pequeña...
Yo no hablaba ya que quiera escucharlo lo más posible.
-
Vas a ser una muy buena curandera, ya lo verás.
-
De que hablas Flinn. Si aquí termino yo. "Ya no le tengo miedo a la muerte." pensé.
-
No lo creo. - dijo sonriendo. - ¿Cuantos quedan?
-
Somos cinco.
-
Y pronto, cuatro. - dijo sonriéndome.
-
No...
Me salí de sus brazos enojada al escuchar esa afirmación de su muerte.
Saqué la medicina. Era como una crema.
Tuve que dejarlo en calzones y se le pase a Flinn por casi todo el cuerpo, se podría decir. Pero las heridas en su pecho, estomago y pierna no mejorarían con eso.
Lo volví a vestir y le corte parte del pantalon para que su pierna respirara.
Luego yo. Por todas mis heridas y mi brazo, que estaba deteriorado. Parecía deforme.
Me volví a acostar donde estaba.
-
No te vayas Flinn... No lo hagas...
-
Siempre estaré contigo, Prim.
Nos quedamos ahí abrazados y yo de vez en cuando me levantaba para mojarle las heridas.
También el día había oscurecido y tuve una gran sorpresa. Cayó un paracaídas.
Perdonen. No consigo patrocinador y no puedo hacer nada.
Pude mandar esto. Cuídalo mientras puedes Prim.
- H
Un lamparero de fuego. "¡¿Solo esto!? ¡FLINN SE MUERE Y ME DAS UN FUEGITO PARA ILUMINAR POR UN RATO!" pensaba mientras lloraba.
Lo pude seguir cuidando por un tiempo. Luego analice que mientras más atención le daba, más a pie estaba.
-
Prim...
-
¿Sí?
-
¿Me cantas la canción que hiciese con Rue?
-
Tengo otra para ti.
Asentí con la cabeza, pensando que podía cantar y lo supe.
"En lo más profundo del prado, allí, bajo el sauce,
hay un lecho de hierba, una almohada verde suave;
recuéstate en ella, cierra los ojos sin miedo
y, cuando los abras, el sol estará en el cielo."
Su cara miraba al techo de madera. Un agujerito que daba al cielo oscuro.
"Este sol te protege y te da calor,
las margaritas te cuidan y te dan amor,
tus sueños son dulces y se harán realidad
y mi amor por ti aquí perdurará."
Me miro y volvió al agujero.
En lo más profundo del prado, bien oculta,
hay una capa de hojas, un rayo de luna.
Olvida tus penas y calma tu alma,
pues por la mañana todo estará en calma."
Comprendí. Me arrodille y me puse a verlo.
Estaba en su último momento. Tome sus manos.
-
No te vayas Flinn...
-
Puedes ganar. - dijo mirándome y luego doblo la vista al lamparero. - Tremenda vida para un minero. - río. - Maldito sea el Capitolio...
Luego volvió a verme.
-
No te vayas Flinn.
-
No me iré. Siempre estaré.
Por un instante se me quedo viendo y cerró sus ojos apretando mis manos, las besé.
Con los ojos cerrados habló.
- A... - tenía su voz entre cortada. - A... Anua.
Doblo la cabeza y ahí quedo, la presión en sus manos desapareció y sentí como si su piel se hubiera vuelto fría en un par de segundos.
¡Pum! Sentí mi mundo caerse en pedazos.
Perdón... Me siento mala.
No queria, pero tenía.
Es que no podían ganr los dos ,por que q haya dos ganadores fue idea de haymitch cuando vio que peeta estaba enamorado y bueno era lo que el capitolio queria.
No sé com decirles perdon.... Lo lamento mucho... Lo juro!
Me van a odiar, me parece que lo dije en el cap. anterior...
:( :( :( :( :^( :`( :^( Seguramente soy del capitolio... perdonen.
Besos y abrazos !!
#Lunna
PD: Perdon... de nuevo.
PD2: 5000 lecturas, gracias!