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Enemigos con derecho — capítulo 8

Al día siguiente de mi confesión no deseada disfrute de los primeros minutos de la mañana antes de darme cuenta de la realidad. Ahora Ron sabia que yo era gay y estaba seguro que el quería averiguar quien era la persona por la cual yo me encontraba tan extraño. Me preocupe al saber que él podía llegar a investigarme obsesivamente para descubrir algo por lo que me hice una nota mental para advertirle de nuevo que no se metiera en mi vida. Quería decirle que a pesar de que él era mi amigo yo también tenia derecho a tener secretos. Se lo hubiese dicho en ese mismo momento luego de levantarme pero descubrí que el no se encontraba en su cama. Para decir verdad ningún de mis compañeros de habitación se encontraba en su cama por lo que observe mi reloj simplemente para darme cuenta que era demasiado tarde como para que alguien siguiera todavía en cama.  Supongo que el agotamiento físico me habían destrozado y simplemente no pude despertarme a la hora en que lo hago siempre. Por suerte ese día era sábado, y por más que tenia una practica de Quidditch a la tarde, tenia el resto del día libre. Cuando dichosamente me di cuenta de mi día libre pensé en algo divertido para hacer, y la única palabra que se me vino a la mente fue el nombre de Draco. Todavía me sentía extraño al pensar que Draco se había convertido en una diversión para mi, cuando en el pasado solo lo odiaba rotundamente. Se supone que ahora también tendría que odiarlo ya que según el trato nuestra relación no tiene que cambiar, pero como antes dije, ¿Como puedes odiar a alguien que te brinda tanto placer?Relación extraña es la respuesta. Cuando baje a desayunar, la mayoría de las personas ya se estaban retirando por lo que me apresure a llegar a la mesa antes de que toda la comida se esfumara. Ron y Hermione ya se encontraban allí charlando y me recibieron con un saludo como todos los días. Eramos las únicas personas de Griffindor sentadas en la mesa excepto dos chicas de ultimo año, Dean Thomas, y Ginny Weasley que se encontraban lejos nuestro. Todo parecía normalmente de lejos; Hermione tenia en sus manos un ejemplar del profeta y Ron comía salchichas, pero cuando me senté pude sentir claramente el clima extraño que me rodeaba. Aun así ignorando eso, me sirve rápidamente un poco de huevos revueltos en mi plato y llene mi vaso con jugo de calabaza. Ninguno de los dos pregunto sobre porque me había levantado tan tarde, ni si me sentía bien como lo habían hecho durante los últimos días. Levante la vista para observar a Hermione, y descubrí que ella me había estado mirando atentamente segundos antes de que la observara. Luego de que ella percibiera mi mirada solo se escondió debajo del periódico con una timidez extraña luego de años de amistad.  -¿Qué pasa? - Pregunte mirándola y ella solo respondió que nada. Ron a mi lado hinco sus dientes de nuevo en su salchicha sin mirarme en ningún momento.  Mire la cara de Hermione atentamente y lo supe.  -¡Le dijiste! -Exclame hacia Ron indignado. Él se puso colorado. -Yo no dije nada -Dijo Ron -Él no me dijo nada - Dijo Hermione. -Si, te lo dijo. Si no fuera así estarías diciendo algo como "¿Qué es lo que me tendría que haber dicho?" -Respondí imitando de muy mala gana la voz de Hermione. Ella me miro algo mal pero de todas formas seguí. -Él te lo contó cuando le dije que no lo hiciera. Ron estuvo a punto de hablar posiblemente para dar una excusa pero en vez de eso Hermione lo interrumpió. Parecía estar algo agitada. -Ron no tiene la culpa de habérmelo contado. Estuvo bien en hacerlo -Ron sonrió con orgullo - Estaba preocupada Harry, pensé que era algo malo. Como están las cosas ahora no podemos darnos el gusto de simplemente dudar. Necesitábamos saber que te estaba pasando, y realmente me alegro saber que no era nada malo. -Respondió ella esta vez sonando mas suave y conciliadora. Yo me quede callado tratando de meter la mayor cantidad de huevos revueltos en mi boca para no tener que hablar. Es por eso que ella siguió en lo que se suponía que debería darme ánimos. -Quiero que sepas Harry que no tienes nada de que avergonzarte. No esta mal ser gay. Como defensora de los derechos de todas las personas y seres en este planeta te garantizo que no esta mal en absoluto. Los muggles pueden ser algo reacios a aceptar la realidad de otras personas, pero aquí en el mundo mágico no es tan así ¿Lo sabias? Estuve investigando y hay un montón de magos importantes que hay sido gays sin que eso importe en su carrera o en su fama. El mundo mágico tiene otros prejuicios -Dijo ella sonando algo dura recordando posiblemente que ella era discriminada por ser una sangre sucia - que no incluyen los de la sexualidad. Tu naciste en el mundo muggle, como yo y quizás piensas que esta mal amar a alguien de tu mismo sexo... Fue eso lo que me hizo ahogarme con la comida y detenerla en seco. -No es amor. -¿No estas enamorado de él? -Pregunto ella extrañada mirándome como un pequeño gatito que tuerce la cabeza. Yo me quede congelado por un rato mientras mis manos se movían de un lado para el otro. Mire hacia abajo, hacia arriba, hacia Hermione y luego respondí. -Ese no es el punto. el punto es que no deberían meterse en mis cosas. -Para que sepas tus cosas no solo nos importan a nosotros, sino que también a todo el mundo. ¿O ya te olvidaste que sos el elegido?. De todas formas Harry nosotros somos tus amigos y deberías poder confiar en nosotros. -¿Por que siempre dicen eso?- Grite enojado golpeando los cubiertos en la mesa y haciendo que Dean Y Ginny nos miraran de lejos. -No es que no confié en ustedes es solo que yo también tengo el derecho de tener secretos. Ustedes no tienen que saber toda mi vida, y además yo no estaba preparado para contarlo todavía. Los dos se quedaron callados haciéndome que me sintiera algo mal por gritarles.  -Se que lo hacen de buena manera pero esto es simplemente privado.  -¿Es decir que no nos vas a contar quien es él? -Pregunto Hermione sin poder esconder su curiosidad. -No -Respondí simplemente. Luego de un silencio pensativo por parte de Hermione ella respondió; -Muy bien, respetamos tu privacidad. -Pero... -Se comenzó a quejar Ron pero Hermione le lanzo una mirada que lo cayo al instante. Y luego de mala gana agrego -Esta bien, respetamos tu privacidad. -Gracias -Respondí yo haciendo un ademan exagerado con mi mano, y para cuando baje mi tenedor para seguir comiendo, mi plato estaba vació. Durante la practica de Quidditch todo resulto extrañamente más tranquilo que la practica anterior. Ron no toco mi hombro herido y yo marque un nuevo récord atrapando la Snitch. Todos creíamos realmente que podíamos llegar a ganar el próximo partido. Cuando nos dirigíamos hacia el colegio, con el crepúsculo siguiéndonos por detrás Ron me pregunto tímidamente: -¿Hoy te vas a volver a encontrar con él?  -¿Qué paso con eso de "Respetamos tu privacidad"?  -Es solo una pregunta, no la contestes si no querés -Exclamo Ron malhumorado. Yo lo considere por un instante y luego solo respondí. -Si, se supone que hoy también tendríamos que encontrarnos. Ron camino un instante en silencio y luego sin poder con si mismo pregunto: -¿No se cansan de tanto... -No logro a terminar la frase. Yo solo me reí. -Cuando descubras lo que es el sexo, te vas a dar cuenta que vos tampoco te cansarías. -Le conteste sonriendo, y Ron me miro mal.  -Sos una persona demasiado cruel como para ser el elegido -Respondió tratando de sonar herido. - Además tenes que tener en cuenta que no es que te estas acostando con alguien sexy, sino que te estas acostando con un chico que seguramente es horrible porque sino me dirías su nombre. -Vos no lo conoces, ni siquiera sabes si... -Me detuve al darme cuenta que había estado a punto de pronunciar el nombre de Draco en voz alta. Mi corazón se salto un latido y volví a empezar de nuevo. -Vos no sabes si mi chico es sexy o no. -¿Estuviste a punto de decirme su nombre, No? -Pregunto él abriendo los ojos bien grandes - Lo vi en tu cara, estuviste a punto ¿No? -Por favor, Ron. Para con todo esto -Respondí pero sin sonar demasiado enojado ni nada parecido. -Es que solamente me gustaría saber quien es mi cuñado.  -Ron, vos no sos mi hermano -Respondí mirándolo a la cara. -Sos como mi hermano, y eso es lo mismo. -Respondió él y yo no pude evitar pasar mi brazo por alrededor de su hombro para abrazarlo. A eso él agrego -Dije hermanos, no novios. -Cállate -Respondí sonriendo sin apartarme de él mientras íbamos entrando por las puertas de Hogwarts.


La noche había llegado más rápido de lo que hubiera imaginado y me encontraba de nuevo esperando por Draco en un pasillo deshabitado de Hogwarts. En todo el día no lo había podido ver, y por eso esta era la primera vez luego de que yo había confesado todo (o la mayor parte de todo) a Ron. Lo único que esperaba es que él no notara eso, y mi primera regla personal fue actuar naturalmente. Draco llego como siempre, con su seguridad a flor de piel, pero de todas formas no poseía esa sonrisa perversa característica. Estaba igual que la noche anterior y yo me pregunte que era que lo ponía tan de malhumor. Abrió la puerta del baño de prefectos y nos metimos dentro en silencio. No se lo que era; el ambiente no parecía adecuado o él hacia que el ambiente no fuera adecuado, pero lo que sea esta haciendo que esa noche no me sintiera tan emocionado. Mire a Draco, y lo observe por un breve instante mientras se sacaba su buzo. Se veía hermoso; su pelo rubio se despeino cuando paso la prenda por su cabeza, y lo dejo aun mas sexy de lo que ya era. Me encantaba su cabello despeinado, me hacia acordar a su aspecto luego de tener sexo, y eso me agradaba. Todos los músculos de su estomago se notaron debajo de su camisa cuando levanto las manos, y todo el espectáculo era demasiado perfecto. Pero de todas formas había algo distinto, el clima estaba pesado; tensado de cierta forma  ¿Acaso él sabría la verdad? Me asuste al pensar en eso, pero luego recapacite pensando que si él estuviera enterado de todo, ya estaría gritándome en vez de quitarse la ropa como lo estaba haciendo. Una parte de mi pensó que quizás él quería castigarme de cierta forma como la noche anterior. No sabia cual había sido mi error pero descubrí que ningún castigo que él me quisiera dar seria algo desagradable para mi. -¿Qué estas haciendo? -Pregunto él desnudo de la cintura para arriba al ver que yo no me había movido de mi lugar y solo lo observaba embelesado. -Nada, solo miro -Conteste de forma tonta sin poder dejar de mirar su abdomen perfecto. Luego de tantas veces seguía sin poder cansarme de él. -¿Te gusta mirar Potter? - Respondió él mientras se acercaba lentamente a mi y su voz se lleno de la astucia de siempre. Me pregunte porque últimamente su humor cambiaba tanto, tan rápidamente. Draco se paro frente mio y pude sentir su aroma entrar en mi nariz en la más dulce de las formas. Todo el calor y el perfume que él liberaba cuando estaba cerca mio era especial, relacionaba ese aroma con la libertad, la lujuria y pasión. Él me miro con sus ojos grises atentos a mi rostro mientras esperaba su respuesta.  Yo no quería responderle, quería besarlo. Quería esa simple acción de sus labios sobre los míos. Esa simple acción que se volvía tan complicada cuando se llevaba a cabo y que despertaba toda clase de sensaciones haciendo volar mi cabeza en pedazos y solo dejándome con el corazón acelerado. Al ver que yo no le contestaba, él me golpeo duro en el estomago y supe que nuestra lucha empezaba. Yo me doble sobre mi mismo y lance un pequeño gemido de dolor. Pude sentir la sonrisa de Draco sobre mi, a él le encantaba todo esto. Malfoy giro hasta colocarse detrás mio y me arrojo con fuerza hacia el suelo. Yo caí panza abajo y sentí el frió del mármol bajo mi mejilla. El lugar entero se encontraba iluminado con velas y podía ver la sombra de Draco acercándose a mi sigilosamente hasta colocarse encima mio. Sentí su suave y pesada respiración en mi cuello y se me hizo la piel de gallina. Él puso sus labios alrededor del lóbulo de mi oreja y con sus dientes me mordió tirando un poco. Yo respondí a su estimulo con un leve gemido que nació desde lo más profundo de mi garganta. Se que tendría que haberme levantado y luchar de vuelta, pero una parte de mi solo quería sentir a Draco dentro mio. La curiosidad hacia cosquillas en mi piel y luego de lo que había vivido en la noche anterior sin dudas quería más. Él tomo mis brazos que se encontraban a los costados de mi cuerpo y los subió por sobre mi cabeza, presionando uno y otro con fuerza a medida que pasaba su manos. Creí que me ataría las manos como la noche anterior pero no lo hizo. Luego recordé que él ya se había quitado su corbata y que seguramente ahora se encontraba tirada lejos en algún lugar. Cuando pensé que él se dedicaría a sacarme la ropa, extrañamente su peso sobre mi cambio. Era como si de repente se hubiera dado cuenta de algo y su cuerpo se enderezo, quedándose duro en una posición. Sentí su mirada en mi nuca. -¿Qué pasa? -Pregunte confundido. -¿Por qué no me detenes? -Pregunto él sonando desconfiado. -Eh, no se -Respondí con dificultad ya que no resultaba fácil hablar con la mitad de la cara congelada y aplastada por el mármol. -Esa no es una respuesta -Respondió él de forma dura y sentí su malhumor volver - ¿Por qué no te enfrentaste contra mi? ¿Por qué simplemente te diste por vencido con un golpe? Nunca hiciste eso antes. -Quizás solo cambie, Quizás solo quería estar abajo -Respondí y de cierta forma no me justo admitirlo. -Esto no es así -Respondió Malfoy con la misma dureza en su voz y se levanto de encima mio. Yo puse de nuevo las manos al costado de mi cuerpo y me pare un poco para mirarlo sin dejar absolutamente el suelo. -¿No es así que? -Pregunte sin comprender y lo vi acercarse a su ropa. La desilusión hizo que mi corazón se cayera. -Esto - Grito Malfoy enojado señalándonos a los dos con la mano. Yo todavía seguía sin entender de donde surgía su enojo - Esto no es así. No podes simplemente cambiar. -¿Por qué no? -Porque no podes simplemente cambiar. Eso no estaba en el trato. No podes romper las reglas así como así. -Respondió el poniéndose su camisa de vuelta. Sus manos temblaban de furia al hacerlo. -¡No rompí ninguna regla! - Exclame mientras que sentía que su nerviosismo y enojo me contagiaban. -Si que la rompiste. Se suponía que esto seria un juego en el que abría un ganador. No podes simplemente dejarte ganar. Esto ya no es más un juego. Baje la cabeza de forma involuntaria y no sabia exactamente que decir. No quería que él se vaya. -Perdón, ok. Perdón. No quise hacerlo a propósito. Ni siquiera pensé que había roto una regla. Solo quería que las cosas cambiaran un poco, solo quería experimentar. Él subió sus ojos grises a los míos y supe que él me creía, de todas formas respondió: -No creo que podamos seguir con esto. -¿Qué? -Pregunte abriendo los ojos. No quería que eso estuviera pasando. -Ya estamos rompiendo varias reglas, y eso no esta bien. Si seguimos, esto se va a descontrolar aún más. No pude evitar escuchar que él había dicho "estamos rompiendo" lo que no solo me incluía a mi, sino que también a él. Eso me pareció raro ya que se suponía que solo yo había roto las reglas besándolo y demás. De todas formas en ese momento no le preste tanta atención a eso porque estaba nervioso tratando de convencerlo de que estaba equivocado. -Yo no quiero hacer eso. Yo no quiero parar. -Respondí enfrente suyo dándome cuenta que ya estaba sobre mis pies. No sabia en que momento me había parado. Draco me miro a los ojos y me di cuenta que él tampoco quería parar. Todo su cuerpo me decía cosas contrarias, pero él abrió la boca y contesto: -Creo que nos tenemos que tomar un tiempo. No mucho, pero lo suficiente para despejarnos un poco. Estamos pasando mucho tiempo juntos. "¿Pasando mucho tiempo juntos?" Pero si ni siquiera me parecía lo suficiente, pensé yo. -¿Por qué? -Pregunte desesperado interponiéndome entre él y la puerta. Él no estaba tratando de salir todavía pero de todas formas lo estaba previniendo. -¿Por qué querés hacer esto? Estábamos pasando un buen rato. -Son solo unos días -Respondió él. Su voluntad cedía cada vez más, quizás si lo presionaba un poco más... -¿Por qué tiene que ser en unos días? ¿Por qué no nos podemos reunir mañana como siempre?  -Porque esto se esta cayendo, si no lo paramos ahora se puede llegar a destruir contra el piso. Es mejor parar; unos días. Realmente no sabia porque Draco estaba hablando de todo esto como si de verdad tuviéramos un relación amorosa. Me puse a pensar que él era algo extraño, pero de todas formas no quería que se fuera para siempre, y si seguía reteniendolo eso era lo que iba a pasar. -Ok. -Respondí pensando que era lo mejor. Recordé el comentario de Hermione sobre el amor durante la mañana y no me gusto hacia donde esto se estaba yendo. Quizás él le temía a lo mismo. Quizás él tenia algo de razón; unos días nos despejarían la mente. -Esta bien, pero solamente unos días. -Solamente unos días -Repitió Draco asintiendo y luego de que yo me moviera a un lado, él se retiro de la habitación dejándome solo en medio del baño.