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No sólo estoy en el mundo muggle, estoy contigo. — capítulo 5
Así pasaron los días, entre días malos y días buenos, entre días donde Draco era el mismo Slytherin de la escuela, no le hablaba, días donde peleaban hasta terminar besándose y días en los que él era tan tierno que no parecía el mismo, esos eran los días favoritos de Hermione, incluso llegaron a dormir juntos pero él nunca intentaba nada y a veces Draco despertaba llorando y gritaba el nombre de la castaña muy fuerte, ella corría a verlo y él le contaba sus pesadillas donde la perdía o él moría sin haber sido feliz con ella, Hermione amaba lo que él sentía por ella.
Entre altos y bajos llegó el invierno, Harry y Ron pasarían Nochebuena en la madriguera y año nuevo con Hermione pero llegarían un día antes, uno de los días de navidad Hermione estaba leyendo en el sofá, esperando a Draco.
Cuando llegó no estaba solo, colgando de su cuello la mismísima Pansy Parkinson, sonriente y hermosa como siempre.
-Hola Granger.- Dijo él con una cara que no sabía identificar, el corazón de Hermione se arrugó, ellos subieron y Hermione hizo lo mismo, se encerró es su cuarto a llorar y no tardó en escuchar los gemidos ahogados de Pansy, gritaba y Hermione sabía que sólo era para enojarla, ella lloraba, se maldecía por caer en las redes del idiota de Malfoy, cayó dormida entre sollozos.
Cuando terminaron Malfoy miró a Pansy que se acurrucaba sonriente a su lado, pero él no estaba sonriente.
-Te amo Pansy- Dijo muy serio y nada sincero.
-Lo sé Draquito.- Dijo ella acomodándose, Draco recordó las veces que le dijo a Hermione que la amaba y como respondía ella, sonreía enrojecida y besaba su nariz, musitando un dulce "También de amo Draco", ella le decía Draco de vez en cuando y cuando lo hacía Draco sentía que su nombre nunca había sonado más especial.
Con ese recuerdo las lágrimas invadieron los ojos del rubio y comenzaron a caer por sus mejillas, Pansy lo notó.
-¿Estás llorando?- Dijo y soltó una carcajada. -¿Se te está pegando la estupidez de la sangre sucia mi amor?- Pansy reía fuertemente. Draco volvió a recordar a Hermione, cuando él se levantaba llorando por las noches con pesadillas horribles ella corría a su habitación y secaba sus lágrimas, tomaba su cabeza entre sus manos y le decía que haría lo que fuera por hacerlo feliz, lo besaba tiernamente y se acostaba con él acariciándole el cabello y diciéndole las razones por las cuales lo amaba haciendo que Draco riera o hiciera un comentario ególatra hasta que caía dormido como un niño.
-Vete de mi casa por favor.- Le dijo Draco a Pansy.
-¿Seguirás llorando?- Dijo ella sonriente, él asintió. -Entonces Adiós.- Pansy se vistió y se fue.
Draco espero que ella se fuera, se puso el pantalón de su pijama y fue al cuarto de Hermione, al verla ahí dormida llorando se sintió horrible y se acostó a su lado, arropándose y cubriéndola a ella también, comenzó a acariciar su cabello y sus lágrimas caían en la almohada hasta que quedó dormido.
De nuevo empezó una pesadilla, él corría con Hermione de su mano, ella cayó y él la levantó varias veces hasta que un Avada le llegó a ella directo por la espalda, él cayó sobre ella gritando que no se alejara, gritaba su nombre.
Hermione despertó pues él se movía bruscamente y gritaba su nombre, lo miró extrañada.
-Despierta, Draco, es una pesadilla, estoy aquí.- Dijo ella medio dormida y muy confundida.
Draco despertó y abrazó fuertemente. -No quiero perderte, no quiero Hermione, no te alejes de mí, perdóname.- Draco no paraba de llorar, Hermione sólo acariciaba su cabello y también lloraba.
-Nunca me alejaré Draco, nunca lo haré, Pero… ¿Por qué rayos te tiraste a Pansy en nuestra casa?- Hermione se escuchaba enojada, él subió la mirada y respondió con más llanto.
-Yo quería olvidarte… pensé que si me acostaba con ella tú te molestarías y me odiarías pero eres siempre tan tierna y tan hermosa, luego de haber tenido sexo con ella sólo la comparaba contigo, no podía evitar pensar que eras mejor que ella, cuando le dije te amo sólo para ver que respondía, no lo hizo como tú, cuando besas mi nariz y me dices que también me amas me siento especial Hermione, cuando comencé a llorar por desear que fueses tú la que estaba en mi cama ella se burló, no fue como tú que me abrazas y me dices las razones por las que me amas, eres el amor de mi vida Granger, y odio decirlo, odio aceptarlo, me maldigo día a día porque te pongo el peligro pero te amo, Te amo ardientemente.- Dijo él y luego lloró más, Hermione también lloró no sabía si de alegría o tristeza o confusión.
-Eres un idiota Draco, el idiota más perfecto que he conocido.- Le dijo tomando su pálido rostro entre sus pequeñas manos y besándolo para luego caer dormida en su pecho, ese día supo que Malfoy era capaz de amar y que no sólo la amaba a la manera Malfoy sino a la manera Draco y a todas las maneras que existían.