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Amor y drogas. — capítulo 9
Al día siguiente todos estaban en la escuela cuando Luna llegó algo alterada.
-¡Me recordó! ¡Ginny me recordó!- Decía sin parar.
-¿En serio?- Preguntó Hermione mirándolos a todos.
-Sí, miren.- Luna les mostró en su teléfono un mensaje.
SMS Ginny: Luna ¿vienes a mi casa esta tarde? Ayúdame a recordar, besos, Ginny.
Todos se miraron extrañados y no lo creyeron pero Luna se veía muy emocionada.
-Por cierto Herms, feliz cumpleaños.- Dijo Luna.
-Gracias… a las 8 en mi casa, comida y bebida, sólo nosotros, nada grande.- Dijo Hermione y todos asintieron.
-Cariño, no sé si es buena idea.- Le dijo a Theo a Luna mirando la casa de Ginny donde la iba a dejar.
-Vamos Theo, es mi mejor amiga, hablamos después.- Dijo Luna, lo besó en la mejilla y tocó el timbre, Theo se fue.
-Hola.- Abrió George.
-¿Ginny está?- Dijo Luna sonriente.
-Pasa…-
-¿Ginny está?- Repitió Luna cuando entró y la puerta se cerró detrás de ella.
-No, fui yo quien te escribió el mensaje.- Dijo él.
-¿Qué? George, no fue de buen gusto, déjame salir.- Dijo ella.
-No Luna, me vas a escuchar.-
-¿Qué diablos quieres que escuche?- Preguntó ella.
-Ven, por favor.- Pidió él y ella lo siguió, se sentaron en el jardín trasero, Luna encendió un cigarrillo.
-Te amo.- Le dijo George.
-¿Qué?- Preguntó ella impresionada.
-Lo que oíste, te amo… y no quiero verte con el idiota de Nott, ambos sabemos que es un mujeriego.- Dijo él enojado.
-No, él cambió, estoy segura.- Dijo Luna.
-Mentira, y sé que también me amas. Vuelve conmigo ¿Si?- Dijo él.
-¿Qué? No… ahora soy novia de Theo.-
-Pues. Luna ¡NO! No puedo vivir sin ti.-
-No seas cínico, tú terminaste conmigo.- Luna se levantó y camino hacia la puerta.
-¡Te lo demostraré Lovegood!- Gritó George cuando Luna ya estuvo lejos, ella sólo comenzó a correr.
No quería caer de nuevo en eso, no otra vez por favor.
A las nueve ya estaban todos en casa de Hermione, todos menos Zabini, que tampoco había ido a clase.
SMS Blaise: Sal un momento cumpleañera.
Hermione salió y no podía creer lo que veía, Blaise estaba recostado a su moto sonriendo y junto a él había otra motocicleta, negra, hermosa, perfecta, con un lazo rojo, ella siempre quiso una aunque todos dijeran que esas cosas no eran para mujeres.
-Feliz cumpleaños.- Dijo él sonriente.
-¿ES PARA MÍ?- Gritó ella.
-Si… para que dejes de correr con la mía.- Dijo él y luego soltó una carcajada, todos salieron a ver.
Hermione corrió y se abalanzó sobre Blaise rodeándolo con sus piernas.
-¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!- Hermione incluso lloraba de la emoción, su propia motocicleta.
-Eso no es todo.- Dijo él sonriente. -Ten.- La miró a los ojos y le dio un tulipán, su flor favorita.- Te amo Herms.- Dijo para luego besarla en la mejilla, ella se sonrojó y lo volvió a abrazar, Draco miraba la escena algo triste.
-Súbete.- Dijo Blaise, ella se subió, la encendió y miró a Blaise. -¿Una carrera a la manzana?- Preguntó él, ella asintió y arrancaron. Cuando estaban lejos él se detuvo.
-¿Qué pasa?- Dijo ella.
-Ven aquí.- Pidió él, ella se acercó.
-¿Cómo conseguiste la pasta?- Dijo ella algo seria.
-Eso no importa… dame un beso y estamos a mano, el último.- Dijo él sonriente.
-¿El último?-
-Sí, hoy Draco te pedirá que seas su novia.- Dijo él, ella lo besó en los labios.
Subieron a las motos y luego él le dijo.
-¡Vendí drogas!- Y la pasó en la carrera. Llegaron a la casa, dejaron las motos afuera y entraron a la fiesta.
-¿Herms?- Dijo Draco.
-¿Sí?-
-¿Salimos un momento?- Preguntó él.
-Vamos…-
Estaban en el jardín y Draco le dio una cajita, adentro había un collar con una H.
-¡Esta preciosa!- Dijo ella y lo abrazó.
-Si… bueno.-
-Hey, si es por el regalo de Blaise… no me importa, que tú me dieras algo… ya es suficiente para mí.- Dijo ella.
-¿Quieres ser mi novia?- Preguntó Draco.
-¿Yo?-
-No… Blaise.- Dijo él sarcástico para luego reír, ella lo empujó.
-Si.- Dijo y luego lo besó en la mejilla, para luego darse un apasionado beso en los labios.
Blaise veía todo desde adentro con una enorme sonrisa… sonrisa que no duraría mucho.
Cuando todo terminó esa noche Draco y Blaise fueron los últimos en irse.
-Adiós Hermi, te quiero.- Le dijo Blaise, la besó en la mejilla, se despidió de Draco con un apretón de manos y se fue.
Cuando iba bastante lejos cuatro tipos en motocicletas lo comenzaron a perseguir… no parecía nada bueno.