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Historia 127110 — capítulo 11

¡Hola mis pequeñas lectoras! POR FIN, os traigo un nuevo capítulo. Antes de nada, quiero agradecer a las que sois pacientes, aún no me habéis cortado el cuello por tardar tanto en actualizar, y las que han comentado:

-Shelly_Lovegood

-TABATHA GLZ

-Angeweasleymalfoy

-abba

¡¡Muchisimas gracias por comentarme guapísimas!!

Y bueno, os pondré un resumen de lo que pasó en el último capítulo.

-Draco y Hermione estuvieron hablando en el porche. La chica notó que algo le pasaba, y no dudo en ofrecerle unos oídos que escuchar. El caso es que, incluso rieron juntos. Algo conectó entre ellos, y Hermione se fue muy contenta a dormir pensando que por fin ya eran amigos, y que le caía muy bien.

-Blaise y Ginny pasaron de pelear, a contar secretos que les dolían y compartir una bolsa de patatas fritas. Después se quedaron dormidos demasiado juntos, hasta que Luna, sonámbula, los despertó. Al principio Blaise pensó que era alguien que quería atacar a Ginny, pero la pelirroja le paró el carro a Blaise diciéndole que era Luna, que no se asustara. Después incómodos por la situación, regresaron a su habitación.

-Luna iba de regreso a su cuarto, pero se equivocó de dirección y se metió en la habitación de los chicos, metiéndose en la cama de Theo.

Y bueno, ahora, ¡a leer!

Habían pasado 20 minutos y Theo aún intentaba buscarle una explicación a esa situación.

Miró dentro de las sabanas varias veces para comprobar que ambos estaban vestidos.

No recordaba haberse ido a dormir con ella, y ni si quiera que ella entrase a su habitación.

¿Cómo había ido a parar Luna allí?

Eso sí, no se movió ni un centímetro por tal de no despertarla y molestarla.

Suena irónico, ¿no? No querer despertar a alguien que se ha metido en tu cama sin permiso y te está cortando la circulación del brazo, aparte de invadir tu espacio.

De pronto Luna empezó a moverse y Theo cerró los ojos, haciéndose el dormido.

La chica, en cambio, los abrió. Primero se asustó porque no estaba en su habitación. Después vio que estaba al lado de un chico.

Empezó a sentir muchísima calor y las mejillas se le encendieron.

-Jo, me he vuelto a equivocar de habitación…-Susurró para sí misma Luna.

A continuación se llevó la mano a la boca, por hacer ruido y poder despertar a los chicos.

-Lo siento…-Susurró muy muy muy bajito.

No tardó mucho en levantarse de allí e ir a su habitación sigilosamente.

Theo no lo entendía. ¿Cómo puedes equivocarte de habitación? Pese a eso sonrió como un idiota. Luna le parecía muy graciosa… ¿Cómo no había podido conocerla antes? Ah, claro, los prejuicios…

Hermione notó como alguien entraba en la habitación. Se giró para mirar, y vio a Luna. La rubia intentaba ser sigilosa, pero por muy sigilosa que seas Hermione siempre se enterará.

-Luna… ¿dónde estabas?

Luna chasqueó la lengua y siguió yendo a su cama mientras le respondía a Hermione.

-Me he equivocado de habitación, ya sabes, soy sonámbula…

Se tumbo en la cama y cuando iba a quitarse sus zapatillas… vio que no las tenía puestas. ¡Oh no, se las había dejado en la habitación de los chicos!

La castaña estuvo una hora dando vueltas en la cama. Por culpa de Luna se había desvelado. Rendida, decidió levantarse. Mientras se ponía las zapatillas, miró con envidia a Ginny. Siempre se hacía la misma pregunta ¡¿Cómo podía dormir así?!

Aunque lo que la consolaba es que, al menos, no era sonámbula como Luna y daba vueltas por los sitios. A saber donde iría a parar….

Se dirigió a la puerta, mientras se acababa de estirar y se restregaba los ojos con fuerza.

Pero sin saber cómo, al abrirla se tropezó. Ya esperaba el golpe, cuando notó que alguien la sujetó.

Abrió los ojos, y ante ella tenía un torso desnudo .Empezó a notar como sus mejillas se encendían y se ponía nerviosa.

Levantó la cabeza y vio a Draco, sujetándola, pero muy serio.

-Muchísimas gracias Draco.-Dijo ella riendo.

-Vigila por dónde vas.-Contestó él borde, dejándola a ella en el pasillo, mientras él se dirigía al baño.

El rostro de Hermione cambió por completo. ¿Qué le pasaba a este chico ahora?

Decidió no pensarlo más. Seguramente estaría de mal humor porque acababa de despertarse, como le pasa a Ginny.

Esperó a que Draco saliese del baño para entrar ella y al salir, sólo la miró una vez, para después irse.

Hermione se le quedó mirando. ¿Qué le pasaba ahora? Parecía enfadado.

Ahora ella es la que estaba de mal humor, y así se metió en el baño, para luego irse a desayunar.

Blaise se despertó. Con tan solo un ojo abierto, miró toda la habitación y observó que Draco no estaba y que Theo estaba de espaldas a él.

Sonrió.

Cogió un cojín, y se lo tiró en la cabeza a Theo.

-¡Ah!-Se quejó el azabache, mientras Blaise reía.-No tiene gracia, ¿a qué viene eso?-Preguntó.

-Dos motivos: el primero, porque ayer me tiraste un cojín a mí, el segundo, porque me apetecía.

Theo gruñó y volvió a tirase sobre su almohada.

-Venga Theo, levanta.

-¡Déjame!

Blaise, aún con su sonrisa triunfadora, se levantó mientras se estiraba. Iba a ir hacia el lavabo. Nunca se daba cuenta de por dónde iba cuando acababa de despertarse, pero esa vez, vio algo distinto en la habitación. En el suelo vio unas zapatillas de conejito rosas.

Abrió muchísimo los ojos, y su boca formó una O. Miró a Theo, riendo.

Esas zapatillas sólo podían ser de una persona: Luna.

Al abrir la puerta, justamente se encontró con ella.

-Buenos días Blaise Zabini.-Saludó la chica.

-Buenos días Lunát… Luna.-Joder, tenía que acostumbrarse a llamarle Luna.-¿Has dormido bien hoy?-Preguntó insinuante.

Aunque obviamente, Luna no pillaba esas indirectas.

-No mucho la verdad, pero no puedo quejarme.-Contestó ella sonriendo, como siempre.

-Claro…-Contestó Blaise con su característica sonrisa de lado. No obstante, de pronto desapareció.

Luna aún sostenía la puerta abierta, y por el hueco de esta pudo a ver una melena pelirroja bocabajo. Fue en ese instante en el que se acordó de ayer. De cómo fueron hablando, acercándose, hasta quedarse dormidos. Él no era de dormirse con una chica por las noches, precisamente. Siempre dormía sólo, o si no, no dormía que digamos…

-Si quieres ir entrando al baño, por mí no hay ningún problema.-Le ofreció la rubia amablemente.

-Gracias.-Contestó él nervioso, intentando huir de aquella puerta.

Theo escuchó como Blaise y Luna hablaban. Su cabeza se levantó de golpe, paró unos segundos para escuchar mejor, y después su cuerpo le acompañó.

Salió de la cama entre tropezones y caminó hasta la puerta, pero al abrirla no había nadie.

Luna entró a su habitación después de dejarle vía libre a Blaise en el baño. Pensó en despertar a Ginny.

-Ginny…

-Ya… ya voy…

Luna estaba alucinando. Era increíble. A la primera ya había contestado.

-Ginny… ¿te encuentras mal?-Preguntó Luna.

-No… ¿por qué?-Preguntó Ginny mientras se desperezaba y se levantaba.

-Normalmente sueles despertarte cuando te hemos llamado unas... 16 veces.

-No he dormido bien, eso es todo.

-Sí, últimamente no es que tengamos unas vidas muy tranquilas…

-Sí, eso…

Pero Ginny no había dormido por otro motivo, de nombre Blaise Zabini alias imbécil. Aunque, no sabía porque, no había dejado de pensar en él, desde que se durmieron juntos en el sofá… y que si juntos. Menos mal que Luna los había despertado, y aún mejor, no los había visto.

Luna salió de la habitación.

Theo salió otra vez. Si no la podía pillar en el pasillo, lo haría en la cocina.

Estaba cerrando la puerta, cuando la de sus vecinas se abrió.

-No tardes, ya deben de estar desayunando.-Dijo la rubia a Ginny, que contestó "Qué síííííííí…". Después se dio cuenta de Theo.- ¡Ah, buenos días Theo!

-Buenas, Luna. Oye, por casualidad tú no habrás perdido…

-… ¿unas zapatillas de conejito rosas?-Se adelantó ella.- Pues sí. Es que soy sonámbula y duermo no las zapatillas puestas. Aunque no sé porque, ayer me las quité…

-Pues las he encontrado.

-Oh, ¿podrías dármelas?

-Claro, pasa, están adentro.

Así que Theo y Luna, entraron a la habitación.

En ese momento, salió Ginny de su cuarto, pero se le salió la bamba del pie izquierdo. Se agachó para ponérselo, cuando Blaise abría la puerta del baño tan tranquilo. Al ver una melena pelirroja en medio del pasillo, lo único que hizo fue cerrar la puerta de nuevo.

Ahora ya estaba nervioso.

"Vale, Blaise, tranquilo, lo que pasó ayer no es propio de ti, tu no duermes con chicas, dormir no precisamente. Así que, saldrás y pasarás de ella. No le hablarás, no le hablarás."

Intentó poner cara de chico pasota y tranquilo, pero no podía. Abrió la puertay caminó por el pasillo, igual que la pelirroja. Iban a cruzarse en cualquier momento.

"No le hablarás, no le hablarás, no le hablarás,…" Se repetía el moreno.

-¡Hola!-Dijo casi gritando.

"Mierda. Mierda. Mierda. Mierda. Mierda. Mierda. Blaise, eres penoso."

-Hola…-Contestó al chica, un poco más tímida y extrañada por el comportamiento de Blaise.

Aún no entendían, porque los dos se comportaban así. Fue directo a su habitación, donde al abrirla se encontró con Theo y Luna, hablando. Parecían un tanto acaramelados, y bastante cerquita…

-Bueeeeenas…-Saludó Blaise.

Ambos, cortados, se separaron bruscamente y se fueron de allí. Blaise empezó a reír.

De nuevo, Blaise y Ginny se encontraron en el pasillo. ¿Por qué siempre tenían que coincidir?

Al llegar a la escalera, ambos se pararon y se miraron.

-Am..

-Pasa, pasa tú.-Dijo Blaise.

-Am.. Esto, gracias.-Dijo la chica.

Incómodos e inquietos, bajaron. Aunque no eran los únicos que se comportaban así.

El ambiente era tenso.

Draco y Hermione se sentaron uno en cada punta, lo más separados posible. Y prácticamente, todos hicieron lo mismo.

El desayuno era serio. Nadie hablaba, hasta que, como no, Henry cortó ese rollo.

-Eh, ¿Se os ha comido la lengua el gato? ¿Qué os pasa hoy?-Preguntó, mientras se llevaba una tortita a la boca.

-Nada…-contestaron todos menos Draco.

Henry los analizó por unos segundos.

-No habréis roto nada, ¿no?

-No, no…-Volvieron a decir todos.

-Vale. Pues… os tengo una sorpresa… si es que se puede llamar así…

-¿Sorpresa? ¿Qué sorpresa? ¡Me encantan las sorpresas!-Se emocionó Luna.

-A mí no.-Dijo Hermione.

No sólo lo dijo para dar su opinión sobre las sorpresas, sino que lo dijo para saber si Malfoy se burlaba al respecto.

Pero nada.

El rubio estaba absorto en sus pensamientos, y solo miraba sus tortitas. Nada más.

-Pues… hoy viene mi hija, Bryanna.-Dijo medio sonriendo.

-¿Su hija?-Preguntó de golpe Blaise. Miró a Ginny de reojo sin darse cuenta, para después preguntar:- ¿Cómo es? -Con una sonrisa de lado.

Henry y Ginny rodaron los ojos.

-Come y calla.

-¿Cuándo vendrá?-Preguntó Theo.

-Supongo que esta noche. Cenará aquí y…

-¡Genial!-Aplaudió Luna.- ¡Tenemos que prepararle una buena bienvenida!

Blaise notó algo raro en el ambiente. Normalmente no hace preguntas sobre las chicas nuevas solo. Normalmente tiene a un rubio que le acompaña en eso, pero esta vez, Draco no hacía ni caso.

Se lo quedó mirando un largo rato. Ese no era su Draco. Algo le pasaba, eso estaba claro.

-No tengo mucha hambre…-Dijo Draco, levantándose de la mesa, dejando a todos ensimismados.

Vale, algo muy raro estaba pasando. Draco y Ginny siempre se peleaban por el último trozo de comida, y esta vez él dejaba sobras. Blaise aprovechó la ocasión para levantarse, y disculparse para ir al baño, aunque en realidad iba a hablar con Draco.

Lo siguió hasta la habitación, donde el rubio se había encerrado.

-Draco, ¿qué leches te pasa?-Preguntó Blaise.

-Nada.-Contestó.

-Claro… Y yo en realidad soy Luna, disfrazada del sexy de Blaise. Tienes un nargle en la cabeza, ¿quieres que te lo quite?-Bromeó, algo que hizo que a Draco se le escapase una sonrisa.- Venga va, cuéntame que te pasa. Y bueno, tampoco le cuentes a Theo que he hecho esta bromita sobre Luna, o me cortará el cullo. Suelta lo que te pasa.

-Es que… No sé… Todo es muy raro últimamente.

-¿A qué te refieres con todo?

-Pues… Todo. Blaise, ayer estuve hablando bien con Granger. Y con Weasley. Incluso con Lovegood. Me caen bien Blaise, ¡me caen bien!

Blaise se quedó pensativo… Así que a Draco le caían bien…

-Bueno, si es solo eso, a mí también me caen bien. Justo ayer estuve hablando con Weasley y…

-No es sólo eso Blaise.-Le cortó Draco.- Son Los Apicci los que más me preocupan… Tú sabes bien que no tardan tanto en actuar…

-No me lo recuerdes…

-Sí te lo recuerdo. Y también te recuerdo que nuestros padres estuvieron compinchados con ellos en su momento. También te recuerdo que sabemos mucho de ellos y de cómo actúan. Y te lo vuelvo a recordar: no tardan tanto en actuar…

-No te creas que no he pensando en eso.-Contestó Blaise muy serio.- Y a la única conclusión que he llegado es que algo están preparando... algo traman…

-Lo sé… ¿Crees que tendríamos que hablar con Henry de esto?

-Puede que sí…-Contestó Blaise, dudoso.

-Pero a lo mejor si hablamos con él pierde toda su confianza en nosotros…

-Creo que tendremos que arriesgarnos. Pero no hoy. Hoy es un día especial para él, y si le hablásemos de esto…

-Yo creo que ya lo sabe.-Interrumpió Theo, entrando en la habitación de golpe. Lo había escuchado todo.

-Puede ser…-Dijo Draco.

-Puede que tengas razón Theo… Al fin y al cabo, es Henry. Y Henry es todo un misterio.-Comentó Blaise.

Todos estaban ayudando en la casa por la tarde, preparándola para cuando llegase Bryanna. Aunque algunos más que otros.

Blaise, era el que más interés tenía. Sí, quería conocer a alguna chica nueva, y todo se debía a Ginny. Algo le estaba pasando con la chica Weasley, algo que no era normal en él, y eso no le gustaba un pelo.

Draco, también esperaba su llegada con impaciencia. Quería despejarse, conocer a alguien nuevo. Algo no anda bien con Granger. Siempre se han odiado, siempre, pero… ¿ese cambio repentino? ¿Por qué ayer la trató tan bien, así del palo, y hoy se siente cohibido por ella? No es normal en un Malfoy.

Y por otro lado Theo tenía curiosidad por saber quién era esa chica… Quería saber si era igual que Henry o era diferente a él.

Y Henry estaba nerviosísimo. Hacía 7 meses que no veía a su hija… No podía parar.

Por otro lado, estaban Hermione, Luna y Ginny. A ellas les daba lo mismo si venía alguien más o alguien menos. Si, total, las cosas no podían empeorar. Aunque Ginny, si sentía algo de celos por el comentario que había hecho antes Blaise…

Ginny, Hermione y Luna estaban en la cocina, limpiándola. Luna emocionada, Hermione con asco, y Ginny de mal humor.

-Oh Dios, qué asco.-Dijo Hermione.

-¿Qué pasa?-Preguntó Ginny.

-La encimera… está llena de aceite, y grasa y… ¡buaj! ¡Aún hay trocitos de masa de las tortitas!

-No te quejes…-Dijo Ginny.- Al menos tú no tienes que sacar…-Y observó con asco, lo que acababa de sacar de la tubería del fregadero.- Espaguetis de este mediodía…

Con los espaguetis en la mano, fue directa al cubo de la basura.

-Hay chica, siempre os estáis quejando.-Comentó Luna, mientras tarareaba una melodía que acababa de inventarse.

-¡Calla Luna!-Dijeron a la vez la castaña y la pelirroja.

-Además, -añadió Ginny.- tú sólo tienes que limpiar el polvo.

-Con el peligro de que me aparezcan s.-Dijo Luna ofendida.

-Mira Luna, tú mejor calla y sigue.-Contestó Hermione, harta de escuchar cono la rubia inventaba criaturas.

"Wrackspurts" Murmuraba con sarcasmo la morena.

-Oye Hermione, ¿puedes llevarle este reloj a Draco? Creo que es suyo, y yo tengo las manos ocupadas.-Comentó Ginny.

Obviamente no quería ir por el echo de que Draco estaba con Blaise en el comedor, limpiando. Pero Hermione palideció al escuchar eso. Lo último que quería era ver a Draco Malfoy.

-¿Porqué no puede llevarlo Luna? ¿O tú? ¿Por qué tengo que ser yo precisamente?-Preguntó Hermione a la defensiva y con nerviosismo.

-Bueno vale, tranquila…-Dijo Ginny.- Luna, llévalo tú. -Dijo rápidamente.

-¡Vale!-Contestó risueña.

Después, la rubia cogió el reloj y se largó de allí.

-¿Qué te pasa?-Preguntó Ginny a Hermione.

-Nada…-Contestó ella. Ginny se paró frente a ella, con el ceño fruncido.- Bueno vale, sí, me pasa algo.

-Desembucha.

-Ayer Malfoy estaba tan alegre conmigo y hoy... no sé que el pasa, pero está insoportable.

Ginny volvió a su puesto de limpieza mientras analizaba las palabras de su amiga y fregaba una olla.

-Vaya… juraría que Draco te empezaba a mirar con unos ojitos que...

-¡No sigas Ginny que te conozco! Que tú ves amores por todos los sitios.-Le cortó Hermione.

-Uno: no veo amores por todos lados. Dos: muchas veces no aceptas que los tíos te miran. Tres: admítelo, Draco tampoco está tan mal. Tiene un buen culo.- Con este comentario, Hermione se enrojeció por lo sinvergüenza que era su amiga. ¿Cómo podía fijarse en el culo de Draco? A veces se sentía la única inocente en el mundo, hasta que pensaba en Luna.- Y cuatro: te ponía ojitos, admítelo. Desde ayer tenéis un algo que no sé…

-Ginny, no digas tonterías. Es Malfoy. ¿Cómo va a fijarse en mí? Si me odia. Y hoy me lo ha dejado bien claro.-Contestó Hermione decepcionada por ser tan tonta al creer que Draco y ellaserían amigos alguna vez.

-Pero ayer mira como fue.

-Ayer era ayer. A lo mejor estaba, bueno, alegre... o bueno no… o hay, ¡no sé!

-Eres cabezona eeh…

-¡Pues como tú!

Y Hermione, decidió devolvérsela a Ginny.

-Y tú, Ginny… ¿Qué tal con Blaise?-Preguntó Hermione.- Últimamente tenéis feeling…

A Ginny se le aceleró el corazón y los nervios se apoderaron de ella.

-¿Feeling? Venga ya. Entre Blaise y yo no hay nada. Nos llevamos mal, como siempre, y ya está.-Pero Ginny fue más lista, y supo desviar la conversación.- Aunque, ¿te has fijado en Theo y Luna?

-Sí.-Dijo con una sonrisa pilla.- Siempre toman las mismas decisiones, hablan mucho, se ríen por tonterías que dice el otro (y que ni si quiera tienen gracia)… Y no te lo pierdas.- Hermione y Ginny se acercaron. La castaña le murmuró:- Ayer Luna volvió sobre las 8 a la habitación. No sé donde durmió, pero…Jeje…

Ginny empalideció. Ella sí sabía donde había estado con Luna. Sonámbula por la casa. Aunque después, ya no supo que hizo. Pero se la encontróalas 4 de la madrugada… Si hasta las 8 no apareció… ¿Qué había hecho y donde había estado durante esas 4 horas?

-Tú y yo tendremos una charla esta noche. Tenemos muchas cosas de las que hablar…-Dijo Ginny.

Blaise, Draco y Theo estaban en el salón, limpiando el polvo. Lo estaban pasando mal, sin duda. Nunca habían limpiado, eso no era digno de ellos. Pero como estaban donde estaban, y eran controlados por Henry, no tenían más remedio.

-Creía que nos habían contratado para proteger a unas chicas, y no para limpiar una casa.-Se quejó Blaise, mientras se echaba a sí mismo el polvo sin querer.

-Perfecto, acabo de cargarme una figurita de Mouriel.-Dijo Draco.- ¿Porqué ponen tantas figuritas las mujeres? No lo entiendo, así no se puede limpiar.

-Yo he acabado de empaquetar las cajas. Draco, Blaise, llevadlas vosotros a la cocina. Después Ginny, Hermione y Luna sabrán lo que hacer con ellas.

-Conmigo no cuentes.-Dijo Draco.

-Conmigo menos.-Sentenció Blaise.

Theo, se acercó a ellos de mal humor.

-¿Pero se puede saber que mosca os a picado? Tú Draco, te quejas por todo, estás prepotente y no colaboras. Y tú Blaise, estás más capullo que de costumbre, te estás pasando de salido. ¿Qué pasa?

-¡NADA!-Contestaron al unísono los otros dos.

Theo esperó unos segundos, pero como fue ignorado, volvió al ataque. Y donde más les doliera.

-Es por Ginny y Hermione, ¿no?

Los otros dos chicos se quedaron como piedras.

-Pf… Ya claro.-Contestó Draco.- Que listo eres Theo.

-Como si nos importaran mucho…-Dijo Blaise, dándole la espalda a Theo, igual que Draco.

-Ya claro. A ver pelmazos, os conozco, y he visto el cambio que habéis pegado con ellas de un día para el otro.

-¡Vale!-Dijo Blaise tirando su trapo al suelo con rabia. Draco por otra parte se llevó una mano a la cabeza, deseando que el moreno no hubiese hablado. Demasiado tarde, Blaise iba a confesar.- ¿Te has dado cuenta de cómo nos estamos comportando? ¡Esas chicas no nos hacen ningún bien Theo, ningún bien!

-¿Porqué?

-Yo no soy así. ¿Has visto como nos comportamos con ellas?

-Pues con naturalidad, siendo como tú realmente eres. No os hacen falta esos muros de arrogancia y superioridad. Sois vosotros, ¿cuál es el problema?-Dijo el azabache.- Además, incluso me atrevería a decir que os caen muy bien y qué…

-No digas lo que creo que vas a decir.-Dijo Blaise un poco cabreado.

-Apoyo a Blaise.-Dijo Draco, pero en cambio él, bastante cabreado.- Qué a ti te guste Lovegood no quiere decir que a nosotros nos gusten las otras dos locas, ¿entendido?

-No iba a decir eso… Pero bueno.-Sonrió satisfecho. Le encantaba que sus amigs a veces no dominaran esas sitauciones y acabasen desembuchándolo todo.- Entonces, decidme… ¿Qué problema tenéis en llevar las cajas a las chicas?-Preguntó Theo, sonriendo aún más.

En ese momento, entró Luna.

-¡Dracoooooo! Ginny ha encontrado tu reloj.-Dijo la rubia tendiéndole el reloj a Draco.

-Gracias…

Y apareció Mouriel.

-¡Oh, gracias a Merlín que encuentro a gente! Luna, podrías ayudarme con las flores en el jardín, o… ¿estás muy ocupada?

-¿Flores? ¡Me encantan las flores! ¡Encantadade ayudarte Mouriel!

Por la cocina se escuchó un "¡Gracias Luna por dejarnos la cocina a nosotras solitas!"

-También necesitaría las manos de un hombre… ¿Alguno de vosotros se anima?-Preguntó la mujer.

-¡YO!-Contestó casi gritando Theo. Después miró a sus amigos.- Creo que tendréis que llevar estas cajas.

Después, Luna cogió a Theo de la mano y lo arrastró -literalmente- hacia el jardín-aunque no sin antes que la rubia se pusiese una peluca de color negro-.

Los chicos, no tuvieron más remedio que coger las cajas, y encontrarse con las gryffindor…

Luna y Theo estaban plantando unos cuantos arbustos. El chico se encargaba de traer los sacos de tierra, mientras que la rubia ponía arbustos. Claro que él aprovechaba cualquier momento para ayudarla, si era necesario. Y bueno, para pasar un rato con ella…

Se encontraban los dos arrodillados en el césped tan cuidado, plantando un gran arbusto de flores azules.

-Te queda bien el color negro.-Le dijo Theo de pronto.- Resalta mucho tus ojos.

-¿Te has fijado en mis ojos?-Preguntó la chica emocionada.- La gente no suele fijarse en mis ojos.

Como para no hacerlo.

-Pues tienes una ojos muy bonitos Luna. Siempre me han gustado los ojos grises. Aunque depende de la luz se te ven un poco azulados, incluso plateados.

-¿Azulados? ¿En serio?

Se extraño por la pregunta de la chica. Normalmente, una chica hubiese preguntado "¡¿plateados?!" en vez de "¿azulados?". Es más sorprendente tenerlos plateados que azulados. Pero no. Ella era diferente. Suponía que le gustaba tener un color vivo que uno monótono.

-Sí. Azules como…-Miró por todos los lados y se fijó que delante de sus narices tenía unas rosas del mismo color.- Como estas flores.-Miró para ambos lados, vigilando que nadie viese lo que iba a hacer: arrancó una de las flores del arbusto, y se la dio a Luna.- Para ti.-Dijo sin más, sonriéndole.

Luna se quedó de piedra. Jamás le habían regalado una flor. Ni el habían dicho que sus ojos eran bonitos. Nadie se había fijado en ella así… No sabía ni cómo reaccionar. Así que reaccionó tal y como lo hacía siempre: se tiró hacia el chico y le dio un fuerte abrazo.

-¡Gracias Theo! Creo que has cogido la flor más bonita del arbusto.

Le iba a contestar algo tipo "No tan bonita como tú" o "Tan bonita como tú", pero pensó que eso era demasiado cursi.

-¿Pues sabes qué? Yo también me he fijado en tus ojos.- Comentó la chica volviendo a su puesto.

-¿En serio? Bueno, tampoco son mucho…-Dijo Theo, dejando ver su inseguridad en si mismo.- Los más comunes, de color marrón.

-No te creas… Me suelo fijar mucho en los ojos de las personas.-Dijo Luna mientras cubría de tierra el arbusto, con mucho cariño.- Tus ojos son marrones, sí. Exactamente de color canela. No son muy grandes la verdad, pero si lo suficiente como para que puedas mostrar lo que sientes. Veo como miras a tus amigos con un brillo especial… Sé que les quieres mucho gracias a eso. También veo como miras a Henry, como si quisieras que fuese tu padre. Se nota que lo aprecias. Y veo como nos miras a nosotras. No nos llevamos mucho (o al menos con ellas) pero se ve que nos tienes cariño, que te preocupas por nuestra seguridad. Y a Mouriel, tampoco la conoces, pero te divierte que a veces sea patosa y demasiado sincera. Te gusta que cuide de ti y te tire de las mejillas. Notas como si esto fuese tu familia… Y en pocos días Theo. Algo que en verdad me hace mucha ilusión, pues yo al principio creía que acabaríamos mal parados.-La chica cogió aire.- Así que para resumir, creo que tienes unos ojos muy bonitos también Theodore Not.

Theo se quedó aluciando, flipado, y lo siguiente.

-Wow…-Dijo sin más.- Creo que a partir de ahora no podré mirarte a los ojos Luna Lovegood…

La chica sonrió, recibiendo también una sonrisa de Theo.

Llegaba la hora del recibimiento. Henry no paraba quieto. No dejaba de dar vueltas por la casa. Se le escuchaba murmurar: "No debería haberla dejado venir… Es muy peligroso… Y estoy de servicio… No debería haberla dejado venir…"

Mouriel le daba unos últimos retoques a la cena. Las chicas, estaban tiradas en el sofá.

De pronto bajaron los Triple I, más elegantes que nadie.

Pero eran los únicos. Obviamente todos iban arreglados, pero no con esmoquin…

Henry llevaba unos vaqueros conjuntada con una camisa de cuadros. Mouriel con un jersey de lana (exagerado, para ser verano). Ginny vestía unos pantalones cortos con una camiseta blanca, otra camisa de cuadros encima y tacones. Hermione con unos tejanos de pitillo, una básica negra y una chaquetilla marrón, a conjunto con sus chanclas. Luna, con un vestidito veraniego de color azul, y unas manoletinas; para sorpresa de Theo, llevaba como conjunto en el pelo con el vestido, la flor que le había regalado esa misma tarde.

-¿Aún no os habéis vestido?-Preguntó Draco, que ya no estaba tan enfadado consigo mismo como el resto del día.

  • Estamos vestidos.-Dijo Ginny.- Esto no es una de vuestras cenas de gala chavales. Esto es una cena de verdad.

Mouriel apareció en el rescate.

-Venid conmigo chicos, yo os vestiré para la ocasión.-Dijo Mouriel mientras los empujaba hacia arriba.

-Con lo que me ha costado ponerme la pajarita…-Le decía Blaise a Draco mientras subían.

Finalmente, después de unos minutos, bajaron avergonzados. Iban con camisas de cuadros y vaqueros, que era lo único que tenía Mouriel.

-Parezco un cateto…-Se quejaba Blaise de nuevo. Hoy, era su día de mala suerte sin duda.

-Lo peor es que vamos iguales…-Dijo Theo, agobiado.

-No, lo peor es que nos van a ver así todos. Creo que las chicas ya se están riendo de nosotros.

-¿Tanto te importa lo que piensen las chicas?-Le chinchó Theo.

-Mira Theo, cállate porque te las estás ganando…-Leamenazó Draco.

Blaise seguía a lo suyo, mirándose espantado de su aspecto. ¡Así no estaba nada sexy!

-¡YA LLEGA!-Gritó Henry. Los nervios estaban descontrolados.

Tocaron al timbre, y el escudo no detectó ninguna amenaza, así que abrió.

Frente a él, tenía a su hija. A esa hija que tanto echaba de menos.

Una joven de 18 años, con el cabello negro y con bucles, media melena, ojos verdes, tez pálida, esbelta y de estatura media. Muy guapa a decir verdad.

-Hola papá.-Saludó con una sonrisa la chica.

-Hija…-Dijo tan solo Henry. Después la abrazó con todas sus fuerzas y la hizo pasar.- Te he echado mucho de menos Bryanna…

-Y yo a ti papá.

Después se presentó con las chicas, Mouriel, los chicos, y le echó más de una ojeada al chico de cabello de color azabache y ojos de color canela, como decía Luna.

-Qué bien huele… ¿Cenamos?-Preguntó Bryanna, sonriente, contentísima.