Enemigos con derecho — capítulo 3
Mi cabeza va a explotar. O por lo menos eso pienso cada vez que lo veo. Y a veces creo que el siente lo mismo. Los días siguientes a ese extraño suceso con Draco no fueron totalmente normales por decirlo de alguna manera. Desde ese día mi mirada siempre iba a parar a la mesa de Slytherin sin mi menor consentimiento. Varias veces pude ver a Draco mirándome también y eso era lo que me tranquilizaba y me decía que por lo menos yo no era el único que se sentía de esa forma. Nunca me había sentido tan raro con respecto a otra persona, ni siquiera el año pasado con Cho, por lo que creía que me estaba volviendo completamente loco. Quería escapar de alguna forma pero no veía como, ya que me había dado cuenta que es bastante difícil escapar cuando los problemas están dentro tuyo y no a tu alrededor. Me sentía incomodo mirando a un chico, pero de todas formas no podía dejar de hacerlo ya que había descubierto que él, de una forma extraña, me fascinaba. Mi cabeza es un barco roto en un mar de confusión, y me estoy hundiendo cada vez mas sin saber realmente que quiero ni como lo quiero. Sentía que estaba perdiendo el control de todas las situaciones que me rodeaban. Un claro ejemplo había sido algo totalmente vergonzoso sucedido en la mañana mientras estábamos en clase de transformaciones. Yo me senté en el fondo ya que con Ron habíamos llegado algo tarde y no había otros asientos mas que esos. Compartíamos la clase con Slytherin por lo que la razón de mis problemas también estaba allí sentado con nosotros, justo en frente de la clase. Él solamente me miro cuando entre junto con Ron a la clase y no poso su mirada en mi hasta que sucedió esa situación molesta que tanto quiero olvidar. Yo no pude hacer lo mismo que el, y de forma distraída me quede observándolo durante un rato mientras como de lejos la profesora Mcgonagall hablaba de algo que no recuerdo. Solo me quede mirándolo perdido por razones que no logro comprender. Solo observando como sujetaba delicadamente su varita entre las manos y la movía con gracia siguiendo las ordenes de la profesora para realizar el conjuro que hacia falta realizar. Solo observando como se mordía los labios cuando se equivocaba y recordé sus labios en el bosque prohibido. Y recordé sus besos y la sensación de su mano por debajo de mi camisa. Y recordé su piel y sus gemidos desenfrenados. Y tuve una erección. Tuve una erección en clase. Y no se sentía nada bien. Al darme cuenta me puse colorado y trate de taparme con las manos para que Ron que estaba sentado al lado mio no se diera cuenta. Pero el noto que yo estaba actuando algo extraño y me pregunto si estaba bien. -Estoy bien - Respondí con una sonrisa mientras que trataba de parecer natural. Por supuesto no lo parecía, y seguramente mis amigos me veían muy sospechoso durante los últimos días. De todas formas Ron no me hizo demasiado caso y siguió con lo que estaba haciendo y se lo agradecí internamente por eso. El verdadero problema llego cuando la profesora percibió mi notable distracción y me llamo. -Potter -Ella dijo suavemente, pero de manera demandante y yo me volví a ella asustado ya que había estado observando a Draco de nuevo sin intención de hacerlo. -¿Qué? - Pregunte con voz algo débil y escuche algunas risas del lado de Slytherin. Me di la vuelta para observarlos y ahora Draco también me observaba. Me puse colorado. -¿Puedo saber porque no esta realizando el hechizo correspondiente como todos los demás? -Pregunto severamente la profesora Mcgonagall. -Perdón, me distraje -Tartamudee -Entonces para recuperar su atención me gustaría que se pusiera de pie enfrente de la clase y que hiciera el hechizo de la forma correcta. -Mando ella y yo me puse mas colorado aun, no solo por la erección en mi pantalón, si no también por las risas de Slytherin y especialmente por la mirada de Malfoy. En ese momento me pregunte si el sabia que yo estaba de esa forma por su culpa. -¿Hay algún problema señor Potter? -Pregunto Mcgonagall y a pesar de todo lo que la quería la odie en ese momento. Últimamente ella me había puesto en las situaciones mas incomodas, comenzando por el castigo en el bosque y ahora esa situación. En mi mente parecía que lo hacia a propósito. -No, no hay ninguno -Conteste tembloroso y me levante de mi asiento lentamente tratando de que no se notara el bulto en mi pantalón, lo cual era difícil ya que el pantalón que estaba usando estaba algo gastado y la tela era bastante delgada. Llegue al frente en un silencio profundo y por lo menos respire un poco al darme cuenta de que nadie lo había notado. Todo fue bien hasta que levante las manos y tome mi varita para cumplir mi objetivo de transformar una copa de cristal enfrente mio en un pájaro. Fue ahí cuando de reojo observe a Zabini golpear el hombro de Draco y señalar mi pantalón con una sonrisa picara en la cara. Luego de eso Zabini tomo su varita y disimuladamente dirigiéndose hacia mi lanzo un hechizo que hizo que mis pantalones cayeran al suelo haciendo que en ese corto instante mi cara llegara al punto de ebullición. La clase se lleno de risas, hasta incluso con risas de algunos chicos de Griffindor, excepto Hermione que solo se tapaba la cara. Yo inmediatamente trate de taparme con las manos y subir mis pantalones pero las risas continuaban y cada vez me ponía mas rojo. A pesar de mi vergüenza subí la mirada y entre todas las caras que me rodeaban solo pude distinguir una sola, y ni siquiera hace falta decir cual era. Draco miro hacia mi parte inferior y se paso la lengua por los labios, creo que de forma inconsciente porque luego de hacerlo se dio cuenta de que lo estaba observando y miro hacia otra parte avergonzado. Al instante la profesora creo una pequeña pared con su varita entre el publico y yo para taparme y yo aproveche el momento para subir mis pantalones. Cuando lo logre la profesora dijo que me sentara en mi lugar. Ella grito un poco mas a la clase para que dejaran de reír y castigo a Zabini por su pequeña broma de mal gusto. Yo me dirigí a mi asiento con los hombros caídos y Ron trato de ocultar su sonrisa cuando me senté al lado de el. Ni Hermione y ni Ron mencionaron algo de ese suceso y simplemente pretendieron que nada había sucedido. Pero sabia exactamente que había sucedido especialmente porque la mayoría de los chicos y chicas de Slytherin se encargaban de recordarmelo a cada rato haciendo chistes estúpidos sobre mi. Por mas que antes de esto allá vivido situaciones en las que todos los demás me criticaban o hablaban mal de mi, esta sin duda era la mas vergonzosa ya que incluía algo muy intimo y confuso de mi parte. Aunque parezca demasiado extraño, lo que me pareció mas curioso de toda la situación fue la mirada de Draco. Tenia la misma mirada que desbordaba deseo que yo había conocido en el bosque prohibido y volví a pensar que el también podía llegar a sentirse de la misma manera que yo. Quería saber que era lo que realmente pensaba el, pero no podía encontrar una forma de enterarme sin preguntarle y realmente no quería hablar con el. Tenia ganas de aprender como leer mentes pero el único conocido que sabia hacerlo era Snape y como tampoco quería hablar con el la situación se complicaba. Intente pensar y pensar tratando de encontrar alguna solución, hasta que al parecer el destino ya tenia una solución para mi cuando me crucé de repente con Draco. Yo me encontraba caminando con la mente totalmente en otra parte cuando el me choco en una esquina. El estaba corriendo en la dirección opuesta a la mía y yo me queje cuando me golpeo. Quedamos de frente, muy cerca el uno del otro y yo no tarde en volverme colorado sin ninguna buena razón. La tensión sexual se podía sentir desde lejos. Cualquiera que nos mirara lo vería, ¿Pero el lo veía? Él trato de simular que nada había sucedido y se alejo de mi inmediatamente para seguir de nuevo su camino. No me insulto ni dijo nada que pudiera llegar a molestarme aun sabiendo que justo en ese momento tenia muchas cosas de las que burlarse de mi. En cambio simplemente se fue y esa reacción fue lo que me ayudo a reaccionar. -Necesito hablar con vos. -Fue lo que pronuncio mi garganta sin que yo realmente lo deseara e inmediatamente me sentí demasiado pequeño cuando el se dio la vuelta. -¿Qué sucede? -Pregunto Draco mirándome pero no de esa forma malvada de siempre, sino una mucho mas tranquila. Fue ahí cuando me quede absolutamente mudo sin poder recordar como era que se hablaba. -¿Qué sucede? -Repitió Draco, esta vez mas irritado, pero luego su cara se transformo en una mas preocupada. -¿Le contaste a alguien? -No, no lo hice -Conteste rápidamente. El suspiro aliviado. -¿Entonces? -Pregunto el volviendo a su irritación inicial. -Es que...- No sabia que decir. No podía decir que me sentía de cierta forma atraído a el. Estaba loco si había pensado en hacer eso. El giro los ojos cansado y se dio la vuelta para irse. Fue ahí que las palabras salieron solas de nuevo. -Te vi mirándome. Esas palabras hicieron que se detuviera y que se diera la vuelta de nuevo. -¿Qué? -Pregunto él confundido. -Te veo mirándome todos los días. -Vos me miras a mi -Se excuso él como si ya estuviese preparado para esa acusación. -Si, pero por que vos me miras primero- Explique yo aunque creía que eso no era del todo cierto. -No lo creo... - Quiso continuar el pero no lo deje seguir. -Bueno, no importa quien miro a quien. La cuestión es que nos miramos. -Yo miro a todo el mundo -Contesto Draco tratando de restarle importancia a la situación pero de todas formas parecía nervioso al igual que yo. -Si, pero de una forma distinta -Respondí lentamente tratando de evaluar su expresión. El se sonrojo pero su mirada no tan agradable seguía constante. -¿Qué me estas queriendo decir? - Respondió él enfadado por mi sugerencia. -Lo que quiero decir es que...- Y me detuve de nuevo sin encontrar las palabras correctas. El me miro expectante y luego, en una oración rápidamente corta agregue -Quiero hablar sobre lo que paso el otro día. -No paso nada el otro día. -Respondió nervioso - Olvídate de eso. No paso nada. -Quiero saber porque lo hiciste -Hable esta vez mas decidido - ¿Por qué de todas las formas para torturarme elegiste justo esa? Draco se movió nervioso de un lado a otro mirando si personas se encontraban cerca nuestro en el corredor pero no había nadie excepto nosotros. -No lo se. Solo lo hice porque pensé que era una buena idea para hacerte sufrir y que no dijeras nada. -Bueno, yo creo que lo hiciste por otra razón. -Manifesté acercándome a él. Draco percibió ese acercamiento y se puso tenso. - Yo creo que solo querías estar conmigo. -¿Qué? ¿Estas loco? -Exclamo el rápidamente y trato de alejarse de mi pero yo al contrario de lo que el quería me acerque aun mas. Lo observe bien y pude ver como divisaba mis labios con ansias de besarme. Posiblemente yo me encontraba mucho mas nervioso que el por ese acercamiento pero igual seguí de todas formas porque quería comprobar mi teoría. Cuando ya nuestras narices se chocaban yo sonriendo me detuve y exprese. -Viste, tengo razón. Yo te gusto. -Eso es una mentira -Exclamo él con los cachetes colorados y bastante nervioso alejándose de pronto. -Tu mismo sabes que no es una mentira. -Insistí -En todo caso tu serias el que se siente atraído a mi. -Expreso el moviéndose rápido - Tu podrías haberme golpeado en el bosque e incluso huido cuando tuviste la oportunidad, pero no lo hiciste. -Quería devolverte lo que me habías querido hacer -Respondí rápidamente poniéndome algo nervioso y luego agregue - Ademas te gusto que lo hiciera. Escuche tus gemidos de placer. Draco se paso las manos por el cabello de forma repetitiva. -¿Adonde quieres ir con esto? -Pregunto el mirándome luego de dejar de lado sus tics nerviosos. Yo me quede callado ya que no sabia exactamente lo que estaba buscando. -No voy a hacerlo con vos de nuevo -Fue lo único que contesto él luego de que yo no contestara nada por un buen rato. El simplemente lo hacia ver como si yo era el que lo perseguía cuando en realidad el también me estaba buscando a mi de una forma indirecta con todas sus miradas y gestos. A pesar de todo el se dio la vuelta para irse y cuando lo vi alejarse me di cuenta que debía haber aprovechado el momento para besarlo cuando había tenido la oportunidad en vez de perder el tiempo hablando. Yo solo me quede parado en medio del pasillo y por cierta razón me sentí medio triste por el. Draco estaba escapando de lo que yo sabia que el sentía y yo simplemente no podía hacer nada con eso.