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Recuerdos húmedos — capítulo 1
EL PRINCIPIO Y EL FIN...
Otra noche en el castillo, por fuera una lluvia que no cesaba y por dentro un chico con un llanto culminante, las gotas provocaban un fuerte sonido al estrellarse en el suelo, acompañadas de unos truenos estremecedores. Era una de esas noches en que el fuerte viento congelaba a cualquiera, aún dentro del castillo, pues era por esas minuciosas aberturas en las ventanas y puertas, por donde el viento helado se colaba.
En las mazmorras, los alumnos de Slytherin ya dormían, pues ya era más de media noche. Pero ahí en la sala común, un rubio no dejaba de sollozar, apretaba sus manos contra su pecho, con sus ojos cerrados, mientras vislumbraba aquellos recuerdos que le rompían el corazón. Era la tercera noche en el castillo, desde que la bestia había caído y Draco Malfoy no dejaba de sufrir, sentado frente a la chimenea en posición fetal, él chico no se podía levantar.
Una luna llena, era la de aquella noche, pero a causa de las nueves ésta apenas y se alcanzaba a notar, el lago crecía cada vez más, los relámpagos eran constantes y el fuego de la chimenea titilante.
Malfoy se puso de pie decididamente, como si de pronto todos sus problemas hubieran culminado, salió de la sala común y con un paso firme se dirigió a la torre de astronomía; la misma donde años atrás murió el director. El chico subió a lo más alto de la torre, sentía como el viento acompañado de la brisa provocaban que su ropa se pegaran a su piel, la piel se le erizaba, sus lagrimas calientes no dejaban de brotar, se detuvo entonces frente al barandal; lo brincó con una habilidad impresionante, estaba parado justo en el borde de la torre, sus manos se sujetaban por detrás, Draco no dejaba de llorar, miró al cielo suplicando, esperando encontrar una respuesta allí.
Sus dedos no podían más con el peso de su cuerpo, gritó desesperadamente, un fuerte grito exhalante que no le permitió escuchar nada más, y después se soltó. Cayó con precipitación, cerrando los ojos un segundo, dos y después el silencio lo inundó.