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Mentiras dolorosas — capítulo 21
Todos estaban desesperados, estresados, preocupados y no podían mantener a Hermione calmada, ella se la pasaba todo el día llorando a su hijo, cosa que le podía afectar al bebé.
Draco trabajaba día y noche junto a Harry y Ron para encontrar a Astoria pero no había rastros de ella. Parecía como si hubiera muerto y eso alteraba a Draco, con solo pensar que Scorpius estuviera muerto le hacía temblar las rodillas.
-Draco...la vieron en el callejón Diagon comprando víveres.-dijo Harry agitado por haber corrido hasta la oficina de Draco.
Draco no lo pensó dos veces y fue directo al callejón Diagon junto con dos aurores y Harry. Vigilaron cada esquina, cada rincón, cada tienda, cada espacio.
-Ya llevamos más de tres horas, aquí Draco, ya se habrá ido.
-No, sé que está aquí...-entonces vio a una persona cubierta de cabeza a pies, entonces, Draco siguió a esa persona hasta un callejón oscuro, entonces la acorraló y era ella.
-DÓNDE ESTÁ MI HIJO?
Astoria sólo rio, disfrutaba del sufrimiento de ellos.
-QUÉ ES LO QUE QUIERES?
-Quiero que la sangre sucia se vaya, que regrese a su asqueroso mundo muggle.
-Y que consigues con eso?
-A ti.-dicho esto hizo que Draco retrocediera y dejara libre el cuello de Astoria.
-NO!.-entonces la volvió a tomar del cuello, la sonrisa que ella tenía se le borro de inmediato, Draco la arrastró hasta llegar donde estaba Harry con los aurores.
Todos estaban sorprendidos; la llevaron al Ministerio de Magia para interrogarla sobre el paradero de Scorpius pero no decía nada.
-Se niega a decir donde está, han revisado en su mansión pero no está ahí, nadie lo sabe excepto ella.
-Utilicen .-dijo Hermione desde la esquina en que ella estaba.
-QUÉ?
-Que la usemos, se segura y nos dirá el paradero de Scorpius..-se le quebró la voz con solo decir el nombre de su pequeño. Les hicieron caso y salieron de la oficina de Draco excepto ella y Draco, este se le acerco y le tomo la cara entre sus manos.
-Lo encontraremos, él estará bien, lo prometo.-salieron hacía la habitación donde estaba Astoria capturada, le había arrebatado su varita, quedando indefensa. Vieron como obligaron a Astoria que se tomara la pócima.
Poco a poco fue haciendo efecto, ella se forzaba para hablar pero era imposible.
-Dónde está Scorpius Malfoy, hijo de Draco Malfoy y Hermione Granger?.-ella tardó unos segundos en responder ya que se forzaba para no hacerlo.
-Está....en...NO!...está en...la abandona Heladería Florean Fortescue, en el sótano.-derrotada bajó la cabeza y soltó un bufido, Hermione pidió que las dejaran solas, quería hablar con ella.-Por qué lo hiciste? Que te he hecho yo para merecerme esto?.-Astoria levantó la cabeza y la miró con odio y lágrimas en los ojos.-Por qué? Porque te odio, porque le has dado un bastardo, uno que YO debí darle a él, porque te ama y no a mí, porque estas con él, porque te odio, sangre sucia!-Pero nada conseguiste haciendo mal, solo te causaste daño a ti misma, todo por culpa de tu envenenada madre, eres igual a ella.-dicho esto salió de la sala dejando a Astoria gritando toda clase de insultos.Salieron disparados todos hacia la vieja heladería ha había sido cerrada por culpa de la guerra y de los mortífagos, desesperados bajaron todos al sótano buscando señal de Scorpius. Hermione quería llorar, caminó por la sala y no lo veía, quería encontrar a su bebé, a su hijo, a su esperanza. Entonces busco dentro de cada caja que había en el sótano, en cada una y en la útlima había un pequeño bulto envuelto en sucios trapos negros.-DRACO! VEN! AYUDAME!.-Draco corrió hasta ella y de la caja saco al bulto, le quitaron los sucios trapos, era él, Scorpius parecía dormir.-Scorpius despierta, hijos por favor...-imploraba Hermione, su pequeño niño tenía unos cuantos rasguños en su cara y brazos y estaba muy sucio.-Hijo, por favor despierta...-por fin hablo Draco, los dos abrazaron al pequeño que un no respondía, Harry acabado salió de la heladería, no podía con esta escena.-Por favor, despierta.-lloraba Hermione, entonces sintió que Scorpius se movia y poco a poco fue abriendo los ojos, la miró y sonrió débilmente.-Mami...-inmediatamente se desmayo. Llevaron al pequeño al Hospital de San Mungo.