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Recuerdos húmedos — capítulo 6

Entre Pelirrojos

Quise correr tras de ella, pero Hermione se alejaba de mí, la alcancé y fuertemente la sujeté del brazo.

—Déjame Malfoy, entiende que somos diferentes, no podemos ser amigos—de nuevo me lastimaba, ambos lo hacíamos, y cada que ella lo hacía yo no podía evitar dañarla con mis afiladas palabras.

—Quién quiere ser amigo de una… sangre sucia como tú—le dije al momento que soltaba su mano con fuerza, vi como me miraba, de nuevo con esos hermosos ojos empañados.

—Tú querías hacerlo—me dijo al final.

—Draco, vámonos—escuché que me dijo la pelirroja, estaba molesto, por lo que me di media vuelta y salí de aquel corredor tomando a Weasley de la mano.

La dejé en un corredor y le dije severamente.

—No vuelvas a hablarme como si nos conociéramos.

—Pero nos conocemos—me dijo sujetando mi mano de nuevo.

—No confundas las cosas Weasley—le dije soltándome de nuevo y girando para emprender mi camino.

—Me llamo Ginny—insistió poniéndose frente a mí con rapidez.

—Como sea, no somos amigos—puntualicé dejándola ahí.

Horas después llegaron a la sala común Crabbe y Goyle, preguntándome de nuevo por la cámara de los secretos y el heredero de Slytherin, los bobos lo hicieron olvidando que había sido la conversación del día anterior ''mi padre me dijo que hace cincuenta años abrieron la cámara de los secretos, no me dijo quién, sólo que murió un sangre sucia, si eso vuelve a ocurrir, la verdad espero que sea Granger''. Les dije eso tontamente, como si me importara lo que ese par pensara, pero estaba molesto y cada que lo hago, mi mente y mi boca no se ponen de acuerdo, sólo digo cosas así.

Cada día en Hogwarts era peor, añoraba al año pasado, todo era más fácil, no sólo por los ataques que están ocurriendo si no que antes podía hablarle, y ahora no; además, esa chica Weasley la veía en todas partes, se acercaba a mí, y Hermione, odiaba verla triste.

Un buen día me decidí a hablarle, quería arreglar todo con ella, lo había pensado mucho, y ese era el día, no me importaría nada, salvo recuperar la amistad que entre nosotros existió, quería que todo fuera como un año atrás, antes de navidad, antes de que mi padre supiera de ella. Caminaba por un pasillo cuando me encontré a Weasley.

—Draco, tienes que venir.

—Suéltame, hay mucha gente—le dije susurrando.

—Eso no me importa—me dijo con una mirada severa.

—Parece que nada te importa—le dije arrastrándola a un pasillo desierto.

—Es importante, no perdamos tiempo, tienes que venir.

—Disculpa, pero tengo cosas más importantes que hablar con una…

—¿Weasley? ¿Ibas a decir eso?—me dijo mirándome como Hermione solía hacer cada vez que la llamaba ''Gryffindor''.

—… una niña insolente—añadí perdiendo la calma.

—Petrificaron a Hermione—me dijo al fin.

Por un momento me paralicé, me salí de mí, sentí como mi cabeza me daba vueltas, incluso pensé que en ese momento me desmallaría; la noticia había sido demasiado rápida y difícil de digerir, ¿por qué? Justo ese día, cuando me disponía a hablarle ella había sido atacada, después de mis palabras, las cuales me avergonzaba de haber pronunciado, por un segundo todo se había arruinado. Corrí junto con Ginny a la enfermería y ahí la vi, estaba en una cama, con sus ojos abiertos, pero mirando a un punto indefinido.

Día a día acudía a verla, no me cansaba de llevar flores, de conversar con un cuerpo inmóvil, de mirarla y estar a su lado, de preguntarle a la profesora Sprout sobre las mandrágoras.

—Si vienes a burlarte, es mejor que te largues Malfoy.

—¿De qué hablas Weasley?—le dije fuertemente.

—Toda la escuela sabe que querías que Hermione muriera, así que vete, no tienes nada que hacer aquí.

No sabía qué hacer, sus palabras eran duras, pero no tenía rostro alguno para responderle.

—Ya déjalo Ronald, él es libre de venir a la enfermería, aunque no venga a verla.

—Ginny no te metas.

—El que seas mi hermano no te da derecho de hablarme así—le espetó la pelirroja.

—Pues deja de defender a un…

—¿A un qué?—le dije poniéndome frente a él.

—¡Ya basta!—Gritó de pronto ella, interponiéndose entre nosotros, después me di media vuelta y abandoné el lugar, acababa de salir cuando Ronald me sujeto fuertemente, lanzándome contra la pared, levantando su puño derecho, mientras el izquierdo me sujetaba el cuello.

—Deja en paz a Hermione y a mi hermana Malfoy.

—Pues diles a ellas que dejen de buscarme—le dije burlonamente, haciendo que me soltara al escuchar los gritos de su hermana tras escuchar mis palabras.

Cuando Hermione salió de la enfermería fue un día maravilloso, no sólo porque el curso había terminado, sino por verla, si bien no me atrevía a hablarle, el hecho de verla al otro lado del gran comedor me hacía sentir bien, saber que ella era feliz era algo que no podía cambiar. Nos esperaría un largo verano, en el que no podré verla, pero aún así me ayudará a extrañarla y tal vez con la distancia me atreva a hablarle, por ahora soy feliz, viéndola a distancia, sabiendo que está ahí.

Hola, espero y les  guste el capitulo si es así o no dejen sus comentarios....