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Historia 127821 — capítulo 29
Desde este capítulo, las cosas se pondrán más cursis y menos creepy, sin embargo, la historia debe continuar, así que no prometo un contorno exactamente pacífico para skyall...****La canción que representa a Niall y a Sky debe ser esta:, aunque si la escuchan mientras leen el final de este capítulo o el siguiente, habrá un ambiente más... gdhsjfgheufhcuejtbfi ;3 xd
La canción esta en japonés, es el ending de un yaoi (hombre-hombre anime), lean los subtitulo en español y entenderán el significado de los sentimientos de Niall ;3 o algo así...****No dejare que te dañen.-Cómo has escuchado, Skyler Melton, aléjate, tú vida esta en mis manos ahora, y si tu no te apartas de su camino, voy a reducir sus vidas...- la palma de su mano frente a mis narices se cierra en un puño.- Hasta dejarlos sin ella...- sisea. Abro la boca para decir algo, pero las palabras se pierden en mi garganta y nada sale de mis labios. Aquélla misteriosa chica sonríe con satisfacción, de una manera tan fría que cala mis huesos, dejándome estática, lo que no me permite levantarme, y me deja postrada frente a sus ojos, débil frente a sus ojos. -Ella no se alejara de nadie...-murmura una inaudible voz a mis espaldas. La misteriosa jóven deja de mirarme y mira a donde estaban los cinco chicos, yo hago lo mismo, y veo un abatido Niall apoyado contra la pared de ladrillo, con todas sus heridas sangrando. Se acerca con pequeños y lentos pasos, y ni los mastodontes o la joven hacen nada para detenerlo. El se agacha ligeramente y toma mi mano, ayudándome a levantarme, y yo, con la cara pálida de preocupación, dejo que se apoye en mi, y lo abrazo, aferrándome a su mano.- Ella no nos dejara...- vuelve a susurrar, pero yo apoyo una mano en sus labios para que se callara y dejara de hacer esfuerzos. -Escúchame, no se quién eres, ni qué es lo qué pretendes, pero ¡déjanos en paz! Aquí nadie quiere hac...- antes de que pueda terminar la oración, ella saca un arma de su bolsillo trasero y nos apunta; eso es suficiente para que yo decida cerrar la boca, por mi bien y el bien de todos los que nos encontrábamos ahí. -Skyler, tú escúchame, no quiero alargar la velada.- empieza.- Te dejare ir, con todos tus amigos... excepto con Perrie.- esta vez, mueve su arma de nosotros a la rubia, en el suelo, inconsciente.- En una semana vuelve aquí, con pruebas de que te largaras de esta ciudad, y si no lo haces, tu amiga rubia no estará a salvo. Puedo torturarla, o matarla, si no cumples con lo que te estoy obligando a hacer ¿Entendiste?- Mi mano aprieta la de Niall.- ¿¡ENTENDISTE!?.- grita, al ver que no respondemos. -No lo haré... como-sea-que-te-llames.- afirmo. -Lo harás, quieras o no...- es lo último que oigo antes de que todos se me nublara y sienta impactar mi contra el frío pavimento, provocando que la mano de Niall se separara de la mía, y yo la busque desesperadamente antes de caer inconsciente.Parpadeo varias veces para que mis ojos se acostumbraran a la brillante luz blanca que emanaba el cuarto donde me encontraba. Miro a mi alrededor y fruncí el ceño al no ver a nadie. Después de unos minutos en los cuales el dolor punzante en mi cabeza desaparece, mis ideas se aclaran y logro pensar con claridad, y realizo que estaba en la sala de un hospital. En la mesilla a mi izquierda había una nota. Más bien, era un conjunto de letras de revistas y diarios que formaban palabras y se juntaban para arme una nota. No me hagas matarla. Ven en una semana, convencerme de que te largaras. Te espero a medianoche. Gruño con rabia ¿¡Quién era esta mujer que trataba de hacerme la vida imposible!? Una sensación de impotencia al no saber quien era me recorre el cuerpo. Me desplomo en la cama mientras acarició mis sienes. Al recordar la imagen de Perrie, en el suelo, inconsciente y sangrante, las lagrimas de ira y tristeza empiezan a rodar mis mejillas por si solas. Con la cara contra la almohada, me siento desfallecer; débil, pequeña, ingenua, tonta, es como me siento en ese momento... Abrazo la almohada, y después de horas de llorar, no quedan lagrimas para soltar. Me dirigí al lavamanos en una esquina, me lave las manos y refresque mi cara con una buena cantidad de agua, lo que de a poco logro que los ojos hinchados se camuflaran con mi piel pálida de nuevo. Los hipidos paran, pero sigo sintiéndome abatida. Me calzó unas pantuflas que se encontraban al lado del lavamanos y me abro la puerta, decidida, para ir a ver a los chicos, a Nya y a Noah, sin embargo, el corazón empieza a latir con preocupación cuando me doy cuenta que la puerta esta cerrada con llaves. Apoyó mis codos y mi cabeza en la puerta, mientras lanzo palabrotas y pateó la puerta, sin embargo, en el momento menos esperado, esta se abre, dejándome caer encima del pecho de Liam. Al verlo en perfectas condiciones, lo abrazo mientras las lagrimas vuelven a caer. -¡Lee! ¡Lee! ¿Estás bien?- preguntó entre sollozos, aferrándome al cuello de su camiseta, dejándola tan empapada como a la almohada. El corresponde mi abrazo, mientras acaricia mi cabello. -Todos estamos bien, Sky... tranquila...- me tranquiliza el castaño. -¡TODOS!- exclamó- ¡Lee, ¿donde están los demás?!- preguntó, desesperada, mientras me separo de el y miro hacía ambos lados del hospital, en busca de alguien conocido, pero solo veo enfermeras y doctores caminando de una sala a otra. Tomo la muñeca de Liam corro por el pasillo.- ¿Es por aquí?- pregunto, sin cesar la corrida, lo veo asentir y paso por todos los cuartos, pero paro en uno cerrado, con el número de Habitación 393. Siento cuatro risas inmensamente conocidas, empujo la puerta y veo a Zayn, Harry, Niall y Louis riendo, a pesar de estar echados y llenos de vendas. -¡Chicos!- exclamó, con una enorme sonrisa en el rostro. Ellos dibujan una sonrisa igual (tal vez hasta más grande) al verme en el umbral de la puerta.- Abrazó a cada uno de ellos.- ¿Cómo se encuentran?- pregunto. Cada uno de los rasguños y golpes que yo había visto antes ahora estaban vendados, o curados, y los chicos también parecían en perfectas condiciones. Al recordar a Nya y a Noah, salgó de la habitación y entro a la siguiente, en la 394, y veo a ambas hermanas sentadas en una pequeña mesita, bebiendo algún tipo de brebaje blanco, que yo identifique como algún remedio. -¡Nya! ¡Noah!- chilló, lanzándome sobre ambas, abrazándolas.Después de todas estás bonitos reencuentros, volvimos al hotel, que, al ser tan tarde (eran las 12.30 de la noche), mientras en mi conciencia se sentía sucia por no ir tras Perrie en este mismo momento, sin embargo, Niall y Louis me detuvo, y también a Zayn; ambo desesperados por recuperarla. ''Ella estará bien, si van ahora, posiblemente la maten, y a ustedes también...'' habían sido las palabras exactas de Louis para que vayamos al hotel a descansar, pero yo sabía que esa noche no podría dormir. La vida de todos los que quería se encontraba en manos de una loca con identidad desconocida, y lo peor, era que no sabía siquiera la razón de su psicopatía contra nosotros. Después de horas y horas de pensar, echada en mi cama, me levantó y voy a ver un poco de televisión; no iba a poder dormir, así que me paso hasta las dos de la mañana viendo Pokemón en un canal infantil. Alguien se sienta a mi lado, Niall, le sonrió cansadamente, el me devuelve la sonrisa. -¿Qué haremos ahora, Sky?- pregunta. -No lo sé, estoy preocupada, me siento una mala persona. Estoy poniendo su vida en riesgo, la de Perrie, la mía... .- hago una larga pausa.- Tengo miedo, Niall, no quiero que dañen a nadie...- de nuevo, un silencio incómodo, en el cual lo único que hacemos es mirar al otro a los ojos.- Creo que me iré de aquí, Niall... me mudare a otra ciudad...- murmuro, mientras agacho la cabeza, y siento que mi corazón se encoje. -No dejare que nadie te dañe, Skyler...- su mano toma mi mentón y me acera a su rostro, para inmediatamente besarme. No lo alejó, pero tampoco lo correspondo, me quedo estática, con los ojos abiertos desmesuradamente grandes.