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La metamorfomaga que conquisto al hombre lobo — capítulo 30
-¿Remus? ¿Pero qué ha pasado?-pregunto la enfermera al ver al hombre con la chica en brazos-¿Qué le paso a Nymphadora?
-Mortifagos-respondió al tiempo que depositaba con suavidad a Tonks en una de las camas, inmediatamente Madame Pomfrey comenzó a revisarla- Dumbledore me dijo que la trajera para acá.
-¿Hay más heridos?-Remus asintió-¿Quiénes?
-Alastor, pero a estas alturas ya se ha de haber curado él solo, me parece que Kingsley y un par de alumnos.
-Déjame adivinar, Potter y sus amigos- el hombre volvió a asentir.
A pesar de que la enfermera no formaba parte de la Orden estaba al tanto de algunas cosas, por lo que Remus no se sorprendió de que supiera sobre Harry y sus amigos. Y la verdad en ese momento no le importaba nada, solo quería saber si Tonks se encontraba bien, la observo mientras Madame Pomfrey pasaba su varita sobre ella, y noto que tenía el cabello negro como la mayoría de los Black y recordó que una vez le había dicho que con ese color se parecía a Bellatrix, la maldita bruja que había matado a Sirius, sintió ganas de llorar, al mismo tiempo quería salir corriendo de ahí y buscar a la bruja para hacerla pagar por todo. En ese momento aparecieron Kingsley y Alastor con los chicos, excepto Harry que supuso estaría con Dumbledore.
-Hice todo lo que podía, lo mejor será que llevarla a San Mungo cuando venga el profesor Dumbledore.
-¿No es mejor llevarla de una vez?-pregunto Remus preocupado.
-Estará bien, Remus. Además al profesor Dumbledore no le harán tantas preguntas como te las harían a ti o a otra persona-acto seguido se alejó de ahí y fue a revisar a Hermione.
Había pasado cerca de una hora desde que la enfermera le dijo que tenían que llevar a Tonks a San Mungo y Dumbledore aún no se aparecía, estaba a punto de ir a buscarlo cuando este entro en la enfermería, después de que se cercioro que todos estaban bien se acercó hasta donde estaba Tonks. Hizo aparecer una camilla en la que deposito a Tonks.
-Pon tu mano en mi hombro-le dijo a Remus, este obedeció y ambos desaparecieron junto a la inconsciente Tonks.
Al ver llegar a Dumbledore un par de sanadores se acercaron rápidamente a él y se llevaron a Tonks de ahí.
-Le he avisado a Molly si podría quedarse con Tonks-dijo Dumbledore.
-No es necesario, yo puedo quedarme, necesito saber que estará bien-dijo pasando una mano entre el cabello al tiempo que Dumbledore lo miraba fijamente.
-Lo sé, Remus. Pero necesito que le avises personalmente a sus padres y bueno también que le digas a Andrómeda sobre…Sirius.
No había pensado en eso…Harry y el no eran los únicos que sufrirían al haber perdido a Sirius, también Andrómeda…y Tonks.
-Sé que no es fácil para ti, pero ¿podrías hacerlo?
-Sí, profesor-dijo desviando la mirada y vio a Molly que se acercaba a ellos.
-¿Cómo esta Tonks?-pregunto la mujer al llegar junto a los dos hombres.
-Se recuperara, bueno iré a llenar los papeles sobre Nymphadora- el mago de barba blanca se fue hacia la recepción.
-¿Y Sirius ya lo sabe?
-Sirius nos acompaño al ministerio, estaba luchando con Bellatrix… y esta le lanzo un hechizo que lo hizo caer detrás del velo.
-Lo lamento tanto, Remus-la mujer se acercó al hombre y lo abrazo. Remus sintió como un par de lágrimas resbalaban por su mejilla y las seco rápidamente.
-Bueno, lo mejor será que vaya a avisarle a los Tonks, porque supongo que querrás ir a ver a tus hijos.
-Ya Dumbledore me dijo que ellos están bien, pasare a verlos después. Lo importante ahorita es que Nymphadora no este sola por si necesita algo.
-Se te agradece, Molly-dijo Dumbledore que había regresado-.Bueno yo me tengo que retirar, pero avísenme cualquier cosa sobre Nymphadora.
Remus también le pidió a Molly que si pasaba algo con Tonks mientras no estaba le avisara, después de que la mujer le dijo que si, se desapareció. Cuando abrió los ojos comenzó a caminar hacia donde recordaba estaba la casa de Tonks, cuando estaba por llegar a la que creía que era la casa, vio salir a su madre.
-¡Hola Remus! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No vino Nymphadora contigo?-pregunto fijándose en que Remus tenía mal aspecto.
-Tengo algo que decirle.
-¿Le paso algo? ¿Esta…?-pregunto con preocupación, pensando lo peor.
-¡No!-respondió rápidamente mientras sentía una punzada al pensar eso-pero…esta en San Mungo-vio como Andrómeda palidecía notablemente.
En ese momento Ted Tonks llegaba a su casa, al parecer venia de su trabajo.
-Hola, Remus-estrecho la mano de el hombre y luego miro a su mujer-¿Qué tienes, Dromeda?
-Nymphadora está en San Mungo -respondió en un susurro Andromeda.
-¿Qué ha pasado?-pregunto Ted mirando a Remus.
-Vamos a San Mungo y allá que nos explique todo.
Al llegar al hospital, Molly les informo que Tonks ya estaba estable pero que tardaría en despertar por el golpe que tenía en la cabeza y por el momento nadie podía pasar a verla. Sus padres y Remus le agradecieron y después la pelirroja se fue.
-Ahora si Remus, explícanos lo que paso con nuestra hija-pidió Ted que en ese momento acariciaba los hombros de su mujer.
Remus les conto que estaban en el cuartel y que se habían enterado de la visión de Harry, y que este estaba en el ministerio junto a sus amigos y que fueron a buscarlo.
-¿Quién lastimo a Nymphadora?-lo interrumpió la mujer.
-Bellatrix.
-¡¿Cómo se atrevió?! ¡Es su sobrina!
-Mi amor ¿De verdad crees que eso le importa?-dijo Ted aparentando una tranquilidad que no sentía-. Ella no debe pensar en que es la hija de su hermana, ella piensa que es hija de un sangre sucia.
-Discúlpeme que se lo diga, pero su hermana es una mujer tan mala que quiere acabar con todos los que no considera dignos de ser magos o brujas sin importarle que sea de…su familia-dijo pensando en su amigo y en como reaccionaria Andrómeda al saberlo.
-Tienen razón-concedió ella-. Es solo que no creí que fuera capaz… a pesar de todo lo que ha hecho, es mi hermana y me duele que se haya atrevido a lastimar a mi hija.
-Pero ella se pondrá bien, Dromeda. No lograra deshacerse de ustedes.
-Lo bueno que Sirius está a salvo de ella-dijo Andrómeda mientras Remus bajaba la mirada-Remus… ¿Qué le paso a mi primo?
-Ella…lo mato-susurro Remus.
Andrómeda lo miro esperando a que le dijera que era mentira, pero sabía que Remus no era capaz de jugar con eso y comenzar a llorar silenciosamente abrazada a su marido, ya que después de todo Sirius fue su primo y tenía la esperanza de que demostraran su inocencia y recuperar todo el tiempo que perdieron, pero ahora eso ya no iba a ocurrir.