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¡¿Mi familia era de la mafia?! — capítulo 4
¿Qué tal? Me demoré un poco por las fiestas de mi país pero ya volví. De aquí en adelante habrá mas acción asi que disfruten del capítulo. Por favor, si les gusto comenten y si no, sugieran :)
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¿Qué estás haciendo aquí, Beca?
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Estaba…acompañando a Chris ¿Y tú? ¿No sabía que tenías novio?
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¿Qué? No, él no… el no es mi novio… es un amigo. De la escuela - dijo nerviosísima mi hermana, si hasta se sonrojó
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¿Enserio? Entonces estas en una Friend Zone, hermano. Que mal - Chris le palmeó el hombro a su hermano quien también estaba sonrojado
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Cállate enano. Bueno, ya que están acá ¿Se quedan a almorzar? Haremos arroz con pollo
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¿Qué? Emm. Bueno ¿Por qué no? - dijimos al mismo tiempo Dana y yo. Chris y Will se fueron a tras a cocinar mientras nosotras nos quedamos cerca del auto naranja, fui la primera en hablar.
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Esto es extraño. Y no me parece que sean solo amigos. Mira que buena hermana estas echa si ni siquiera me ibas a tener que tenías novio
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Ya te dije que no es mi novio. Es un amigo del colegio. Ambos éramos del equipo de basquetbol. Y Yo no sabía que tú salías con chicos a estas horas. Y mira que no está nada malo - dijo mirando de reojo a Chris
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Punto uno: no salgo con él, me siguió todo el camino. Y segundo: estas un poco mayor para decir que esta bueno.
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¡Hey, chicas! Ya esta… - Chris venía a avisarnos cuando alguien tocó la puerta del garaje - Que raro. No esperábamos a nadie
La abrió y un hombre corpulento vestido todo de negro entró al lugar. Tenía lentes y gorro de esos antiguos. Sacó una pistola y apunto a Chris
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Los cuatro. Se vienen conmigo. Ahora - apuntaba a Chris, mi hermana y a mí. Lo cual nos dejo sorprendido y sin movernos. Detrás de él dos más entraron con las manos en los bolsillos y vestidos todo de negro
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¿Quiénes son ustedes? ¿Qué quieren?
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Las peguntas después. Ahora, suban o alguien saldrá herido
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El herido serás tú - Will detrás de nosotros les lanzó agua hirviendo en toda la cara a los hombres de negro
Aún sorprendidos, el único que pudo actuar sensatamente fue Chris, que ingeniosamente tomó un martillo ¿Enserio, quien combate una pistola con un martillo? Se lo tiró al primer tipo que se levantó del suelo y lo dejo inconsciente. Después él y Will tomaron sus mochilas y salimos los cuatro corriendo hacia afuera. Por suerte Will tenía un auto antiguo y desgastado aparcado fuera del garaje. Nos subimos Chris y yo detrás y Will y Dana adelante. Arrancamos justo cuando los tipos salían.
-¿Quiénes eran? ¿A dónde vamos?
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A tu casa. No tengo idea de quienes sean pero nos querían a los cuatro. No debemos quedarnos aquí, al menos no hasta saber algo de ellos. ¿Es aquí? - preguntó Will a mi hermana
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Sí, en la esquina. ¡Espera!. Son ellos -
Dana señaló unos cinco tipos de negro saliendo de nuestro edificio y nos escondimos en nuestros asientos. Al parecer uno de ellos sintió algo porque miró en nuestra dirección pero luego apartó la vista. Se subieron al auto y desparecieron de nuestra vista. Como nadie se movía fui la primera en hacerlo. Salí del auto bajo los gritos de mi hermana y a travesé la calle con resolución. Sentía a Chris detrás como una sombra pero a una distancia prudente. Entré por la entrada trasera por si el guardia nos delataba. Will y Dana también me siguieron. Aunque la segunda tenía cara de reproche y curiosidad. Subimos la escalera y tomé unos momentos antes de pasar porque la puerta estaba abierta. Cuando entré me asunté. Todo estaba tirado y desordenado, como si hubieran tratado de robar. Mi pieza estaba toda dada vuelta y mis cosas estaban en suelo e incluso unas rotas. Recogí una foto de mis padres de adolescentes y la miré con tristeza por el vidrio roto. Al darme vuelta vio que Chris me miraba con compresión. Dana y Will estaban en la habitación de mis padres, esa que bajo ninguna excepción se podía abrir. La de mis padres estaba todo roto y botado. Cajones afuera, cortinas rajadas. Dana tomó la polera favorita de mi madre entre sus manos. Chris pisó una fotografía en el suelo
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Lo siento. Yo…Emm... Dana, Rebeca, tal vez quieran ver esto - tomó el marco y sacó la foto. En ella había un pequeño cartucho. Al abrirlo, vimos un CD y unos chips pequeños de computadora. En la portada salía "Para Dana y Beca, solo en una suma, extrema y estrepitosa emergencia"
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Esos hombres debían de estar buscando esto - miró por la ventana y vio como la noche perfilaba en el horizonte - Guardemos cosas en mochilas. No podemos quedarnos aquí. Beca, ve por tus cosas. Will y yo nos encargaremos de la comida y suministros. Ah y lleva tu computadora, la mía yo también la llevaré
Seguí sus órdenes y me fui a mi habitación. En una mochila corriente eché varias poleras y vaqueros, ropa interior, un cepillo y dos pares de zapatillas. Y en una "cartera" que se colgaba eché mi computador, unos billetes, un álbum de fotos, los libros de mi padre y las cosas más importantes para mí. Chris estaba en el umbral de la puerta observándome
- ¿Tienes ropa?
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La que llevo puesta. La mochila lleva cosas tecnológicas y un arma - vio mi ceño fruncido y me sonrió de lado de forma seca
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solo en caso de emergencias
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Ven te prestaré la ropa de mi padre. Como eres casi tan alto como tu hermano, demás que te queda.
Salimos y saque varias poleras holgadas y jeans de mi padre. Se los pasé a Chris que los guardó en una mochila que sacó del pasillo. Le pasé unas zapatillas y unos polerones. En realidad saque todo el armario, porque luego me di cuenta de su hermano tampoco tenía. En la sala de estar conté lo que teníamos. Cuatro mochilas de ropa e higiene, una para cada uno; tres mochilas con cosas importantes, como tarjetas de créditos, computadores, etc. y una mochila con comida que llevaba puesta Will. Dana además llevaba muchas frazadas
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¿Tanto tiempo crees que estaremos afuera? ¿No volveremos? - por la forma en que Dana y Will se miraron no me gustó lo que me iban a decir
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Beca, por la forma en que casi nos atacaban creo que es mejor no volver. En mucho tiempo
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¿Cuánto tiempo es mucho? - pregunté casi con tristeza. No quería admitirlo porque parecería una niña pequeña pero no quería irme de mi casa.
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No lo sé, semanas, meses. No lo sé.
Asentí con indiferencia y los seguí por el pasillo. Esperé a que guardaran todas las cosas que habían traído en la maletera. Cada uno se sentó donde se habían sentado antes. Con la mirada perdida en la ventana miré pasar los coches en la carretera. Me iba a quedar dormida cuando sentí los brazos de Chris rodearme. Eran cálidos y fuertes. Me sonrió tiernamente y deje caer mi cabeza en su hombro. Sentí su aliento susurrando en mi oído.
- Duerme. Cuando lleguemos te avisaré - asentí lentamente pensando en que a ese chico solo lo conocía de hace un día. Miré a mi hermana quien ya estaba durmiendo y deje que el sueño me venciera