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Mentiras dolorosas — capítulo 22
Y ahí estaban, de todos se podían diferenciar, unas cuantas cabezas rojizas, otras azabaches, una melena castaña y un rubio platinado esperaban a que el sanador llegara con las noticias. Hermione trataba de tener calma, si no se controlaba, el estrés podía aniquilar al pequeño que apenas crecía en su vientre.
Draco estaba sentado junto a ella, abrazándola, sabía que era difícil para ella, para ambos, pero ella era la más afectada de los dos. Entonces todo lo ocurrido durante esos dos años desde que Hermione regreso fueron los más difíciles y felices que él ha tenido.
El haber conocido a su hijo, el que el amor de su vida regresara, la oportunidad de hacer todo bien, la espera de su segundo hijo, los problemas con Astoria y Daphne Greengrass, todo.
-Señor Draco Malfoy y Hermione Granger.-los llamó el sanador, todos se levantaron pero Draco y Hermione fueron donde el sanador.
-El niño está estable, tiene leves golpes en los brazos y rasguños en la cara, nada serio, tenía deshidratación que controlamos, por lo demás está completamente bien, solo esperamos a que despierte y sabremos si tiene trauma por lo acontecido, sin más eso es todo.-complacidos y felices Draco y Hermione se abrazaron y dieron la buena nueva a los demás.
Poco a poco los Weasley's y Potter's se fueron a regañadas dejando a los padres de Scorpius en es espera a que despertara.
A la mañana siguiente Scorpius despertó y notó que sus padres estaban con él en la habitación, Hermione estaba sentada en las piernas de Draco y recostada en su pecho y este la rodeaban con sus brazos arropándola con una cocha cálida que una sanadora les había brindado.
-Mamá, papá.-los llamó con voz firme, Hermione fue despertando poco a poco y cuando miro hacia donde Scorpius y notó que estaba despierto, corrió a su lado a abrazarlo.
-Mami...me falta el aire.
-Lo siento, es que estoy feliz de que este bien.-dijo dejando escapar pequeñas lágrimas.
-Lo se mami, tenía miedo...
-Y ya no lo tendrás.-dijo Draco acercándose a él.
Al día siguiente dejaron ir a Scor, los tres fueron de regreso a la Mansión Malfoy, ya estaba todo en orden, no había indicio de que hubiese pasado algo ahí.
Scorpius lo primero que hizo fue correr hacía su habitación a jugar con sus pertenencias.
-Parecieran que nada paso, es tan...increíble...
-Lo sé, Draco, tengo miedo de que algo más pueda pasar...
-No, no digas eso, suficiente por lo que hemos pasado, ahora solo quiero preocuparme por ti y po Scorpius, por si están bien, por si les falta algo...-la abrazó y le besó suavemente.-Espera.-salió de la habitación y en menos de un minuto regresó.
-Hermione, quiero pasar el resto de mi vida contigo, no quiero volver a separarme de ti, pase lo que pase, tu "para siempre" es todo lo que necesito.-en sus manos tenía una cajilla de terciopelo verde oscuro y la abrió, en ella había un anillo de oro blanco con una piedra más o menos grande y brillaba demasiado.
-Hermione Jean Granger, me harías el honor de convertirte en mi esposa?.-pregunto arrodillado, Hermione estaba en shock total, una sonrisa tonta se le escapó, con un gesto y lágrimas en los ojos asintió de manera obvia.
-Si, si, si, si y mil veces si!.-Draco la levantó le dio giros en el aire, la beso con pasión y alegría, luego le puso en anillo y sonrieron.
"Para siempre"
....
Holaaa, soy la peor escrito que potterfics puede tener :s no habia actualizado en un mes, UN MES! Se que quieren matarme...pero es este el final?
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