← Lo que sucedió mientras James Sirius Potter estuvo desaparecido · de
Lo que sucedió mientras James Sirius Potter estuvo desaparecido — capítulo 3
Capítulo 3: "El sueño de James…"
El maravilloso cuarto que los Cullen le habían dado a James no tenía comparación, tenía una pantalla plasma gigante, un computador increíble, y para desgracia de James una biblioteca enorme. Se recostó en la cama y sonrió emocionado. Cerró los ojos y pronto se quedó dormido…
-¡Corre, corre, corre!- gritaba James a una niña rubia. La niña reía y junto a ella un niño de cabello negro. Los tres reían, y se divertían. Las carcajadas de los 3 resonaban por todo el bosque hasta que uno hombres con capucha aparecieron. Los tres los miraron asustados, sabían que significaba, era momento de la hoguera. La rubia tomó a James de la mano y la apretó, el de cabello negro puso su brazo sobre el hombro de su amigo. Los hombres de capucha se acercaron a ellos y tomaron a la rubia. Esta no quería soltarse de James, y por alguna razón James tampoco quería soltarla. De repente la niña comenzó a gritar desesperada. James y el niño de cabello negro se miraron asustados, debían evitar que se la llevaran. El hombre de capucha jaló tan fuerte que la rubia se soltó de James.
-¡JANE!- gritó James corriendo detrás de ellos. Demasiado tarde…
-¡JANE!- despertó James gritando. Al parecer su grito hizo que todos corrieran hacia su habitación, porque cuando pudo reaccionar todos los Cullen que hasta aquel día había conocido estaban a su alrededor.
-¿Qué pasó?- preguntó Bella a James. James negó con la cabeza mientras se sobaba la frente. Le dolía como si se hubiera golpeado.
-Alice- dijo Edward. Alice lo miró con ojos asustados, acababa de tener una visión. -Los Volturi- dijo Edward al ver la expresión de Alice.
-Jane, Alec- dijo James inconscientemente sorprendiendo a todos…
Jane caminaba hacia la sala de tronos. Junto a ella Alec. Ambos caminaban en silencio, sabían que Aro los llamaba para algo con los Cullen, era obvio, acababan de volver de Forks y si los llamaba era para volver a Estados Unidos, no había otra.
-Jane- dijo Alec antes de entrar a la sala de tronos. Jane miró a su hermano expectante. -¿recuerdas a Arick?- Alec no sabía porque de repente se acordó de su mejor amigo de la infancia. Jane agachó la cabeza. Era la primera vez en siglos que Alec veía triste a su hermana.
-Si- el tono frío que solía tener desapareció en aquellos momentos. -¿Por qué te acordaste?-
-Estaba en mi habitación y… recordé cuando nos atraparon-
Silencio.
Si hubiera sido posible Jane habría comenzado a llorar en esos momentos.
-Cuando los sacerdotes me llevaron…- comenzó Jane
-Y él se sacrificó por ti- terminó Alec.
En eso entraron a la sala de tronos. Aro les dijo que debían volver a Forks, que los Cullen tenían un mago en la familia. Jane y Alec asintieron y salieron de la sala de tronos.
-Me gustaba- fue lo último que le dijo Jane a Alec antes de seguir con su camino.
-James ¿Quieres algo más?- se ofreció cortésmente Esme, a quien James había conocido hacía unas horas.
-No, muchas gracias- dijo James igual de cortés. En eso llegó Seth con un balón de soccer. James sonrió.
-Vamos mago, hay que ganarle al equipo de Jacob- dijo Seth divertido.
-Como quieras perro gigante- dijo James en burla. Ambos rieron y salieron corriendo - ¡GRACIAS ESME!- gritó antes de salir de la casa.
-Llegamos- dijo Jane en su usual tono serio. Alec asintió.
-Si buscan a James…- dijo Bella -Se ha ido…-
-Lo buscaremos- se limitó a decir James ignorando completamente a Bella.