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Historia 127110 — capítulo 7
Los hombres estaban reunidos en una sala pequeña y oscura. Todos con cara de pocos amigos. Entre ellos, había dos búlgaros, mientras que el resto eran ingleses.
Los Apicci discutían sobre un tema primordial: las tres testigos.
Tres testigos que lo habían visto todo, que lo habían escuchado todo, y que no habían muerto esa misma noche. Y otro gran problema, era el hombre que los protegía: Henry Plast.
-¿Cómo las encontrrarremos?-Preguntó uno de los búlgaros.
-¿No tienen infiltrrados en las comisarrias de este país?-Preguntó el otro, con desprecio.- Le rrecuerrdo que no puede nadie puede saberr de nuestros planes.
-¡Claro que tenemos infiltrados!-Contestó el ingles.- Pero no es fácil. Recuerda que no es como tus negocios con gente muggle. Te recuerdo que aquí hay magia, todo está más protegido.
-Callaos.-Ordenó otro ingles. Esta vez, el jefe, el supremo, el manda más de los Apicci.
-¡A mí nadie me manda callarr!-Dijo el búlgaro, dando un golpe en la mesa circular.- ¿No comprrenden a gravedad de la situación? Nadie, absolutamente, NADIE debe de saber que los Vazhna Klechka trabaja con Los Apicci. ¡JAMÁS!- El hombre se levantó de a silla.- ¿Y si esas trres chicas saben algo?
-¿Y si ya han contado algo?-Preguntó el otro búlgaro.
-Lo dudo.-Contestó el inglés.- Si hubiesen contado algo, sabrían algo. Pero estoy seguro de que no saben ese algo porque entonces los aurores ya estarían aquí.-Él también se levantó de su silla, y empezó a rodear la mesa.- Ahora bien… Sí que saben que hemos intentado matarlas. Por lo tanto, van más detrás nuestro que nunca…-
-Te lo vuelvo a adverrtirr, Joedale, nadie puede saberr que hacemos pactos con los Apicci. Mi emprresa estarría en juego. -El búlgaro volvió a levantarse, y su ayudante hizo lo mismo. Se dirigieron hacia la puerta.- ¡AH, que no se me olvide! Recuerrda que no pueden saber nuestros planes. O de lo contrrarrio…
-Lo sé muy bien sr. Mivka.-Dijo Joedale.
Mivka miró con desprecio a Joedale, y salió del lugar. Joedale borró su sonrisa falsa del rostro, y se sentó con calma y seriedad en la silla. Posó su barbilla entre sus manos, y comenzó a pensar.
-Marton, -Joedale llamó a su ayudante.- tenemos que entrar en acción. No pueden pasar ni un segundo más vivas. Matad a todos, pecadores o inocentes, poned bombas si hace falta. Pero encontradlas y matadlas. ¿Está claro?
-S-sí señor…-Contestó Marton.
Marton se levantó y se dirigió a la salida.
-Ha y dos cosas más…-Dijo Joedale, que estaba de espaldas al chico.- Tráeme un capuccino y ordena que maten también a Henry Plast, el protector.
-Claro señor. Enseguida le traigo el capuccino.
Luna empezó a despertarse. Le daba pereza abrir los ojos, pues estaba muy cómoda y a gusto. Había dormido tan bien…
Estiró los brazos mientras se sentaba. Entraba tanto sol por la ventana… Y sonrió. Escuchó los pajaritos cantar, y no tuvo más remedio que ir hacia la ventana y contemplarlos, disfrutar de su canto.
Pero, fue entonces cuando se acordó de todo. Qué ella recordase, la última vez estaba en el salón, junto a Ginny y Hermione, las tres muy asustadas.
Le venían imágenes de la pesadilla, pero muy borrosas. Le pareció lo mejor, no recordar esas horribles pesadillas… Pero… ¿Qué hacía en su habitación si la última vez estuvo en el salón?
Salió de su cuarto, bajó las escaleras, y fue explorando la casa. Ginny y Hermione no estaban en el salón. Qué raro…
Fue al comedor, y escuchó un ruido proveniente de un armario. Con un poco de miedo, se dirigió a él y lentamente, acercó su mano al pomo de la puertecita de abajo. Le parecía escuchar hablar a alguien.
Abrió la puertecita y… encontró a…
-¿Hermione?-Preguntó Luna.
Hermione estaba metida en ese pequeño armario (un armario muy pequeño, pero como ella era pequeña, cabía de sobras).
-Un galeón, diecisiete sickles… Entonces tengo… tengo 2 galeones con 2 sickles y 31 knuts… No, no… Entonces tengo dos galeones, 3 sickles y 2 knuts… Hay, creo que me he equivocado… Tendré que volver a empezar… Tengo un galeón…-Decía Hermione.
Estaba soñando. ¡Sólo podía ser Hermione quien soñase con contar!
Luna le tocó el brazo, intentando despertarla. Pero no había manera.
Hasta que se escuchó un ruido, como si un bote de cristal se rompiese. La castaña se sobresaltó, y se despertó.
-Pero... pero... ¿Dónde estoy…?-Dijo.- ¿Luna?
Pero Luna se levantó, y se dirigió a la cocina, que es de donde provenía el ruido. Y encontró a Ginny. Encima de la nevera. ¡¿Qué hacía encima de la nevera?!
Y en el suelo, había trocitos de cristal. Lo más posible, es que Ginny al moverse tirara el bote de cristal.
La pelirroja, pese al ruido, ni se inmutó. Seguía dormida tan tranquila. Hermione parecía que estaba saliendo del armario y se acercaba a la cocina. Luna notó su presencia cuando se tropezó con la alfombra y llegó junto a ella.
-¿Qué hace en la nevera?-Preguntó Hermione.
-No lo sé… Yo me he despertado en la cama.-Contestó Luna.- ¿La despertamos?
-Mejor…
Hermione se acercó y empezó a zarandearla, pero Ginny nada. No se despertaba. A veces gruñía o se movía un poco, pero nada.
-Luna, traeme un cojín.-Le ordenó Hermione a la rubia.
-¿Para qué?-Preguntó Luna extrañada.
-Tú tráemelo.-Dijo Hermione.- Soy experta en estos temas.
Y Luna obedeció. Fue hacia uno de los sofás del salón, cogió un cojín bien grande, y se lo llevó a Hermione. Y Hermione, con una mano cogió el cojín, y se lo tiró a Ginny en la cabeza.
Y entonces, pareció que la pelirroja empezó a abrir los ojos. Y al abrirlos, notó que lo veía todo desde muy alto. De hecho, Hermione y Luna estaban por debajo de ella.
-¿Qué pasa?-Preguntó Ginny, estirándose y notando el dolor de espalda. Qué por cierto, ¿qué hacía en la cocina?
-¿Cómo qué "qué pasa"? ¡Estás encima de la nevera!-Dijo Luna.
-Luna, para Ginny es normal.-Dijo Hermione.
-¿Qué, qué?-Preguntó Ginny dormida.
-¡Qué mires dónde estás durmiendo!
Y efectivamente, estaba durmiendo encima de la nevera. No entendía nada, o…
-No recuerdo mucho, pero de algo sí…-Dijo Ginny, mientras intentaba bajar de la nevera.
Cuando Ginny estaba en el suelo, la puerta de la cocina se abrió. Y de ahí entraron Draco, Blaise y Theo jadeando, con la respiración muy agitada y con un aspecto bastante cansado.
-¡Hermione!-Gritaron todos, acercándose a la castaña.
La castaña, quieta, veía como una estampida de chicos se dirigía hacia ella y se asustó.
Draco fue el primero en abrazarla, seguido de Blaise y Theo. Y mientras tanto, Luna y Ginny, estaban con cara de póker.
-Creíamos que te habían secuestrado.-Dijo Draco.
-¿Porqué?-Preguntó Hermione, muy incómoda, esperando que el rubio hiciese como sus amigos y la soltase.
-Perdón.- Draco se di cuenta y dejó de abrazarla.
-¡No te encontrábamos!-Dijo Blaise.
-No sabes lo mal que lo hemos pasado…-Dijo Theo.
-¿Dónde estabas?-Preguntó Blaise de nuevo.
-Metida en el armario.
-Y contando dinero mágico.-Aclaró Luna.
-¿Qué?-Preguntaron.- ¿Qué hacías contando dinero?
Ginny y Hermione se rieron.
-No es la primera vez que le pasa.-Dijo Ginny.- Cuando se quedó a dormir en mi casa, también se puso a contar dinero.
-Lo raro es que te enterases dado a tu profundo sueño.-Dijo Hermione.
Fue cuando los tres chicos se dieron cuenta de la presencia de Ginny.
-¿Has dormido bien zanahoria?-Preguntó Blaise, riéndose por lo bajo.
-Muy a gusto, gracias.-Dijo Ginny, mirándolo de una forma asesina.
-Pero, yo quiero saber una cosa.-Dijo Luna.- ¿Porqué yo estaba en mi cama, mientras que Ginny y Hermione estaban por aquí metidas, si ayer nos dormimos en el sofá?- Luna se dio cuenta de otro detalle.- ¿Y porqué mis amigas tienen cucharones en la mano?
Ginny y Hermione miraron sus manos. Y Luna tenía razón, tenían unos cucharones en la mano. Los triple I empezarona reírse.
-Queremos una explicación.-Dijo Hermoine.
-Madre mía, que haríamos anoche…-Dijo Ginny, apretándose la cabeza, como si así fuese a recordar algo.
-Pues resulta, que la mujer esa, la psicóloga… Mouriel creo que se llama…-Decía Draco.- Bueno, pues ella os dio una poción. Y digamos que os emborrachasteis.
-Entonces, Luna se durmió, porque nunca se había emborrachado. Pero vosotras dos no os dormisteis, por lo que quería decir que… -Dijo Theo. Todos miraron acusadora pero divertidamente a Ginny y Hermione, mientras ellas se sonrojaban.
-Ya sabemos lo que quiere decir, ya…-Dijo Hermione.- Continúa.
-Sí, que yo quiero saber porqué tenía un cucharon.-Dijo Ginny.
-A mí me preocuparía más el saber porque dormías encima de la nevera.-Dijo Luna.-Continuad.
-Después, empezasteis a reíros como locas. Como si fueseis niñas. Henry decidió irse a la cama y vosotras quedasteis a nuestros cargos. Así que empezasteis a jugar…
FLASHBACK
-Yo seré la guerrera Elora Danan Stark, y lucharemos contra los orcos Blaise y Draco.-Gritaba Ginny, alzando su cucharon.
-¡¡Yo seré la guerrera Catelyn de Mellark!!-Gritó Hermione.- ¡Y lucharé junto a ti contra los orcos Draco y Blaise para proteger a nuestra Luna Lunera de ellos!
Blaise, Draco y Theo sólo se querían acercar a ellas para llevarlas a la cama. Al menos Theo. Y en un intento, se llevó un cucharazo por parte de Ginny.
Cinco minutos después…
-¡Me has traicionado!-Gritaba Hermione a Ginny, afrontándola.
-¡Yo no te he traicionado!-Se defendió Ginny.- ¡Ha sido él quien me atacó!-Señaló a el "orco" Blaise.
Theo aprovechó para coger a Luna, y llevársela arriba, dejando así a Blaise y Draco con las otras dos guerreras.
Ambas empezaron a luchar con los cucharones, hasta que dejaron de hacerlo, cuando Blaise y Draco las perseguían.
-¡Tenemos que ir a la cama ya!-Dijo Draco.
-¡No os acerquéis, orcos malos!-Gritó Ginny.
-¡SHH!-Decía Blaise.- ¡Despertaréis a Henry!
-¡Sit, sit!-Les ordenaba Hermione, como si fuesen perros.
Lo malo es que no podían cogerlas porque iban armadas. Así que las dejaron así, y se fueron a dormir.
Mientras tanto, Ginny se subió a la nevera para vigilar la zona y poder defenderse, y Hermione se escondió en el armario, para dar un ataque sorpresa.
Y así, se quedaron dormidas…
FIN DEL FLASHBACK
Hermione y Ginny no sabían ni dónde meterse. Qué avergonzadas estaban…
Entonces, escucharon un portazo, y Henry, apareció por la puerta de la cocina.
-¿Qué ha pasado? -Preguntó Henry.- He escuchado un golpe…
Blaise y Draco tragaron saliva. Si Henry se enteraba que las habían dejado por ahí en vez de llevarlas a la cama…
-Ginny ha tirado un bote de cristal.-Dijo Luna.
-¿Cómo puede haber tirado el bote de cristal de la nevera?-Preguntó Henry.
-Me he tropezado y he movido la nevera. Entonces se ha caído.-Dijo Ginny apresuradamente.
Blaise y Draco no entendían lo que pretendía. ¿Por qué no se ha chivado?
-Bueno, pues… yo voy a cambiarme, que tengo que hablar con vosotros.-Dijo Henry, marchándose. Obviamente, nos e creía a la pelirroja, pero prefería no saber nada.
- Me debéis una.-Dijo Ginny a Blaise y Daco.
-¡Si hombre!-Se quejó Draco.
-Creo que es lo más justo.-Dijo Theo.
-Theo, no ayudas.-Dijo Blaise.
-Si lo hubiese dicho, os la hubieseis cargado bien…
-Draco, tú le deberás un favor a Hermione.-Dijo Ginny.- Y tú Blaise, a mí.-Y puso su cara malvada.
-¿Qué quieres que haga?-Preguntó Blaise.
-No lo sé aún… Ya lo pensaré…-Dijo Ginny.
A Blaise le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo.
-Y Theo.-Dijo Ginny, de nuevo.- siento el cucharazo que te di ayer…Si tú eres un sol…
-Tranquila.-Contestó él.
Draco se acercó a Hermione, y le quitó del pelo algo.
-¿Fideos?-Preguntó ella.
-Tú le tiraste un puñado de macarrones a Ginny, y ella te tiró fideos.-Contestó riéndose.
Hermione bufó intentando recordar más cosas… La habían visto borracha sin beber… Qué vergüenza le daba.
Hermione se fue, con Ginny detrás. Luna les sonrió a los tres chicos, y también se marchó. Theo hizo lo mismo que ellas, dejando a Draco y Blaise solos.
-¿Le vas a decir a Ginny que ayer la besaste?-Preguntó Draco.
-No. Aún no…-Contestó Blaise, sonriendo de lado.
Theo se asomó por la entrada de la cocina.
-¿Venís?-Preguntó.
Y Blaise y Draco lo siguieron. Los seis esperaban las noticias que debía darles Henry.
Siento haber tardado tanto en actualizar, pero es que estoy de faena hasta arriba. Sé que es corto, pero espero que os guste :D
Va dedicado a: Noelieta, TAHATHA GLZ, Shelly_Lovegood, abba, Perla malfoy15, Aline Dubois y hermy_gryff
Gracias por comentarme guapísimas, y a todas las que me leéis, sois las mejores <3
Y ahora, me voy a estudiar TODO el Romanticismo… Deseadme suerte :')
BESOOOS <3