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Un giro de ciento ochenta grados H.G. y S.S. — capítulo 7
Me Quiero Morir
Pov Hermione
No, no puede ser, esto no me está pasando a mi maldita sea, ¿porque yo? ¿Porque él? gritaba histérica mientras me apegaba a una pared de san murgo,
-¿qué ocurre Hermione? pregunto macgonogal preocupada
-que mi vida es un maldito asco eso ocurre, ¡le odio ¡¿porque me hizo esto si decía amarme? ¿Por qué?...minerva se alejo de mi sabiendo que no obtendría ninguna respuesta y yo simplemente no podía dejar de maldecir mi vida, todo era un asco, y todo era una mentira ¿cómo una persona que decía amarme como mi madre pudo mentir? con algo tan grave como esto yo, yo soy una bruja sangre pura, pero no mi madre tuvo que inventarse todo este rollo, de que era una sangre sucia, si tan solo ella supiera todas las humillaciones que tuve que pasar, por eso cada miserable año de mi vida en Hogwarts me desviví solo para valer algo para que me vieran como algo más que una simple hija de muggles, y resulta que todo este tiempo, fue un engaño, yo tenía que ser una Slytherins lo llevaba en la sangre, pero le suplique al sombrero roído, del taburete estar en Gryffindor, también ocurrieron cosas buenas, después de eso pero tardaron mucho en llegar, con Ron y Harry mis amigos esos que una vez me odiaron por ser una sabelotodo, esos que salve más de una vez, yo sabía que mi magia era única y tendría un gran potencial, pero siempre lo oculte porque siempre temí ser más bicho raro de lo que ya era, en segundo año ,había entendido perfectamente la manera extraña de hablar de Harry con la serpientes, pero me hice la que no sabía ni una sola palabra, sabía que eso era algo malo, porque solo un pariente directo de Salazar Slytherins podria saber ese extraño lenguaje, y Harry que fue transmitido por voldermort al usar la maldición asesina, ¿pero yo porque podía hablarlo y entenderlo? si nadie más podía todos creían que draco era el heredero draco, si, draco
Él, era mi primo, no puede ser lo había olvidado por completo yo era la sobrina de la malnacida de bellatriz y Narcisa, si alguien se enterara me odiarían, en especial Harry ya que empezando el curso esa vil asesina, asesino a sangre fría a sirius el padrino de Harry
-¿Hay mama porque me hiciste esto acaso era tan difícil decirme mi origen? Solloce en silencio abrazando mis piernas contra si misma tirada en el suelo y lo más importante ¿quién es mi padre? pero si lo ocultaste fue porque está prohibido para ti o era peligroso, y quien mejor para ocupar ese puesto que lucios malfoy, no lo puedo creer mi madre, fue su amante, por eso huyo del mundo mágico, por miedo a que su hermana Narcisa lo descubriera, mi mama era vil y cruel como ellas, la odio todo este tiempo me hizo vivir un cuento de hadas que no me pertenecía, ella no era buena, esa madre abnegada que decía ser era una mascarada para protegerse, no levantar sospechas, de un momento a otro y sin que pudiera evitarlo halaba mis cabellos fuertemente, toda esta realidad, acabaría conmigo no podía procesar toda la crueldad que albergaba mi ser, si mi madre era mala y lucios también, entonces yo también lo era, tenía que descubrir la verdad de quien era mi padre, y había una persona que respondería mis dudas, severus él había sido su amigo, él tenía que saberlo, y se lo sacaría hace fuese lo último que hiciera.
Momentáneamente Salí de mi estado de shock y corrí hasta la profesora minerva sentía la adrenalina recorrerme el cuerpo mientras mi respiración se dificultaba aún más puse mi mano en el pecho para recomponerme un poco y dije claro conciso y directo
-¿quiero salir de aquí?
-pero…señorita granger sus
Por favor llore más fuerte no pu…e…do permanecer aquí, por fa..vor dije interrumpiendo a macgonogal
-de acuerdo dijo ella asintiendo levemente mandare un patronus a severus para que la lleve yo debo encargarme de los restos me miro un segundo con compasión para luego seguir de sus padres
-gracias dije sin poder dejar de llorar
Al cabo de una hora apareció severus sus ojos se veían irritado sin duda alguna había estado llorando lo mire por unos segundo y él se limitó a enviarme una mirada de odio que decía no pregunte que me paso porque lo pagara caro
Minerva le explico mi situación y el extendió su brazo para hacer una desaparición conjunta
Al pisar tierra firme y ver los terrenos del colegio dije lo más seria que pude necesito hablar con usted el solo asintió y me guio hacia su despacho donde había escasa luz
¿Qué quiere? dijo tajante el pelinegro
-la verdad
De que verdad habla sea más precisa
-mi padre, usted sabe quién es y quiero que me lo diga
-no puedo
-que conveniente se tapan las espaldas mutuamente, ¿no es así?
-yo no encubro a nadie, ¿de que me habla? dijo rechinando los dientes el profesor Snape
-sé que mi padre, es lucios malfoy
-jajajajaj reventó en una carcajada de alivio que no pasó desapercibida por mi
-de que se ríe
-de su ridícula hipótesis
-entonces dígame la correcta profesor
-jamás, Se volvió todo rojo, y me cogió de las muñecas con violencia. Eso no le incumbe así que déjeme en paz
-si me incumbe y solo lo dejare en paz cuando me diga la maldita verdad, ya estoy cansada de todos estos estúpidos secretos
-Mierda, deja de contestarme así, ¿entendiste? ¡Deja de comportarte como alguien que no eres, maldición!
- ¡Tú no me conoces! ¡No sabes cómo soy! Así que no te atrevas a decirme que vuelva a ser como era, chille histérica
Tú no sabes… no sabes… que es… no tenerlos cerca… no existir…
-así que usted cree que mi vida ha sido fácil, que usted es la única que sufre, pues no es así, así que acostúmbrese de una buena vez, deje de comportarse con una niña y acepte que usted ¡Existe, desgraciadamente!
-si tiene razón desgraciadamente, pero eso es algo por lo que no debe preocuparse, le aseguro que esto acabara pronto profesor, sus deseos son ordenes dije saliendo llorando y sintiendo un zumbido en mis oídos, cerré la puerta tras mi, dejando muy molesto al profesor de mi vida, al que amaba contra mi voluntad, al que evitaba porque él no era digno de mí, él era un cerdo, un mortifago sin sentimientos y hoy más que nunca lo había demostrado
Mis ropas estaban hechas un asco al igual que mi cabello que parecía un nido, en cualquier momento un pajarito anidaría hay, y no me importaría ahora solo quería una cosa, morirme acabar con esto, tirar la toalla para nunca más volver
Caminaba sin rumbo fijo hasta que se me ocurrió una idea, iría a la torre de astronomía, y nadie se enteraría ya que estaba cerca el toque de queda, muy pronto me reuniría con mis padres y les preguntaría tantas cosas, suspire ante este pensamiento, al fin había llegado a mi destino, me subí a la barandilla de la torre abrí mis brazos, me disponía a lanzarme pero era muy cobarde como para hacerlo, por lo que conjure un cuchillo y los pase por las venas de mis muñecas, sentía algo cálido saliendo a borbotones por mis muñecas su color era carnesi intenso y lo comprendí en solo unos momentos mis tormentos se irían y yo podria descansar, cuando mi vista comenzaba a nublarse una silueta negra se hizo presente, no la pude reconocer bien, pero estaba segura que era Snape.