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Lo que sucedió mientras James Sirius Potter estuvo desaparecido — capítulo 2
Capítulo 2: Por lo menos no soy el único anormal
Un silencio sepulcral se formó tras la revelación de James. Edward y Bella se miraron incrédulos hasta que Bella logró preguntar:
-Demuéstralo- pero James no podía. Debía evitar que lo encontraran y si usaba magia fuera del colegio lo encontrarían de inmediato. Suspiró y trató de concentrarse.
-No puedo- y así fue como Edward y Bella sonrieron victoriosos, sabían que era imposible tener magia, algo irónico puesto que ambos eran vampiros.
-Si es mago- dijo Alice detrás de Renesmee. Edward y Bella miraron a Alice preocupados. Habían tenido muchos problemas con los Volturi y si estos sabían que tenían un mago bueno… -Su apellido es Potter, y es inglés- dijo Alice con una sonrisa.
-Potter Weasley- dijo James -Escapé de casa, porque mi padre me traicionó- miró a Renesmee y ella le sonrió.
-Podría quedarse… dijo Jasper quien había aparecido detrás de Alice.
-No sería problema- dijo Alice. Edward y Bella se miraron y tras unas pocas miradas asintieron.
-Bien- dijeron a regañadientes. Renesmee y James sonrieron.
-Ahora iremos a ver a Jacob- dijo Renesmee sonriendo a sus padres. Tomó a James del brazo y como en el bosque salió de allí corriendo.
Llegaron a la Push y allí estaba Jacob junto a Seth. Al ver a Renesmee Jacob se despidió de Seth y se acercó a los dos niños.
-Hola- saludó Jacob con una sonrisa.
-Jake, él es James, James él es Jacob- se saludaron. Jacob y Renesmee comenzaron a hablar mientras que James se sentía como un mal tercio. Sin que Renesmee se diera cuenta James caminó hacia la playa. Estaba aburrido, se había alejado demasiado de su familia y quizá en aquellos momentos todo el mundo mágico lo estaría buscando. Suspiró. No se había dado cuenta pero estaba en la mitad de la playa. Todos lo miraban extrañados y algunos se burlaban de él.
-Hola- dijo alguien detrás, de cabello oscuro y piel morena como la de Jacob.
-Hola- dijo James metiendo las manos en los bolsillos.
-Soy Seth-
-James- dijo con una sonrisa de medio lado. Rieron.
-¿Juegas?- preguntó mostrándole un balón de soccer. James sonrió.
-¡Claro!-
Comenzaron a jugar.
Pasaron horas y todos cansados se sentaron a descansar.
-Juegas bien- dijo Seth.
-Tu igual- devolvió el cumplido James.
-Seth debemos irnos- dijo Jacob seriamente. Seth asintió y miró a James.
-No importa- dijo James viendo como su nuevo amigo se alejaba. Suspiró estaba aburrido, sintió ganas de seguir a Seth y Jacob pero algo le decía que era mejor no hacerlo.
"tú decides" dijo una voz en su cabeza.
"lo haré" se dijo a sí mismo.
Siguió a Seth en silencio. No sabía porque pero tenía el presentimiento de que se llevaría una gran sorpresa y así fue.
-¡La mierda!- dijo sobresaltado al ver el perro gigante que se le subía encima. -¿Seth?- no estaba seguro de cómo lo supo, simplemente lo hizo. De un momento a otro el perro se separó de James y se convirtió en Seth.
-¿Cómo?- preguntó confundido.
-Soy mago- y ambos rieron.
-Por lo menos no soy el único anormal- dijo Seth riendo.
-¡Hey!- dijo James toteado de la risa -¡Por lo menos yo no me convierto en perro gigante!- Seth sonrió.
-¿Carrera?- preguntó convirtiéndose de nuevo en lobo.
-Hecho- dijo James mientras salía corriendo detrás de Seth.
-¿Cómo es que lo sabe?- preguntó Edward a Alice mientras veía como el nuevo amigo de su hija jugaba con ese perro pulgoso.
-Es hijo del niño que vivió- se limitó a decir Alice, aunque esa no era la verdadera razón…