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Historia 120944 — capítulo 1
Me acomodo en el sofá de la Sala Común mientras escucho la radio con Harry y Ron, creo que son las 23:00…
-Vamos Hermione, tienes que ir - me dice Harry mientras baja el volumen de la emisora.
-Ve, perdiste una apuesta y ahora tendrás que pagar - me reclama Ron, con una sonrisa tonta en su rostro burlón.
-Sigo sin entender por qué no podemosllamar a Dobby - la verdad es que no lo entiendo, pero Harry continúa y me explica:
-Ni Dobby ni los demás elfos pueden salir hoy en la noche, Dumbledore se los prohibió. Tendrás que ir hasta allá.
-Bien - pongo mis ojos en blanco y tuerzo mi boca para darles a entender que no quiero ir. Estoy muy cansada. -Harry, tendrás que prestarme tu capa, así me atraparían y no quiero ganarme un castigo.
-Claro, espera un segundo - me da un paquetito que está expandido por dentro y me lanza su capa encima. -Aquí, diles que lo echen todo aquí.
Me abro paso por el retrato de la Señora Gorda, que yace dormida, ojalá no despierte y se vaya. Como pasó en mi primer año, horrible. Bajo cubierta por la capa y el paquetito en mano, tengo que buscar comida para esos dos. Es marrón y tiene una cuerdita entrelazada en la parte superior. Parece una cebollita café.
Veo a Peeves rondar por los pasillos, pero sigue de largo y no me presta atención, lo cual es un alivio ya que no quiero meterme en líos.
He llegado al pasillo que lleva al retrato de la pera y me encuentro con la gota que colmó el vaso: Malfoy y su pandilla.
Creo que están tramando algo, pero no me importa en absoluto. Sigo mi camino intentando ser extremadamente sigilosa, por desgracia, ese no es mi fuerte. Voy pasando detrás de Malfoy cuando la bolsita se me cae, no creo que no lo hayan notado, ya que los secuaces de Draco se abalanzan sobre mí y me toman cada uno de un brazo y me bajan la capa invisible, ¡los detesto tanto!
Visualizo a la gata de Filch a unos escasos metros de aquí,va corriendo a buscar a su dueño. Quisiera darle una patada.
Estoy intentando forcejear con Crabbe y Goyle pero me termino cansando, parecen de piedra. Levanto mi barbilla y mantengo mi frente en alto. Miro a Malfoy directo a los ojos y veo que él también me está mirando con una sonrisa extrañamente siniestra y dice:
-Vaya, vaya, vaya, miren quién está aquí, la Sangre Sucia de la Granger - sus compinches ríen al comentario -¿Qué hacías? ¿Espiarnos? - junta sus manos y mira hacia otro lado. Luego las baja rápidamente y se acerca a mi cara, su nariz está a pocos centímetros de la mía, esto me repugna y me dan ganas de alejarme pero hay otra cosa que me impulsa a hacer lo contrario.
-¿Qué gano yo con eso? ¿Rebajarme a tu nivel?
-¡Mira Granger! ¡No vuel…!
-¿¡Mira Granger, qué!?¿¡Quién eres tú para amenazarme o decirme lo que tengo que hacer!?
Dudo que me pueda librar de un buen castigo. ¿Por qué?La respuesta se está acercando a nosotros: Filch ha llegado...