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¡¿Mi familia era de la mafia?! — capítulo 5

Aquí va otro capitulo para la colección. Si les gusta cometen, si les encantó (lo cual en mi opinión no creo que ocurra) sugiéranle a otras personas. Eso es todo. Gracias por leer J

Mientras íbamos en el auto recordé el día que fuimos a una playa del norte. Yo tenía cinco años y apenas tocaba el agua antes de salir corriendo. En un intento de ser valiente me aventuré más allá de la orilla cuando mis padres no me veían. Una ola me derribó y di vueltas sin poder respirar. Me dolían los oídos y no podía gritar por ayuda. El agua ya me llevaba más adentro cuando los brazos de mi hermana me sacaron del agua. Me aferré a ellos y luego mis padres vinieron corriendo a vernos. No sé porque recordaba eso. Quizás porque ahora sentía los mismo. Mi cabeza daba vueltas y me ahogaba entre la exasperación de no saber nada. Habíamos llegado a un motel de la carretera abandonada. Pisos desquebrajados y ventanas sucias, era horrible. Pero con el poco dinero que traíamos encima, era lo mejor que podíamos pagar. Nos establecimos en dos habitaciones dobles. Chris y Will fueron a una, y mi hermana y yo a otra. Dejamos en las cosas en la cama, que estaba segura que cuando durmiera se desarmaría, y luego vi la hora en mi celular. Ocho de la mañana. Y estábamos a más de quinientos kilómetros de la ciudad. Lejos de casa. Me puse a ojear un libro que teníamos, que era de la escuela. Al lado podía sentir a Will y Dana hablar en susurros. Decidí dormir y me coloque de lado para que ella no me viera cuando entrará. Acaricié el marco donde aparecían papá, mama, Dana y yo. Era el día de mi nacimiento. Sonreían debajo de unas luces de mala calidad y el mar a sus espaldas. Me cambié de ropa. Una camisa blanca con dibujos de caballos y unos jeans casi nuevos. Mientras me abrochaba las zapatillas Nike donadas por una amiga de mi hermana, pensaba en varias cosas

¿Por qué buscaban a cuatro huérfanos que no tienen nada? ¿Quiénes eran? ¿Qué querían? ¿A que se refería papá con emergencia? Porque a mí me parecía que ahora necesitaba respuestas con suma urgencia. Como necesitaba respuestas y nadie sabía decidí buscar en mi computador cuando recordé el CD. Abrí la apertura y lo coloqué en mi computadora. Cuando abrí una carpeta lo único que salía era un documento Word. Sin nada de especial. Lo apreté y salió una página con palabras "Dana y Beca, si tienen esto, es porque los han encontrado, por favor ocúltenlo de los hombres de negro. Espero que jamás se enteren de la verdadera historia. Los quiere, Papá y mamá". El documento tenía solo 33 palabras. Que estupidez. Intenté abrir los chips, pero ninguno me dejaba. Salía error de conexión. Debían estar dañados o necesitaba un programa especial. Lo que fuera, no me interesaba para nada. Enojada cerré el estúpido aparato y salí con mi mochila casi vacía. Iba a salir por la puerta principal cuando escuchó un carraspeo detrás de mí. Al darme vuelta veo a Chris tomando una Coca Diet, con los pies sobre la mesa y la ropa de mi padre. Le quedaban grande por lo debía arremangársela varias veces la camisa a rayas y los pantalones cafés. Al menos los zapatos que traía el mismo si le quedaban, sino apenas correría en caso de deberíamos escapar. Me di cuenta de que llevaba el pelo mojado. No sé como lo hizo para bañarse con el agua helada, parecía la Antártica

  • ¿A dónde crees que vas? - preguntó sorbiendo de su bebida calmadamente

  • Afuera. No soporto estar encerrada sin hacer nada, de nada - le dije enojada y tomando el picaporte

  • No puedes. Tu hermana y el mío salieron a comprar hace poco. Debemos quedarnos aquí hasta que vuelvan. Y aunque volvieran tampoco podrías salir, no te dejarían

  • No necesito su ayuda. Me puedo valer por mi sola - abrí la puerta y bajé corriendo las escaleras con su grito detrás de mí. Si me apuraba tal vez no me alcanzará o lo perdiera

  • ¡Rebeca! Vuelve aquí en este instante ¡Beca!

Salí por detrás del edificio y cruce la carretera. Varios autos me tocaron la bocina, pero cuando llegué al otro lado pude ver que Chris no podía cruzar. Le sonreí de lado y corrí hacia los bosques que estaban allá. Caminé por varios minutos. Incluso vi un búho durmiendo. El bosque tenía pinos altos como el cielo y llenos de verde. Las marcas de conejos marcaban varios caminos de tierra. Parecía infinito y fui dejando varios puntos de referencia para la vuelta, aunque por la reprimenda que me esperaba no estaba muy segura de volver. Creo que ya había caminado dos kilómetros cuando sonó mi celular. Enseguida apareció en letras grandes el nombre de mi hermana. Le colgué y seguí mi camino. Sonó tres veces y las tres veces las deje sonar hasta apagarse. Seguro sonaría mi contestador de voz que hice hace una semana *"Si no te he contestado es porque estoy haciendo algo más interesante que ver tus llamadas, si aun te interesa deja tu mensaje después de la señal. Aunque ya sabes que de todos modos no la escucharé". Supongo que si soy muy amorosa.*Pero me sorprendí cuando vi que si tenía un solo mensaje de voz que si escuché

  • Beca, vuelve en este mismo instante. No sabes con que te vas a encontrar allí afuera. Y sé que me estas evitando pero contesta el maldito teléfono de una buena vez.

Cuando terminó volvió a sonar y esta vez si la contesté:

  • ¿Qué pasa Dana?

  • ¡¿Cómo que pasa?! ¡Beca, ¿estás loca?! Quiero que vuelvas ahora.

  • Sonará de lo más chistoso y algún día te rieras de esto. Pero no tengo idea de donde estoy - escuché que me gritó pero Will fue el que sino después al teléfono

  • Rebeca, escúchame. Estamos en el auto. Dime alguna señal para poder ver donde estas

  • Estoy en un bosque. Donde hay un árbol y otro y… ya te escuché Dana, estoy en bosque. Sí sé que hay árboles pero no encuentro ninguna referencia para ayudarte. Ah, claro ¿por qué no me dices tú dónde estoy? ¿Quieres que lancé bengalas y grité? Porque creo que ya estoy gritando. No seas estúpida he… - una rama rota sonó a mis espaldas y al darme vuelta vi a tres hombres vestidos de negros con pistola.

Dana siguió sonando en el teléfono pero no les respondí sino que salí corriendo y grité por ayuda varias veces. Tropecé y seguí corriendo con el teléfono todavía en la mano. Detrás de mí seguían corriendo esos tipos y al mirar adelante vi otros tres más. Corrí a la derecha, que era el camino de la carretera. Un hombre me disparó y me llegó a la pierna. Caí a un barranco y por suerte di con la carretera. Me levanté pero la derecha me dolía demasiado y la pierna sangraba bastante. Vi varios autos pasar pero uno negro con ventanas negras paró y abrió la puerta. Dentro un hombre me hizo que entrara

  • No pienso entrar al auto de un extraño

  • No creo que tengas muchas opciones niñas - me dijo el hombre gruñendo y tenía razón. Los seis tipos de negros ya bajaban la colina y apuntaban - Ok, vamos

Me subí al vehículo que olía a cigarrillos baratos y cerré la puerta cuando sentí un disparó en la puerta. El hombre arrancó el auto y salimos despedidos hacia adelanta, cada vez mas lejos de los hombres, hasta que desparecieron de mi vista en diez segundos. El hombre de al lado sí que era raro. Usaba un parche en el ojo y vestía como vagabundo, por suerte no olía como ellos. El cabello negro largo llegaba hasta sus hombros y tenía mandíbula cuadrada con muchas cicatrices en la cara. El único ojo que tenía era castaño y estaba fijo en la carretera. El auto era viejo pero andaba y tenía una de esas muñecas hawaianas que bailaban con su traje de allá. Me removí en el asiento y una mueca de dolor apareció en mi rostro por la bala que había entrado

  • Aprieta la parte de arriba de la herida. Cuando lleguemos a mi casa de curaré, Beca - me sugirió y le hice caso

  • ¿Cómo me conoces?

  • No te acuerdas. Soy Billy - y cuando me miró casi olvide el dolor de la pierna. ¡Mi tío Billy! Era un amigo de mi padre que siempre venía a mi casa a cuidarnos o a jugar. Hasta que desapareció el día antes de la muerte de mis padres

Escuché a mi teléfono sonar y apreté para altavoz cuando mi hermana empezó a hablar por el teléfono:

  • Beca. Donde estas. Escuchamos disparos y nos preocupamos mucho.

 -Estoy bien - la tranquilicé y miré a mi tío recelosa - ¿Recuerdas esa cabaña que encontramos a unos metros de la gasolinera? Nos vemos allí con el tío Billy

  • ¡¿El tío Billy?!

  • Hola, Dani. Veo que les va muy bien

  • ¿Qué haces aquí?

  • Lo mismo que ustedes cuatro. Junto a los Shepard. Tratando de escapar de ellos. La mafia es muy complicada pero veo que lo llevas bien.

  • ¿La mafia? - habló mi hermana extrañada

  • Tu padre jamás de contó ¿eh? Si son de la mafia. Y nos siguen por una razón. Tus padres y yo éramos de la mafia. Al igual que los padres de los Shepard. Bueno nos vemos en la cabaña, adiós.