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Historia 130494 — capítulo 18
Sería una cena normal. Al menos eso pensó Lilly mientras se dirigía hacia el gran comedor avanzando lentamente con su mirada clavada en un libro de artes que su tía Fleur acababa de mandarle. Tan concentrada se encontraba que ni siquiera tomaba cuidado en su andar pero sus amigas eran buenas y la jalaban o empujaban cuando un golpe estaba a punto de estrellarse contra su rostro pero con una sonrisa traviesa no evitaron el siguiente.
El golpe aunque pequeño la hizo detenerse y trastabillar ciertos pasos hacia atrás pero tenía pies rápidos así que sin ningún problema evito la vergonzosa caída. Alejo la vista de su libro para revisar contra que había chocado pero para su sorpresa era un quién. Lorcan Scamander volteo a verla y al encontrarse con los hermosos cabellos rojos tan conocidos al igual que abundantes en el colegio pero esos preciosas esmeraldas que la joven tenía como ojos sin duda no los confundiría nunca. El de piel blanca que no pudo ayudar ni un poco con esconder el sonrojo que se extendió con rapidez por su rostro, tan serio y casi formal como su padre pero con un encanto soñador como su madre al igual que sus ojos azules atontados.
-Lo siento Lorcan, no te vi.
-No te preocupes Lilly… yo… yo no.
-Bueno, salúdame a tu hermano y a tía Luna… hace mucho que no los veo.
-¡Eh!... si yo… bye…
Sin fijarse ni un momento más en el chico Lilly avanzo dejando al pobre Lorcan tonteando en medio del pasillo observando como ella se alejaba más y más de su persona. Soltó un suspiro tan profundo que hasta los chicos que pasaban a su lado se detuvieron para mirarlo un instante asustándose por la sonrisa perdida que figuraba en su rostro pero esta desapareció en cuando recordó las palabras de joven. Específicamente de la mención de su gemelo Lysander que estudia en Durmstrang gracias a su pasión por especies exóticas de animales.
Las amigas de Lilly se golpearon en la frente mirando cada cierto tiempo hacia atrás verificando al pobre chico y luego miraron a su amiga que solo continuaba en lo suyo. No pudieron evitar gruñir. Eran tan descuidada respecto a los sentimientos que atacaban a muchos chicos a su alrededor que simplemente las frustraba.
Pero la ignorancia era un mal regado en el clan Potter. Bueno en los más pequeños, James no sufría para nada de ello pero lo ignoraba con simpleza. Albus en cambio era tan ciego como un topo respecto a ese tema y Scorpius reía a carcajada abierta junto a Rose.
Regresaban de la biblioteca aun guardando sus pergaminos y libros en la mochila. El rubio y la pelirroja se encontraban completamente al tanto de lo a que su alrededor acontecía pero en el caso del pelinegro todo era ignorado por completo.
Albus caminaba un paso adelantado que sus compañeros que silenciosamente observaban las sonrisas torpes y nerviosas risas de las chicas que tenían solo un blanco en su mente. El baile se encontraba próximo y aun no se tenían noticias de la posible pareja de ninguno de los Potter pero a estos grupos en específico solo les importaba el guapo joven conocido por su seriedad, amabilidad y silenciosa estrella del quidditch. Albus era bien conocido y sobresalió en el momento en que su hermano desapareció de su mundo.
Rose y Scorpius se golpeaban mentalmente a cada paso intentando a su vez que las jovencitas que los seguían no los hartaran con sus tontos susurros de siempre aunque eso era algo casi imposible.
Siguieron su camino hasta el gran comedor pero detuvieron abruptamente su andar al llegar a la puerta y toparse de frente con James y Sam. Por un momento todo se llenó de tensión cuando las miradas de los Potter se cruzaron con fiereza casi provocando chispas pero ninguno pronuncio ni una palabra más que un gesto lleno de molestia.
James suspiro cerrando los ojos un momento sintiendo como la mano de Samantha lo sujetaba con firmeza de la suya. Intento sonreír como si nada pasara, como si no le doliera, como si no estuviera destrozado por dentro. Pero a su mejor amiga no podía engañar.
-Vamos, papá nos espera en su despacho.
El solo asintió siguiéndola pero algo llamo su atención hacia atrás. Algo le hizo regresar la mirada y para su sorpresa sintió todo su cuerpo arder en cuanto su mente capto aquella imagen. Porque aunque había varias cabezas. Varias voces y risas su cabeza solo se concentró en esa pelirroja que reía alegremente junto al rubio que más detestaba. Más ahora que sabía era capaz de conseguir esa sonrisa. Esa que solo le pertenecía a él.
El gran comedor era un hervidero de jóvenes hambrientos que casi enloquecidos esperaban el momento en que la deliciosa comida hiciera su entrada triunfal. Solo una persona era lo suficientemente valiente para retardar más el glorioso momento y esa era la directora McGonagall que se puso de pie en el estrado con su serio semblante que por un momento dejo de lado para sonreír gustosa de ver a todos esos jóvenes felices bajo sus alas protectoras. Sus pequeños niños. A cada uno los recordaba en su primer día con su inocente mirada y sonrisa llena de excitación combinada con nerviosismo. Cuanto había luchado por proteger la vida libre y llena de dicha de cada generación que por su mirada había pasado. Y nunca se arrepentiría porque cada mañana al verlos estaba totalmente segura que cada minuto de angustia bien lo había valido.
-Buenas noches jóvenes.
La agitación se detuvo en un segundo y las miradas se posaron sobre su líder que los miro llena de orgullo.
-Lamento retrasar los alimentos que tanto ansían pero tengo un comunicado que hacerles.
Los quejidos de estómagos hambrientos se hicieron escuchar causando una leve sonrisa en la mujer.
-Prometo que esto les hará felices... como ya habrán notado, este año la temporada de quidditch ha sido detenida casi por completo y esto tiene una razón pero para esto dejare que alguien más les informe... saluden a nuestros invitados.
Todo el alumnado volteo hacia la puerta del gran comedor con expectación. Rose se sorprendió enseguida al ver a su madre con su firme andar y vestimenta seria atravesar todo el gran comedor seguida de Oliver Wood y su tío Charlie que le mando besos a cada una de sus sobrinas que lo saludaron regresándole el gesto. Hermione saludo con beso a la directora y tomo su lugar en el estrado.
-Hola jóvenes... como ya sabrán soy Hermione Weasley, directora de relaciones internacionales... iré al grano, mi departamento junto al de juegos hemos organizado un evento en conjunto con las organizaciones de otros países, específicamente de otras escuelas y con orgullo les anuncio la primera copa mundial juvenil de quidditch.
La reacción fue ensordecedora. Todas las mesas gritaron y golpearon los cubiertos llenos de júbilo, bueno, hasta que la directora los miro con severidad y en un segundo el silencio volvió a reinar permitiéndole a una sonriente Hermione regresar a su discurso.
-El equipo inglés o mejor dicho el de Hogwarts será dirigido por el célebre entrenador y antiguo estudiante de estos muros... Oliver Wood.
El hombre saludo con una brillante sonrisa dejando ver en su mirada su propia excitación por el evento.
-Contara también como adjunto a la estrella estudiantil... Charles Weasley.
El pelirrojo sonrió saludando hasta que todos los Weasley gritaron haciendo un gran alboroto que hizo reír a Hermione y al propio Charlie.
-Los jugadores han sido registrados y ellos son todos los alumnos pertenecientes a los equipos de sus casas pero al final los titulares serán escogidos solo por los entrenadores. Por favor pasen los capitanes como representantes.
Los aplausos se hicieron sonar en cuanto Albus, Fred y los capitanes de las otras dos casas pasaron al frente.
-Debo agregar que el profesor Viktor Krum no será entrenador de su antiguo colegio pero tampoco podrá ser parte del equipo inglés... además quisiera presentarles al capitán y sub capitana del equipo de Durmstrang.
James y Samantha entraron por la puerta seguidos por el profesor Krum que sonrió saludando silenciosamente a Hermione que le sonrió aunque su mente escuchaba atenta las quejas de los alumnos.
-Ambos jóvenes fueron registrados desde el año pasado sin tener conocimiento de sus posibles transferencias... entrenaran en Durmstrang aunque seguirán cursando sus clases aquí y para evitar rumores infundados, junto al profesor Krum tienen prohibido acercarse al campo de la escuela.
Todos suspiraron aliviados y regresaron a la excitación que los invadía gritando felices. Hermione tuvo que usar un amplificador de voz para que la atención regresara al igual que el orden.
-El sábado se hará un evento por la tarde al mismo tiempo que en todas las escuelas participantes para definir los enfrentamientos que se realizaran en cada una de las escuelas siendo solo la gran final en el magnífico estadio donde tuvo lugar el partido final de la copa mayor.
La escuela exploto pero en la mente de James solo se encontraba Albus y Fred que lo miraban retadoramente desde el otro lado del gran comedor.
-Deseo ponerme ya mi antiguo uniforme -. Susurro James sonriendo de lado.
-El rojo con negro siempre nos ha quedado de muerte -. Agrego Sam sonriéndole -Vamos a tumbarles los dientes, cap.
Rose se sintió nerviosa pero no pudo evitar sonreír ansiosa, odiaba volar pero amaba el deporte y sin duda con su madre al mando este seria un evento inolvidable.