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Luna Llena color Rosa Chicle — capítulo 2
Mis pies se movían continuamente, yo escuchaba leves sonidos que llegaban a mis oídos mientras mantenía mis manos sujetas en la espalda, jugueteaba viendo mis botas negras cuando algo me sacó de mis pensamientos.
-Tonks-. Llamó Alastor Moody y alarmada lo miré.
-¿Sí?-.
-¿Quieres poner atención?-.
-Ah… lo siento, sí-. Estábamos en plena sesión de la Orden del Fénix, yo era una recién llegada, pero todos me consideraban una buena auror, miré a Moody y al profesor Dumbledor dar instrucciones a todos y cada uno de nosotros, éramos muchos y casi todos iríamos a reunirnos con los otros miembros a Grimmauld Place, la casa de los Black estaba en el número 12.
-Muy bien, Sirius estará de regreso mañana con Remus, tenemos que estar preparados para lo que diga que haremos, recuerden que nadie aquí en el ministerio puede saber nada-. Bostecé y me estiré levemente, aún tenía sueño, toda la noche la había pasado sin dormir trayendo más y más y más recuerdos, por ejemplo… recordé su actitud aquel día que me vio en Portugal.
Mi madre y yo aparecimos en la cabaña donde nos habían dicho que se hospedaban, el cabello me cambiaba de rosa chicle a amarillo, que era el color que demostraba felicidad.
-Esa combinación de colores demuestra mucha felicidad Dora-.
-Bueno, es agradable saber que el tío Sirius está sano y salvo… libre-.
-Tienes razón-. Aquella melena castaña de mi madre y sus ojos miel tan llenos de amor me hacían recordar que por lo menos el tío Sirius y ella demostraban que los Black podíamos ser diferentes de los demás. Aparecimos justo frente a la cabaña, mi madre tocó la puerta.
-¿Quién es?-. Preguntó una voz rasposa y áspera.
-Andrómeda… ¿Eres tú Remus?-.
-Sí…-. Observé nerviosa como la manija se giraba y luego el rostro pálido de Remus aparecía en el marco de la puerta.- Pasen-.
-Gracias por avisarnos, me alegra que Sirius esté a salvo-.
-Sí, fue una suerte que Harry se enterara de toda la verdad-. Y por primera ves después de mucho tiempo me miró a los ojos, esos ojos que 13 años atrás me habían visto.- Hola… ¿Dora?-.
-Dime Tonks, Dora no me agrada mucho-. Le pedí estrechándole la mano.
-Bien, sólo Tonks… ¿Ya saliste de Hogwarts?-.
-Ya… hace cinco años-.
-Lo siento, estoy perdido-.
-Me doy cuenta-. Le sonreí y él un poco forzado devolvió el gesto.
-Sirius ven aquí-.Le llamó y mi tío apareció.
-Chicas… me alegro de verlas…Chiclito… estás enorme, que digo, ya eres una mujer… dime… ¿Ya soy tío abuelo?-. Reí levemente.
-Por supuesto que no Sirius Black-. Lo abracé mirando a Remus quien sonreía.- Me alegro de verte-.
-Yo igual…-. Me dijo Sirius pero yo no me refería justamente a él, sin embargo no dije nada.
-Vamos, ya levántate, es nuestro último día para disfrutar, vamos Remus-. Sentí como Sirius me cayó encima.
-No quiero, no pude dormir-. Le aventé una almohada.
-Eres tan aburrido… oh creo que no pudiste dormir por pensar en chiclito-.
-Déjame en paz con eso ¿Quieres? Sólo me ducho y ya, hacemos lo que tú quieras-. Me levanté y corrí al baño mientras Sirius se cepillaba los risos cantando muy alegre.
Recordaba otra vez esa escena y sonreía levemente cuando vi que un auror llegaba al lugar y le entregaba una nota a Moody.
-Muy bien, se pueden ir a sus puestos, cualquier cosa los convocaremos-. Me alejé caminando por las calles de Londres muggle mientras soñaba despierta, cuando de pronto el cielo comenzó a oscurecerse, fruncí el ceño y miré arriba provocando que una gota de lluvia cayera en mi nariz, luego otra y otra y otra, me metí en una cabina roja que contenía algo llamado telegráfono o algo así que ocupan los muggles, saqué mis monedas muggles y las incrusté en la rendija del aparato que inmediatamente se movió y me transportó al callejón diagon corría a refugiarme ya que allí también llovía, estuve dentro de un bar por cerca de una hora cuando un patronus apareció allí. Era el fénix de Dumbledor y convocaba a todos los aurores de regreso al ministerio.
Había hecho todo lo que Sirius había querido, habíamos ido a la playa, a comer mariscos, beber cocteles con alcohol y además me había subido a unas motos acuáticas así que había llegado muy cansado, tanto que me acosté en la cama pero no me pude dormir, entonces justo frente a mi un animal plateado muy raro había aparecido y luego esa dulce voz sonó en mis oídos.
-Remus tienen que regresar ahora mismo, quieren expulsar a Harry de Hogwarts, en cuanto llegue mi patronus vallan a Grimmauld Place, los estamos esperando, con cariño… Tonks-. El animal se fue y yo me mordí un labio.
-Sirius… tu ahijado será expulsado de Hogwarts, vámonos-. Le grité.
-¿Qué? ¿Quién dijo eso?-.
-Tonks-. Le contesté.
-Vámonos-. Sirius se cambio de ropa mientras yo lo imitaba, una vez vestidos adecuadamente nos tomamos de las manos y desaparecimos del caluroso lugar para aparecer en Grimmauld Place donde ya nos esperabanlosWeasley, Snape, OjolocoMoody, KingsleyShacklebolt y un montón de aurores pertenecientes a la Orden del Fénix, Sirius se amarró el abrigo ya que hacía frío.- Buenas noches señores-.Saludó Sirius y al escucharlo vi salir a Tonks de una puerta, me buscó con la mirada y sonrió, hice una mueca de sonrisa y caminé siguiendo a Sirius.
El pulso se me aceleró, con sólo velo todo se me olvidó y con más razón mi cabello brillaba, Sirius pasó a mi lado y me saludó dándome un beso en la mejilla, luego Remus hizo lo mismo, miré en dirección a las escaleras y observé a Ginny sonriéndome, le guiñé el ojo y ella me menó la cabeza. Después de que Sirius y Remus entraron en el comedor los demás los seguimos.
-¿Qué sucedió?-. Cuestionó el enrulado.
-Resulta que al parecer… Harry se vio atacado por dementores y obviamente el ministerio se enteró… lo quieren expulsar por haber realizado un patronus en presencia de su primo muggle-. Explicó Moody.
-Muy bien… y como supondré el ministerio cree que lo hizo a propósito… están faltos de cerebro-.
-¿Y qué haremos?-.
-Tiene su audiencia mañana… no creo que sepa-. Dijo Arthur Weasley.
-Entonces tenemos que ir por él a casa de losDursley-. Exclamé.
-Exacto… bien…irán… Kingsley, Moody, , , y tú mi queridas Tonks-. Ordenó Sirius.
-Sí señor-.
-¡No!-. Dijo Remus y todos lo miraron.- Yo voy en su lugar-.
-Es peligroso-. Dijo Sirius.
-Para ella más-. Objetó Remus y fruncí el ceño.
-Ella es auror del ministerio, es más probable que piensen que va de parte del ministerio, si te ven a ti la Orden correría peligro-. Explicó Sirius y Remus rodó los ojos.- Vallan y tráiganlo-.
-Por la mañana Arthur puede llevarlo a la audiencia-. Exclamó Molly. Miré a Remus por última vez y leí en sus labios la palabra "cuidado" asentí y luego seguí a los demás aurores.
Hola a todos, bueno pues he aquí otro capítulo de mi historia, espero les guste y me dejen más comentarios, por cierto gracias a los que comentaron.
Besitos
Muchas gracias a mis ya 10 favoritos.
aliineepotters<3