Tituladas 17.2% · 34,225 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,464 de 95,612 páginas identificadas · 89,859/90,219 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 127110 · de

Historia 127110 — capítulo 10

¡Hola criaturitas del señor! (Jeje, saludo plagiado) Sieto tardar tanto en actualizar, pero ya sabéis, el instituto es lo primero…

De nuevo vuelvo a estar inspirada y llevo ya una parte del próximo capítulo, en el que habrá bastante más Dramione que en el de hoy (A) Sed pacientes mis pequeñas fierecillas…

Espero que os guste el capítulo y que, bueno, paséis un gran día (el motivo de mi felicidad es que mañana no tengo clases. ¡Qué bello es todo!)

Capítulo dedicado a:

-Shelly_Lovegood

-DeathlyHallows

-SophieMalfoy1905

-abba (x2)

-Angeweasleymalfoy

(Y Peetkat, que aunque no haya comentado el capítulo anterior, sé que es porque no ha podido o algo así^^)

Gracias por comentarme guapuras <3

Y ya somos casi 100.. wow, la verdad es que no me lo esperaba para nada… Creí que esta historia no tendría tanto éxito (que para mi 10 ya es mucho :''DD) Y eso e anima más a escribir para vosotras. Bueno, no me enrrollo, y gracias a todas de verdad! Un besazo<3

Y ahora, ¡a leer!

Todos estaban mirando intensamente a Mouriel, quien estaba nerviosa.

-¿Nos lo explicarás?-Preguntó Ginny.

-Pues… Yo creo que…-Empezó a decir la mujer. Pero se vio interrumpida. Henry acababa de entrar.

-¿Hablabais de mí?-Preguntó él, serio.

Ninguno supo que decir. Ninguno menos Theo.

-Señor, sólo queríamos saber que le pasó a usted en el pasado…

-Sí, tenemos curiosidad por saber lo que le pasó…-Dijo Luna.

Henry los miró a todos, para después, dirigirse al sofá. Se sentó. Echo una última mirada. Algunos la evitaban, otros se sentían incómodos, pero todos querían saber qué pasaba.

-Así que queréis saber qué me pasó para ser un viejo cascarrabias…

-Hombre, tampoco es… eso…-Dijo Hermione.

-En fin, lo sabréis.-Dijo Henry resignado.

Creían que iba a explotar en su cara. Creían que no saldrían vivos de ahí. Creían que se enfadarían muchísimo por hablar de él y su pasado a sus espaldas.

Pero creían mal y no se esperaban esa reacción tan… serena.

-Soy viudo. Tengo una hija viva. Y me destrozaron la vida…

"Estaba casado con la mujer más bonita del mundo mágico, Cristel. Juntos tuvimos dos hijas: Babette y Bryanna. Éramos realmente felices, sin duda… pese a mi trabajo claro está. Siempre estaban con el alma en vilo por mí. En Navidad yo trataba un caso en el que estaba implicada la mafia Apicci. Nuestra hija Babette volvía a casa, ya que estaba estudiando en otra ciudad. Quería ser aurora… Pero bueno, el caso es que estábamos a punto de pillarlos por los huevos, de hacer que todas sus artimañas saliesen a la luz, y por lo tanto, que los encarcelaran en Azkaban hasta su muerte. En noche buena… estábamos cenando y…-El hombre agachó la cabeza y cogió aire, para de nuevo levantarla y continuar.- Yo escuché un ruido que venía de a fuera. Tenía miedo por mi familia, así que decidí ir al jardín a investigar un poco. Llegué a los matorrales, y algo se movió. Yo claro, iba a meterme, pero mi hija pequeña, Bryanna, salió llamándome. Le pregunté qué hacía aquí, y me dijo que quería acompañarme en mi aventura. Fue cuando la cogí y de repente… la casa explotó."

Todos quedaron con los ojos abiertos. Luna dejó caer silenciosas lágrimas, y todos, absolutamente todos, incluso Mouriel que ya sabía la historia, estaban destrozados.

Se daban cuenta de porqué Henry tenía ese carácter.

La vida había sido muy injusta con él después de haber arriesgado tanto. Era algo muy injusto…

-Señor Plast, si no quiere continuar lo entenderemos…-Dijo Draco.

Y a Hermione le sorprendió que justamente él dijese ese comentario. ¿Por qué? Muy sencillo: Draco siempre había hecho lo imposible por molestar a la chica, y nunca jamás le había visto preocuparse por alguien que no fuese él mismo.

La castaña estaba ensimismada en sus pensamientos, pero clavándole la mirada a Draco. Y él lo notó, pues miró de reojo, y dejó escapar una pequeña sonrisa.

Exacto, Draco Malfoy también tenía su corazoncito.

-Lo sentimos mucho señor Plast…-Dijo entonces Hermione, en nombre de todos.

-Bueno, fue algo que pasó hace años… Al menos me queda Bryanna.-Comentó.

-¿Es la chica de pelo rizado, largo y negro con los ojos verdes?-Preguntó Luna.- ¿La de esa foto?-Y señaló una foto que estaba encima de un mueble.

-Sí.-Contestó él con una sonrisa débil.

-Es preciosa.-Dijo Ginny esta vez.

-Y en la foto de al lado está su mujer. Era muy bonita.-Comentó Luna.- Se parece mucho a Bryanna.

-Lo sé.-Dijo Henry más sonriente.

-¿Dónde está Bryanna ahora?-Preguntó Theo.

-Está estudiando. Quiere ser aurora… Algo que yo no apruebo.-Dijo él.

Todos quedaron en un silencio incómodo.

-Gracias.-Dijo Luna rompiéndolo.

-¿Porqué?-Preguntó el hombre.

-Por compartir con nosotros algo así.

Él solo volvió a sonreír.

Henry en ese momento se sintió bien. Muy bien. Algo que le faltaba desde hacía tiempo.

Hace tan solo unos días estaba completamente solo en una casa grandiosa y vacía, y ahora, estaba acompañado por siete grandes personas. La casa volvía a tener vida, y eso le gustaba. Esos chicos le gustaban, le hacía reír y ser feliz.

Después, durante la cena, no paró de reír. No paraban de contar anécdotas, hablar, y bueno, Ginny y Draco no pararon de hacer como una guerra de comida, y estaban tirándose continuamente migas de pan.

Más tarde, Draco salió a fuera a tomar un poco el aire, mientras Theo y Blaise estaban en el salón, mirando un aparatito muggle muy entretenido y curioso llamado televisión. Aunque Theo la verdad es que no le prestaba mucha atención. Estaba más ensimismado en sus pensamientos, haciéndose preguntas.

-Blaise…-Le llamó.

-Dime.-Contestó el moreno moviendo la cabeza hacia su dirección, pero sin parar de mirar la tele, mientras comía patatas fritas en bolsa (Algo que también le encantó de los muggles).

-¿Qué les gusta a las mujeres de los hombres?-Preguntó.

Blaise entonces al final si le miró con los ojos y puso una cara pervertida.

-Uuuuh Theo… ¿Quién te gusta?-Preguntó más pervertido aún.

-¡Nadie! Sólo que tengo curiosidad…-Intentó disimular el azabache.

Blaise dejó la bolsa de patatas fritas a un lado y se incorporó un poco.

-Pues a ver, a las mujeres les gusta alguien divertido y que las escuche y las proteja, básicamente.

Theo reflexionó ante las palabras de su amigo.

-Algo así como… ¿Un payaso ninja?-Bromeó.

Blaise rió.

-A veces encuentro que son muy complicadas.-Dijo Theo.

-Lo sé… Si fuesen como los tíos, al menos…-Dijo Blaise, volviendo a mirar la televisión y comiendo de nuevo sus patatas fritas.

-Ya… Bueno, yo me voy arriba. Buenas noches.-Se despidió el azabache.

-Sueña con tu amor.-Se despidió Blaise.

A cambio Theo le lanzó un cojín que le dio de lleno en la cara. Pero el moreno solo se rió.

Al subir las escaleras se encontró con Ginny, de la cual también se despidió.

La pelirroja entró al salón, y se sentó donde antes había estado Theo. Blaise, se la quedó mirando ensimismado al ver sus piernas al descubierto. Qué raro en Blaise, ¿no?

-¿Qué?-Preguntó Ginny.

-Sólo bajas en pantalón corto para provocarme.-Le contestó Blaise.

Ginny rodó los ojos.

-Voy en pantalón corto porque hace calor imbécil, estamos en verano.-Dijo ella.- Además, no venía a verte a ti. Venía a ver la tele.

-Me encanta este cacharro.-Contestó él.

-Y a mí. Pero oye… He escuchado la conversación que teníais tú y Theo. Bueno, más bien, se os escuchaba bastante… Si Luna se ha enterado…

-¿Crees que a Theo le gusta Luna?-Preguntó Blaise.

-Se nota que hay feeling entre ellos.-Contestó ella.- Pero bueno, a lo que iba. Os he escuchado decir que las mujeres somos complicadas.

-Y tenemos razón.

-¡Por supuestísimo que no! También hay tíos muy complicados, no solo tías.-Dijo ella.

-No conozco a ni uno…

-Pues créeme, yo sí…

Después se hizo un silencio muy incómodo.

-¿Sigues con el cara rajada?-Preguntó él, refiriéndose a Harry Potter.

-No…-Contestó ella más seria de lo que pretendía.

Él captó en su mirada algo de rencor, decepción y tristeza.

-Mejor. Era un… bueno… era él.

Y de nuevo otro silencio incómodo, aunque consiguió que Ginny sonriera.

-¿Tú no vas a preguntarme si estoy con alguien?-Preguntó él.- Es lo que normalmente se hace…

-¿Para qué? Si ya sé que eres incapaz de estar seriamente con alguien.

Y de nuevo otro silencio incómodo. Hasta que Ginny le robó una patata.

-¡Eh es mía!-Se quejó él.

Y empezó de nuevo una de sus batallitas…

Hermione se aburría de tanto leer. Decidió salir a estirar las piernas y al bajar por la escalera vio a Blaise y Ginny peleándose. Se rió y puso los ojos en blanco, ya que siempre estaba igual. Después observó que la puerta de la entrada estaba abierta.

Le extrañó mucho, y con miedo, decidió acercarse. Ya empezaba a montarse películas en su cabeza. ¿Y si habían entrado los Apicci?

Cogió el pomo, y tiró de él, para asomarse por el hueco que quedaba y mirar si había alguien.

Buscando y buscando, divisó a una cabellera platinada apoyada en la barandilla del porche.

-¿Draco?-Preguntó la chica.

El rubio se giró.

-Hola.-La saludó él con una sonrisa.

Y ella cada vez estaba más sorprendida con ese chico. No lo entendía. Ayer la trataba mal como siempre lo había hecho y hoy era tan… diferente…

-¿Qué haces aquí?-Preguntó ella acercándose.

-Tomar un poco el aire.-Contestó él.- ¿Y tú?

-Yo solo quería saber porque estaba la puerta abierta.-Contestó ella.

Entonces hubo unos segundos de silencio, hasta que Hermione no pudo reprimir las ganas de decirle algo a Draco…

-Oye Draco… Hoy te has portado muy bien… Ha sido un poco…

-Sorprendente.-Le terminó él la frase.

-Sí… Si te soy sincera, no me lo hubiese imaginado.

-Ya, lo sé. Pero tampoco soy un insensible.-Contestó él.

-No, no, si no digo que seas un insensible… (Quizá antes un poco…) pero no sé… Tú ya me entiendes, ¿no?

-Sí, creo que sí.-Contestó él riéndo.

Se paró a mirarla unos instantes. Tenía la piel de gallina.

-¿Tienes frío?-Preguntó él.

-Bastante; soy muy friolera.-Dijo ella riéndo un poco.

Él la acompañó en esa pequeña risa.

-Vamos a dentro, que te vas a resfriar. Además, no creo que sea muy seguro que estes aquí a fuera.

Ella ahora si estaba alucinando.

-¡Qué sí, también me preocupo por ti!-Dijo él.

-Wow…-Dijo solo ella.

Hermione entró y ella tras él. Y mientras Draco cerraba la puerta con llave…

-Draco, ¿te puedo hacer una pregunta?

-Pues claro.-Dijo él.

Después, empezaron a subir las escaleras hasta llegar a su habitación.

-¿En qué pensabas ahí afuera?-Preguntó.

Él cambió su expresión de la cara.

-Creo que no tenemos tanta confianza como para contarnos cosas Granger.

-Entiendo… y… puedes llamarme Hermione.-Dijo ella.

-Bien, Hermione. Entonces yo me voy a dormir. Buenas noches.-Se despidió él.

-Buenas noches a ti también Malfoy.-Dijo ella.

-Eh, tú también puedes llamarme por mi nombre de pila.-Dijo él, sonriendo, antes de cerrar la puerta.

-Buenas noches Draco.-Se despidió ella.

Pero antes de que los dos cerrasen la puerta, no pararon de sonreírse.

Y Theo, lo había estado escuchando todo desde su ventana…

Blaise y Ginny ya no estaban peleando. Es más, estaban compartiendo la bolsa de patatas, muy juntos y mirando la tele.

-Pues aún no lo entiendo.-Dijo Blaise.

-Qué sí, que es muy fácil: Adolfo quiere a Roberta, pero ella no tiene claro sus sentimientos, porque además Adolfo está casado con Detelina que es enemiga de Roberta. Después Francisca odia a Roberta y es la madre de Adolfo, por lo tanto hace lo que sea porque no estén juntos. Y encima Dtelina le robo hace muchos años el hijo a Roberta, que ella cree que está muerto.

-Las telenovelas son muy complicadas…-Seguía diciendo él.

-Todo es acostumbrarse.-Dijo ella.- Oye Blaise… Antes, cuando Henry nos habló de su familia te he visto un poco… apagado… No has dicho nada si quiera… ¿Te pasaba algo?

Blaise la miró. Era extraño ver como esa chica, la que consideraba una "enemiga" en Hogwarts, le desprendía confianza.

-Bueno, movidas mías. Nunca he tenido padre, y mi madre siempre ha pasado de mí. Cuando me cuentan cosas sobre familias… no sé…

-Te diría todas esas tonterías de "te entiendo" o cosas así, pero no puedo entenderte, aunque si comprenderte. Y lo único que se me ocurre decirte es que pese a no tener una… buena familia, si tienes unos amigos que te adoran. Lo he podido notar en los pocos días que llevamos los seis juntos. Y tienes suerte de ello.-Dijo ella con una sonrisa.

Él también sonrió.

-Vaya… bonito discurso.-Dijo Blaise.

-Lo sé, es que cuando me pongo sentimental…

-Gracias.-Dijo el moreno.

Ginny sólo asintió una vez y sonrió. No hay nada mejor que sonreír a los demás.

-Al final me caerás bien zanahoria.-Comentó el chico.

-Dejarás de hacerlo cuando te vuelva a ganar en un partido de Quidditch.-Dijo Ginny, quitándole una de las patatas que él tenía entre los dedos y que se iba a comer.- ¡Gracias!

-No puedo creerlo…primero me amenazas diciendo que me volverás a ganar al quiditch y luego me robas una patata. Señorita Weasley, ¡usted es una sinvergüenza!-Exclamó Blaise, cosa que hizo que ambos rieran.

Hermione se encontraba en su habitación, dándole vueltas a su atolondrada cabeza mientras Luna ya estaba durmiendo. Y el tema de esa noche, era Draco.

Su comportamiento le parecía extraño. Jamás había sido amable, y de golpe… ¡pum! Draco Malfoy se vuelve la persona más atenta del mundo.

Quién sabe, a lo mejor estaba equivocada con ese chico y en el fondo es bueno, al igual que sus amigos. Aunque bueno, no todos…

Blaise le parecía un buen chico pero… no le gustaba mucho como estaba siendo con Ginny…

A las cuatro de la mañana, Luna se levantó… sonámbula. Pero por suerte ya tenía puestas sus zapatillas, como cada noche.

Claro que, el recorrido de la nueva casa no lo sabía. Al bajar por las escaleras, se tropezó, aunque nadie se inmutó del ruido. Al girar, se chocó con un mueble y casi tira una fotografía.

Aunque lo mejor fe cuando al fin llegó al salón.

En el sofá, Blaise y Ginny estaba dormidos y muy juntos. Ginny apoyando su cabeza en el hombre de Blaise, y Blaise con un brazo abrazando las piernas encogidas de Ginny.

Luna pasó en ese momento por delante de ellos y se dio un golpe con la mesita de café. Un golpe que Blaise escuchó.

Al ver a una persona entre toda la oscuridad, su acto reflejo fue proteger a Ginny, tirándola sobre el sofá y tirándose sobre ella, mientras sacaba del bolsillo del pantalón su varita.

Ginny, asustada, se despertó. Se dio cuenta de cómo Blaise intentaba sacar su varita ante la figura de una persona.

Una persona con una cabellera platinada, larga, un camisón y zapatillas rosas de conejito.

-¡Blaise, Blaise para!-Dijo Ginny susurrando.- ¡Es Luna, es Luna!

Medio adormilado aún, paró de buscar su varita y giro la cabeza, para comprobar cómo Ginny tenía razón.

-¿Qué coño hace Lunática aquí?-Preguntó Blaise cabreado.

-Es sonámbula…-Contestó ella.- Por Merlín, ¡que susto me has dado Blaise!

-¿Yo? ¡Qué susto me ha dado la Lunática!-Se quejó.

-¡No grites, que la vas a despertar!- Le regañó Ginny.- ¡Y no la llames Lunática!

Entonces se dieron cuenta de la postura que tenían. Ambos tumbados, pero Ginny abajo y Blaise encima de ella.

-Am… Blaise… ¿podrías quitarte de encima?-Preguntó ella.

Blaise, rápidamente se levantó. Ambso estaban muy incómodos.

-Eh… Esto…-Decía Blaise nervioso.- ¿Qué hacemos con la Lunáti… quiero decir, con Luna?

-Déjala, dentro de un rato volverá a nuestra habitación.-Contestó ella.

Los dos subieron las escaleras en silencio hasta llegar a la puerta de sus respectivas habitaciones.

-Buenas noches.-Se dijeron los dos incómodos.

Al entrar ambos empezaron a pensar.

Por una parte, Blaise se maldecía por no haber sabido cómo reaccionar. Si eso le hubiese pasado con alguna otra chica, le hubiese lanzado una de sus indirectas para intentar ligársela y ponerla nerviosa. Pero esta vez no, esta vez era él el que estaba nervioso.Se sentía un completo… imbécil.

Por otra parte, Ginny intentaba descubrir en que punto de su conversación se habían dormido y porque estaban de la forma en la que estaban.

Luna siguió su recorrido por la cocina, después el baño… Estuvo una hora dando vueltas por la casa, aunque a la hora de subir, puede que se confundiese y se equivocase de habitación…

A la mañana siguiente, Theo fue el primero en despertar. Se notó un poco presionado, recordaba a su cama más grande…

Hasta que de pronto, notó un bulto. Sorprendido, abrió de par en par los ojos.

Y al ver lo que tenía a su lado… estaba alucinando…

Luna dormía a su lado y lo tenía abrazado.

Aunque lo más increíble era que él también la abrazaba a ella…