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Historia 127821 — capítulo 28
**Esto no puede estar pasando.**Después de unos minutos, Isabelle se despide de mi y de Harry, y la vemos desaparecer tras la puerta de salida, y yo inmediatamente ocupo el lugar de Isabelle, al lado de Harry. -Umm... Hazza, ¿me acompañas afuera?- pregunto, titubeando un poco. -¿Sucede algo?- pregunta, enarcando una ceja, confundido. -No, solo quiero tomar un poco de aire.- respondo.- Además, hace horas que no veo a los demás, acompáñame a buscarlos...- añado, tomándolo de la mano y arrastrándolo a la salida. Al empujar la puerta entrar, una ventisca fría me choca hasta calarme los huesos, los cabellos que anteriormente estaban sobre mi cara o por mi cuello son sacudidos por el viento, mientras este los despeinaba. Miro hacía ambos lados por la calle, y veo como había unos muchachos grandotes metiéndose en un callejón. Por ahí también ví alguna botella de alcohol tirada en plena calle y más de un borracho que volaba sobre su moto mágica escupe-arco iris, o por lo menos eso parecían creer los conductores. -¿Tienes fr...?- oigo que dice Harry, pero antes de que pueda terminar la pregunta, un grito muy familiar penetraba nuestros oídos, y provoca que ambos nos volvamos hacía uno de los callejones, desgraciadamente, al callejón donde aquel par de chicos grandotes había entrado. Aterrada, presiono aun más la mano de Harry, y el también, entonces, ambos no acercamos a dicho callejón, sin embargo, yo me suelto de su mano y me asomo por el callejón. Para mi sorpresa, no todo estaba tan oscuro como creía, había una vela en una esquina, que me permitía, desgraciadamente, contemplar la escena. Cuando Harry intenta acercarse, apoyo una mano sobre su pecho para que se mantenga alejado. Una aterrada Nya yacía echa una bolita en la esquina, al lado de la vela, mientras había una Noah se apoyaba contra la pared y discutía con una de las dos marmotas gigantes, y era tan grande, que a penas me dejaba contemplar su despeinado cabello rubio. Y el otro mantenía a Zayn, Louis, Niall y Liam amenazados con un un cuchillo, y los cuatro en el suelo, Liam con una grave herida en el antebrazo, Louis con un horrible corte en el cuello, Zayn con las manos ensangrentadas y el rostro surcado con manchas de sangre y lagrimas y Niall con un labio partido y la camiseta casi llena de sangre. Y lo que logro que ahogara un gritito era la rubia que yacía en el suelo, inmóvil, con sangre que cubría casi todo su rostro y manchaba casi todas sus ropas: Perrie. El hombre que amenazaba a los cuatro chicos se gira bruscamente, y antes de que yo me pueda ocultar, el me ve, y se dirige con paso duro hacía mi, y cuando nos ve a Harry y a mi, me toma del antebrazo bruscamente y a Harry arrastra de la camiseta. Empuja a Harry junto con los demás chicos, provocando que este se golpeara fuertemente contra la pared de ladrillo, y a mi me lanza al suelo, logrando que me postre frente a su enorme compañero. Pero lo que yo no sabía es que Noah no discutía con el mastodonte, si uno con una castaña que ocultaba la enorme espalda del hombre. Y lo que logro espantarme por completo es que la chica que veía frente a mis ojos era la misma de la barra, aun con su mascara ocultando su rostro. -¿Ella es Skyler Melton, Mistress?- pregunta el mastodonte que me había empujado a la chica castaña, con un extraño acento entre ruso y alemán. -Sí.- afirma la castaña.- Hola, Sky.- a su voz le sucedía algo, estaba extremadamente ronca, no propia de una mujer.- Yo soy quien ha estado haciendo tú vida imposible desde navidad, y espero que estés pagando por lo que has hecho...- sisea, con malicia.- Escucha, solo hay una condición que pongo para dejarte tranquila...- dice. -¿Cuál es?- pregunto, con el tono más frío que logro, mientras me levanto del suelo. -Aléjate de ellos. Compra un pasaje y vete lejos de South Shields, pierde todo contacto con los chicos y con tu amigas o tu familia, solo podrás hablar con tus padres cuando yo te lo permita, y desde ahora hasta que yo o tú mueras, las cosas serán así, tú vida estará en mis manos, y si sigues estás fáciles indicaciones, dejare en paz a tus amigos y a tú familia ¿Escuchaste?- dice, yo abro los ojos desmesuradamente y la miro, con un poco de vacilación, pero no veo rastro de chiste en su rostro; ella hablaba jodidamente enserio. -¿C-Cómo?