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Severus se enamora... — capítulo 97

-Si soy una bruja elemental-dijo ella ahora mirando a sus abuelos-quiero probarlo

-¿Alguna idea para hacerlo?-dijo su abuela

-Bueno ustedes dijeron que el clima estaba cambiando según mi humor-dijo ella-intentemos con eso

-¿Propones algo en específico?-pregunto Albus

-Hagan que me moleste-dijo ella-pero eso si-dijo mirando a sus abuelos-ni se atrevan a insultar a Severus de nuevo porque no se como respondería ante eso

-Esta bien-dijo su abuelo

-Podrán empezar por llamarle Suzanne-dijo Severus y en el momento de pronunciar aquel nombre la pelinegra lo fulmino con la mirada

-Oh cierto Suzanne cariño-dijo su abuela-tienes un lindo nombre

-Supongo que tu madre lo ha escogido ¿verdad?-dijo Balthazar

-Ciertamente me irritan, pero no me molestan lo suficiente-dijo ella empezando a caminar de nuevo

-Eres una niña malcriada Suzanne-dijo Albus-acepta lo que eres de una buena vez, compórtate como una adulta

-No soy una niña!-dijo ella elevando su tono de voz

-Eso es lo que dices, pero tu comportamiento demuestra lo contrario, siempre has sido una niña malcriada que ha hecho lo que se le viene en gana siempre que ha querido,  jamás te ha importado la manera en que obtienes las cosas, el fin justifica los medios es tu lema, necesitas crecer, madura de una buena vez-dijo Albus

-He dicho que no soy una maldita niña, deje de serlo el día que papá murió, ese día esa niña se murió también, esa niña se fue con papá, así que no me vengas con que soy una niña Albus, y la manera en que consiga las cosas es mi problema no el tuyo, es mi maldita vida no la tuya, puede que te aprecie y te quiera mucho, pero eso no significa que no me den ganas de hechizarte-dijo Amy cuyos ojos habían abandonado su habitual color grisáceo para tornarse rojizos

En la chimenea el fuego se avivaba clara prueba de que lo que Albus estaba haciendo estaba funcionando, Amethyst caminaba, que digo caminaba se movía como una fiera enjaulada por el despacho, sus manos empuñadas y su cabello alborotado denotaban lo irritada que estaba, de un momento a otro paro en seco y abrió la boca

-Sera mejor que ustedes no abran la boca-le dijo a sus abuelos-y tu Albus te juro que si dices una palabra más te lanzare un hechizo y no estoy jugando-dijo ella-esto de hacerme molestar no ha sido una de mis más brillantes ideas

-Hacer molestar a alguien con sangre veela jamás es una buena idea-dijo Albus

-Tu cállate-espeto Amy mientras trataba de relajarse-claramente, bueno digo si mi mente no ha estado alucinando, el fuego ha aumentado ¿verdad?

-Así es-dijo Balthazar aun un poco sorprendido por el cambio de humor de su nieta

-No me parece suficiente-dijo Amy-eso no me prueba nada, necesito algo más concreto

-¿Te parece si vamos al lago? Sé que te gusta nadar y allí podremos probar algo-dijo Albus

-¿Cómo que algo?-dijo Amy-dímelo ahora…

Pero Albus ya había empezado su marcha fuera del despacho alegando que las respuestas las conseguiría una vez llegaran al lago, lo que claramente era una manera elegante de decirle: "Solo cállate y sígueme"; los abuelos de la pelinegra lo siguieron, Amy se había quedado admirando la puerta con una expresión de sorpresa, junto a ella estaba Severus quien esperaba que ella se dignara a moverse de allí

-El lago…¿Y ahora que se le ocurrió a este viejo loco?-le dijo ella a Severus

-Si no vas no lo averiguaras-respondió él

Amy suspiro y se dispuso a caminar, justo antes de atravesar la puerta paro y rápidamente se dio la vuelta encarando a Severus y quedando a pocos centímetros de él

-Por cierto, vuélveme a llamar Suzanne y el próximo en recibir un hechizo de mi parte será usted mi estimado profesor, compartir la cama conmigo no le garantiza que no lo haga-seguido de esto le dio un dulce beso en la nariz, le sonrio y se dio la vuelta para proseguir su camino

Severus alzo  una ceja y contemplo la figura de Amy alejarse al atravesar la puerta, por Merlín las mujeres si que eran complicadas, ¿Cómo se suponía que podría seguirle el paso con esos cambiantes estados de humor?, esa mujer lo iba a enloquecer, iba a acabar con él, pero, ¿a quien le importaba eso?, era un bastardo con suerte, jamás en la que llamaba su miserable vida se hubiera imaginado que alguien como ella se fijara en él, era un amargado, el grasiento murciélago de las mazmorras, pero al parecer eso a ella le importaba un reverendo pepino, ella decía quererle y él quería creer, por más increíble que fuera que eso era cierto, pronto reacciono y también se dirigió hacia el lago como todos los demás alcanzando a Amy con velocidad, se le notaba algo inquieta y su paso era lento, como si no quisiera llegara al lago, aunque también su paso lento podía aclamársele a esas plataformas como las veía Severus que ella llamaba zapatos, pero no era eso, ella caminaba con gran naturalidad en sus zapatos, lo que le pasaba era que estaba nervios. Al llegar al lago Albus la escrutaba con su mirada mientras Amy miraba distraídamente el lago y suspiraba

-Mi querida Amy te informo que para lo que tendras que hacer tu vestido no será muy útil, tendrás que cambiar de vestimenta-dijo Albus

-No me digas-dijo ella-dime tío, ¿que vestimenta seria adecuada para lo que tengo que hacer?

-Tu traje de baño-respondió Balthazar por Albus

-¿Quieren que me meta al lago?-dijo ella con ambas cejas levantadas

-¿Para que otra cosa se utiliza un traje de baño si no es para nadar?-dijo Albus con una sonrisa

-Muy gracioso-dijo ella y luego convoco un traje baño, este era de color blanco y de dos piezas-ahora si me disculpan me cambiare

Amy se dirigió tras un árbol y tras susurrar un "Desvistio" y un "Vistio" se encontró lista, se acerco de nuevo a ellos tiritando un poco pues hacia frío y su abuela e ofreció a detener su vestido, ella se abrazaba a si misma en un esfuerzo inútil de alejar un poco el frío, Severus lo noto y con caballerosidad la cubrió con su capa, ella le dedico una sonrisa y le susurro un "Gracias" luego dirigió la mirada de nuevo hacia los tres adultos mayores, quería saber que tendría que hacer

-¿Y bueno, que tengo que hacer?-dijo cubriéndose con la capa de Severus

-Lamento el frío, pero fuiste tu la que insistio en tener pruebas-dijo Albus

-Bueno, pues si no quieres que me congele aquí dime de una vez lo que tengo que hacer, a parte del obvio hecho de meterme al lago-dijo ella

-Entra al agua-dijo Balthazar-y solo sumérgete

-¿Solo eso?

-No aguantes la respiración-dijo Sylvia-no tomes aire antes de sumérgete, solo sumérgete

-Entonces me estas diciendo que me sumerja sin tomara aire, ¿pretenden que me ahogue?, digo se que puedo contener el aire bajo el agua más de lo usual, ¿pero sin aire? ¿que acaso creen que tengo branquias para respirar bajo el agua?

-No branquias, pero si queremos ver si puedes hacerlo-dijo Albus

Severus los miraba en completo silencio, pero con expresión molesta, ¿en serio pretendían que la pelinegra hiciera eso? Era algo absurdo pretender eso, Amy pensaba lo mismo, es decir, ella era una gran nadadora, ¿pero respira bajo el agua? No se lo creía

-Eso suena realmente absurdo-dijo ella-pero supongo que lo intentare, no me cambie para nada-dijo ella quitándose la capa y entregándosela de nuevo a Severus-pero si me da una pulmonía será culpa de ustedes tres-dijo ella señalandolos

Amy se encamino hacia el lago y se paro frente a la orilla mirando su reflejo en el agua, ya era tarde, el cielo estaba oscuro y el lago se veía tranquilo, desde el punto de Severus y los demás el viento que soplaba el largo cabello de la mujer junto a la luz de la luna que daba en su blanca piel, la hacían lucir un aspecto fantasmagórico, era como ver a una ninfa, su inmensa belleza realzaba en aquella noche, sin más miramientos ella se adentro al lago con delicadeza, ahora solo se lograba ver su rostro en la inmensa superficie del lago negro, ella les dio una última mirada, eso que iba a hacer le traería recuerdos, recuerdos de una de las tantas estupideces que había hecho siendo más joven, pero bueno estaba allí e iba a hacerlo, el pasado, solo eso es pasado ¿verdad? La semi-veela trato de disipar esos recuerdos y no sin antes pensar que tenia que estar loca para hacer aquello se adentro en el agua, una vez dentro del agua su sentido común la obligo a aguantar la respiración, mientras sus pulmones al poco tiempo clamaban por aire, pero tenia que hacerles caso, tenia que tratar de respirar allí, tras dar una lucha interna con su sentido común Amy cedió  y trato de hacerlo, esperaba que la necesidad de tomar aire la embargara y tuviera que subir a la superficie, como aquella vieja sensación de aquel recuerdo que invadía su mente en ese momento, sentir que todo se desvanecia mientras su cuerpo clamaba por aire, pero para su sorpresa no fue así, se encontraba debajo del agua respirando aparentemente con normalidad, por Merlín, estaba respirando bajo el agua, ante esto se quedo en shock por un momento solo admirando lo poco que podía ver en lo profundo del lago, estaba verdaderamente oscuro, daba miedo estar allí abajo y aun más sabiendo las criaturas que allí habitaban, pero eso no le preocupaba a la pelinegra, no le temía a eso, en su mente solo podía recordar, recordar la tontería que había hecho de joven, tras lograr dejar ese recuerdo en segundo plano decidió moverse hacia la superficie, cuando su cabeza asomo en esta Severus suspiro de manera imperceptible, se estaba empezando a preocupar, Amy ya llevaba un buen rato allí abajo y no daba señal alguna, ya había pensado seriamente en meterse al lago y buscarla, pero cuando la vio emerger se calmo de inmediato, ella estaba bien, con finas y elegantes brazadas la pelinegra se acerco a la orilla y pronto estuvo en la superficie, el agua escurría por todo su cuerpo haciendo que su traje de baño pareciera una segunda piel, sus abuelos sonrieron al verla, en realidad tenían una nieta hermosa, Albus también le dedico una sonrisa, él la había visto crecer después de todo, la quería como una hija, en cuanto a Severus pues la miraba como embobado, su fino rostro enmarcado por esos mechones de cabello mojado que se aferraban  a él, el agua recorriendo sus gloriosas curvas, era una diosa ante los ojos de cualquiera, pero esa era SU diosa, suya, el pelinegro sonreía interiormente al recordar aquello, Amy se escurría el cabello con delicadeza, mojado se le veía incluso más largo, esa melena negra como la noche que los envolvía a todos contrastaba contra su blanca piel, sin dudarlo parecía una muñeca de porcelana, la pelinegra finalmente tomo su varita que tenia guardada en un estuche en su muslo y con un simple hechizo estuvo seca, Severus se acerco y de nuevo la cubrió con su capa, ella le sonrió, pero no contenta con el gesto se pego a él buscando calor junto a su adorado y oscuro profesor, ante esto Severus enarco una ceja, pero recibió con gusto el acercamiento de la joven y pronto uno de sus brazos rodeo la cintura de la pelinegra de manera posesiva haciendo que esta diera un pequeño saltito…

-Estas frío-le dijo en un susurro Amy a Severus mientras los demás miraban curiosos la escena, ver tan cerca a su nieta de ese hombre no le agradaba para nada a Balthazar y eso que no veía la escena completa pues la capa de Severus cubría a Amy dejando así oculta la mano de Severus posada en la cintura de la pelinegra

-¿Y bien Amy?-dijo Balthazar

-Oh gracias por preguntar, estoy de maravilla, me estoy congelando y probablemente agarre una pulmonía-dijo ella irritada

-Lamento que la experiencia te trajera malos recuerdos Amy-dijo Albus

¿Cómo demonios era que siempre sabia todo? Amy se preguntaba eso constantemente, Albus parecía omnipotente, por otro lado Severus y los LeBlanc se preguntaban de que demonios hablaban ese par, ¡como que malos recuerdos? Tal Severus le preguntaría luego, bueno o tal vez ella quisiera decírselo, después de todo a veces el ni siquiera necesitaba formular las preguntas pues Amy parecía poder leerle la mente

-Solo son recuerdos, pero dejemos eso de lado-dijo ella

-¿Entonces como salio todo?-pregunto Sylvia

-Supongo que eso ya debieron haberlo deducido, he tardado un buen rato en el agua, ¿Qué demonios creen que estaba haciendo allá? ¿jugando?

-No hay necesidad de que seas grosera Amy-dijo Albus

-Lo lamento, pero tu conoces mi temperamento-respondió Amy-no pretendas que sea diferente solo porque ellos estén aquí-dijo refiriéndose a sus abuelos

-No pretendo eso, te conozco y se como eres, no espero otra cosa de ti-dijo Albus

-Lo hice-dijo Amy-en serio lo hice, al principio-dijo ella tras suspirar-no pude no aguantar la respiración, digo mi sentido común no me dejo no hacerlo y cuando pensé que mis pulmones clamarían por aire y tendría que salir a la superficie, nada paso, solo estaba ahí y no pasaba nada, no me ahogaba, fue…sorprendente-dijo ella

-¿Ahora lo crees o necesitas mas pruebas?-pregunto Albus

Amy no dijo nada aun se encontraba perpleja, lo único que hizo fue posar su mano sobre la de Severus, dio un largo suspiro y luego dijo que se sentía cansada y que deseaba retirarse a descansar, olvidándose por completo del vestido que su abuela le sostenía y emprendió camino junto a Severus al castillo, durante el camino Amy no hacia más que murmurar en francés cuan absurdo le resultaba todo ese asunto, pero lo hacia más para si misma que para Severus, cuando se encontraron en los pasillos, todo estaba  a oscuras, ya era tarde, ambos murmuraron un "Lumos" y la punta de sus varitas se ilumino, mientras vagaban por los ya oscuros pasillos con dirección a las mazmorras un ruido les alerto, era Gaia y la Sra. Norris peleando de nuevo, cuando menos pensó Gaia acariciaba sus piernas con su suave pelaje, no sin dejar de gruñirle a la gata de Filch, Amy tomo a Gaia en brazos…

-Ese bicho de nuevo-dijo Amy mientras acariciaba a su gata

Severus reacciono divertido ante el gesto de la pelinegra al ver a la Sra. Norris, sin duda alguna aquella gata no era de su agrado

-Acércate de nuevo a Gaia y te juro que te pondré el pelaje azul-dijo mientras señalaba de manera amenazadora a la gata con su varita

La gata parecía entender la amenaza y no hacia más que gruñir mientras Gaia permanecía segura en los brazos de su dueña, momentos después de decir eso Filch apareció en aquel corredor, bastante sorprendido de ver a los profesores allí

-Profesores-dijo él

-Sr. Filch-dijo Amy lo más amable que pudo-le agradecería inmensamente que mantuviera alejada a su gata de la mía

-La Sra Norris no hace nada, es su gata la que le busca pleito-dijo mirando ahora a la profesora y quedando con la boca abierta al ver la manera en que iba vestida, pues al momento de tomar a Gaia en brazos había dejado al descubierto su bella figura

-Difiero en eso Sr. Filch-dijo Amy sin notar la reacción del hombre-Mi Gaia es una gata educada y con clase, dudo mucho que sea ella la que empieza esas peleas

En ese momento Severus interrumpió a Amy-Sabes, dejo de ponerte atención hace un rato, cuando se dio cuenta de cómo ibas vestida

Amy de inmediato se dio cuenta de su casi desnudez y se cubrió de nuevo con la capa no sin antes fulminar a Severus con la mirada-Pudiste decírmelo antes en vez de estarme mirando de manera burlona, tonto-dijo ella y le saco la lengua como una niña pequeña y luego miro a Filch, en serio estaba ido el pobre, la miraba como hipnotizado, aun cuando ya se había cubierto, a Amy ahora le pareció gracioso, ¿todos se ponían asi al verla? Se pregunto, jamás se fijaba mucho en eso, solo ignoraba las miradas, pero digamos que ahora entendía un poquito los celos de Severus cuando le miraban, pero solo un poquieto, porque en serio él si que era celoso

-Filch!-dijo Severus bruscamente sacando al viejo conserje de su ensoñación

-Profesor Snape-dijo tras dar un pequeño saltito

-Llévese a esa gata fuera de mi vista ahora, la profesora LeBlanc se encuentra cansada y quiere evitar los encuentros de su gata con la de ella, así que largo!-dijo Severus

El hombre no dijo nada y no sin antes dedicarle na mirada a la pelinegra, la cual fue de pies a cabeza se adentro en el oscuro corredor seguido de su horrible gata, desapareciendo asi en la oscuridad

-¿Gracias?-pregunto la pelinegra con gesto divertido

Severus alzo una ceja y ella lo recompenso con un beso, al empezar de nuevo su camino hacia las mazmorras Amy sintió un poco de nauseas, las había sentido desde el día anterior junto con un poco de dolor de cabeza, pero hasta ese momento se había olvidado por completo de ello, su cabeza había estado muy ocupada en otros asuntos como preocuparse por esas nimiedades, a Severus al parecer no le paso desapercibido el gesto cansado y el semblante pálido de Amy, cuando llegaron a las mazmorras la pelinegra se encontraba Amy pegada a Severus pues la verdad estaba tiritando de frío, cuando ella se dispuso a abrir su puerta un claro gesto de indisposición lo evito, las nauseas se habían hecho algo fuertes, Severus le pregunto si estaba bien, a pesar de que su semblante dejaba muy claro que no era así, Amy le había insistido que no era nada, que ya se le pasaría, pero Severus no hizo caso y la hizo pasar a su despacho y de allí a su habitación, Amy recordaba haber estado allí tres veces, la primera cuando habían cenado allí como amigos, la segunda cuando ella le había curado algunos raspones que tenia tras haber sido aturdido en la casa de los gritos y la tercera cuando el la había auxiliado después de resbalar por las escaleras y lastimarse la herida en su abdomen; la verdad era que Severus siempre que estaba con ella era en su despacho y bueno su habitación, jamás iban a la de él, Amy nunca le había dado importancia, pero ahora le causaba curiosidad, el oscuro profesor la había dejado sentada en la cama cubierta con su capa mientras el buscaba algo entre sus pociones, mientras esto pasaba la pelinegra paso el tiempo observando la habitación, como recordaba los colores de la casa Slytherin predominaban allí, había gran cantidad de libros y todo estaba bastante ordenado, Severus era un hombre ordenado y con buen gusto, la habitación no era muy amplia, pero a Amy le encantaba, era como Severus, elegante, sobria, oscura y con un toque misterioso tal y como su dueño, cuando Severus hizo aparición en la habitación traía consigo una poción, se acomodo al lado de la pelinegra y se la ofreció

-Puedes tomarla tranquila, no pienso envenenarte-dijo él

-Tengo que ser precavida, estoy con el murciélago de las mazmorras, cualquier cosa me puede pasar-dijo ella

Severus enarco una ceja y Amy rió, podría ser muy murciélago y todo, pero para ella él era su murciélago y asi le gustaba

-Bébela, no querrás estar enferma cuando esos mocosos lleguen de nuevo a la escuela-dijo Severus

-Es cietro, ya pronto empezaran las clases-Al decir eso Amy cayo en cuenta de algo-¿Qué día es hoy?-pregunto ella cambiando el tema

-Es viernes-dijo él

-No, no, me refiero a la fecha-dijo ella

-Es 29 de agosto, ¿quieres que te diga el año también?

-Que gracioso Sev-dijo ella algo distraída-pero ahora creo saber a que se deben las nauseas y el dolor de cabeza, solo que seria algo extraño

-¿Puedo saber?

-¿Quieres saber?-respondió ella

-¿Algo que no me quieras contar?

-No es que no te quiera contar, pero es algo raro hablar de esto con un hombre-dijo ella-digo, es que es asunto de chicas

-¿De chicas?-pregunto algo desconcertado

-Si, ya sabes, sobre ese pequeño asunto de cada mes-dijo ella

Severus ahora entendía a que se refería Amy, ella hablaba de la menstruación, pero era algo raro, él jamás la había notado así, es decir con esos malestares, era la primera vez que lo hacia

-Se supone que estos malestares son algo normal, pero eso no me pasa jamás a mi-dijo ella-es algo extraño

-¿Has pensado que tal vez se deba a algo?-dijo Severus que ya había llegado a una deducción

-La verdad no, solo empece a sentirme mal ayer y creí que se me pasaría, pero claramente no fue asi-dijo ella mirándolo-había olvidado por completo que eso días se aproximaban-y ahí fue cuando su expresión cambio de una de malestar a una de confusión y terror, pero no eso no podía ser, era muy improbable, pero también estaba el hecho de que había dejado de tomar la poción y estaba atrasada, pero eso le pasaba a cualquiera ¿verdad?, pero no podía ser, ella era un maldito reloj, Merlín no, no era cierto, no podía serlo, ella no podía estar embarazada…

Nota de la autora: Bueno mis queridos lectores les quiero agradecer a todos por leer este fic que con tanto cariño escribo aquí, les agradezco en especial a aquellos que se toman la molestia de comentar, les envió un gran abrazo psicológico y  bueno para terminar aquí les dejo el link del traje baño de Amy: