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Luna Llena color Rosa Chicle — capítulo 4
-¡A cenar!-. Gritó Molly y Ginny y yo bajamos apresuradas, nos sentamos la una al lado de la otra.
-Vamos Tonks, enséñale a Hermione tus caras de animales-. Pidió Gin.
-No Ginny, va a creer que estoy loca-.
-No lo estás-. Me sonrió la castaña y suspiré, trasformé mi boca en un pico de pato y Remus que estaba frente a mi al lado de Harry intentando no reír se giró a ver a Sirius. Harry menmiró y sonrió.
-Otra vez con eso Ginevra, ya deja a nuestra cuñis en paz-. Dijo Ron.
-Shh-. Le hice un gesto y observé como Remus se giraba con el ceño fruncido.
-Cuéntame Tonks… ¿Con quién de los Weasley saliste?... es obvio que con Fred, George y Percy no…-. Hermione me miró.
-Ah bueno yo…-. Mir é a Remus quien enceró los ojos viéndome.- Con… Bill-.
-Sí, cuando estuvieron en 4° en Hogwarts y luego, hace tres años con Charlie-. Dijo Ron y Ginny le pellizcó la pierna.
-Estás dando demasiada información ghoul con pústulas-. L e dijo Ginny meneando la cabeza.
-Pero si tú tenías 22 y el 19-. Dijo Hermione.
-Ya sé… pero ya… déjenme en paz-. Me giré a escuchar a Sirius.
-¡Basta! Si le dirás más será mejor que lo unas a la Orden-. Dijo Molly.
-Sí… quiero hacer mi propio ejército, pelearé-. Dijo Harry y miré a Ginny quien se mordió un labio. Sirius le guiñó un ojo al chico y Molly nos sirvió la cena, una vez que la mayoría de los miembros de la Orden se había ido.
-Creo que debes avisarle a tu madre que estás aquí-. Me dijo Sirius y asentí.
-Expecto Patronum-. Y mi rara figura que tenía por patronus salió de mi varita.
-¿Qué es?-. Me preguntó Harry.
-Ni siquiera yo lo sé, se ha modificado, es muy raro, no sé que le pasa-. Confesé tristemente.
-Eso es extraño-. Me dijo Harry.
-Sí, lo sé-. Y una vez que terminamos subí a la habitación que tenía reservada, escuchaba las risas y ruidos de los chicos arriba y sonreí. Encendí un candelabro y luego me quité la túnica de los hombros.
Subí cuidadosamente hasta su habitación procurando que nadie me escuchara, abrí la puerta lentamente y me la encontré quitándose la túnica y luego el suéter quedándose con una ligera blusa, me introduje silenciosamente y justo cuando ií que se quitaría el pantalón le piqué las costillas.
-Niña… debes poner un seguro en tu puerta-. Dio un brinco y luego reímos juntos.
-Señor… me parece que debería tocar la puerta-.
-Bueno es que yo sólo quería… bueno confirmar lo que dijo Ron… sobre sus hermanos-.
-Pues si, salí con ambos-. Me dijo muy firme y yo no supe ni que decir, realmente quería decir tantas cosas pero sabía que una tras otra no saldrían y… no quería arruinarlo, muchas veces el silencio tenía más sentido que la palabra.- Dormiré… ¿Tu gustas?-. Me sonrió.
-Creo que no…-.
-Bien… como gustes-. Ella se metió al sanitario y yo apreté los puños para no caer, no podía hacerlo.
-e tengo que ir, la casa ha permanecido muy sola, te veré después-. Me acerqué al baño y ella se quitó el cepillo de dientes de la boca y me besó la mejilla.
-Que descanses-. Y siguió en lo suyo.
-Tu igual-. Estaba a punto de salir cuando me sorprendió un Sirius entrando en la habitación.
-¡Valla! Esta muy oscuro aquí-. Me sonrió.
-¡Sirius! ¿Acaso ninguno de los dos sabe lo que es tocar una puerta?-.
-Yo sí toqué… Remus… ¿No tocaste la puerta? Muy mal niño-. Sirius no quitaba la sonrisa de su cara.- Creo que hago mal tercio, yo mejor me voy-.
-De hecho solo vine a despedirme de ella, ya me voy-. Le dije y me encaminé con el a la puerta.
-No, no, no, yo interrumpí, yo me voy-. Sirius me empujó.
-Sirius enserio, ya me iba-.
-Estas en tu casa amigo mío… ¡Que te metas!-. Me volvió a empujar mientras ella reía tras de mi.
-Ya déjalo Sirius… quiero dormir-.
-Uno que los quiere ayudar y ellos que no se dejan… bien, me rindo… perdí… banderita blanca, quiero mi camita, los veo mañana, buenas… buenas noches-. Me giré y la observé detenidamente mientras me alzaba una ceja.
Y a pesar de que el muy mustio no quería, terminó quedándose, de pronto nos encontramos acostados en la cama, él sentado y yo recostada en sus piernas y sentía como cada que pasaba su mano por mi cabello éste cambiaba de color.
-¿Recuerdas aquél día en que Sirius nos subió a las motos acuáticas?-. Me preguntó.
-Claro…-. Ya estaba algo dormida.- Me tiraste unas cinco mil veces… sin exageras-.
-Eso no es cierto… tú te caías porque te resbalabas-.
-Bueno… nada como una escoba, es delgada-.
-Cierto… pero lo que aún no me entra en la cabeza es el cómo terminaste del otro lado de la playa tan rápido y con un montón de arena en la boca si ni siquiera pisamos tierra-.
-Las tontas olas tuvieron la culpa-. Bostecé y me acurruqué en su rezago.- Rem… yo…-.
-Shh… descansa-. Sentí por última vez su mano en mi cabello y luego me perdí por completo.
Sentía su respiración en mi pierna y suspiré, tal vez, sólo tal vez habría una oportunidad de ser feliz, aunque no del todo, yo no podía ofrecerle mucho… pero eso no importaba mucho, yo sabía que seríamos los dos contra el mundo. Y entonces volví a encontrarme con otro recuerdo. Si anteriormente utilizaba el recuerdo de James, Sirius y yo juntos para un patronus, desde ese día mi recuerdo cambió. Había pasado un año y yo sentía como si hubiera pasado un día antes.
Estábamos en Portugal, yo no podía dormir, así que salí de la cabaña, al cabo de unos minutos sentí la presencia de alguien detrás de mi, me giré y allí estaba ella, su cabello lucía gris y apagado, fruncí el ceño ya que sólo lo había visto de ese tono la noche en que la conocí.
-¿Sucede algo?-. Le pregunté alarmado.
-No… nada, es que no puedo dormir-.
-¿Quieres venir a caminar?-.
-Claro-. Su cabello se tornó brillante. Le estiré mi mano en signo paternal, sin embargo ella entrelazó sus dedos con los míos. Nos internamos en la playa dejando nuestras huellas marcadas en la arena suave y fina.- Remus… tengo algo que decirte.
-Dime-. Me detuve mientras ella tropezaba.- ¿Qué pasó?_.
-Mi torpeza-. Sonrió y entonces noté que su cabello comenzaba a cambiar de color, del amarillo al verde y luego azul.- Yo… bueno desde el día en que nos conocimos… mi cabello no había podido regresar al gris, no tenía motivo-.
-¿Cómo que desde el día en que nos conocimos?-.
-Ah… bueno… ese día… yo… hubo… ¡Ay! Tonks déjate de rodeos-. Se regañó ella sola, la miré un poco extrañado.- Lo siento Remus… no puedo-. Se soltó de mi mano pero entonces tuve el impulso de sujetarla, ella me miró extrañada y luego sin más ni más me besó, se sujetó fuertemente e mi cuello y yo sin saber que hacer le correspondí el beso. Cuando me soltó la miré estupefacto.
-Oye yo…-.
-Shh… el silencio carece de sonido, peor no de sentido-. Me acarició la mejilla y salió corriendo rumbo ala cabaña. Me descubrí sonriendo y acariciando mis labios, entonces… entonces todos cambió y algo dentro de mí comenzó a crecer.
Hola chicos, he aquí un capítulo más, que espero y en este si dejen muchos más comentarios, me están fallando, vamos la crítica hace al escritor****J
Besitos
Muchas gracias a mis ya 23 favoritos.
aliineepotters<3