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Severus se enamora... — capítulo 98

**Aclaraciones:**La letra encursivase refiere a diálogos en francés, es que me ha dado algo de pereza traducir jejeje, bueno eso era todo, ahora espero que disfruten el capítulo y a leer!

De repente a la pelinegra se le fue el alma a los pies, tenia una expresión seria, había dejado caer el frasquito con la poción y ahora miraba a Severus fijamente, por como la miraba el también había llegado a sus conclusiones, por Merlín ¿ había llegado él a la misma conclusión de ella? Ella sospechaba que si, Severus no era un hombre tonto, ellos no se habían cuidado, que gran tontería había sido eso y ahora, bueno ahora tendrían que asumir las consecuencias

-Por Merlín-dijo Amy cuando por fin pudo articular palabra e inconscientemente se llevo la mano al vientre-¿Piensas lo mismo que yo?

Severus asintió al ver la mano de Amy posada en su plano vientre-Es improbable, pero posible-dijo él

-Es posible y  yo tengo un atraso, eso lo hace más factible-dijo ella

-Un atraso…-murmuro Severus

-4 días para ser exacta y yo soy como un reloj, nunca me atraso Sev-dijo ella preocupada

-Sera mejor que te hagas una prueba para estar seguros-dijo él-hasta el momento solo son suposiciones

-¿Tienes los ingredientes?-pregunto ella

Severus asintió y se levanto de la cama, Amy se disponía a hacer lo mismo, pero Severus se lo impidió alegando que él haría la poción, ella no se encontraba en condiciones de hacerla, estaba demasiado nerviosa, el profesor desapareció por un rato de la habitación, a Amy se le hizo una eternidad la espera, por Merlín, podía estar embarazada, podía estar esperando un hijo, un hijo de Severus, si lo estaba seria un milagro, uno en un millón, pero no estaba lista para ser madre, no aun, apenas cumpliría 22 años en enero, no estaba lista para correr con la responsabilidad de alguien que no fuera ella misma, sentada allí en aquella cama miraba a un punto fijo en la pared, como si este fuera la cosa más interesante del mundo, su cabeza iba a explotar, demasiada información tenia que procesar, lo que le acababan de revelar Albus y sus abuelos y ahora esto, la vida era muy complicada, se llevo las manos a su sien en un vano intento de disipar un poco el dolor que le aquejaba, Severus la miraba desde el umbral de la puerta, ya todo estaba listo, Amy se veía notablemente preocupada y bueno él también lo estaba, ¿y si ella estaba embarazada?, habían sido unos tontos al no haberse protegido, pero al parecer ya era un poco tarde para ello

-¿Esta lista?-pregunto Amy al ver a Severus

Él asintió levemente y se acerco a ella, la prueba era sencilla, esta consistía en una poción en la cual se tenia que poner un poco de la sangre de la mujer, si el humo que esta desprendía al reaccionar con la sangre era blanco significaba que efectivamente el resultado era positivo, si por el contrario el humo era de un color gris el resultado era negativo, solo se necesitaba una gota de sangre, con eso bastaba, Severus traía en una de sus manos una pequeña daga para que Amy se pinchara con ella, el pelinegro deposito la poción ene una mesita cerca de la cama y le entrego la daga a Amy, ella le dedico una pequeña sonrisa aunque en realidad se sentía profundamente asustada, sin importarle mucho si dolería o no se hizo un corte en la palma de la mano, a Severus le sorprendió un poco el gesto ya que solo necesitaría uan gota de sangre, pero al parecer a la pelinegra no le importaba eso ahora, ella puso la mano sobre la poción y dejo que su sangre resbalara hacia esta, tardaría un momento en reaccionar, pero para ambos ese momento fue una eternidad, los dos con la vista fija en la poción,cuando el humo por fin se revelo Amy dio un largo suspiro y agacho su cabeza, el resultado era negativo, ella no podía negar que se sentía aliviada, pero a la vez se sentía algo triste, el pensar que podría ser madre había hecho que surgiera algo en su interior, se había sentido feliz pero a la vez asustada, pero ahora eso se había desvanecido, Severus la observaba, su cabello cubría su rostro, pero había oído el largo suspiro que había escapado de sus labios en el momento en el que el humo se hizo visible, ella se sentía aliviada, al igual que él, luego de un rato de un incomodo silencio Amy levanto la vista y sus ojos grises se encontraron con los negros de Snape, ella se acerco y le abrazo

-La poción empieza a hacer sus efectos-le dijo ella-eres un genio Severus Snape

-¿Estas bien?-fue lo único que Severus dijo

Ella sin dejar de abrazarlo le respondió-Aliviada, pero algo triste, ¿y tu?

-¿Yo?-pregunto

-Si, *tu murciélago de las mazmorras-*dijo Amy

-Aliviado igual que tu-respondió Severus

-¿Si hubiera estado embarazada que hubiera pasado Sev?

*-No lo sé, supongo que ambos lo hubiéramos averiguado…-*en aquel momento Amy lo encaro

*-¿Juntos?-él asintió-¿No hubieras corrido espantado?-*pregunto con una sonrisa algo triste

-*No escapo de mis responsabilidades-*fue su respuesta

Amy lo beso y volvió a abrazarse a él con fuerza-Tuve miedo Sev, pero fue bonito, fue bonito pensar que seria madre y fue más bonito aun, saber que tu serias el padre

A Severus se le erizo la piel ante el comentario, pero se sentía tan bien oír a Amy decir eso, a ella le gustaría formar una familia con él, tener hijos y estar junto a él, pero Severus no se podía dar el lujo de pensar en un futuro, porque sabia muy bien que no sabia si lo tendría, y ella, era tan joven, le quedaba toda una vida por delante…

-*Te amo-*surgió de los labios de la pelinegra de manera inesperada interrumpiendo los pensamientos de Severus

-¿*Y si pudieras escoger estar con alguien más?-*ella lo miro y acaricio con cariño una de sus mejillas

-*Seguirías siendo tu-*fue su respuesta-mi corazón te escogió a ti y me alegra mucho que lo hiciera

-¿Por qué yo?

*-Porque me haces feliz-*dijo ella

-*¿Y como hace eso alguien como yo?-*pregunto algo desconcertado

-No lo sé, simplemente soy feliz, soy feliz porque sí, porque respiro y porque tú respiras

Severus le dedico una pequeña sonrisa y ella le devolvió una aun más grande y luego volvió a besarlo

-*Amo cuando sonríes -*dijo ella

-*Eres la única que logra que lo haga-*dijo él

-*Y amo oírte hablando francés, suena muy sexy con tu voz-*dijo ella con una sonrisa

-¿Sexy?

*-Tú eres sexy-*dijo ella-*tu elegancia, tu semblante serio, tu aire misterioso y tu gran cerebro, te hacen sexy, sobre todo tu cerebro, eres un maldito genio-*dijo Amy con gran seguridad

-*Si me permite el atrevimiento Srta. LeBlanc usted para mi es la belleza misma personificada y yo soy un bastardo con suerte-*dijo Severus

-*Ese es el mejor cumplido que jamás me hayan hecho-*dijo ella-y más sabiendo que viene de ti

*-Debes estar acostumbraba a que te halaguen-*dijo Severus algo celoso

-*Algo-*dijo ella-pero son solo cursilerías como: "Eres el sol que ilumina mis mañanas"

*-Realmente cursi-*dijo él

-Y carente de ingenio debo agregar

-Completamente patético

Amy sonrió y soltó el cuerpo de Severus para levantarse de la cama, tenia la intención de marcharse a su habitación, no siempre ella se mantenía con Severus, ambos tenían su espacio. Y la habitación de Severus era su templo personal para él, ella nunca iba allí con él, pero extrañamente aquel día Severus no la dejo marcharse…

-¿No te pica la curiosidad Sev?-le dijo ella al sentarse de nuevo a su lado y cambiando el tema de conversación

-¿Curiosidad de que?

-No me has preguntado nada de lo que me dijo Albus cuando salí del lago-le dijo ella

-¿Lo de "Lamento que la experiencia te trajera malos recuerdos"?

Amy asintió-Vi tu cara cuando me lo dijo, era de sorpresa, pero supongo que no me lo has preguntado porque no quieres entrometerte ¿verdad?

Ahora fue Severus quien asintió-No tengo que saber todo sobre ti-dijo él

-Ya sabes demasiado, y creo que mis queridos abuelos han contribuido bastante en eso-dijo ella recordando toda la información que poseían sobre ella

-Aprendí algunas cosas nuevas

-¿Quieres saber a que se refería mi tío?-le pregunto ella

-¿Quieres decírmelo?

-Te pregunto de nuevo, ¿Quieres saberlo?-le dijo ella con tono algo triste

-Cuando dices eso no puede ser nada bueno-dijo él

-Bueno estando más joven hice muchas estupideces, pero esta cuenta como una de las más grandes-le dijo Amy

-Ahora soy yo el que pregunta de nuevo, ¿Quieres decírmelo?

Ella asintió-confió en ti, pero me gustaría darme un baño primero, aun tengo algo de nauseas y eso tal vez me relaje

-Te traeré algo de poción, dado que tiraste la otra que traje-dijo Severus

-Oh gravedad, perra desalmada-dijo ella tratando de aligerar un poco la atmósfera

-Ire por otra poción, ve al baño mientras lo hago

-Gracias-dijo ella y se levanto directo al baño

Severus la vio perderse en su baño y se levanto para buscarle una poción, aun estaba algo conmocionado, Amy no estaba embarazada, pero pudo estarlo, sin dudas tendrían que hablar de ello, pero ella aparentemente no quería hacerlo en ese momento pues había desviado el tema hacia lo que había pasado en el lago, Severus no era tonto, él lo había notado, pero tendrían que hablarlo por más incomodo que fuera tendrían que hacerlo, él no demoro en encontrar la poción por lo que pronto estuvo en la habitación cuando se dirigió al baño pudo alcanzar a ver como Amy se metía en la tina, se detuvo un momento a admirarla y en cuanto ella había entrado por completo en ella y había notado la presencia de él le sonrió, pero su expresión se veía aun triste, sus profundos ojos grises se veían como nubes de tormenta, ella no se sentía bien, y no era algo solo físico, ella estaba triste, Severus se adentro en el baño mientras Amy yacía quieta en la tina rebosante de espuma, con un movimiento de varita invoco una silla y se sentó a su lado, Amy permanecia en silencio, el cual solo fue roto cuando Severus hablo para darle la poción, ella la tomo y de inmediato la bebió, musito un suave "gracias" y luego el silencio volvió, ella simplemente estaba en la tina con los ojos cerrados, la cabeza recostada en el borde y con las manos reposando en los mismos, Severus no hacia mas que mirarla, su rostro se veía tan angelical, igual que cuando dormía, su piel blanca y su negro cabello la hacían lucir como una muñeca de porcelana, tan bella, pero tan delicada, un suave suspiro emano de los labios de la pelinegra y seguido de esto sus parpados se movieron dejando a la vista sus bellos ojos, pero estos no se enfocaron en Severus simplemente parecían perdidos mirando hacia el techo, así pasaron un par de minutos hasta que ella hablo

-Te agradezco por la poción, al parecer ha funcionado, las nauseas y el dolor de cabeza se han ido-dijo ella

-No fue nada-dijo Severus

-No has preguntado nada aun-dijo Amy

-Dijiste que tomarías un baño primero-fue su respuesta

Ahora ella dirigió su mirada a Severus y lo observo unos segundos antes de hablar de nuevo-Cuando papá murió, mamá  siempre se veía triste, pero se veía aun mas triste cuando yo no hablaba, y yo no hable con nadie hasta que cumplí 9, fue cuando ella hizo que conociera a Charlie, ella era agradable y me hizo reír-dijo ella esbozando una triste sonrisa-ella me contó que su papá ya no estaba con ella y que lo extrañaba mucho, supongo que fue por eso que empece a hablarle, ella también había perdido a su papá, después conocí a Matt, era un chico muy agradable, él ya había empezado sus estudios en Durmstrang y siempre nos contaba lo genial que eran, con el tiempo nos hicimos amigos y yo empece a su madre como mi tía, ella y mamá siempre se la llevaban bien, y  mamá se veía feliz al ver que yo tenia amigos, pero aun me sentía triste, solo que ahora no tanto, cuando entre a Beauxbatons me sentí…-ella paro un momento y luego continuo-en realidad no sabia que sentía, siempre había imaginado que cuando cumpliera los 11 estudiaría en Hogwarts y vería el gran castillo que papá me contaba en sus historias, iría a alguna de las 4 casas y papá estaría orgulloso de mí, pero ahora estaba allí, en Beauxbatons y me sentía vacía, él no estaba allí, pero jamás dije nada, pretendía estar bien, no quería que mamá se pusiera triste por mi culpa, y así pasaron los años, junto a Izzie y Charlie nos metíamos en problemas, bueno ellas me metían en problemas, pero creo que he alargado un poco la historia-dijo ella ahora mirando a Severus quien había decidido no interrumpir el relato-el día de mi cumpleaños numero 15, yo estaba en mi habitación, Charlie e Izzie aun dormían, era temprano, yo decidí darme un baño, no tenia sueño, igual no era que pudiera dormir mucho y las ojeras que siempre se veían en mi rostro eran clara prueba de ello, decidí que metería en la tina un rato y así me despejaría un poco, quería aprovechar el silencio que había, sabia que más tarde las chicas no me dejarían en paz sabiendo que era mi cumpleaños aunque yo les dijera que preferiria leer con tranquilidad un buen libro, una vez en la tina me dedique a pensar, justo como lo hacia hace un momento, mi cabeza siempre era un enredo, pero en ese momento tuve la idea más tonta que jamás se me haya ocurrido y empece a deslizarme en el agua, hasta que estuve completamente dentro, pude aguantar la respiración un buen rato, pero podía sentir como el aire se agotaba en mis pulmones, y fue ahí cuando lo pensé seriamente, ¿Y si no salía del agua?, ¿Y si me quedaba allí?, solo aguantaba la respiración y pensaba en eso, ¿Se irían los problemas si me quedaba así, si dejaba que el aire en mis pulmones se acabara?, me rehusaba a respirar, me ahogaba, pero eso no importaba, seria un momento y luego todo se iría, simplemente desaparecería, tal y como lo hacia el aire en mis pulmones, pero fue entonces cuando sentía que me estaba yendo que vi la cabellera roja de Charlie, ella me había sacado del agua y me miraba asustada, tome una gran bocanada de aire y mis pulmones lo agradecieron, mire a Charlie y vi como una lágrima se deslizaba por su mejilla y luego ella me abrazo, me abrazo muy fuerte, no le importo empaparse y a mi no me importo que me tocara, yo estaba allí mirando a la nada, entonces ella me levanto y me puso una bata de baño, me llevo a la cama y me volvió a abrazar, Izzie miraba confundida y Charlie se lo contó, le contó que me había sacado de la tina, ella se asusto y luego reacciono igual que Charlie, me abrazo, y así se quedaron conmigo todo el día, no les importo empaparse mientras me abrazaban, solo estaban allí para mi, podía oír que me lo decían, me regañaban por la gran tontería que había estado a punto de hacer, se preocupaban por mí, y fue cuando entendí que no estaba tan sola como creía estar, había sido egoísta al pensar eso, ese día ellas se quedaron conmigo en la cama y no se movieron de allí hasta que yo decidí hablar, estaban tan molestas conmigo, incluso lloraban y yo me sentí como basura en ese instante, yo las había hecho sentir así y odiaba ver que alguien sufriera por mi culpa, me disculpe, en serio lo lamentaba, había sido una tontería, ellas aun lloraban, pero cada una me beso una mejilla y ambas volvieron a abrazarme y así me quede dormida, cuando desperté ellas seguían allí cuidando de mí, les hice prometer que no le dirían a nadie jamás lo que había pasado y yo a su vez les prometí que jamás haría una tontería como esa de nuevo, recuerdo que me vigilaban, lo hicieron hasta que empezaron a confiar que había recuperado mi cordura un poco, a pesar de que ellas cumplieron con no decirle a nadie lo que paso aquel día alguien más se entero y supongo que por como me miras ya sabes quien fue-dijo Amy

-Albus-dijo él

-Así es, mi tío lo supo, ¿Cómo? Creo que jamás lo sabre, siempre se las arregla para averiguar todo, es un viejo astuto, loco, pero astuto, él me aconsejo y me dijo que no se podía huir de los problemas, que no dejara que la muerte de papá hubiera sido en vano, no podía simplemente acabar con mi vida cuando él había dado la suya por mí y esa vez fue la única vez que el tío Albus me vio derramar una lágrima

Severus se había quedado en completo silencio, ¿Qué podría decir en ese momento? Simplemente no se le ocurría nada, lo que le acaba de decir ella lo había enmudecido, él pudo haberla perdido sin siquiera llegara a tenerla, ¿se pude perder algo que jamás fue tuyo? Se pregunto él, pero no conseguía responder aquello, en serio agradecía a esa pelirroja por haber sacado a Amy de la tina, agradecía inmensamente poder tenerla en frente suyo en ese momento

-No tienes que decir nada-le dijo ella-no te lo conté para que opinaras sobre ello, solo quería que entendieras lo que sentí cuando me sumergí en el lago, jamás volvería a hacer tal estupidez, ahora tengo demasiado, ya no me siento sola, tengo una familia y ahora te tengo a ti y en realidad eso me causa algo de miedo

-¿Miedo?-pregunto confuso

-Da un poco de miedo, pero es bonito, tener tanto que perder es bonito-fue su respuesta, ella ahora tenia más que motivos para vivir y saber que él era uno de ellos lo hacia sentir ¿feliz?, si, eso era, ella lo hacia feliz, al igual que ella decía que él la hacia feliz, lo hacia feliz incluso más de lo que recordaba Lily lo había hecho

De nuevo el silencio se apodero de aquel lugar, solo se oían las suaves respiraciones de ambos, ella de nuevo descansaba con los ojos cerrados y él simplemente la admiraba, podía hacerlo toda la vida y jamás se cansaría de mirar a esa bella mujer frente a él, despreocupada de que él pudiera dañarla, simplemente con los ojos cerrados confiando en él, no le cabía aun en la cabeza que ella hubiese pasado por todo aquello, ella no era un princesa, era una luchadora, era fuerte, pero frágil a la vez, podía romperse y eso era algo que Severus temía, temía ser él quien la rompiera, en ese momento el silencio se rompió por un leve gruñido que emitió el estomago de Amy, no había comido nada y Severus tampoco lo había hecho, ella sonrió aun con los ojos cerrados y luego

-Al parecer mi cuerpo me pide comida-dijo ella y luego lo miro-y lo hace a gritos en realidad-dijo tras un gruñido un poco más fuerte

Severus le alcanzo una toalla y la ayudo a levantarse de la tina, salieron del baño y el oscuro profesor pidió a un elfo que les trajera comida, Amy aun estaba envuelta en una toalla, no tenia ropa allí para cambiarse, Severus le ofreció una camisa de sus pijamas la cual le quedaba considerablemente suelta y le llegaba hasta los muslos, era una camisa negra de manga larga de seda, a la pelinegra le gustaba, olía bien, olía a Severus, no le importaba no llevara nada debajo, se sentía bien así, el pelinegro la miro, se veía tan pequeña en su camisa, pero Merlín, si que se veía bien; el elfo pronto llego con la comida y ambos se dispusieron a comerla, Amy no comía gran cosa, por lo cual Severus la regaño alegando que se encontraba enferma y debía alimentarse bien, ella se defendió diciendo que la medimaga era ella y no él y que lo que le pasaba era solo algo natural, pero vaya que la naturaleza era molesta pensaba ella, el pelinegro insistió hasta que logro que Amy comiera lo que considero suficiente, luego de tomar algo de té se dirigieron a la cama, ella estaba algo dubitativa, seria la primera que pasaría la noche allí, deicidio preguntarle a Severus si en realidad quería que ella se quedara allí, no era necesario que lo hiciera, además no creía poder dormir esa noche, el insomnio al parecer se había hecho presente para ella, él le ofreció una poción para dormir, pero ella declino la oferta diciendo que esas poción ya no tenia efecto en ella, años de tomarla la habían hecho inmune al parecer, a Severus le pasaba lo mismo, además él tampoco tenia sueño, Amy intentando alegrar la atmósfera le dijo que no respondía si la cama aparecía manchada en la mañana y ella luciera como una niña que acaba de perder la virginidad, después del susto de lo del embarazo a Severus si le hizo gracia el comentario, ella se acomodo en la cama y se cubrió con las suaves sabanas, él hizo lo mismo y pronto sintió como ella tomaba una de sus manos y la posaba en su cintura, clara señal de que quería que se acercara, él hizo caso omiso y pudo imaginar su sonrisa aun cuando ella le daba la espalda

-Gracias-dijo Amy

-¿Por qué?-pregunto Severus

-Por escuchar-dijo ella y luego se dio la vuelta quedando frente a frente-y por estar aquí conmigo-acto seguido lo beso y se abrazo a él para posteriormente descansar su cabeza sobre su pecho-sabes Sev, tienes que afeitarte tu barba pica-dijo ella divertida

Severus dio una leve sonrisa y abrazo a la pelinegra por debajo de la camisa que tenia puesta tocando asi su sedosa piel, Amy respondió haciendo lo mismo, pero en su pecho y dándole un beso en donde la camisa dejaba la piel expuesta

-Tenemos que hablar y lo sabes Amy-dijo Severus

-No arruines el momento Sev, ya ha sido demasiado por hoy, si agregas algo más la cabeza me explotara-dijo ella

-Sé que es un tema delicado para ti, pero tenemos que hablarlo

Ella levanto la cabeza y lo miro-Sé que tenemos que hablarlo Severus, pero te pido por favor que no sea ahora, ahora solo quiero que me abraces, solo abrázame y haz que me quede dormida en tus brazos, solo eso necesito ahora-dijo ella y luego su cabeza volvió al pecho del hombre

Severus no insistió más, decidió dejarla descansar, ya mañana podrían hablar de ello, así que se dedico a admirar a Amy quien tras un rato cedió al sueño y quedo profundamente dormida abrazando a Severus, él tardo un rato más en dormirse pero al final también cayo rendido ante los brazos de Morfeo…