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Un giro de ciento ochenta grados H.G. y S.S. — capítulo 8
INVESTIGANDO
Pov Snape
Hacia unos escasos segundos había salido Hermione llorisqueando de mi despacho, pero que pretendía esa mocosa que hiciera seguirla, no, solo que le contara la desgraciada verdad, pero yo no podía lo había prometido y no le fallaría a Katherine quien había sido mi amiga desde los 11 años, se me hacía tan difícil en este mugroso día mantenerme en pie, pero eso no importaba preferiría morir antes que revelarle la verdad a Hermione Granger GRANGER, si ella supiera quien fue, quien es Severus recuerda que sigue vivo, correría un gran peligro y sufriría más de lo ya lo hacía no , definitivamente no, se lo contaría, me llevaría el secreto a la tumba de ser necesario o al menos lo guardaría hasta que ella estuviera mejor y pudiera comprenderlo, suspire cansado porque siempre la vida conspira en mi contra, porque siempre tenía que ser yo el que guardara secretos, pase mi dedo índice por el puente de mi nariz para relajar la tensión, pero nada que cedía y mi angustia, mi sufrimiento iba en aumento, sentía mi corazón congelado partirse en pedazos, pero yo debía mantenerme firme, no debía darme por vencido debía proteger a granger,, si ella era lo más importante en este momento.
-Oh maldición, maldición, me cago en Merlín le había dejado sola y en el estado en que se encontraba podría cometer una locura, arrastre la silla en donde reposaba haciéndola chillar como si de maullidos de gatos se tratase y Salí a prisa de donde me encontraba haciendo ondear mi capa tras sí, rápidamente llegue a la sala de Gryffindor me pare contra la dama gorda que sostenía una copa de cristal entre sus níveos dedos y le dije cortante -necesito pasar
-contraseña pregunto la dama gorda
-Yo solo fruncí el entrecejo y dije con odio NECESITO PASAR
-si no sabe la contraseña no respondió la mujer del retrato
-Mire oh, me deja pasar o se arrepentirá lo juro
-contraseña comento decidida el viejo retrato parlante
-Que no sabe quién diablos soy Severus Snape el jefe de Slytherins
-si no sabe la contraseña no entrara recalca la estúpida vieja regordeta
-tengo que pasar y si para eso tengo convertir en cenizas un cuadro lo hare dije desafiante
-no me asusta severus, recuerdo que la última vez que estuviste aquí fue hace unos quince años y nunca le había visto de nuevo tan desesperado por pasar como ahora.
-caya esa bocota, ya no soy ese joven y este que tiene al frente si cumple sus amenazas ya que no me va a dejar pasar dígame de una estúpida vez ¿Dónde está la Srta. Granger?
-no, no ella no ha venido en todo el día
-¡maldición!, ¡Merlín! Hermione ¿Dónde demonios estas?
Lumos dije encendiendo mi varita ya que todas las luces se habían apagado anunciando el toque de queda.
-una descabellada idea, cruzo mi mente Hermione debía estar en la Torre de Astronomía ya que nadie subía allí continuamente, tenía que estar allí, debía estarlo, o me volvería loco si no la encontraba
Subí las asquerosas mil escalones necesarios para llegar a la torre, pero no había nadie o eso parecía comencé a recorrer cada milímetro del pasillo cuando vi un pequeño bulto en una esquina del ala norte, me acerque lentamente y mis ojos se abrieron de par en par al ver un gran charco de sangre rodeando a lo que parecía ser mi castaña Hermione
-me cago en Merlín y todos sus antecesores susurre angustiado por su vida.
Tome a Granger y comprobé su pulso era débil muy débil por lo que me asuste, pero estaba allí y yo no permitiría que algo malo le pasara yo cudria de ella la salvaría, aunque fuese lo último que hiciera, antes de que cerrara los ojos le estampe un beso en los labios
-Resiste por favor yo te necesito le susurre al oído aun sin darme cuenta de las palabras que salían casi por inercia de mis labios, la cargue en mis brazos dirigiéndonos a mi despacho y de ahí a una pequeña puerta oculta que daba paso a mi habitación la abrí sin más, la deposite en mi cama, saque mi varita y comencé a recitar un hechizo sanador, que sonaba como pequeños canticos, abrió los ojos lentamente, le di de beber una poción de tonalidad azul, revitalizante y cayo nuevamente en un profundo sueño.
Pov HermioneMe removía incomoda en mi cama, había tenido un sueño de lo más extraño, si es que se a eso se le puede llamar sueño, Dios por casi caigo en esa mísera pesadilla, aun no quería abrir los ojos estaba tan cansada, pero hoy tendría clases me estir5e fuertemente haciendo a mis huesos crujir y bostece fuertemente, ese olor, ¿Qué era? Tinta, Pergaminos y Menta
-mmm delicioso dije aun sin abrir los ojos, pero me sentía observada, por lo que abrí mis ojos, y comencé a meter mis dedos en mi cabello tratando de desenredarlo, hasta que caí en cuenta que esta no era mi habitación, las sabanas de la cama eran de seda italiana negra, la cama era inmensa una quisay, las paredes eran vino tinto y había un montón de estantes repletos de libros
-oh no que hago aquí casi grite horrorizada, me quite las sabanas lentamente parándome con brusquedad y cayendo al suelo, me dolía la cabeza y las muñecas, la observe y lo que vi me dejo perpleja estaban vendadas, intente quitarme los vendajes pero mis muñecas empezaron a sangrar, no hallaba forma de ponerme en pie, la puerta crujió y una figura negra entro por ella, era Severus Snape mi profesor de pociones, corrió hasta donde yo me encontraba y deposito una bandeja con comida en la mesita de noche que estaba al lado de su cama, paso sus grandes manos con delicadeza por mis brazos, ayudándome a subir a la cama, donde comencé a llorar comprendiéndolo todo, nada había sido un sueño, todo era real, mis padres habían muerto y yo no era más una sangre sucia, comencé a llorar más fuerte y todo a mi alrededor comenzó a dar vueltas siendo absorbida por una gran oscuridad y no supe más.
Un poco más tarde tuve cuidado de ponerme en pie lo más sigilosamente posible para no perder el equilibrio y lo más importante que Severus no me descubriera saliendo a hurtadillas de su habitación necesitaba respuestas y las encontraría en la sección prohibida de la biblioteca del colegio, me dirigí a la sala de mi casa dije la contraseña a la dama gorda y entre con mucho cuidado en los dormitorios de los chicos, para mi suerte no había nadie, tome la capa de invisibilidad de Harry y me dirigí a la biblioteca, allí comencé a buscar un término, lengua parsel, y nada llegue aun con la capa a mis hombros a la sección prohibida y busque el mismo término, pensando que esto me diría mi origen, él debía hablarlo porque si no yo no lo hubiera adquirido, tome un libro marrón que se le caía la solapa principal a los lados y viejos pergaminos roídos en su interior y hay estaba:
En el mundo mágico hay diversidades de lenguajes extrañas pero ninguna como El parsel que es mundialmente conocido, por ser la lengua de Salazar Slytherins, solo los descendientes de este fundador pueden adquirirla ,aunque es una lengua usada por V….
Maldición le falta un pedazo y estoy segura que era el nombre de mi padre, a menos que? Yo sea la heredera de Slytherins, pues según cuenta la leyenda vivió 200 años así que yo podria ser…….. Su heredera.