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Historia 130494 — capítulo 2
Rose camino tranquilamente hacia el gran comedor, era el inicio de su sexto curso y casi nada había cambiado en su vida aparte de haber crecido para convertirse en una hermosa joven de cabellos cobrizos y ojos azules combinada con una deseable figura que hacia babear a mas de uno de sus compañeros hasta de la casa verde donde Albus ahora un guapo joven alto de cabello desordenado con gafas la protegía sin parar hasta de su propio mejor amigo Scorpius Malfoy; los tres iban caminando sin fijarse en nada mas, Rose tomo asiento junto a su amiga del alma Alice Longbottom que ya la esperaba con su sonrisa calmada de siempre en la mesa de los leones mientras sus acompañantes se habían retirado a la de las serpientes.
La selección paso lentamente y podía sentir su estomago exigiendo comida cuando la directora McGonagall se puso de pie -Bienvenidos de nuevo… - miro con una amable sonrisa a sus alumnos -… primero que nada anunciare como cada año que el bosque prohibido y el pasillo oeste de la tercera plata están tajantemente prohibidos como sus nombres lo indican - todos sabían para quienes eran esos anuncios que eran Fred y Louis Weasley junto a Frank Longbottom que solo le sonrieron amablemente a la mujer que suspiro -Lo segundo y ultimo antes de nuestro banquete que según veo anhelan es el anuncio del cambio de su profesor de defensa contra las artes oscuras… como sabrán el profesor Moore se a retirado a descansar después de todos sus años de trabajo dejando su lugar a un gran profesor conocido por muchos de ustedes, el no solo será su profesor de defensa sino también de vuelo y sin duda estarán mas que felices… - la profesora sonrió levemente causando curiosidad en los alumnos que había alcanzado a verla antes de que volviera a su semblante serio -… viene acompañado de su protegido que tomara su ultimo curso junto a ustedes, espero que lo reciban con los brazos abierto… y sin mas quiero presentarles a su profesor… el señor Víctor Krum
- los chicos conocían a la antigua figura del quidditch y la mayoría emocionados voltearon hacia la puerta del gran comedor que se abrió dejando pasar a un hombre alto de espalda muy ancha, de cabello rapado en su totalidad y barba de candado perfectamente recortada, vestía un elegante traje negro con camisa blanca y corbata roja con una gabardina de lana sobre sus hombros; comenzó a caminar hacia el gran comedor con paso firme y de pronto todos notaron con sorpresa que la puerta se abría de nuevo dejando entrar a un joven que enseguida hizo que los murmullos y suspiros comenzaran en el gran comedor, este sin importarle siguió caminando con paso firme, seguro y elegante tras su profesor vistiendo con orgullo el uniforme de la academia Durmstrang de pantalones café oscuro con líneas rojas a los costados que terminaba dentro de las botas hasta las rodillas de color negro, su chaqueta era color café bastante gruesa que se abrochaba del su hombro izquierdo por dos broches de plata y de la cintura estaba mantenida cerrada por un cinturón negro con la hebilla de oro con el sello del colegio pareciendo un príncipe clásico con una gabardina negra idéntica a la de su profesor; tenia un semblante serio pero aun así Rose quedo sin aliento cuando paso a su lado.
Ambos llegaron hasta la directora que les sonrió -Profesor es un placer tenerlo aquí - saludo al hombre que firmemente tomo su mano con respeto.
-El placer es mio, profesora McGonagall - respondió el hombre con leve toque de acento noruego sonriendo un poco, se hizo aun lado presentando a su estudiante que se había quedado un paso atrás y enseguida se acercó con un semblante serio y firme idéntico al de su profesor.
-Señor Potter es un placer tenerlo de regreso - McGonagall le sonrió maternalmente.
-Gracias por aceptarme de nuevo, profesora - James le sonrió con cariño para luego darse la vuelta de nuevo serio y junto a su profesor hacer una reverencia presentando sus respetos a los estudiantes que estaban simplemente mudos.
-Profesor por favor tome su lugar en la mesa - Krum asintió con firmeza y sin mas camino hacia el asiento vacío que había junto a Hagrid que le sonrió amablemente -Señor Potter sin duda lo mejor será que regrese a su casa - el chico asintió y cuando dio la vuelta para mirar a su mesa escarlata esta comenzó a vibrar con los golpes de sus compañeros que lo recordaban y ahora le daban de nuevo la bienvenida haciéndolo sonreír levemente mientras les agradecía con una pequeña reverencia.
-¡Sirius! - grito con todas sus fuerzas Lilly Potter de ya 14 años que salió corriendo a abrazar a su hermano que la atrapo en el aire con una sonrisa amorosa -¿Por qué no me dijiste? Tonto - hizo un pequeño puchero.
-Jejejeje era una sorpresa - James le guiño un ojo haciéndola reír, enseguida todos los Weasley de la escuela se reunieron a su alrededor para darle la bienvenida; Rose camino lentamente hacia él, hacia 2 años que no lo veía por una u otra razón y al principio pensó que al fin lo había olvidado pero en cuento lo vio entrar sintió como su corazón latió con fuerza en su pecho -Prima Rose - el chico ahora mínimo una cabeza mas alto que ella la miro sereno.
-James… - fue lo único que pudo susurrar la pelirroja.
-Un placer verte de nuevo -James clavo sus ojos avellanas en ella haciéndola temblar como antes y de golpe Fred se lanzo contra el seguido de Frank y Louis, sus antiguos mejores amigos hasta que el chico de ahora cabello un poco mas oscuro que antes se fijo en su hermano que lo veía desde atrás de todos -¿No piensas saludarme? Albus - el pelinegro fijo sus ojos esmeraldas en los de su hermano mayor.
-No veo porque… acabas de estar en casa - contesto secamente y enseguida se dio la vuelta para dejar a todos descolocados por sus palabras excepto a James y Rose que ya esperaban esa reacción en el; el mayor suspiro y siguió con los saludos y abrazos de su familia para luego sentarse en la mesa escarlata donde fue recibido con mas abrazos. Cuando la noche al fin termino fue a su antigua sala común y sin decir una palabra mas subió a su habitación junto a Fred y Frank dejando a una confundida Rose en la sala.
-¿Estas bien? - susurro Alice a su lado.
-No lo sé - contesto sinceramente la pelirroja soltando un suspiro.
Dormir era algo simplemente imposible; por su mente recordó esos dos años donde las escusas para no verlo jamás faltaron siendo la mayoría utilizadas por el que simplemente no dejaba de entrenar y ahora podía ver todo lo que había ganado, haber escuchado el suspiro colectivo y las tontas palabras de las otras chicas la habían puesto de nervios sintiendo como le ardía la boca del estomago con cada comentario pero como negar que James ya no tenia cuerpo de un Potter sino ahora era mas parecido al de un Weasley con la espalda ancha y fuerte, brazos torneados que se notaban a través de la chaqueta café, pecho firme y abdomen plano haciendo que su torso formara una perfecta V aunque no era nada exagerado, todo era proporcional aunque sin duda no era eso lo que había detenido su corazón sino su rostro de estatua griega con la nariz recta, su cabello algo corto alborotado pero levemente acomodado y sus ojos, amaba esos ojos que cada que los miraba fijamente le dejaban ver al verdadero James aunque ahora tenia la duda de saber ¿Qué vería? Obviamente dormir no fue una tarea sencilla y simplemente estuvo dando vueltas en la cama dormitando por momentos en que hasta en sus sueños James era el tema principal.
A las 6 de la mañana Rose simplemente ya no aguanto mas aunque tenia clase hasta las 8, se puso de pie y entro a darse una ducha lo mas silenciosamente posible para no molestar a sus compañeras que dormían tranquilamente; salió y se vistió con el uniforme que había cambiado a través de los años siendo ahora en lugar de jersey un saco negro que tenia el escudo de la casa sobre el corazón, le gustaba su falda gris oxford que combinaba perfectamente con su blusa blanca y su corbata perfectamente anudada de rayas color rojo y dorado, sujeto su cabello en una media cola y sin mas tomo su mochila para bajar a la sala común donde con un simple movimiento de su varita encendió él fue de la chimenea y se sentó junto al balcón observando el lento amanecer que iluminaba poco a poco los alrededores.
-¡No te detengas Sirius! - una voz fuerte retumbo por todos los jardines rompiendo la calma y Rose confundida comenzó a buscar rápidamente con la mirada al que había gritado encontrando enseguida al profesor Krum vestido deportivamente dándole la espalda ya que este miraba a James que sudando un mar y con el rostro completamente rojo hacia pesas sin parar con un tronco mas alto que el y sin duda mas gordo -¡Vamos! Solo 2 mas muchacho
- Krum estaba ocupado animándolo mientras Rose no pudo evitar perder el aliento al ver a su primo con una bermuda negra y una camiseta de tirantes completamente ajustada a su cuerpo color blanca que se transparentaba por toda la humedad del sudor que ya tenia encima -¡Muy bien! -James soltó de golpe el tronco y se dejo caer al piso sintiendo como su cabello se pegaba a su frente pero no hizo nada para quitarlo -300… es una gran cantidad - el profesor orgulloso se sentó aun lado del chico y le entro la botella de agua que James casi se bebió de un trago -Seguiremos un mes así y luego aumentaremos 50 -James negó terminándose de otro trago la botella de agua.
-No… mejor… sólo dos semanas… y luego aumentamos - lentamente su respiración se regularizaba.
-No me contradigas Sirius… tu cuerpo necesita tiempo para acostumbrarse y aguantar esa fuerza aparte quiero aprovechar para subir tu velocidad - el chico suspiro a las palabras de su profesor y asintió haciendo que el mayor lo despeinada con cariño -Anda a darte una ducha y después a desayunar que hoy comenzamos con un nuevo horario -James asintió y se puso de pie para luego ayudar a su profesor que lo miraba paternalmente aunque sin duda el chico en su mirada se notaba que le regresaba ese amor.
-Esta bien… nos vemos mas tarde, profesor Krum -ambos se sonrieron y después el chico salió corriendo hacia el castillo haciendo que Rose que no había dejado de observarlos diera un brinco nervioso en su lugar para luego correr a sentarse al otro lado de la sala común.
No paso mucho tiempo para que Rose nerviosa escuchara como el cuadro de la dama gorda se abría, volteo de reojo manteniendo su libro en sus manos como si estuviera leyendo; James entro con el cabello completamente húmedo pegado a su cabeza de los costados pero levantado de en medio y Rose pensó que simplemente no podía haber algo mas sexi que eso hasta que se golpeo mentalmente por pensar -Ah… buenos días prima Rose - saludo el castaño sacudiendo un poco su cabello.
-Hola Jimmy ¿Qué haces fuera tan temprano? - Rose intento hacerse la desentendida hasta que noto como este evitaba mirarla fijamente y lentamente ya se acercaba a las escaleras de los chicos.
-Entrenar un poco… bueno, sí me disculpas debo ir a ducharme… hasta luego prima Rose - antes de que la chica pudiera decir algo mas James subió a toda velocidad las escaleras dejando abajo completamente congelada a la pelirroja.
-Ha cambiado… - susurro sin saber exactamente que sentir hasta que una pregunta se abrió paso en el laberinto que era ahora mismo su mente… ¿Por qué no dejaba de decirle prima Rose?
Hola, se preguntaran porque escribo tan rápido pero la verdad es que sino lo hago así se me va a ir la idea de lo que quiero y ya no me va a quedar o mejor dicho ya no sabre que escribir xD así que ya saben acepto tomatazos y saludos también.
A las personas que me han dejado comentarios muchas gracias por ellos y espero saber mas de ustedes en el futuro... y a los que no ¡que les cuesta decirme lo que piensan! xD
Nos vemos pronto, saluditos a todos y feliz nuevo año x)