La Black y El Malfoy — capítulo 15
Hola, quiero agradecerles una vez más a todos por sus comentarios y por agregarme a sus favoritos! Les gusta la foto de mi portada? Los dibuje yop xD Bueno, bueno no los entretendgo más, sigan leyendo! Ya estaban a mitad de enero, a la misma rutina, clases, ronda de prefectos, entrenamientos de Quidditch y partidos, aunque le gustaba el castillo, no podía dejar de desear que ya acabaran sus estudios, por una parte para deshacerse de la fastidiosa rutina, sin embargo no podía dejar de pensar en que cuando acaba su último curso ese año, dejaría de ver a la rubia todos los días como en ese momento, afortunadamente el idiota de Nott también terminaba el colegio con él, pero aún quedaban cientos de chicos que la pretendían y sin el cerca, perdía oportunidad, todavía no sabía si era encaprichamiento, o si de verdad le gustaba, pero había algo de ella que lo impresionaba, porque más allá de la sorprendente belleza que la chica poseía, había también inteligencia, ella no era solo una concha vacía como las demás, y tampoco andaba montando showsitos a diestra y siniestra, no era una mujer que se la pasara diciendo lo que siente, sabe ocultar muy bien sus emociones, bajo una máscara de frialdad que él conoce muy bien, porque él mismo la usa, de que es una chica sumamente observadora y nada sumisa, esa es otra de las cosas que en aquella ronda después del juego de Quidditch descubrió, que no es alguien que deja las manos quietas, sonrió para sí mismo. Se encontraba en la biblioteca, tenía que hacer una actividad para astronomía y era pésimo para esa asignatura, además de que también debía hacer los deberes de cuidado de criaturas mágicas, sobre dragones, había esperado ver ese capítulo desde tercer curso que había tomado esa materia, de hecho era el único motivo por el que la seguía. Tomó lo que necesitaba y se sentó en una mesa al fondo de la biblioteca, decidió hace primero lo de los dragones debía identificarlos a todos, empezó por el Colacuerno Húngaro, su dragón favorito. Para cuando iba por el último el Gales Verde Común, notó un reflejo por el rabillo del ojo y volteó, era Andrómeda estaba acompañada por alguien, no le dio importancia, siguió en lo suyo, hasta que levantó la mirada nuevamente y se dio cuenta de que era un Hufflepuff, pensó que ya se le estaban pegando las mañas de sus primos, empezó con el trabajo de astronomía, sí que sufriría con esa materia, hace dos cursos la había pasado por poco, debía ponerse las pilas, la profesora Vector estaba más insoportable que nunca, y no admitía, ningún tipo de excusas. Cuando llevaba un rato ya sufriendo, intentando reconocer algunas constelaciones en un mapa que les había dado la profesora, vio a su salvación.—Hey, Black— llamó a la rubia, no volteó inmediatamente, entrecerró los ojos, sí que se hacía desear, lo intentó de nuevo— Black— la chica por fin levantó la mirada y la fijo en él, fastidiada, le hizo señas con la mano para que viniera con él, pero la muchacha se recostó en su silla, cruzando una pierna sobre la otra y sonriendo de manera burlona, la fulminó con la mirada, y resignado se dirigió hacía su mesa, si quería algo, debía ir a buscarlo él— ¿qué tal? — Preguntó solo por educación, porque era más que obvio que estaba bien.
—Bien— respondió secamente Narcisa, y siguió en lo suyo, ignorándolo olímpicamente, mientras era observada por el platinado, cuando se sintió incomoda levantó la mirada— ¿qué quieres Malfoy?
Lucius sonrió de lado— Pero que agresiva, en fin, necesito tú, ehm, ayuda— la chica levantó una ceja y lo miro fijamente, Lucius rodó los ojos y le acercó el pergamino con la actividad escrita en él— astronomía— puntualizó.
—Si ya me di cuenta— le dijo ella tomando lo que le entregaban, tomó un pluma,la mojo en tinta y empezó a identificar las constelaciones y estrellas que habían, el muchacho la observaba embelesado por su manera tan veloz de escribir— toma, deberías ir esta noche a la torre de astronomía, casi siempre hay constelaciones visibles— le comentó mientras le devolvía el pergamino, tenía la letra elegante y muy bonita, como ella, sonrió de medio lado y la chica lo miró— ¿qué?
—Bueno, que si soy un desastre identificando las constelaciones en este pedacito de papel— le dijo mientras revisaba lo que la chica había hecho— imagínate en el cielo, que es infinito— levantó la mirada y se encontró con la de ella— pero tal vez vaya— susurró, se levantó para irse y en un impulso de último momento le dio un rápido beso en la frente— gracias— y se fue.
Se fue a la sala común y mando los libros y todo lo que tenía encima a los dormitorios y salió directo al comedor, para la cena, no sabía si lo de ir a la torre de astronomía era una proposición o lo mando a estudiar de una manera indirecta, pero por los momentos se había asegurado un diez en el trabajo. Avery y Dolohov se sentaron uno a su lado y el otro frente a él.
— ¿Qué harás hoy? — Le pregunto Dolohov a Lucius mientras tomaba una porción de pastel de carne— nos hemos dejado de molestar a los sangres sucias, y este año nos graduamos, vayamos a fastidiarle la vida a algunos hoy.
—No puedo Antonin— contestó rotundamente, al tiempo que alguien se sentaba a su lado— debo ir a la torre de astronomía esta noche.
— ¿Y eso a qué se debe? —Preguntó Avery— porque tú detestas esa materia.
—Por eso mismo, voy muy mal— dijo después de tragar.
—Bah— soltó de repente Dolohov— ya te estas volviendo aburrido Lucius— le comentó.
—Aburrido no, idiota— le devolvió el aludido— debo sacar las notas máximas en EXTASIS, para relevar a mi padre en el ministerio, aunque igual pagando una buena cantidad entro, pero mi padre no soporta notas bajas, y yo tampoco— añadió mientras se levantaba, y se dio cuenta de que la que se había sentado a su lado era Samilla, la saludó y se fue a la sala común.
Cuando se hicieron cerca de las diez, salió con la excusa de que tenía ronda, pero se desvió hacía la torre de astronomía con paso veloz. Normalmente no iba allí a menos que tuviera clases, la torre siempre estaba iluminada cuando habían alumnos allí, pero ahora que solo estaba él, todo oscuro, se apoyó de la baranda, el cielo se veía francamente precioso, millones de estrellas adornaban el manto negro de la noche, era muy relajante, no escuchar nada, sentir la suave brisa nocturna y ver la inmensidad del cielo, sin nadie que lo molestara.
—Asi que, si viniste— le dijo una voz a su espalda, dándole el susto de su vida, se volteó rápidamente, era Narcisa, todavía llevaba el uniforme puesto y traía un fajo de pergaminos en la mano, los lanzó al piso y se acercó al enorme telescopio de plata y se puso a ver el cielo.
—Ehm, bueno— empezó después de recuperarse del susto— quería saber cuál era el escándalo.
— ¿Y? ¿Te gusta lo que ves? — Le preguntó la muchacha sin despegarse del telescopio.
—Oh, por supuesto— añadió viendo a Narcisa en vez del cielo— bastante.
La chica se volteó, y lo miro fijamente, luego con un encantamiento, hizo que el techo de piedra desapareciera, tal como lo hacía la profesora, era una vista espectacular ahora que estaba todo en penumbras, se veía un buen pedazo de cielo, la chica tomó los pergaminos del piso, se quitó la túnica y se acostó sobre ella, boca arriba, lo miró desde el piso, divertida.
— ¿Qué esperas? — Le preguntó— Ven.
Lucius hizo lo mismo, se acostó a su lado, y se puso a ver las estrellas junto a ella, en silencio, mientras que la chica que había sacado pluma y tinta se puso a dibujar un mapa celeste en el pergamino, viendo al cielo y señalando las estrellas en la hoja, luego se quedó viendo el cielo como por cinco minutos, con los ojos entrecerrados.
—Mira— dijo señalando a las estrellas, y haciendo un trazado con su dedo a través de ellas— tenía tiempo que no la veía, es mi constelación favorita— añadió, dibujándola en el mapa celeste, el chico no tenía idea de cuál hablaba, por más que intentaba identificarla, no podía, el solo sabía algunas.
— ¿Cuál es Cissy? — preguntó mirando hacia ella, que seguía dibujando, estaba sonriendo, tranquila, parecía un ángel con la luz de la luna cayéndole suavemente en su rostro, ella se volteó y lo miró, sus ojos azules brillaban con intensidad, ella tomo su mano y dirigió unos de sus dedos al cielo, y trazó con él lo que supuso era la constelación, pero ni caso le hizo, se seguían mirando, ella sonrió y le mostro el pergamino, en el estaban señaladas las mismas estrellas que habían en el cielo, y una fina línea de tinta unía algunas, como una serpiente.
—Es la Constelación de Draco, el dragón, en latín— le señaló, estaba muy cerca de él, tanto que su cabello rozaba contra su cara, haciéndole cosquillas.
Lucius soltó una risotada— Me gustan los dragones— le dijo ante la mirada interrogante de ella— asi que ahora esa será también mi constelación favorita— exclamó mirándola con intensidad, sonrió cuando la chica se ruborizó, entonces rompió el reducido espacio que había entre sus labios y la besó, pero no fue un beso lleno de lujuria y deseo, sino al contrario, de cariño y ternura, lento, porque no hacía falta apresurarlo, tenían toda la noche, pero él ya debía saber que no todo duraba para siempre. Se vieron obligados a romper el momento cuando escucharon pasos apresurados subir por las escaleras, se levantaron rápidamente pensando que era la profesora, estaban sonrojadisimos. Cuando el intruso hizo su aparición.
—Aquí estas— era la voz de una mujer— quedamos en que me esperarías abajo, pensé que me habías embarcado, sino fuera porque Avery me dijo que te vio salir— añadió Samilla, viéndolo, hasta que reparó en Narcisa— ¿Ella que hace aquí? — Preguntó molesta— dijiste que nos íbamos a divertir, no pretenderás que lo hagamos con ella aquí ¿verdad?
Lucius se encontraba en un estado de confusión, no tenía ni la más remota idea de lo que hablaba Parkinson, se volvió para ver a Narcisa que hasta ahora tampoco había abierto la boca, estaba roja, y él sabía perfectamente que no se debía al beso, sino a la rabia y la ira contenida— Cissy— intentó hablarle, pero se vio inmediatamente interrumpido.
—Nunca en tu vida— le dijo en un susurro, aguantándose las ganas de gritarle y tal vez de golpearlo— me vuelvas a decir así, te lo prohíbo, no me busques más. ¿Cómo se te ocurre Lucius? Traerla aquí, para hacer sus cochinadas— su corazón se le hizo chiquito cuando notó que estaba aguantando el mar de lágrimas— sabes lo que este lugar significa para mí— se atragantó con las palabras, recogió todo del piso y empezó a bajar las escaleras, él la siguió corriendo, pasando por el lado de Samilla quien tenía una sonrisa triunfal, cuando Narcisa se detuvo y lo apunto con su varita, se quedó estupefacto— no me sigas, porque te juro que te lanzo la maldición de los demonios que me enseñó Bella.
Crucios? Avada Kedavras? o Tomatazos?
Holaa, lamento la tardanza, bueno este cap yo lo veo corto, y algo romantico xD, pero siempre tiene que haber alguien que arruine todo, y bueno ayer fundi mis neuronas y termine de escribir otro capi, que me quedo algo comico, queria spoilearlos y subirles el cap 24 (fue el q escribi) pero no lo guarde en el pendrive xDD se me olvido ps...
Bueno espero les guste el de hoy y que lo disfruten como yo... :)
Cap. 16. ¡Draconifors! A medias...
—Finite Incantato— dijo la profesora apuntando a Samilla, todo desapareció, excepto el color de su piel— bueno señorita Parkinson— la profesora parecía estar a punto de reírse también— lo mejor será que vaya para la enfermería y explíquele a la enfermera lo sucedido— la chica salió casi que corriendo en cuanto recibió la orden, la profesora se volvió a la clase y con una mirada severa las burlas cesaron de inmediato, miró a Narcisa que fingía inocencia— diez puntos… Para Slytherin— todos se sorprendieron— por intentarlo, ahora continúen practicando.
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