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La Black y El Malfoy — capítulo 17

Hola mis pequeños saltamontes... Solo he venido a darles un aviso sobre el capitulo: Es -en mi opinion- muuuy loco, aunque a mis amigos (que ya han leido todo lo que llevo escrito) les fascino... Es algo que muy improbablemente pase con un Malfoy o un Black. Asi que estan advertidos xD Allí les va!

A finales de Enero, se vivía otra mañana normal en Hogwarts, con los alumnos dirigiéndose a su destino, incluidas las hermanas Black, quienes tenían bloque libre en ese momento e iban a la biblioteca a hacer sus deberes, estaban charlando animadamente cuando se encontraron a mitad del pasillo a Lucius que iba saliendo del baño de chicos. Inmediatamente Narcisa puso cara de fastidio.

—Oye, Lucius— exclamó Andrómeda llamando la atención del chico, que al verlas camino tranquilamente hacía ellas.

—Andrómeda, Narcisa— saludó y se le quedo mirando a la rubia quien no había devuelto el saludo y se encontraba muy entretenida mirando la pared.

Andrómeda al notar que el chico no quitaba la mirada de su hermana menor, rodó los ojos y le preguntó—: ¿Ya hiciste los deberes de defensa? Yo todavía no los he terminado y Cissy también tiene deberes, íbamos directo a la biblioteca, tú eres excelente en esa materia, ¿nos puedes ayu…? — la chica no había terminado de formular la pregunta cuando se vio arrastrada por Narcisa hacia la mitad del pasillo.

— ¿Estás loca o qué? — Le espetó, surrurando— ¿pedirle ayuda a Malfoy? Si él no ayuda ni a su sombra, y mientras más lejos este de él, mejor— añadió.

— ¿Por qué?Si tú dijiste hace unos días que él no te interesa, o que ¿temes que al pasar un rato con él, te empiece a interesar? — Le dijo la morena, divertida— además ¿desde cuándo es Malfoy? Siempre le dices Lucius— añadió mientras se devolvía hacía el chico.

—Necia— fue lo único que murmuró Narcisa a su hermana, mientras la seguía.

—Yo también tengo cosas que hacer en la biblioteca— dijo aceptando la invitación de Andrómeda, a final de cuenta él tampoco había hecho esos deberes y principalmente no iba a darle el gusto a Narcisa de que se fuera.

Iban los tres charlando, bueno, Lucius y Andrómeda iban charlando, porque Narcisa caminaba prácticamente jalada por su hermana, al doblar hacía una de las esquinas que daba a otro pasillo, una alumna que iba corriendo tropezó con Lucius haciéndolo caer. Narcisa empezó a burlarse de él, mientras que Andrómeda aguantando la risa lo ayudaba a levantarse. El asunto no hubiera ido a peores sino fuera por la identidad de la persona que se tropezó con Lucius.

—Lo siento— dijo en voz baja Lily Evans, quien no se había dado cuenta de que el apocalipsis estaba cerca.

— ¿Lo sientes? — exclamó Lucius indignado, mirando a la pelirroja de abajo hacia arriba con una muestra de asco en su cara, mientras se limpiaba la túnica de manera exagerada— Es inaceptable, que me hayas humillado de esta manera, tu, una Gryffindor, diez puntos menos por andar corriendo por el pasillo, y diez puntos menos por tropezarme.

—Lucius, no hay que exagerar— intento interceder Andrómeda, al reconocer a Lily— seguro iba tarde a clase.

—No estoy exagerando, me ha humillado y la pagará— le dijo Lucius, sacando su varita y apuntando a Lily— además de que me ha ensuciado la túnica, esta sangre sucia inmunda.

—Hasta aquí podíamos llegar Malfoy— era James, quien llegaba del patio de transformaciones con Sirius detrás, se notaba molesto, con su cabello más desordenado que nunca— apuntando a una dama, eso sí es caer bastante bajo— dijo sacando a su vez la varita y colocándose delante de Lily.

—No necesito que me defiendas Potter— le riñó la pelirroja molesta— no te metas.

—Tranquila peli- peli— la sujetó Sirius, mientras intercambiaba sonrisas con Andrómeda, definitivamente ellos eran igualitos cuando de diversión se trataba— ya a ese no lo para nadie.

— ¿No crees que deberíamos irnos de aquí, Dromeda? — Le pregunto Narcisa al ver que Lucius y James iban en serio— Si algún profesor pasa por aquí y nos ve, seremos todos castigados.

—No te preocupes, Cissy— intentó tranquilizarla Andrómeda— a esta hora todos están dando clases y Filch debe estar entretenido con Peeves. Así que relájate y disfruta, no todos los días vemos un duelo entre estos dos.

— ¿Listo Malfoy? — Preguntó James observándolo detenidamente.

—No sabía que querías morir tan joven, Potter— le respondió este burlonamente, mientras le daba una mirada a Narcisa.

—Eh, ve hacia delante Malfoy— le dijo Sirius burlándose de él— ya sabemos que le dedicas el duelo a Cissy— añadió mientras la rubia le lanzaba una mirada asesina y Sirius ponía carita de perrito triste.

— ¡Expelliarmus! — James dio el golpe inicial.

— ¡Protego! — Exclamó Lucius, desviando fácilmente el hechizo— que básico eres Potter, ¡Levicorpus! — James quien no se esperaba un ataque tan rápido, no pudo esquivar el hechizo de Malfoy, que le dio en el pecho haciendo que quedara colgado de cabeza por un tobillo, todos exclamaron asombrados y Lucius soltó una fuerte carcajada, cuando termino de divertirse lo tiro al piso— Liberacorpus—. Dijo, mientras seguía riéndose

— ¡Stupefy! — Exclamó James desde el suelo, pero Lucius con un hechizo no verbal lo desvió, espero a que el chico se levantara para seguir— ¿te cansaste, Potter?

— ¡Petrificus totallus!

— ¡Rictucsempra!

Ambos hechizos se rasguñaron, pero siguieron su destino, dándole a su oponente. James estaba tirado en el piso, retorciéndose de la risa por el ataque de cosquillas provocado por el hechizo, mientras que Lucius había que dado petrificado en una ridícula posición. Los demás soltaron un coro de risas, empezado por Sirius, no sabían, si era por lo contagiosa que era la risa de James o por cómo había quedado Lucius. Pero se quedaron inmediatamente en silencio cuando oyeron un portazo y vieron a la profesora McGonagall salir de su aula y caminar como alma que lleva el diablo hacia ellos. Unas cuantas cabezas curiosas se asomaban por la puerta.

—Me pareció haber escuchado un rictucsempra— dijo la profesora, quien echaba chispas por los ojos.

—Te lo dije Andrómeda— le espetó Narcisa en un furioso susurro.

—Veinte puntos menos para todos los presentes— continuó la bruja— Finite Incantato— apunto su varita hacia Lucius, quien se descongeló y luego a James, quien dejó de reírse y se apretaba fuertemente el abdomen, Sirius lo ayudó a levantarse— Explíquense ya— ordenó.

—Malfoy llamó a Evans sangre sucia, profesora— respondió James rápidamente, mirando furiosamente a Lucius.

La profesora cansada de esos constantes insultos entre los alumnos, cerró los ojos y soltó un suspiro de impaciencia— Castigo para todos, si, para todos, señoritas— añadió al ver que las chicas abrían la boca— a ustedes dos, por andar haciendo duelos en los pasillos, cuando saben que está prohibido, y a ustedes por andar de espectadores, síganme.

Los muchachos la siguieron, o más bien corrieron detrás de ella, solo la escuchaban murmurar para sí prefectos, en vez de dar el buen ejemplo, dan el malo, tendré que hablar con Albus definitivamente, Narcisa y Lily se miraron por ese comentario, la rubia le lanzó una mirada de asco, como diciéndole con ella que estaban allí por no saber correr. Cuando por fin la profesora se detuvo, lo hizo frente a una puerta, que no habían atravesado nunca, los hizo entrar, y con razón, era un aula en desuso, sillas y mesas estaban desparramadas en el piso, en mal estado, destrozadas, y las partes regadas por aquí y por allá, de igual manera algunas pequeñas bibliotecas, libros tirados junto a pergaminos viejos, aparte de una gruesa capa de polvo que cubría el piso y una inmensa cantidad de telarañas colgando de todas partes. No había que ser muy inteligente para saber su castigo, a lo que Lucius y Narcisa quienes opinaban que limpiar era de elfos, casi caen muertos, allí mismo.

—El castigo de todos ustedes será reparar todo lo que este en mal estado y dejar el aula en buen estado para que pueda ser utilizada— dijo la profesora mientras sacaba su varita de entre los pliegues de su túnica, y haciendo una floritura hizo que aparecieran una serie de herramientas que nunca habían visto— y ya que tanto le gusta discriminar a los demás señor Malfoy, lo harán sin magia. *¡Accio varitas! —*Todas las varitas salieron volando de sus respectivos dueños hasta la mano extendida de la profesora— A las nueve de la noche termina su castigo, buenas tardes.

Los muchachos se miraron, y los Gryffindor liderados por Lily, que obviamente sabía utilizar aquellas cosas tan raras, empezaron a trabajar.

—Cissy, el hecho de que seas la "princesa de Slytherin" no quiere decir que no vayas a hacer nada— le decía James divertido mientras lanzaba una escoba y ella la agarraba al vuelo.

—Es que limpiar— dijo ella alzando la escoba— es de elfos y además las escobas yo las uso para volar— continuo mientras sus primos reían, y ella se dedicó a limpiar las telarañas (o al menos eso fingía) — últimamente paso más tiempo cumpliendo castigos que viendo clases.

—Bienvenida al club— exclamaron ambos Gryffindor a coro.

Luego de que transcurrió casi medio día, todos, incluyendo a Malfoy, quien había accedido, luego de que Narcisa le hiciera un enorme berrinche, donde creyó que sus oídos no se iban a recuperar nunca, tomo un palo de madera que tenía pegada en uno de los extremos una pesada piedra, se puso a trabajar, solo faltaba ordenar los pergaminos en una pequeña biblioteca que habían reparado y recoger la basura.

—Tengo hambre— se quejó Sirius para cuando terminaron.

—Tu siempre tienes hambre canuto— le exclamó James sonriendo.

—Yo ya me aburrí— dijo Andrómeda por otro lado, quien tenía la cabeza apoyada en el regazo de Narcisa.

—Pues afortunadamente, para eso si tengo solución— dijo Sirius, sacando una caja un poco grande, no tenían ni la más remota idea de cómo cabía allí, la abrió y dentro de ella había un montón de piezas rectangulares, por una cara eran de color negro y por la otra blanca y estaba dividida en dos por una línea al medio, algunas en cada división tenían cierta cantidad de puntitos negros. James sonrió y Lily también.

— ¿Qué son Sirius? — Pregunto Narcisa recelosa.

— Se llama dominó— respondió el— es un juego muggle, muy entretenido.

Lucius perdió el poco interés que había adquirido y volteó hacía otra parte.

— ¿De dónde sacaste eso? — Preguntó de nuevo la rubia, mirando a su primo molesta.

—Me lo regalo el tío Alphard por navidad— respondió el chico como si fuera lo más obvio del mundo— juguemos.

Andrómeda fascinada accedió inmediatamente, Lucius por otro lado los ignoró, y Narcisa se veía molesta, no le gustaba para nada tener que relacionarse con cualquier cosa que tenga que ver con ese mundo, que para ellos era prohibido, y eso era exactamente lo que estaban haciendo sus primos y su hermana, jugando con cosas muggles y relacionándose con sangre sucias. Luego de que Andrómeda y los chicos le juraran que su familia no se enteraría jamás, accedió, y después de todo era una lata tener a su hermana fastidiándola.

—Bien, ¿qué tal si Evans nos explica cómo se juega? — le dijo a Andrómeda a la pelirroja dedicándole una sonrisa de ánimos.

—Claro, la idea es colocar piezas que coincidan con las que están en la mesa, si se fijan cada una de las piezas tienen cierta cantidad de puntitos, ellos representan un número—los chicos asintieron en señal de comprensión— por ejemplo, si yo coloco esta pieza— mostró una que tenía cuatro puntos de un lado y cuatro del otro— en la mesa, el siguiente jugador debe colocar otra pieza que tenga un cuatro, o el número que se encuentre en la mesa, y asi sucesivamente. Se juega por rondas, para ganar un jugador debe llegar primero a cierta cantidad de puntos previamente pautada, y para sumarlos, en una ronda el jugador debe quedarse primero sin piezas, y se cuentan los números de las piezas del contrario. Se puede jugar de dos a cuatro, individual o en pareja.

—Ah, es fácil— exclamó James entusiasmado— ¿jugamos? — todos asintieron, menos Lucius quien fingía no escuchar.

—Pero ¿qué tal si hacemos las cosas más interesantes y apostamos? — sugirió Sirius.

—Sí, quien pierda paga una penitencia— agregó Lily.

Al escuchar la palabra penitencia, Lucius se volteó, interesado, a regañadientes se acercó y se sentó al lado de Andrómeda, quien sonrío hacia sus primos, que agarraron la sonrisa al vuelo.

—Ya que el joven Lucius se nos une, juguemos en equipo, Gryffindor contra Slytherin— exclamó James— mmm, pero cambiemos las cosas un poco, luego de tres rondas el jugador que tenga más puntos gana ese juego, y el equipo que gane dos de tres, será el vencedor absoluto y dirá la penitencia. Estamos todos dando nuestra palabra.

El primer juego dio inicio con Andrómeda y Sirius, todas las rondas fueron un total desastre, ya que ninguno sabía jugar a la perfección y eran constantemente ayudados por los otros, lo cual no era ninguna ayuda en realidad, excepto tal vez para Sirius, quien recibía indicaciones de Lily. Al final él terminó ganando las últimas dos y dándole el primer juego a los Gryffindor. El segundo fue con Narcisa y Lily, ya los leones se dieron por ganadores, mientras los Slytherin miraban con atención, la primera ronda la gano Lily, pero Narcisa haciendo gala de su inteligencia, dio la pelea y ganó las últimas dos rondas para sorpresa de todos. Ahora todo se reducía a James y a Lucius, se sentaron uno frente al otro, luego de dos rondas cada uno tenía una ganada, pero Lucius iba en cabeza por tres puntos. Empezó la última ronda, había tensión en el ambiente, todas las miradas estaban fijas en ellos dos. Al final todo sucedió como en el juego de Quidditch, James termino ganando ante la mirada atónita de los Slytherin, Narcisa al notar que habían perdido, en un ataque de berrinche pateó la mesa y tiró todas las piezas, mientras que sus primos se empezaron a reír escandalosamente.

—No sé para que sacaron ese juego— dijo enfurruñada, Andrómeda tampoco parecía estar muy contenta y Lucius ni se diga.

—Bueno, alguien tenía que ganar— exclamó James contento— ahora vengan. A proponer castigo.

Luego de cinco minutos los tres chicos se separaron y se acercaron solemnes a las serpientes, James fue quien habló.

—Luego de una importantísima reunión, hemos decidido que, debido a la discriminación estúpida de algunos hacia los hijos de muggles— miró a Lucius y a Narcisa, el primero lo fulminó con la mirada y la chica rodó los ojos con impaciencia— la penitencia será, que en la próxima salida a Hogsmeade, que tengo entendido, es el día de san Valentín, los seis, nos vamos a echar una escapadita— Andrómeda levantó una ceja y Narcisa entrecerró los ojos— para bailar y divertirnos en un local del Londres muggle— finalizó.

Las reacciones de los Slytherin eran de esperarse, Andrómeda se quedó pensativa, mientras Narcisa y Lucius se levantaron, lanzando protestas y un par de palabrotas a los Gryffindor, quienes sonreían tranquilamente.

— ¡Me niego!— Exclamaron Narcisa y Lucius al mismo tiempo.

—Ah no— esta vez fue Sirius quien hablo, Lily no se atrevía a hacerlo, por evitar un derrame verbal por parte de los Slytherin— todos dimos nuestra palabra,¿o acaso los Slytherin no las cumplen?

Ambos se sentaron resignados, todavía lanzando unas cuantas palabras malsonantes hacia los ganadores, que estaban recogiendo el desastre hecho por la rubia al mismo tiempo que McGonagall los mandaba a dormir.

Crucios? Sectucsempras? Avada kedavra? xD

Larguito no?

Espero que lo hayan disfrutado y hayan entendido como era el juego (que James, no yo, cambió por completo), no encontraba que juego muggle que fuera portatil colocar, see pude haber colocado unas cartas muggles, pero entonces tenia que explicar un juego que todos conocieramos, asi que no se quejen jajajajaja. Si este cap les pareció loco, esperen a leer los que vienen, estoy segura que mas de uno le dara unfollow a la historia xD

Hablando en serio.. Se me estan acabando los capitulos escritos, me estanque en el 24 :/ pero no se preocupen, la musa volverá!

Aque les tengo el adelanto..:

Cap. 18. San Valentín

Estaba todo abarrotadísimo de gente, era obvio que también estaban celebrando el día de san Valentín, en la calle había vendedores que ofrecían a los transeúntes todo tipo de cosas, peluches, rosas, tarjetas. Lily empezó a caminar y James se puso a su lado, haciendo preguntas acerca de todo lo que veía, detrás iban Andrómeda y Sirius que miraban todo muy interesado y finalmente Lucius y Narcisa, esta última iba se abrazó de tal manera a Lucius que a él le resultaba asfixiante, pero aun así no la soltó ni intento separarla de él, de echo la apretujó más, de manera de que sus cuerpos casi se fundían uno con el otro, no le importaba si los muggles lo tocaban a él, pero no dejaría que 'contaminaran' a Narcisa, después de caminar un rato se detuvieron al fin en lo que parecía un restaurante, por lo que pudieron leer se llamaba algo así como Pizza Hut.

Hoy es el día en que todo es largo xD (no les dije que todo se iba a poner más loco?)

*Y mis Reviews? Espero muchos! Aunque sea dejandome su odio por el capitulo!*Besines