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Un giro de ciento ochenta grados H.G. y S.S. — capítulo 9
Pov Severus
Llegue a mi despacho de mal humor, otro inútil bicharraco de primer año había hecho mal su trabajo en pociones, y había hecho estallar un caldero, haciendo que la porquería preparada por ese mocoso, me bañara la túnica de una sustancia verdosa, maldito bastardo acaso era tan difícil preparar una poción de curación, no verdad, pero aquel analfabeto, nada que podía, me recordaba tanto al chiquillo ese estúpido de neville, abrí la puerta de mi habitación para ver cómo se encontraba granger, pero para mi sorpresa ya no estaba allí, hablando de mocosos problemáticos, ella sí que me sacaría canas y verdes, bufe disgustado parecía que ella disfrutaba haciéndome enfadar, cerré la puerta de mi habitación tras de mí, y me quite la asquerosa túnica con aquel pegote verde, me fui quitando así toda la ropa y me metí a la tina el agua estaba helada, por lo que la halle reconfortante, mis músculos se relajaban bajo esta ,me puse mi ropa interior y una bata de seda negra, me metí a la cama y trate de descansar ya que por hoy no tendría que dar más clases a los cabezas de chorlitos de Hogwarts, estaba durmiéndome cuando un dolor punzante, me hizo caer de la cama, pegando la espalda en el frio piso, el brazo me ardía, como si brazas hirvientes desprendieran de él, el fuego lanzado por un dragón colacuerno húngaro, seria placentero, en este momento en comparación, comprobé de donde venía el dolor y lo comprendí al momento me dolía la marca tenebrosa, Voldermort me llamaba ese, maldito cara de serpiente, que estaría planeando ahora, su mente era tan desquiciada, que se podria esperar cualquier cosa, pero más valía no hacerle esperar, me puse un pantalón de vestir una camisa y una capa con capucha negra, no era conveniente que nadie me viera en este momento o si no que diría que hirió a ver al lord pues no, eso sería como echar mi plan al caño, camine apresuradamente por las mazmorras, entrando por uno de los antiguos retratos, que mostraban a un rey y una reina alzando sus copas con miradas petulantes, este era uno de los pasadizos mas secretos de Hogwarts, y solo lo conocíamos el director y yo, atravesé el cuadro diciendo: "Sangre Real" y ante mí se hizo presente hogmeade, gusto al llegar allí, aparecí detrás de un árbol, esto era lo bueno de este pasadizo, te llevaba cerca del bosque del pequeño pueblo, y desde allí y sin esperar nada me aparecí en la mansión malfoy donde se hospedaba el Lord.
Pov VoldermortHacia un buen rato que había llamado a mis seguidores, mis lámeselas, y casi todos habían llegado menos el trapo sucio, pero útil de Severus, uno de mis más fieles mortifagos, si tan solo se le ocurriese dejar mi bando, pagaría con su vida y yo sabía que él no era tan tonto, como para pensar que yo iba a tener clemencia alguna, por el, por sus años de servicio, como si eso me importara, sabía que vendría habría tenido algún inconveniente con el viejo y loco director de la mugre de colegio ese, nada más acabar de decir esto, una voz regia que no me intimidaba en absoluto llamo desde la puerta de roble masivo,
-Mi señor, soy severus he tenido un inconveniente pero aquí estoy
-Pasa, severus, que dirían de mis modales si te dejo fuera, pero has llegado tarde a mi llamado y por eso… mereces un castigo "Crucio" grite regodeándome en mi poder mientras severus se retorcía de dolor en el suelo, pero por más que intensificaba el hechizo, ese imbécil no gritaba, ni pedía clemencia, como los demás, era demasiado valiente, para ser mestizo, me pregunto si de verdad lo será, recuerdo que su valor, fue el único motivo que me hizo no acabar con el, cuándo el vino a mi pidiendo convertirse en mi esclavo, acabe con su castigo por así decirlo, y él se puso en pie con dificulta, inclinando la cabeza ante mi demostrándome su respeto, así tenía que ser debían temerme, todos y cada uno de ellos.
-Ahora mis queridos, amigos dije con una cordialidad meramente falsa, como el sutil desenvolvimiento con que cuenta un asesino, las razones de querer matarlo, antes de realizar el acto…reí cruelmente ante mi pensamiento pero ninguno se atrevió a levantar la mirada, los he reunido hoy, porque he de felicitar a Grey bran por el excelente trabajo que realizo al exterminar a las míseras, cucarachas que hacían llamarse padres, de la sangre sucia de Granger, la pobre debe estar devastada, y es el momento propicio para atacar quiero a Potter, ese estúpido niño, que cree poder derrotarme, pero lo debo matar yo, el que sea capaz de traerme a ese gusarapo, obtendrá mi respeto, así que lo quiero cuanto antes, y luego iré a por sus amigos ,la sangre sucia y el traidor a la sangre quedo claro
-si señor respondieron todos asintiendo con precaución, severos quiero que hagas que la vida de esa asquerosa sangre sucia sea de lo más miserable
-si mi señor, lo será.
Pov SnapeLuego de mi conversación con el lord, Salí lo más rápido que pude de esa maldita mansión y llegue a Hogwarts, donde me pude a divagar sobre lo que iba a hacer.
Maldito cerdo, si este mago estúpido viera más allá de sus narices, se daría cuenta de la gran verdad que yace ante sus ojos, él no puede lastimarla, su debilidad era ella Katherine, sin tan solo supiera lo que yo se, veo que ha llegado el momento de contárselo todo él, debe saber lo de Hermione, quien era su madre, o de lo contrario la matara con sus propias manos, lo odio tanto, si tan solo supiera que podria matarlo desenfundaría mi varita iría a por él y lo mandaría al otro mundo, pero es mucho más poderoso que yo, y ahora todos estamos en manos, de "el niño que vivió", nuevamente, no se a cuál de los dos odio más, si al hijo de el malnacido de James, Harry ,o a ese hombre que aparenta ser de la realeza, como si el realmente fuera un sangre pura, maldito clasicista, maldito Voldermort, tengo que buscar un plan donde Hermione no sea lastimada pero para eso necesito la ayuda de Dumbledore.
Casi corrí hasta llegar a la gárgola que daba paso a la oficina del director "Caramelos de limón" dije lo más rápido que pude articular y subí por la gárgola, ni siquiera toque la inservible puerta de madera, para mi alivio no había nadie, aparte del director que se paró con precaución y luego dijo calmado
-¿sucede algo? hijo mío
-sí, sucede que el hijo de puta de voldermort, la quiere muerta, y yo, no voy a permitir que le ponga un solo dedo enzima
-¿a quien severus? ¿a quien?
-a Hermione Granger, a ella
-¿Y eso porque?, veo que le has tomado afecto ¿a que si?
-no estoy para tus estúpidas preguntas Albus, solo quiero saber qué haremos
-lo que haremos hijo mío, es lo siguiente: te casaras con la joven Hermione, lo antes posible, para poder cuidarla mejor, e impedir así que algún mortifago, tenga absceso a ella
-Que exclame con horror ella, no me quiere, crees que lo aceptara así, nada más te has vuelto loco, viejo chiflado
-tendrá que aceptarlo y tal vez lo haga más fácil, que ella sepa de tu promesa con su madre
-pero si le confieso eso, tendré que decirle la verdad sobre su padre
-No, severus no, parece que Katherine dejo una carta donde solo explicaba que debía casarse contigo, o eso me dijo la pobre Hermione, cuando acudió a mi desesperada preguntándome si yo sabía la verdad y si sabía quién había sido su madre, en fin debes convencerla severus, se lo mas persuasivo que puedas
-Como si fuera fácil persuadir a esa cabeza dura dije saliendo aún más molesto de el despacho de albus