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Historia 121741 — capítulo 8
Pasó mucho tiempo y Hermione y Draco no se cansaban uno del otro, nadie sospechaba nada, pues... nadie iba a sospechar de los enemigos mortales de Slytherin y Gryffindor... pero con el tiempo en sus corazones se formaban sentimientos que nunca habían experimentado. Draco comenzaba a sentir amor por Hermione, le daba celos verla con Weasley y cuando llegaba tarde se ponía triste porque pensaba que no iría o que quizá se cansó de él. Hermione sentía celos de Pansy y eso era muy lógico, sabía que se estaba enamorando de Draco y planeó decírselo, si él quería seguir entonces seguirían... Un día Hermione llegó muy decidida a decirle a Malfoy lo que sentía y como siempre llegó al lugar y se lo encontró allí sentado en la mesa del saloncito. -Tengo que decirte algo.- Dijo Hermione jugando con sus dedos, cerró la puerta y se paró frente a él, Draco estaba asustado pero no lo demostró. -Anda, habla.- Dijo Malfoy. -Draco... me estoy enamorando de ti y creo que eso es malo porque acordamos algo ¿no?- Dijo Hermione bajando la cabeza, Draco río con énfasis como burlándose pero en realidad no quería demostrar lo feliz que estaba, Hermione le miró muy enojada y en sus ojos se asomaron unas lágrimas rebeldes al ver la actitud de Draco, dio media vuelta para irse cuando sintió los brazos de Draco rodeándola por detrás y su respiración en su oído. -Quizá yo también me estoy enamorando Gra... Hermione- Dijo en su oído, pero ella no le creía, aunque el simple hecho de que hiciera eso la alegraba así que se volteó y besó tiernamente sus labios, ella lo separó. -No tienes que mentirme.- Dijo mirándole a los ojos. -No lo hago.- Dijo Draco con una mirada tan sincera, que por un momento Hermione olvidó que era Malfoy quien hablaba, y allí estuvieron toda la noche, abrazados besándose y hablando tantas tonterías como les era posible... Esa noche Hermione volvió a su torre muy feliz y en la ventana había una lechuza salió y tomó el paquete, acarició a la lechuza y se sentó en su cama, abrió el paquete y había un anillo en forma de serpiente con una esmeralda verde, muy verde por ojo, unas empanadas de calabaza en una bolsita de papel verde con detalles dorados y unas bolas de chocolate con nata de Cornualles envueltas en un papel transparente (muy mal envueltas pudo notarse, quien lo hizo estaba muy apurado) además de una carta que decía: No mentía cuando dije que me estoy enamorando de ti, no estoy acostumbrado a decirlo y mucho menos a sentirlo, lo siento. Noté que no fuiste al gran comedor a cenar esta tarde y debes tener hambre, por favor deja el postre para después... y el anillo, ha estado en mi familia por generaciones, me protege dice mi madre y cuando se lo vas a dar a alguien lo conjuras para que la esmeralda brille cuando estés pensando en esa persona, entonces cuando brille, recuerda que te... Te quiero Hermione Granger. Draco Malfoy. Hermione no daba crédito a sus ojos, buscó una cadena larga en su cofre y colgó el anillo el cual tenía un brillo singular en la esmeralda, sonrió y se lo colgó al cuello, se comió las empanadas de calabaza recordando dejar el postre para después luego se comió una bola de chocolate y le dio una a Ginny la que preguntó quien se las había dado, Hermione sólo sonrió y se fue de allí, pensando que quizá Draco si la quería pues había notado su ausencia en la cena, en su cama antes de dormir miró el anillo, el cual brillaba demasiado, sonrió y durmió, nunca en su vida había dormido tan bien.