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Historia 121462 — capítulo 3
Capítulo III
-You can´t remember me?-
"Vivimos en un perfecto equilibrio que pude romperse en tan solo un instante"
Cerró los ojos con fuerza, tratando de no derramar las lágrimas que pujaban por escapar. No quería ser débil, no quería caer por él una vez más. Pero con tan solo recibir esa llamada de Albus su mundo se derrumbó en pedazos, tan solo el saber que él estaba a punto de morir la estaba destruyendo. Podía odiarlo, podía fingir que lo había olvidado. Pero al final la verdad siempre sale a la luz, y su verdad, su más pura verdad era que aún amaba a ese hombre con cada parte de su ser, con la misma intensidad que lo había amado dos años atrás, cuando él se fue, cuando la dejó. Y en ese momento quiso volver el tiempo atrás, quiso cambiar sus acciones, corregir sus errores. Pero si hay algo que no se puede cambiar es el pasado, el pasado es permanente, se puede tratar de corregir el presente, se puede tratar de prevenir algo para el futuro, pero no se puede cambiar el pasado.
Unos brazos fuertes la rodearon en un abrazo sanador, contenedor; y se dejó abrazar, se dejó contener, porque necesitaba un abrazo así, porque lo necesitaba a él, a su hermano.
Si bien James siempre había sido con quien mejor se llevaba la relación con Albus era especial, simplemente podían entenderse con una mirada, con un gesto, sin necesidad de decir nada. Y el cariño por ese rubio Malfoy era algo que compartían, algo que los unía, porque cuando todos estuvieron en contra de él fueron ellos quienes estuvieron allí.
¾Disculpen. ¾La voz les llegó desde la izquierda donde un medimago los miraba atentamente por sobre sus gruesos lentes, se rascó la barba de algunos días y soltó un pequeño suspiro¾. ¿Ustedes son los familiares de Scorpius Malfoy?
Lily se tensó en su lugar y Albus asintió con la cabeza, ellos eran los únicos allí. Todos sabían que la relación entre padre e hijo Malfoy era muy mala, con Astoria era diferente, pero ella nunca se opondría a los dichos de su marido.
¾Me alegra informarles que el paciente ya está estable, esperamos que se despierte mañana en la mañana y si bien faltan algunos analices podemos decir que está todo bajo control.
Tanto la pelirroja como el morocho soltaron un suspiro de alivio y se abrazaron en silencio.
A lo lejos una atropellada mujer de cabellos como el fuego se abría paso entre las personas seguida de un adormilado morocho que observaba todo sin parecer comprender realmente algo.
¾¿Rose? ¾La pregunta fue hecha por el medimago que pareció iluminarse al verla a ella allí.
La aludida asintió con torpeza mientras James fulminaba con la mirada al hombre y tomaba de la mano de forma posesiva a su novia.
¾¿Cómo está, Mark? ¾preguntó la pelirroja mayor dirigiéndose a su amigo que parpadeó un par de veces, con torpeza.
¾Va a estar bien ¾atinó a decir antes de alejarse de allí seguido por la incesante mirada de James Potter.
Los ojos marrones de Lily se cruzaron con los celestes de su prima y ambas se fundieron en un fuerte abrazo, quizás no compartían tanto como les gustaría, quizás fueran el agua y el aceite en muchos aspectos. Pero aun así sabían que siempre podrían contar con la otra.
[…]
Se removió incómoda en el sillón de cuero blanco, era amplio y bonito pero ella se sentía incómoda en ese lugar. Porque ella odiaba los hospitales, siempre lo había hecho y siempre lo haría.
Soltó un largo suspiro y volvió la vista hacia la cama donde un rubio dormía profundamente, las heridas estaban sanando de a poco pero ya había pasado un día completo del accidente y él seguía sin despertarse.
Tomó aire lentamente y se acercó hacia él, acarició sus cabellos platinados entre sus dedos y sonrió apenas, hacía tanto que no hacía aquello.
Y de repente lo inesperado sucedió, los ojos del rubio se abrieron de par en par dejando ver ese gris intenso que tanto amaba ella.
Se llevó las manos a los labios para reprimir el gemido ahogado que pujaba por salir, una rebelde lágrima brotó de sus ojos y solo pudo abrazar con fuerza al hombre.
Scorpius la abrazó, confundido, se alejó con delicadeza y clavó sus ojos en los avellana de ella; parpadeó un par de veces sin entender el extraño cosquilleo que le había producido la intensa mirada de la mujer.
¾¿Quién sos? ¾preguntó casi en un susurro, entrecerrando los ojos.
Lily lo miró sin entender pero antes de que pudiera decir palabra alguna el medimago con el que había hablado la noche anterior entró a la sala y le pidió que se retirara.
[…]
Tragó con dificultad tratando de procesar lentamente las palabras del hombre, no podía creerlas, no quería creerlas.
Negó con la cabeza torpemente.
¾No ¾soltó en un gemido ahogado, tratando de contener los inminentes sollozos.
¾Lo siento, pero perdió la memoria, no sabemos cuanto va a tardar en recuperarla o si… ¾El hombre de cabellos negros se detuvo en seco ante la mirada de ella.
¾¿O qué? ¾apremió Lily mordiéndose el labio inferior nerviosamente.
El medimago soltó un largo suspiro y posó una mano en el hombro de ella en un torpe intento por consolarla.
¾Existe la posibilidad de que no vuelva a recuperar la memoria.
La pelirroja apretó los labios con fuerza, queriendo detener las lágrimas que comenzaban a asomar por sus ojos. No quería llorar.
[…]
¾¿Nada? ¾La pregunta de Albus flotó por el escalofriante silencio que los envolvía, ella asintió con pesar mientras la mujer de cabellos oscuros tomaba con fuerza la mano del hombre.
Lily se alejó de allí en silencio, no podía estar allí con ellos, no podía verlos juntos y se odiaba por ello. Porque sabía que sino fuera por su maldito orgullo ella podría estar en el lugar de su amiga.
Los pasos resonando detrás de ella la sacaron de sus pensamientos aunque los estaba esperando. Cerró los ojos con fuerza y se mantuvo firme en su lugar.
¾No quiero hablar, Paz ¾susurró, la aludida soltó un bufido y tomó la mano de la pelirroja entre las de ella. Sin decir una palabra se fundieron en un abrazo, porque Paz sabía que Lily necesitaba ese abrazo.
Las lágrimas comenzaron a rodar por los ojos de la pelirroja en silencio mientras su amiga le acariciaba los cabellos con ternura, tomaron asiento en el frío piso y la pequeña Potter comenzó a desahogar todas sus penas, como siempre hacía con su amiga.
¾¡Es todo mi culpa!, si yo tan solo lo hubiera esperado… ¾Los lamentos de ella se mezclaban con los hipido producidos por el llanto.
¾Eras solo una niña, Lily ¾contradijo la morocha.
¾Quizás, pero tendría que haberlo esperado.
¾Eso ya no importa, de nada sirve que te tortures por los errores que son parte del pasado. ¾Tomó el rostro de la otra entre sus manos y la obligó a mirarla a los ojos¾. Él está allí, todos sus recuerdos están allí y estoy segura que la única que pude recuperarlos sos vos.
Los ojos de la pelirroja se perdieron en el punto que su amiga señalaba, ella tenía razón. Quizás había cometido muchos errores en el pasado, pero estaba dispuesta a arreglarlos a todos.
¡Hola!
Lo prometido es deuda, y dije que iba a actualizar cada viernes así que acá me tienen (:
Bueeeeeno, este fue uno de los capítulo que más me gustó escribir. Lily y su arrepentimiento fue genial peeeeero.
Lo más importante es que ¡SI!, como muchas se lo esperaban el rubio perdió la memoria...y acá es donde nuestra historia toma su lugar. Scorpius no se acuerda de nada de su vida pero si sabe leer, escribir y todas las cosas que aprendió en Hogwarts.
¿Se entiende?
Lo que se olvidó es su vida personal, las personas que quiere, lo que hace...todo eso.
¡Ah!
Apareció Paz Longbottom, muchas la conocen pero para las que no se las presento. Ella es la hija de Hanna y Neville, es mejor amiga de Lily y Albus (Y ahora también su novia), tiene la misma edad que Albus y Score (24), Lily tiene 22.
Y bueno...creo que eso es todo (:
Besos,
Paz