← No sólo estoy en el mundo muggle, estoy contigo. · de
No sólo estoy en el mundo muggle, estoy contigo. — capítulo 1
POV Hermione.
Ahí estaba yo, apuntándole con mi varita, roja de furia, creo que era la primera vez además del tercer año que llegué a enojarme tanto con Draco Malfoy y entonces mi cuerpo sólo actuó, como si yo estuviese viendo todo desde arriba.
-¡CRUCIO!- Grité, pero no fui la única que lo hizo, él gritó el mismo maleficio al mismo tiempo que yo, me retorcí de dolor unos dos segundos pero como el mío también le había dado paramos al instante.
-Vayan a la enfermería, luego de eso a la oficina de Dumbledore por favor.- Dijo la profesora Minerva McGonagall que nos miraba enojada.
Yo caminaba con la cabeza gacha hacia la enfermería, estaba llorando, era la primera vez que hacía una maldición imperdonable y me sentía realmente asustada.
-Ya Granger, tampoco te hice sufrir tanto, no seas idiota.- Comentó el rubio, sonaba arrepentido y asustado.
Preferí hacer caso omiso y seguí caminando, cuando llegamos la enfermera nos vio y nos hizo algunas pruebas para decir que gracias a Merlín no había pasado nada pues fueron unos segundos, salimos de ahí, yo con mucha más vergüenza que él y entramos a la oficina de Dumbledore.
-Pase señorita Granger, señor Malfoy, siéntense.- Dijo el anciano de barba larga. En el lugar estaban además la profesora McGonagall y el profesor Snape.
-Bueno, tendrán que saber que el ministerio ya sabe de su pequeño inconveniente, y tienen una audiencia para mañana a las tres de la tarde, así que por favor, a las dos estén aquí en mi oficina, no quiero escuchar explicaciones, los dos cometieron ese error, así que por favor retírense y les recomiendo… que hagan su equipaje.- Dijo Dumbledore muy serio.
Me fui a mi cuarto y rompí a llorar, bajé a contarle a Harry y a Ron.
-¿CRUCIATUS? ¡HERMIONE!- Me reprendió Ron.
-¿Crees que te manden a Azkaban?- Dijo Harry mientras me abrazaba.
-No lo sé pero lo que más me asusta es que me expulsen Harry.- En realidad si era lo que más me asustaba.
POV Draco
-No lo sé Zabini, no sé por qué actué así en contra de la sangre sucia.- Dije mientras metía la cabeza entre mis manos.
-Pues te expulsarán y debo decir que lo gracioso de todo esto es que también la expulsarán a ella.- Dijo Zabini arrogante como siempre.
-Idiota, ella promete ¿sabes? Pensé que sería el premio anual y ahora le arruiné eso… vaya mierda. Tomaré un baño.- Por alguna razón me sentía realmente mal, decidí dirigirme al baño de prefectos a relajarme para mañana, pero cuando llegué, ese lugar no estaba solo, la sangre sucia estaba ahí.
-No me molestes Malfoy.- Dijo con su toalla puesta.
-No te molestaré ¿Crees que nos expulsen?- Aproveché la oportunidad para tener una conversación civilizada con ella.
-Es lo más probable, no quiero eso, tengo miedo.- Dijo ella comenzando a llorar, y en seguida como un reflejo mi necesidad de protegerla se encendió, siempre había estado ahí pero nunca tanto como esta vez, pensé que sería porque fue mi culpa todo esto, por provocarla, e hice lo peor que se me ocurrió hacer… la abracé.
-Tranquila Granger, ya verás que Dumbledore encuentra alguna salida para toda esta mierda.- Dije mientras la tenía entre mis brazos.
-Me estás abrazando ¿Por qué?- Dijo ella escondiendo su cara en mi pecho.
-No lo sé sangre sucia pero si te hace sentir mejor quédate así un momento.- Lo dije sin pensar, era como si mi cuerpo pensara por mí, luego la solté, besé su frente como por inercia y me fui, me fui dando zancadas, me fui confundido y me duché en la torre de Slytherin, me fui a dormir esperando lo peor…
Narra la escritora.
Draco y Hermione se vistieron para ir al ministerio y a las dos estaban en la oficina de Dumbledore, se fueron por red flu y cuando llegaron esperaron a las 3.
Entraron a la sala donde le habían hecho a Harry la audiencia por haber hecho el patronus un año antes y se sentaron, con ese montón de ojos mirándolos, Hermione no supo si fue por miedo o por esa necesidad de protección pero cuidadosamente tomó la mano de Draco y este se la apretó.
Después de mucho hablar, contar, juzgar y pelear el ministro tenía su condena.
-La condena es la siguiente: Pasarán 24 meses en el mundo muggle, juntos, conviviendo, si algo le pasa al otro y sabemos que fue culpa de su compañero, este irá directo a Azkaban, no podrán llevar varitas ni ningún artefacto mágico, si lo desean sus deberes de Hogwarts se le enviarán y los harán para no perder este año, esto dado que la señorita Hermione Granger nunca había tenido inconvenientes en la escuela ni fuera de ella.-
Ellos salieron como los condenados que eran de la sala y se miraron, él la miró con un poco de odio y ella a él con el desprecio de siempre, convivir dos años y en el mundo muggle no iba a ser tarea fácil.